Drama de época

EMPECINAMIENTO (Diario íntimo de Adela H.)

Mantenimiento excesivamente firme de una idea, intención u opinión, generalmente poco acertada, sin tener en cuenta otra posibilidad. (google.es)

“Si no se aprende, la sinceridad se trueca en grosería; la valentía, en desobediencia; la constancia, en caprichoso empecinamiento; la humanidad, en estupidez; la sabiduría, en confusión; la veracidad, en ruina”
Confucio (551 a.C.-479 a.C.) Filósofo chino

DIARIO ÍNTIMO DE ADELA H. (L’histoire d’Adèle H.) – 1975

Director François Truffaut
Guión François Truffaut, Jean Grualt y Suzanne Schiffman
Fotografía Néstor Almendros
Música Maurice Jaubert
Producción Les Films du Carrosse/Les Productions Artistes Associés
Nacionalidad Francia
Duración 96m. Color
Reparto Isabelle Adjani, Bruce Robinson, Sylvia Marriott, Ivry Gitlis, Cecil de Sausmarez, Louise Bourdet, Joseph Blatchley.

“Como no puedo tener la sonrisa del amor, me condeno a su mueca”

Conduciendo un tema tan impecablemente recurrido a lo largo de su filmografía como el del “amour fou” por los quebrados derroteros de la humillación y la desesperanza, Truffaut rubricó este perceptivo y estilizado drama romántico sobre la pérdida del discernimiento y la identidad a causa de un sentimiento amoroso no correspondido, según los dos volúmenes del diario personal de la segunda hija del escritor Victor Hugo (1852-1853) que rescató y editó el profesor universitario Frances V. Guille en 1968 y 1972, respectivamente. El personaje encarnado por Isabelle Adjani (tan hermosa como conmovedora) desaprovechaba su talento literario peregrinando por Guernesey, Halifax y Barbados su profunda, febril y empecinada pasión por un oficial del ejército británico en esta película difícil y arriesgada, que basculaba permanentemente entre una arrebatadora efervescencia sensorial y un clasicismo expositivo de fascinadora placidez y contención. Primorosa fotografía en Eastmancolor de Néstor Almendros y perspicaz empleo de la música de Maurice Jaubert, prematuramente fallecido en 1940.

Otras películas que tratan un caso de EMPECINAMIENTO amoroso

Carta de una desconocida – Max Ophüls (1948)
El coleccionista – William Wyler (1965)
Her – Spike Jonze (2013)

DILIGENCIA (La noche de Varennes)

Carruaje o coche grande que es arrastrado por caballos y que permite el traslado de las personas (…) Era un medio de transporte habitual en la antigüedad. Lo habitual era que completaran un servicio regular, con itinerario fijo, uniendo dos poblaciones alejadas entre sí. (definicion.de)

“Para mí, la vida es como una posada del camino, donde debo demorarme hasta que llegue la diligencia del abismo”
Fernando Pessoa (1888-1935) Poeta y escritor portugués

LA NOCHE DE VARENNES (Il mondo nuovo / La nuit de Varennes) – 1982

nuit

Director Ettore Scola
Guión Ettore Scola y Sergio Amidei
Fotografía Armando Nannuzzi
Música Armando Trovaioli
Producción France 3/Gaumont/Opera Film Produzione
Nacionalidad Italia/ Francia
Duración 131m. Color
Reparto Jean-Louis Barrault, Hanna Schygulla, Marcello Mastroianni, Jean-Claude Brialy, Harvey Keitel, Laura Betti, Daniel Gélin, Dora Doll.

