Drama histórico

FASTUOSIDAD (Intolerancia)

Derroche de lujo y riqueza. (Espasa-Calpe)
Calidad de fastuoso. Suntuosidad, ostentación. (definiciones-de.com)

“La tumba de los héroes es el universo entero y no está en las columnas recargadas de fastuosas inscripciones”
Pericles (495 a.C.-429 a.C.) Importante e influyente político y orador ateniense

INTOLERANCIA (Intolerance) – 1916

intolerance

Director D.W. Griffith
Guion D.W. Griffith
Fotografía George W. Bitzer y Karl Brown
Música Joseph Carl Breil
Producción Wark Corporation/Triangle
Nacionalidad Estados Unidos
Duración 163m. B/N
Reparto Lillian Gish, Constance Talmadge, Alfred Paget, Margery Wilson, Howard Gaye, Mae Marsh, Fred Turner, Elmer Clifton, Monte Blue.

“De la cuna que se mece sin parar. Hoy, como ayer, siempre meciéndose, siempre trayendo las mismas pasiones humanas, las mismas alegrías y penas”

Colosal fresco histórico, considerado en la actualidad como una de las obras más decisivas e influyentes en el devenir del lenguaje cinematográfico, en el que D.W. Griffith pretendía contraponer el trágico poder del amor a la luctuosa intolerancia social y religiosa en cuatro episodios entremezclados y ubicados en sendos contextos históricos: la vida y Pasión de Jesucristo, la caída de la antigua ciudad de Babilonia, la parisina matanza de hugonotes del día de San Bartolomé de 1572 y la injusta condena a muerte de un rehabilitado obrero en la América de 1912. El desmedido metraje del film, reducido de forma drástica en el montaje final en más de cinco horas, las espectaculares escenografías de la capital del imperio babilónico (con fastuosos e inmensos decorados de 13 km2.) o escenas de masas en las que intervenían casi veinte mil personas depararon un coste de producción de dos millones de dólares de la época y convergieron en un enorme fracaso económico, ciertamente influenciado además por su abstracta, experimental y revolucionaria construcción narrativa o el extremo patetismo de su fibra emocional.

Otras películas que destacan por la FASTUOSIDAD de sus decorados

Los diez mandamientos – Cecil B. De Mille (1923)
Cleopatra – Joseph L. Mankiewicz (1963)
La maldición de la flor dorada – Zhang Yimou (2006)

SECESIÓN (El nacimiento de una nación)

Acto de retirarse de una organización, unión o entidad política. Típicamente, hay un fuerte factor diferencial que motiva la retirada. La secesión puede ser un hecho o un derecho. Como derecho el fenómeno político de la secesión requiere la previa existencia de un Estado Federal o Confederal, del que forme parte el Estado que manifiesta su voluntad de separarse de la unión. La secesión, como hecho, suele confundirse con la independencia. Pero no es igual. En las guerras de secesión (como la Guerra de Secesión de Estados Unidos), lo decisivo es la voluntad de un Estado preexistente de separarse de la unión con otros Estados. Mientras que en las guerras de independencia se trata de la procuración de un nuevo Estado. (Wikipedia)

“Creo que existe un firme deseo de secesión entre los dirigentes políticos del País Vasco y de Cataluña, que desean un sistema en el que la intervención del Estado sea mínima, por no decir nula. Pero cuando un Estado no tiene disposición ni fuerza moral para, en el momento en el que hay un acto de desobediencia constitucional, poner los tanques en el territorio que comete este acto de desobediencia, la situación se puede volver muy complicada”
Albert Boadella (1943-) Actor y dramaturgo español

EL NACIMIENTO DE UNA NACIÓN (The birth of a nation) – 1915

birth

Director D.W. Griffith
Guión D.W. Griffith y Frank E. Woods
Fotografía George W. Bitzer
Música Joseph Carl Breil
Producción D.W.Griffith Corporation/Epoch
Nacionalidad Estados Unidos
Duración 185m. B/N
Reparto Henry B. Walthall, Lillian Gish, Mae Marsh, Miriam Cooper, Spottiswoode Aitken, Josephine Crowell, Ralph Lewis, Elmer Clifton.

“¡Libertad y unión, una e inseparable, ahora y para siempre!”

