Drama fantástico

CERA (El hombre de las figuras de cera)

Sustancia sólida, blanca o amarilla, fundible e insoluble en agua, de origen animal, vegetal o mineral, que es muy maleable y tiene diversos usos. (google.es)
Un museo de cera exhibe figuras y objetos modelados con cera. Lo que hace verdaderamente populares a los museos de cera es la recreación de personajes populares del espectáculo, la política y el deporte en sus poses más características. Las técnicas de fabricación y la incorporación de detalles, hacen que las figuras alcancen gran realismo. (Wikipedia)

“Los pueblos son una cera blanda; todo depende de la mano que les imprime el sello”
Edouard Laboulaye (1811-1883) Jurista y político francés

EL HOMBRE DE LAS FIGURAS DE CERA (Das wachsfigurenkabinett) – 1924

Director Paul Leni
Guión Henrik Galeen
Fotografía Helmar Lerski
Producción Neptune/Film A.G.
Nacionalidad Alemania
Duración 83m. B/N
Reparto Emil Jannings, Conrad Veidt, Werner Krauss, William Dieterle, Olga Belajeff, John Gottowt, Gottfried John, Ernst Legal.

Poética plasmación de horrores mundanos en distintas fases históricas, que no sólo supone la última y mejor película alemana de su autor, sino que además perdura como una de las manifestaciones más gloriosas y peculiares del expresionismo cinematográfico. La cinta fragmentaba su contenido en tres episodios protagonizados por el califa Haroun Al Raschid, el zar Iván el Terrible y el asesino Jack el Destripador, fantaseados por un joven escritor contratado por el museo de figuras de cera para escribir unas historietas publicitarias sobre ellos. Palpitante e ilustrativo testimonio del intranquilo deterioro político-social que amenazaba al pueblo germano de la época tras el Tratado de Versalles, sobresalía por las delirantes actuaciones de tres grandes monstruos de la escena expresionista (Jannings, Veidt y Krauss), así como por una condición plástica fundamentada tanto en la pulcritud de su iluminación como en la estilizada creatividad de sus decorados y sus sinuosos armazones arquitectónicos, ideados ambos por el propio Leni y pintor Fritz Maurischat.

Otras películas ambientadas en un MUSEO DE CERA

Los crímenes del museo de cera – André de Toth (1953)
Terror en el museo de cera – Georg Fenady (1973)
Waxwork: Museo de cera – Anthony Hickox (1988)

INTROSPECCIÓN (September)

Observación que una persona hace de su propia conciencia o de sus estados de ánimo para reflexionar sobre ellos. (google.es)

“Viajar puede ser una de las más rentables formas de introspección”
Lawrence Durrell (1912-1990) Escritor británico

SEPTIEMBRE (September) – 1987

Director Woody Allen
Guión Woody Allen
Fotografía Carlo Di Palma
Música Varios
Producción Orion
Nacionalidad Estados Unidos
Duración 82m. Color
Reparto Mia Farrow, Delholm Elliott, Sam Waterston, Dianne Wiest, Jack Warden, Elaine Strich, Ira Wheeler, Rosemary Murphy.

“Es horrible envejecer. Sobre todo si te sientes como si tuvieras 21 años. Todas las cualidades que te ayudan a ir tirando desaparecen una a una. Te miras al espejo y ves que falta algo… Y te das cuenta de que es tu futuro”

Allen regresó a la línea melodramática apuntada en INTERIORES (1978), y, como en ésta, volvió a sacrificar su protagonismo ante las cámaras para centrarse exclusivamente en una profunda y reflexiva introspección de las sensaciones tanto físicas como humanas de sus personajes, de forma bastante análoga a la reiterativamente practicada por su idolatrado Ingmar Bergman. El ocaso de las vacaciones estivales de seis adultos en Vermont resultaba un escenario idóneo para poner sobre la mesa sus amores y desamores, así como unos ocultos, sórdidos y asfixiantes secretos familiares, que, curiosamente, guardaban una gran similitud con los sucesos reales acontecidos en 1958, en los que la hija de Lana Turner asesinó al gangster y amante de su madre, Johnny Stompanato. Sin querer enmascarar en ningún momento su condición teatral, el film deviene un ejercicio melancólico e intimista de una potencia inusitada, envuelto en una textura visual de tonos marchitos e interpretado por un conjunto de actores en evidente estado de gracia, del que sobresale una Mia Farrow absolutamente elogiable en su representación de la fragilidad y el desamparo.