“La gente ha cambiado mucho. El pueblo de las ciudades y del campo ha descubierto que era pobre (…) ha empezado a preguntarse si en el más allá los últimos serán realmente los primeros, y, en la incertidumbre, ha empezado a ocuparse del más acá”

Presumiendo de una ambientación de la época de suntuoso detallismo, Scola gestionó este interesante fresco histórico localizado en la convulsa Francia de 1791 y basado en la novela homónima de Catherine Rihait, que especulaba en torno al agitado viaje compartido por una serie de emblemáticos personajes del momento (entre ellos el ya marchito seductor Giacomo Casanova, el político independentista Thomas Paine o el provocador e indiscreto escritor Restif de la Bretonne) con el objetivo de alcanzar el carruaje en el que Luis XVI y Maria Antonieta pretendían escapar del acoso revolucionario. Escudándose en la elaborada partitura barroca de Trovaioli, un trabajo de fotografía de excepción y la reunión de un conglomerado internacional de estrellas muy bien avenido (que incluía a nombres como Michel Piccoli o Jean-Louis Trintignant), el cineasta italiano condujo el relato con parsimónica elocuencia y un perfil satírico de marcado sustrato filosófico para insistir en su pertinaz crítica a la opulencia e inmoralidad de los círculos más poderosos, en esta ocasión dedicada al guionista Sergio Amidei, que murió en pleno rodaje.

Otras películas donde parte de su argumento transcurre a bordo de una DILIGENCIA

La diligencia – John Ford (1939)
Hacia los grandes horizontes – Gordon Douglas (1966)
Los odiosos ocho – Quentin Tarantino (2015)

ENVIDIA (Amadeus)

Aquel sentimiento o estado mental en el cual existe dolor o desdicha por no poseer uno mismo lo que tiene el otro, sea en bienes, cualidades superiores u otra clase de cosas tangibles e intangibles. (Wikipedia)

“Estas dos envidias han estado siempre vigentes: la mala y la buena. La mala es la que abruma e inmoviliza, la buena es la que obliga a avanzar. El mundo avanza por la envidia buena, ese estímulo de desear lo que no tenemos, sea material o espiritual”
Dalmiro Sáenz (1926-) Escritor y dramaturgo argentino

AMADEUS (Amadeus) – 1984

amadeus2

Director Milos Forman
Guión Peter Schaffer
Fotografía Miroslav Ondricek
Música W.A. Mozart, Antonio Salieri y J.S. Bach
Producción Saul Zaentz Co./Orion Pictures
Nacionalidad Estados Unidos
Duración 153m. Color
Reparto Tom Hulce, F. Murray Abraham, Elizabeth Berridge, Simon Callow, Jeffrey Jones, Roy Dotrice, Christine Ebersole, Kenny Baker

“¡En papel no parecía gran cosa! Un comienzo simple, casi cómico. Un ritmo, a base de fagotes y cornos, como el de un acordeón oxidado. Luego, de pronto, por encima, un oboe; una sola nota, mantenida firme, hasta que un clarinete la recoge y la convierte dulcemente en una frase maravillosa. ¡Esto no había sido compuesto por un mono de feria! Era una música que yo nunca había oído, teñida de tal anhelo, un anhelo irrealizable, que hizo estremecerme. Me parecía estar escuchando la voz de Dios”

Oscarizada adaptación de la notoria pieza teatral de Peter Shaffer, rodada en la Checoslovaquia natal de su realizador, que recreaba con majestuosidad la corte imperial vienesa del emperador José II de Habsburgo para discurrir sobre la desigual y recelosa rivalidad musicológica entre la esforzada dedicación profesional del marchito Antonio Saleri y el insultante talento natural del impulsivo e infantiloide Wolfgang Amadeus Mozart. Dejando aparte su presumible y controvertida falta de rigurosidad histórica, la película emerge como un fresco de época desmitificador y premeditadamente operístico, que profundizaba con vigorosa pulcritud en asuntos como la fama, la envidia o la frustración y la locura que derivan del arduo ejercicio de la creación, en un tono que fluctuaba entre lo enfático y lo apasionado, entre lo festivo y lo melancólico. A la perceptible magnanimidad de su dirección artística (Karel Cerny), su vestuario (Theodor Pistek) y, por supuesto, su música, cabe resaltar la valiosa actuación de sus dos protagonistas, por aquel entonces, prácticamente desconocidos.

