Maurice Jarre

TRASPLANTE (Ojos sin rostro)

Procedimiento que se hace para reemplazar uno de sus órganos con el órgano sano de otra persona. La cirugía es solo una parte de un proceso complejo y prolongado. (medlineplus.gov)

«Efectivamente, eran hermanas. La madre de Luna confirmó que el día que fueron a buscarla tuvieron que elegir entre dos. Luna está muy grave y necesita urgentemente un trasplante de corazón. Cuando Sara supo la noticia algo en su cabeza se rompió» (canción Saraluna)
Melendi (-1979) Cantautor español

OJOS SIN ROSTRO (Les yeux sans visage) – 1960

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Director Georges Franju
Guion Pierre Boileau, Thomas Narcejac, Jean Redon y Claude Sautet
Fotografía Eugen Schüfftan
Música Maurice Jarre
Producción Champs-Élysées Productions/Lux Film
Nacionalidad Francia/ Italia
Duración 88m. B/N
Reparto Pierre Brasseur, Alida Valli, Juliette Mayniel, Edith Scob, Alexandre Rignault, François Guérin, Béatrice Altariba, Charles Blavette.

«No hay razón para que dudes de mí. Conozco mis habilidades, ¿no? Tendrás una cara real. Te lo prometo»

Una de las exiguas incursiones de la cinematografía gala en el género del terror la hallamos en esta compleja adaptación de la novela homónima de Jean Redon, que proponía una poética variación del manido tema del ‘mad doctor’ engullido por los demonios del desespero y la frustración a través de la historia de un eminente cirujano parisino, obsesionado con recomponer la belleza perdida de su hija en un accidente de tráfico por medio del trasplante de órganos de sus propias víctimas. Para desarrollar este característico esquema argumental, que tantas emulaciones promovería posteriormente, Georges Franju ensambló la austeridad caligráfica con pinceladas de un onirismo casi abstracto, la sensibilidad y belleza de su estilismo con instantes de una truculencia guiñolesca, rubricando una fábula siniestra de un evanescente poder de fascinación. La película ha legado a la antología del género imágenes tan poderosas como el fantasmagórico deambular por la inhóspita mansión de la desfigurada joven o instantes tan perturbadores y hemofílicos como su extraordinario clímax final.

Otras películas que contienen una escena de TRASPLANTE

Cuerpo maldito – Eric Red (1991)
Reparar a los vivos – Katell Quillévéré (2016)
The eye – Oxide Pang y Danny Pang (2002)

AVENTURA (El hombre que pudo reinar)

Suceso extraño o poco frecuente que vive o presencia una persona, especialmente el que es emocionante, peligroso o entraña algún riesgo. (google.es)
Género de aventuras. Dicho de una obra literaria o cinematográfica que centra su atención en los episodios sucesivos de una acción tensa y emocionante. (RAE)

“Cualquiera que sea el tiempo en que se nace hay que embarcarse en la aventura de ese tiempo o quedas varado hasta que te mueres, sea en el siglo que sea. Solo te conceden una vida, unos años, si los vives intensamente es como si vivieras diez vidas”
Alberto Vázquez-Figueroa (1936-) Novelista, periodista e inventor español

EL HOMBRE QUE PUDO REINAR (The man who would be king) – 1975

Director John Huston
Guion John Huston y Gladys Hill
Fotografía Oswald Morris
Música Maurice Jarre
Producción Columbia/Devon/Persky-Bright/Allied Artists
Nacionalidad Reino Unido/ Estados Unidos
Duración 129m. Color
Reparto Sean Connery, Michael Caine, Christopher Plummer, Saeed Jaffrey, Doghmi Larbi, Shakira Caine, Karroom Ben Bouih, Jack May, Mohammed Shamsi.

«No creo que el mundo haya mejorado gracias a nosotros (…) Ni tampoco creo que nadie llore nuestra muerte (…) No hemos realizado muchas buenas acciones (…) Pero, ¿cuánta gente ha viajado lo que nosotros y visto lo que nosotros?»

Recuperando el viejo espíritu de los grandes clásicos de aventuras, John Huston trasladó su tierno pero implacable entusiasmo por la mítica del perdedor a los imperiales confines del colonialismo anglosajón del siglo XIX para formalizar un sarcástico y vitalista ensalzamiento a la lealtad, a la épica de la ilusión y los anhelos fraguados de poder y fortuna, que muy bien podría ser encuadrado entre lo mejor de su dilatada filmografía. Tomando como punto de partida un relato corto de Rudyard Kipling, incluido como un personaje más en el transcurso de la narración, reconstruía los distintos avatares de dos pícaros trotamundos huidos del ejército británico en la India de 1880, que, movidos por la ambición y la soberbia, llegan hasta las ignotas tierras de Kafiristán con la vanidosa pretensión de levantar un imperio. A través de una narración impecable, un tratamiento visual francamente atractivo y una pareja protagonista de excepción, la película reflexiona con lúcido discernimiento humanista sobre la amistad, el heroísmo, el frenesí por la aventura y la impostura que genera la codicia.