Elocuente epopeya histórica basada en las novelas del reverendo Thomas Dixon The leopard’s spots, y, sobre todo, en la abiertamente racista The clansman: an historical romance of the Ku Klux Klan, que, a pesar de su deplorable mensaje social, causante de múltiples manifestaciones y sangrientos disturbios, ocupa un lugar de privilegio en los anales del Séptimo Arte al sentar las bases del lenguaje cinematográfico moderno sirviéndose de incontables recursos expresivos en beneficio de una prodigiosa fluidez narrativa. A través del enfrentamiento entre dos familias, los Stoneman y los Cameron, D.W. Griffith registró los acontecimientos que desataron la Guerra de Secesión por medio de un auténtico recital de innovaciones técnicas y artísticas (montaje en paralelo, uso de primeros planos dramáticos, profundidad de campo, banda orquestal, etc.), obteniendo instantes de una plasticidad indeleble como la espectacular batalla de Petersburg o la cabalgada final del Klan, y, logrando el primer gran éxito comercial del cine norteamericano pese a su elevado coste de producción.

Otras películas ambientadas en la GUERRA DE SECESIÓN

La gran prueba – William Wyler (1956)
Tiempos de gloria – Edward Zwick (1989)
Lincoln – Steven Spielberg (2012)

INCENDIARIO (Quo Vadis)

Individuo que provoca un incendio con premeditación y planificación. Los motivos que llevan a un incendiario a actuar pueden ser diversos, por mencionar algunos podríamos citar el afán de lucro, la maldad o sencillamente la estupidez. (Wikipedia)

“Tengo perro y una marca en la rodilla. No siento cosquillas, trabajé en el municipio. Y no traiciono a mis principios, porque eso es lo primero. Si naciste incendiario, no te mueras bombero” (canción Breve descripción de mi persona de El Cuarteto de Nos)
Roberto Musso (1962-) Cantante, guitarrista y compositor de rock uruguayo

QUO VADIS (Quo Vadis) – 1951

quo

Director Mervyn Leroy
Guion John Lee Mahin, S.N. Behrman y Sonya Levien
Fotografía Robert Surtees y William V. Skall
Música Miklos Rozsa
Producción Metro Goldwyn Mayer
Nacionalidad Estados Unidos
Duración 171m. B/N
Reparto Robert Taylor, Deborah Kerr, Peter Ustinov, Leo Genn, Marina Berti, Finlay Currie, Patricia Laffan, Abraham Sofaer, Buddy Baer.

“Esa es mi epopeya, ¡cambiar la paz del mundo! ¡Demoler y crear, crear de nuevo! (…) Esta misma noche oiréis mi responso sobre Roma ardiendo. Sus llamas me elevarán a mayor altura que los dioses”

Con evidentes aires megalomaníacos, Sam Zimbalist produjo esta nueva y espectacular adaptación de la célebre novela histórica de Henry Sienkiewicz, centrada en la sanguinaria persecución del cristianismo por parte del Imperio Romano gobernado por Nerón, allá por el año 63. Rodada durante casi dos años en los estudios de Cinecittà para abaratar los costes de un exagerado presupuesto de siete millones de dólares, mantiene pese a su desmesurado metraje y una inevitable propensión a la grandilocuencia aquel perenne atractivo de las creaciones hollywoodienses de los cincuenta, incrementado aquí por una ostentosa ambientación que incluía a cinco mil quinientos extras, treinta y dos mil vestidos diseñados o supervisados por Herschel McCoy y los decorados más colosales que hasta la fecha se habían erigido. Peter Ustinov como el perturbado emperador de propensión incendiaria, Robert Taylor en la piel del general Marco Vinicio y Deborah Kerr dando vida a su afable amada lideraron el ilustre grupo de actores, y, según parece, el mismísimo Anthony Mann auxilió a Leroy en la filmación de las aparatosas secuencias del incendio de Roma.

Otras películas cuyo personaje protagonista actúa como un INCENDIARIO

El largo y cálido verano – Martin Ritt (1958)
Labios ardientes – Dennis Hopper (1990)
Malditos bastardos – Quentin Tarantino (2009)

TARTAMUDEZ (El discurso del rey)

Trastorno de la comunicación (no un trastorno del lenguaje) que se caracteriza por interrupciones involuntarias del habla que se acompañan de tensión muscular en cara y cuello, miedo y estrés.​ Ellas son la expresión visible de la interacción de determinados factores orgánicos, psicológicos y sociales que determinan y orientan en el individuo la conformación de un ser, un hacer y un sentir con características propias. Los efectos psicológicos de la tartamudez pueden ser graves afectando el estado de ánimo de la persona de forma continua. (Wikipedia)

“¡Si buena parte de nuestros poetas se convenciera de que es preferible la tartamudez al plagio!”
Oliverio Girondo (1891-1967) Poeta, articulista y escritor argentino

EL DISCURSO DEL REY (The king’s speech) – 2010

Director Tom Hooper
Guion David Seiler
Fotografía Danny Cohen
Música Alexandre Desplat
Producción UK Film Council/The Weinstein Company/Momentum Pictures/Aegis Film/Molinare London/Filmnation Entertainment/See-Saw Films/Bedlam Productions
Nacionalidad Gran Bretaña/ Australia
Duración 118m. Color
Reparto Colin Firth, Helena Bonham Carter, Geoffrey Rush, Michael Gambon, Guy Pearce, Timothy Spall, Derek Jacobi, Claire Bloom.

