NACIONALIDADES

INTEMPERANCIA (Al borde del peligro)

1. Falta de templanza o moderación.
2. Incapacidad para cambiar las opiniones o ideas o para ser persuadido.
(Larousse Editorial)

“Inseparable compañera de la injusticia es la intemperancia.”
Fray Luis de León (1527-1591) Poeta, humanista y religioso agustino español

AL BORDE DEL PELIGRO (Where the sidewalks ends) – 1950

borde

Director Otto Preminger
Guion Ben Hecht
Fotografía Joseph LaShelle
Música Cyril J. Mockridge
Producción 20th. Century Fox
Nacionalidad Estados Unidos
Duración 95m. B/N
Reparto Dana Andrews, Gene Tierney, Gary Merrill, Karl Malden, Ruth Donnelly, Robert Simon, Bert Freed, Tom Tully, Craig Stevens, Neville Brand.

«No odia a los malhechores. Le gusta golpearles. Disfruta pegándoles. Le gusta verse en los periódicos como el policía duro que no teme a nada ni a nadie. ¡Su trabajo es atrapar a criminales, no hacer de verdugo!»

Uno de los magistrales policíacos producidos y dirigidos por Otto Preminger entre mediados de los cuarenta y principios de los cincuenta, sin duda una de las páginas más ilustres en la historia del género negro, donde se cuestionaban los angostos límites que separan la inocencia de la culpabilidad, o, lo que es lo mismo, la frontera entre el Bien y el Mal, a partir de la espiral de amoralidad y violencia a la que se ve abocado un detective neoyorquino de intemperantes maneras tras matar por accidente al principal sospechoso de un asesinato. Firmemente asentada en un eficaz guión de Ben Hecht, surgido de la novela Night cry de William L. Stuart, la película sobresale por la consecución de un clima de angustiosa e inquieta destemplanza, así como por la plausible carencia de maniqueísmo con la que el realizador de origen austríaco dibujaba situaciones y personajes, representados por un magnífico reparto con su pareja predilecta al frente: el impertérrito Dana Andrews y la esplendorosa Gene Tierney.

Otros retratos de policías caracterizados por su INTEMPERANCIA

La casa en la sombra – Nicholas Ray (1951)
L.A. Confidential – Curtis Hanson (1997)
No habrá paz para los malvados – Enrique Urbizu (2011)

RENUNCIA (Stella Dallas)

Abandono voluntario de algo que se posee o a lo que se tiene derecho. (Espasa-Calpe)

“El verdadero amor supone siempre la renuncia a la propia comodidad personal.”
León Tolstói (1828-1910) Novelista ruso

STELLA DALLAS (Stella Dallas) – 1937

stella

Director King Vidor
Guion Victor Heerman y Sarah Y. Mason
Fotografía Rudolph Maté
Música Alfred Newman
Producción Samuel Goldwyn/United Artists
Nacionalidad Estados Unidos
Duración 105m. B/N
Reparto Barbara Stanwyck, John Boles, Anne Shirley, Alan Hale, Tim Holt, Barbara O’Neil, Marjorie Main, George Walcott, Ann Shoemaker.

«¿Adaptarme? ¿Renunciar a algunas cosas? ¿Qué he estado haciendo desde que te conocí? Eso también me está cansando. ¿Qué tal si tú te adaptaras un poco también? No te veo renunciando a nada.»

El espléndido melodramón homónimo de Oliver Higgins Prouty en torno a una mujer de humilde condición que sacrifica la relación con su hija para que ésta pueda ser aceptada en un grado social superior ha redundado en lo cinematográfico en dos óptimas versiones producidas por Samuel Goldwyn. Si la versión silente Y SUPO SER MADRE (1925), dirigida por Henry King e interpretada por Belle Bennett y Ronald Colman, supo plasmar la enjundia del desmesurado material literario cosechando un gran éxito de taquilla, esta sublime adaptación de King Vidor se me antoja incluso superior, pese a ser esbozada descaradamente como vehículo para el lucimiento interpretativo de una soberbia Barbara Stanwyck, debido a la capacidad del realizador para dominar por medio de un tono contenidamente emotivo el poderoso matiz folletinesco del relato, tal y como puede observarse en la desoladora intensidad dramática de su epílogo (donde las gotas de lluvia se entremezclan con las lágrimas de la protagonista) o una exquisita factura visual condicionada por la sublime fotografía de Rudolph Maté.