Otras películas que plantean un arduo proceso de INTROSPECCIÓN

Te querré siempre – Roberto Rossellini (1954)
Fellini, ocho y medio – Federico Fellini (1963)
Sonata de otoño – Ingmar Bergman (1978)

UTOPÍA (Horizontes perdidos)

1. Plan o sistema ideal de gobierno en el que se concibe una sociedad perfecta y justa, donde todo discurre sin conflictos y en armonía.
2. Proyecto, deseo o plan ideal, atrayente y beneficioso, generalmente para la comunidad, que es muy improbable que suceda o que en el momento de su formulación es irrealizable.
(google.es)

“Una sociedad no vive sin utopías, es decir, sin un sueño de dignidad, de respeto a la vida y de convivencia pacífica entre las personas y pueblos. Si no tenemos utopías nos empantanamos en los intereses individuales y grupales y perdemos el sentido del bien vivir en común”
Leonardo Boff (1938-) Teólogo, ex-sacerdote franciscano, filósofo, escritor, profesor y ecologista brasileño

HORIZONTES PERDIDOS (Lost horizon) – 1937

Director Frank Capra
Guión Robert Riskin
Fotografía Joseph Walker
Música Dimitri Tiomkin
Producción Columbia
Nacionalidad Estados Unidos
Duración 118m. B/N
Reparto Ronald Colman, Jane Wyatt, Edward Everett Horton, Thomas Mitchell, Sam Jaffe, Margo, John Howard, H.B. Warner, Isabel Jewell, Noble Johnson.

“En esta época de guerra y de rumores de guerra, ¿no ha soñado nunca con un lugar donde haya paz y seguridad, donde la vida no sea una lucha sino un placer duradero? Desde luego, como todo ser humano desde el principio de los tiempos. Siempre el mismo sueño”

El acentuado idealismo mostrado por James Hilton en su homónina novela fantástica, claramente inspirado en la Utopía de Tomás Moro, se unió al irónico optimismo de Frank Capra para engendrar esta esperanzadora e inolvidable fábula espiritual que subsiste, aún hoy, como un insuperable paradigma sobre la búsqueda del misticismo oriental como contrarréplica a la depredadora opresión y arbitrariedad de la sociedad capitalista. Tras sobrevivir a un accidente de aviación después de ser evacuados de las caóticas contiendas de la revolución china, el destacado cónsul británico (impecable Colman) y otros cuatro pasajeros son conducidos hasta el monasterio budista de Shangri-la, en las entrañas del Himalaya tibetano, donde yace una utópica comunidad gobernada por el anciano Gran Lama. Este legendario paraíso, regido por la paz, la justicia y la longevidad, accedería a la antología cinematográfica gracias a la onerosa y espectacular escenografía de Stephen Goosan y a la deslumbrante puesta en escena de su realizador, excelentemente acompañada por una conveniente partitura de Dimitri Tiomkin.

Otras películas sobre distintas concepciones de UTOPÍA

Brigadoon – Vincente Minnelli (1954)
Calabuch – Luis García Berlanga (1956)
Un lugar en el mundo – Adolfo Aristarain (1992)

RETRATO (El retrato de Dorian Gray)

Pintura o efigie principalmente de una persona. También se entiende por retrato la descripción de la figura o carácter, o sea, de las cualidades físicas o morales de una persona. Por lo tanto, la primera definición de retrato es aquella que se refiere a la expresión plástica de una persona a imitación de la misma, lo que ocurre en la pintura, la escultura y la fotografía. En un retrato predomina la cara y su expresión. Se pretende mostrar la semejanza, personalidad e incluso el estado de ánimo de la persona. (Wikipedia)

“La librería de un hombre es también su retrato, y tan fino que no pueden igualarle ni los pinceles más exactos ni la pluma más penetrante y fiel del mejor biógrafo. Los libros que cada cual escoge para su recreo, para su instrucción, incluso para su vanidad, son verdaderas huellas dactilares del espíritu, que permiten su exacta identificación”
Gregorio Marañón (1887-1960) Médico endocrino, científico, historiador, escritor y pensador español

EL RETRATO DE DORIAN GRAY (The picture of Dorian Gray) – 1945

dorian

Director Albert Lewin
Guión Albert Lewin
Fotografía Harry Stradling
Música Herbert Stothart
Producción Metro Goldwyn Mayer
Nacionalidad Estados Unidos
Duración 106m. B/N y Color
Reparto Hurd Hatfield, George Sanders, Donna Reed, Angela Lansbury, Peter Lawford, Lowell Gilmore, Richard Fraser, Douglas Walton.