“Si soy un rey, ¿dónde está mi poder? ¿Puedo formar un gobierno? ¿Puedo imponer impuestos? ¿Declarar una guerra? No. Y sin embargo soy la autoridad. ¿Por qué? Porque la nación cree que cuando hablo, hablo por ellos. Pero no sé hablar”

Drama histórico-biográfico de cuidadosa ejecución formal y narrativa, cuyo argumento versaba en torno al inquebrantable vínculo de amistad, complicidad y mutua confianza que florece entre el príncipe Alberto, duque de York, y el excéntrico e insolente logopeda australiano que acepta tratar su pronunciada tartamudez, según un guion de controvertida fidelidad histórica urdido por David Seidler, quien, al parecer, también padeció durante su infancia semejante trastorno del habla. Encuadrada entre el discurso de clausura de la British Empire Exhibition de 1925, en el estadio de Wembley, hasta la famosa transmisión por radio sobre la declaración de guerra a Alemania en 1939 desde el Palacio de Buckingham a cargo del ya entonces rey Jorge IV, representa una conmovedora historia de responsabilidad, determinación y perseverancia en vencer el miedo al ridículo, cuya sensibilidad yace esencialmente en la magnificencia de su dirección artística, en su apasionado tratamiento lumínico y, por encima de todo, en la portentosa exhibición actoral de un Colin Firth tan cercano como conmovedor.

Otras películas donde aparece algún personaje aquejado de TARTAMUDEZ

La vida por delante – Fernando Fernán Gómez (1958)
Un pez llamado Wanda – Charles Chrichton (1988)
Que Dios nos perdone – Rodrigo Sorogoyen (2016)

TRONO (Ricardo III)

Asiento oficial sobre el que se sienta un monarca en ocasiones ceremoniales. El trono tradicionalmente consiste en un asiento grande y lujosamente decorado que se sitúa sobre unas gradas (…) El trono en un sentido abstracto puede también referir a la monarquía o a la corona. (Wikipedia)

“Se puede derrocar un trono por la fuerza, pero solo la sabiduría puede fundar una república”
Maximilien Robespierre (1758-1794) Abogado, escritor, orador y político francés

RICARDO III (Richard III) – 1955

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Director Laurence Olivier
Guión Laurence Olivier y Alan Dent
Fotografía Otto Heller
Música William Walton
Producción London Films
Nacionalidad Gran Bretaña
Duración 161m. Color
Reparto Laurence Olivier, Claire Bloom, John Gielgud, Ralph Richardson, Cedric Hardwicke, Stanley Baker, Pamela Brown, Esmond Knight.

“¡Un caballo, un caballo, mi reino por un caballo!”

Ultima de las estimables películas que Laurence Olivier produjo, dirigió e interpretó adaptando obras de Shakespeare, y, posiblemente, la versión con mayor esencia cinematográfica de aquella célebre trilogía completada con las igualmente estimables ENRIQUE V (1944) y HAMLET (1948). Por medio de un generoso alarde de recursos técnicos y expresivos (aspecto en el que resulta obligatorio citar la siempre insigne colaboración de Alexander Korda) reconstruyó la lúgubre e imparable trayectoria del último miembro de la dinastía Plantagenet; un ser enigmático, deforme y malvado que se alzaría con la soberanía británica en el siglo XV, una vez finalizada la denominada Guerra de las Dos Rosas entre la casa real de los Lancaster y la de los York. El insigne actor-realizador, secundado por un majestuoso equipo de intérpretes shakespearianos, rubricó una de las más asombrosas caracterizaciones de su filmografía; no en vano, la crítica teatral ya había ensalzado su composición escénica como la más grandiosa de cuantas encarnó con su Old Vic Theatre. De todos modos, las numerosas alabanzas cosechadas por la cinta no serían suficientes para recaudar los recursos necesarios con que poder financiar la tragedia de Macbeth.

Otras películas que documentan el ascenso al TRONO de un/a nuevo/a monarca

La corona de hierro – Alessandro Blasetti (1941)
El rey loco – Helmut Käutner (1955)
La reina Victoria – Jean-Marc Vallée (2009)