Otras películas sobre una situación de RENUNCIA

Casablanca – Michael Curtiz (1942)
¡Qué bello es vivir! – Frank Capra (1946)
La vida íntima de Julia Norris – Mitchell Leisen (1946)

DELINCUENCIA (Bonnie y Clyde)

Como delincuencia nos referimos a todo aquello relacionado con las acciones delictivas y con los individuos que las cometen, conocidos como delincuentes. (…) Los delincuentes son personas que cometen delitos, es decir, que realizan acciones contrarias a lo que establece la ley y el derecho, y que por ellas son penados por el sistema de justicia de cada país, lo que implica el cumplimiento de castigos o sanciones dependiendo de la gravedad de la falta. (significados.com)

“Cuando el hombre ya no encuentra placer en su trabajo y trabaja sólo por alcanzar sus placeres lo antes posible, entonces sólo será casualidad que no se convierta en delincuente”
Theidir Ninnseb (1817-1903) Escritor inglés

BONNIE Y CLYDE (Bonnie and Clyde) – 1967

bonnie

Director Arthur Penn
Guion David Newman y Robert Benton
Fotografía Burnett Guffey
Música Charles Strouse
Producción Tatira-Hiller Productions/Warner Brothers-Seven Arts
Nacionalidad Estados Unidos
Duración 111m. Color
Reparto Warren Beatty, Faye Dunaway, Gene Hackman, Michael J. Pollard, Denver Pyle, Estelle Parsons, Gene Wilder, Dub Taylor.
* Lester Flatt & Earl Scruggs – Foggy mountain breakdown

«Eres como yo, te gusta lo distinto. Eres más que camarera. Viajando juntos, dejaríamos una huella aquí y en Kansas, Missouri, Oklahoma… todos se enterarían. Escúchame a mí, Srta. Bonnie Parker, ¿te gustaría ir al comedor del Hotel Adolphus, en Dallas, con un vestido de seda y que todos te atendieran? ¿Te gustaría?»

Un exuberante guion del dúo Newman/Benton en torno a la legendaria pareja de delincuentes formada por Clyde Barrow y Bonnie Parker, que permutaba una pormenorización feroz y realista de la violencia con pinceladas de comedia y un audaz e inusual tratamiento del romanticismo y la sexualidad, sirvió para que Arthur Penn firmara uno de sus mejores largometrajes y, de paso, dejara más que patente el perfecto y hasta entonces ignoto maridaje de las influencias estilísticas nouvellevaguianas con temas eminentemente norteamericanos. A pesar de su clamoroso éxito popular y, en especial, del gran impacto que causó entre los insatisfechos jóvenes de la época, este dinámico y minucioso retrato del arduo escenario social de la Gran Depresión, producido por el propio Warren Beatty, incomodaría a la crítica del momento por su velado mensaje antisistema o la peckinpahiana mirada complaciente al ensañamiento, como evidencia la famosa escena final rodada a cámara lenta. Magnífica pareja protagonista y excelente fotografía en technicolor a cargo de Burnett Guffey.

Otras películas sobre leyendas de la DELINCUENCIA

Escándalo en París – Douglas Sirk (1946) / Vidocq
Dos hombres y un destino – George Roy Hill (1969) / Butch Cassidy y Sundance Kid
Enemigos públicos – Michael Mann (2009) / Dillinger

CARTERO (Día de fiesta)

Persona que hace de mensajero entre un emisario y un receptor cuando se envían documentos escritos o paquetes. En la antigüedad, los carteros eran comúnmente conocidos como «correos» o «emisarios». Eran personas que recorrían grandes distancias a caballo transportando mensajes en forma de cartas. Actualmente, los carteros usan otros medios de transporte como la moto o la bicicleta. (Wikipedia)

«La balada de la casada infiel, demasiadas cosas por aprender, el portero de la Puerta del Sol, el cartero de tus cartas de amor, el primero en sacarte a bailar un vals. El vals de la tristeza más triste del mundo, la belleza que dilapidé, la pereza de los vagabundos, el rompecabezas que no terminé»
Joaquín Sabina (1949-) Cantautor y poeta español

DÍA DE FIESTA (Jour de fête) – 1949

jour

Director Jacques Tati
Guion Jacques Tati y Henri Marquet
Fotografía Jacques Mercanton y Jacques Sauvageot
Música Jean Yatove
Producción Cady Films/Panoramic Films
Nacionalidad Francia
Duración 79m. B/N ó Color
Reparto Jacques Tati, Guy Decomble, Paul Frankeur, Maine Vallée, Delcassan, Jacques Beauvais, Roger Rafal, Santa Relli, Robert Balpo.

«En América tienen medios, pero nuestra administración tan solo es una administración. Lleva años pidiendo una rueda nueva… y en América tienen todo un equipo, ¡y la cosa funciona!»