“Una persona debería vivir plena y completamente, dar forma a cada sentimiento, expresión a cada pensamiento, realidad a cada sueño. Cada impulso que reprimimos anida en la mente envenenándonos. Sólo hay un modo de vencer la tentación y es ceder ante ella. Resístala, y el alma enfermará con el ansia de las cosas que se ha prohibido a sí misma. No hay nada que pueda curar el alma, salvo los sentidos, del mismo modo que nada puede sanar los sentidos sino el alma”

La mejor adaptación al cine de la afamada novela homónima de Oscar Wilde la encontramos en esta cautivadora y atípica producción de Pandro S. Berman, que explotaba la sensibilidad literaria y la refinada exquisitez estilística de Albert Lewin sorteando toda presunción de grandilocuencia para consumar un drama victoriano de inspiración onírica y regusto barroco, encauzado a prevenir sobre el severo e insalvable peaje a pagar cuando alguien pretende desafiar con amoralidad las inmutables leyes de la naturaleza. La perturbadora e ignominiosa relación de un joven y atractivo aristócrata londinense con su pernicioso retrato al óleo fue plasmada a través de una atmósfera tupida y angustiosa, enaltecida por una intensidad formal de carácter expresionista y punteada por Stradling con alguna circunstancial pero inolvidable ilustración en Technicolor. Cabe destacar la prodigiosa caracterización de George Sanders, actor fetiche del realizador, como el jactancioso Lord Henry Wotton, un dandy de filosofía hedonista acostumbrado a alardear de su verborrea y mundología por medio de disertaciones aceleradas, mordientes e incisivamente profundas.

Otras películas en las que un RETRATO adquiere una importancia vital

Laura – Otto Preminger (1944)
La mujer del cuadro – Fritz Lang (1944)
En algún lugar del tiempo – Jeannot Szwarc (1980)

INVISIBILIDAD (El hombre invisible)

Cualidad de un cuerpo físico visible de no ser visto en condiciones de luz normales para un supuesto observador. Hasta principios del siglo XXI esta cualidad solo era posible en la naturaleza y se daba en gases y seres u objetos que, por su tamaño, el ojo humano no era capaz de captar sin ayuda de lentes u otra tecnología diseñada para tal menester. Los científicos creen haber descubierto la forma de alterar el efecto de la luz sobre un cuerpo físico para conseguir el efecto de invisibilidad de forma artificial gracias a telas compuestas por estructuras electrónicas nanométricas. La consecución de este logro tiene importantes aplicaciones en la industria del espionaje y la guerra (…) La invisibilidad ha sido tratada en numerosas ocasiones por escritores y cineastas de ficción ya sea científica o mágica, casi siempre planteando el peligro que supone que este don caiga en malas manos. (Wikipedia)

“El temor de las cosas invisibles es la semilla natural de lo que cada uno llama para sí mismo religión”
Thomas Hobbes (1588-1679) Filósofo inglés

EL HOMBRE INVISIBLE (The invisible man) – 1933

invisible

Director James Whale
Guión Robert Cedric Sherriff
Fotografía Arthur Edeson
Música W. Franke Harling
Producción Universal
Nacionalidad Estados Unidos
Duración 71m. B/N
Reparto Claude Rains, Gloria Stuart, Una O’Connor, William Harrigan, Forrester Harvey, John Carradine, Henry Travers, Holmes Herbert.

“Empezaremos con un puñado de asesinatos. Gente importante, gente pequeña… Simplemente para demostrar que no hacemos distinciones”

Apremiado por el productor Carl Laemmle Jr. tras el éxito de EL DOCTOR FRANKENSTEIN (1931), Whale adaptó otra prestigiosa obra literaria, en esta ocasión la novela de H.G.Wells, para proseguir ajustando las bases del género fantástico y, en especial, de que aquel poderoso y reconocible estilo dispersado por la Universal de los treinta. Aunque el feroz ajamiento que produce el paso de los años no ha afectado a los entonces innovadores efectos especiales de John P. Fulton, que aún continúan sorprendiendo por su agudeza y originalidad, sí ha influido en su tenue y rudimentaria puesta en escena, que, vista hoy en día, reviste un aspecto que balancea entre la insubstancialidad de su acepción dramática a ciertos apuntes humorísticos de chirriante e inadecuada tosquedad y, además, elude el análisis moral y psicológico que sugiere la célebre historia del doctor trastornado por los malévolos poderes de la invisibilidad. No obstante, sustenta atrevimiento descriptivo y un vigor plástico que le confieren la categoría de clásico, ni que decir infinitamente superior a las atronadas secuelas perpretradas por Joe May, EL HOMBRE INVISIBLE VUELVE (1940), y Ford Beebe, LA VENGANZA DEL HOMBRE INVISIBLE (1944).

Otras películas que abordan el tema de la INVISIBILIDAD

Te veo y no te veo – Robert Butler (1972)
Memorias de un hombre invisible – John Carpenter (1992)
El hombre sin sombra – Paul Verhoeven (2000)