Otras grandes películas del género de AVENTURAS

Robin de los bosques – Michael Curtiz y William Keighley (1938)
Lawrence de Arabia – David Lean (1962)
En busca del arca perdida – Steven Spielberg (1981)

RESCATE (Los profesionales)

1. Acción y resultado de rescatar a una persona o cosa.
2. Precio que se pide o se paga para rescatar a una persona. (Larousse Editorial)

«El corazón, mientras late, sueña con amanecer abrazado a una mujer que lo bese y lo rescate y, aunque pierda la fe, nunca da por perdido el combate» (canción Sin pena ni gloria)
Joaquín Sabina (1949-) Cantautor, poeta y pintor español

LOS PROFESIONALES (The professionals) – 1966

Director Richard Brooks
Guion Richard Brooks
Fotografía Conrad Hall
Música Maurice Jarre
Producción Columbia
Nacionalidad Estados Unidos
Duración 117m. Color
Reparto Burt Lancaster, Lee Marvin, Claudia Cardinale, Robert Ryan, Jack Palance, Ralph Bellamy, Woody Strode, Joe De Santis, Rafael Bertrand.

«Nos quedamos porque nos enamoramos, huimos porque nos desencantamos, regresamos porque nos sentimos solos, morimos porque es inevitable»

A propósito del peligroso cometido de rescatar a su atractiva esposa que un potentado terrateniente texano encomienda a cuatro curtidos y desencantados mercenarios en plena revolución mexicana, según la modesta novela de Frank O’Rourke A mule for the marquesa, Richard Brooks realizó esta amarga y furibunda reflexión desmitificadora en torno a la intrínseca épica del western, a menudo dilucidada como una solapada metáfora acerca de la intervención estadounidense en la guerra de Vietnam. Provista de una poética crepuscular de notoria influencia peckinpahiana, diseminaba entre grandes escenas de acción nostálgicos raciocinios en torno a los viejos ideales, la lealtad, la camaradería o el eterno enfrentamiento de clases a través de unos diálogos portentosos, exudados de nostalgia, pesadumbre y romanticismo, al tiempo que extraía el máximo potencial de un reparto estelar, embellecido por el fulgor erótico de una Claudia Cardinale capaz de «convertir a los niños en hombres y a los hombres en niños», tal y como apostillaba el sudoroso estratega encarnado por Lee Marvin en una de las múltiples grandes frases de la película.

Otras películas cuyo grueso argumental gira alrededor de un RESCATE

Centauros del desierto – John Ford (1956)
Rapto – Alex Segal (1956)
Salvar al soldado Ryan – Steven Spielberg (1998)

PODER (La caída de los dioses)

El término poder, como sinónimo de fuerza, capacidad, energía o dominio, puede referirse a:
1. La capacidad de hacer o ser algo
2. La capacidad de ejercer un dominio hegemónico sobre uno y/o varios individuos
3. La habilidad de influir sobre uno y/o varios individuos
4. Indicar la autoridad suprema reconocida en una sociedad.
5. Facultad de mandar.
En política y sociología, el poder puede ser percibido ocasionalmente como hegemónico y autoritario, aunque el ejercicio del poder de una manera o de otra es aceptado en todas las sociedades humanas.
(Wikipedia)

“El buen ciudadano es aquel que no puede tolerar en su patria un poder que pretenda hacerse superior a las leyes”
Marco Tulio Cicerón (106 a.C.-43 a.C.) Jurista, político, filósofo, escritor y orador romano

LA CAÍDA DE LOS DIOSES (La caduta degli Dei) – 1969

Director Luchino Visconti
Guion Luchino Visconti, Nicola Badalucco y Enrico Medioli
Fotografía Pasquale De Santis y Armando Nannuzzi
Música Maurice Jarre
Producción Pegaso Film/Praesidens Films/Seven Arts/Eichberg Film
Nacionalidad Italia/ Alemania/ Suiza
Reparto Dirk Bogarde, Ingrid Thulin, Helmut Berger, Charlotte Rampling, Helmut Griem, Renaud Verley, Umberto Orsini, Florinda Bolkan.