Tras un paréntesis provocado por la Segunda Guerra Mundial, Jacques Tati elaboró esta brillantísima comedia rural y costumbrista que supuso, además de su primer largometraje como realizador, la extraordinaria revelación de un peculiar, inteligente e innovador talante humorístico basado en la extravagancia y la irracionalidad. Apelando al recurso del gesto y la observación, con largos planos generales repletos de pequeños y divertidos detalles o gags tan geniales como los trepidantes trayectos en bicicleta del protagonista, un estresado, patoso y entrañable cartero interpretado por el propio cineasta en un claro antecedente del emblemático Monsieur Hulot, la película narraba la celebración de la anhelada jornada festiva de una pequeña población francesa, concretamente Saint-Sévère-sur-Indre (Charente), formulando de paso una elocuente crítica al modelo de modernización estadounidense. En 1994, tras una complicada labor de reconstrucción, pudo volver a exhibirse la cinta en su vitalista color original, procedimiento del que no pudieron sacarse copias en su época al producirse la quiebra de Thomson en pleno rodaje.

Otras películas protagonizadas por un CARTERO

Miguel Strogoff – Carmine Gallone (1956)
El cartero (y Pablo Neruda) – Michael Radford (1994)
El cartero de las noches blancas – Andrei Konchalovsky (2014)

MONTAJE (El hombre de la cámara)

El montaje audiovisual es la unión de los distintos trozos de película para crear una cinta final. Consiste en escoger, ordenar y unir una selección de los planos a registrar, según una idea y una dinámica determinada, a partir del guion, la idea del director y el aporte del montador. En vídeo la palabra equivalente es «edición», asegurarse de que cada uno de los detalles necesarios para una puesta en escena estén bien. Ya que de cada escena se hacen varias tomas, y que existen miles de tomas diferentes en una película, el montaje constituye una ardua labor. Siguiendo la trama del guion, el montador, en general, tiene libertad para montar las diferentes tomas realizadas de una escena de la manera que estime más apropiada. Asimismo, puede utilizar más o menos metraje de película de cada toma, y decidir cómo enlazar una escena o secuencia con la siguiente. Por todo ello se considera que el montaje es una de las disciplinas fundamentales en la realización de una película. (Wikipedia)

“Tengo diez mandamientos. Los nueve primeros dicen: ¡no debes aburrir! El décimo dice: tienes que tener derecho al montaje final de la película.”
Billy Wilder (1906-2002) Director de cine y productor estadounidense de origen austríaco

EL HOMBRE DE LA CÁMARA (Chelovek s kinoapparatom) – 1929

cámara

Director Dziga Vertov
Guion Dziga Vertov
Fotografía Mikhail Kaufman
Música Pierre Henry, Nigel Humberstone y Konstantin Listov
Producción VUFKU
Nacionalidad Unión Soviética
Duración 67m. B/N
Reparto Mikhail Kaufman y habitamtes de Odessa y Moscú. Gustl Gstettenbaur, Tilla Durieux, Hermann Vallentin, Borwin Walth, Karl Platen.

«Una experimentación en la comunicación cinemática de fenómeno visual sin el uso de intertítulos, sin la ayuda de un guion, sin la ayuda del teatro.» (Manifiesto de Dziga Vertov al inicio al inicio de la película)

No es de extrañar el impacto popular de enorme resonancia internacional que trajo consigo el estreno de este poderoso documental vanguardista, que representaría el punto culminante de un influyente estilo experimental promulgado por Dziga Vertov a lo largo de los años, denominado «Cine-ojo» (Kinoglaz), donde se planteaba la idea de atrapar la realidad prescindiendo de guion, actores nominales, sonido y decorados, aunque, eso sí, sirviéndose de los artificios de montaje necesarios para concentrar, distorsionar y reorganizar sus imágenes en una presurosa disposición temporal inasequible al ojo humano. Este híbrido y aleatorio caleidoscopio, inmortalizado como el tratado gramático menos propagandístico y más técnicamente perfecto del cineasta, no era más que una expeditiva alternancia de fragmentos de la realidad cotidiana soviética, frecuentados por la intermitente presencia del operador y hermano del cineasta Mikhail Kaufman y dispuestos a revelar el pujante desarrollo de la sociedad industrial con una evidente proclividad por las teorías y planteamientos constructivistas.

Otras películas recordadas por su particular uso del MONTAJE

El nacimiento de una nación – D.W. Griffith (1915)
J.F.K.: caso abierto – Oliver Stone (1991)
Corre, Lola, corre – Tom Tykwer (1998)