«Ves que no es muy difícil entrar en la vida de las personas. Todos los ciudadanos alemanes de hoy son potencialmente uno de nuestros informantes. El pensamiento colectivo de nuestra gente ahora está completo. ¿No crees que ese es el verdadero milagro del Tercer Reich? Si lo deseas, podríamos leer juntos el futuro de Konstantine, si es que tiene uno»

La obra de Luchino Visconti, perpetuamente emparentada con el poder constituido y el ocaso de las clases sociales, acometió una especie de ciclo introspectivo acerca de las cuestiones relativas a la historia y a la cultura germanas que cobró forma con este solemne y apelmazado drama operístico ambientado en el Berlín de 1933, libremente inspirado en la tragedia shakespeariana Macbeth, cuyo argumento prefijaba un paralelismo entre la luctuosa desmembración de una ambiciosa saga de industriales de la siderurgia y la paulatina ascensión del nazismo. Paradójicamente, este lúgubre y alegórico calvario político-familiar acabó convirtiéndose en una hermosa, poética y penetrante disertación sobre la perniciosa hambre de poder que acarrea la condición humana, representada a cargo de una heterogénea nómina de intérpretes (para la posteridad ha quedado la imagen Helmut Berger travestido a lo Marlene Dietrich) y dominada por un audaz y, en ocasiones, estrambótico barroquismo formal, donde el suntuoso vestuario de Piero Tosi y la oscura y perturbadora ambientación de Pasquale Romano lucen de forma harto ceremoniosa.

Otros dramas familiares que tratan una lucha por el PODER

El padrino – Francis Ford Coppola (1972)
Ran – Akira Kurosawa (1985)
La reina Victoria – Jean-Marc Vallée (2009)

TAMBOR (El tambor de hojalata)

Instrumento de percusión de sonido indeterminado perteneciente a la familia de los membranófonos. Consta de una caja de resonancia, que suele ser de forma cilíndrica, y una membrana llamada parche, que cubre la abertura de la caja. Algunos tipos de tambores tienen parches en ambos lados. El sonido se obtiene al golpear el instrumento en el parche con la mano o con baquetas. También se suele percutir la caja. (Wikipedia)

«Para el que puede entender, un mosquito suena como una trompeta, mientras que para el que no puede entender, en vano son los tambores y los clarines; de todas maneras, la luz se enciende para los videntes, no para los ciegos»
Mihai Eminescu (1850-1889) Poeta del romántico tardío

EL TAMBOR DE HOJALATA (Die blechtrommel) – 1979

Director Volker Schlöndorff
Guión Volker Schlöndorff, Jean-Claude Carrière y Franz Seitz
Fotografía Igor Luther
Música Maurice Jarre
Producción Argos/Artémis/Bioskop/GGB-14/Jadran Film/Hallelujah Films/Film Polski/Franz Seitz
Nacionalidad Alemania R.F./ Francia/ Polonia/ Yugoslavia
Duración 142m. Color
Reparto Mario Adorf, Angela Winkler, David Bennent, Katharina Thalbach, Andréa Ferréol, Daniel Olbrychski, Tina Engel, Charles Aznavour

“Había una vez un tamborilero que se llamaba Oskar. Oskar perdió a su mamá que comió demasiado pescado. Había una vez un pueblo crédulo que creía en Papá Noel, pero Papá Noel era en realidad un ogro. Hubo una vez un comerciante de juguetes. Se llamaba Sigismund Markus y vendía tambores de hojalata lacados en rojo y blanco (…) Había una vez un vendedor de juguetes. Se llamaba Markus y se llevó consigo todos los juguetes de este mundo»

Solvente adaptación de la extraordinaria novela homónima de Günther Grass, que desarrollaba en su ciudad natal de Danzig y en pleno apogeo del partido nazi la compleja historia de Oskar Matzerath, un retorcido niño que a los tres años de edad determina paralizar su crecimiento y conservar perpetuamente su infancia para mantenerse al margen de la necedad, el fanatismo y la insatisfacción que predominan en la sociedad adulta. Schlöndorff, consumado especialista en adecuar al cine famosas obras literarias europeas, plasmó este argumento de tintes surrealistas a través de una atmósfera opresiva y proclive al más absoluto repudio, matizada con un humor amargo y una concepción visual tan subversiva como el grito desaforado y emancipador que emite su tamborilero protagonista. Cruel e inclemente parábola sobre el turbulento devenir histórico alemán del siglo XX, proscrita e incluso perseguida en ciertos sectores estadounidenses pese a su resonante éxito internacional, ofrece una maravillosa interpretación de un joven de trece años llamado David Bennent.

Otras películas que gozan de la constante presencia de un TAMBOR

El tambor del Bruch – Ignacio F. Iquino (1947)
La leyenda del tambor – Jorge Grau (1982)
Soy tambor – Mónica Simoncini, Santiago Masip y Cecilia Ruiz (2015)