Otras películas propulsadas por un claro sentimiento de ENVIDIA

Gigante – George Stevens (1956)
¿Qué fue de Baby Jane? – Robert Aldrich (1962)
La ceremonia – Claude Chabrol (1995)

ADAPTACIÓN (David Copperfield)

Transformación de una obra en otra, de un formato literario en otro, lo que significa cambiar de lenguaje literario e incluso cambiar parte del argumento, por lo que debe considerarse como una creación artística independiente. La adaptación de un libro al cine ya no es un libro, sino una película que funciona por su cuenta y desde la perspectiva de quien la haya realizado. El lenguaje cinematográfico (imagen y sonido) actúa diferente que el literario: mientras en el cine se crean emociones con luces, sombras, encuadres y sonidos, en la literatura se transmiten por medio de palabras o metáforas, a veces abstractas, que pueden crear diferentes imágenes en cada persona. por lo general es un asunto difícil, ya que si el espectador conoce la obra original se enfrentará a la nueva obra con expectativas muy altas, basadas sobre todo, en su muy personal imaginación que recreó lo que leía en su propia mente, con su propia estética. Sin embargo, una buena adaptación no necesariamente es una fiel copia o traslación de lo escrito, sino una obra completa e independiente de su madre literaria. https://es.wikipedia.org/wiki/Guion_adaptado

“Hoy, pues, es cuando una obra libre de sospechas y nadadora a contracorriente como La tía Tula, realizada por Miguel Picazo en 1964, deberá hacernos reflexionar, por un lado, sobre lo que de verdad, de verdad de la buena, debe ser una adaptación cinematográfica de un clásico de la palabra, y por otro, lo que de por sí debe ser una película bien hecha, una estupenda película”
Jordi Batlle Caminal (1956-) Crítico de cine

DAVID COPPERFIELD (David Copperfield) – 1935

david

Director George Cukor
Guión Oliver T. Marsh
Fotografía Howard Estabrook
Música Herbert Stothart
Producción Metro Goldwyn Mayer
Nacionalidad Estados Unidos
Duración 122m. B/N
Reparto Freddie Bartholomew, W.C. Fields, Maureen O’Sullivan, Lionel Barrymore, Basil Rathbone, Edna May Oliver, Lewis Stone, Frank Lawton.

“Te extrañaré como a mi mano derecha. Aunque eso no dice mucho. Porque mi mano derecha no tiene ni cabeza, ni corazón. Y los dos te echarán mucho de menos”

Sin duda, la mejor versión cinematográfica jamás realizada sobre el relato semiautobiográfico de Charles Dickens y, por si fuera poco, uno de los más penetrantes y satisfactorios melodramas perpetrados por su director a lo largo de su vasta carrera. El traspaso a la gran pantalla del tortuoso recorrido vital por la reaccionaria y escrupulosa sociedad victoriana de un muchacho huérfano, narración predilecta del productor David O’Selznick y con la que el propio Cukor confesó sentirse identificado, representa desde el mismo momento de su exitoso estreno una adaptación literaria modélica en lo que concierne a su absoluto respeto hacia el espíritu original del relato y la delineación de los personajes. Por otro lado, ostentaba uno de los más sublimes repartos que recuerda la época dorada del “star-system”: la principal estrella infantil del momento (Bartholomew), el malvado por antonomasia (Rathbone), la mítica actuación del cómico de nariz de tomate (W.C:Fields) y un gran elenco de secundarios (además de los arriba citados, Elsa Lanchester, Una O’Connor o Elizabeth Allan, entre otros).

Otras eminentes ADAPTACIONES cinematográficas de un clásico literario

Matar a un ruiseñor – Robert Mulligan (1962)
Tom Jones – Tony Richardson (1963)
Romeo y Julieta – Franco Zeffirelli (1968)

VELA (Barry Lyndon)

Fuente de iluminación, consistente en una mecha que asciende por el interior de una barra de combustible sólido, como puede ser la cera, la grasa o la parafina (el más habitual en la actualidad). https://es.wikipedia.org/wiki/Vela_(iluminaci%C3%B3n)

“Decir que uno puede amar a una persona por toda una vida es como declarar que una vela puede mantenerse prendida mientras dure su existencia”
León Tolstói (1828-1910) Novelista ruso

BARRY LYNDON (Barry Lyndon) – 1975

barry

Director Stanley Kubrick
Guión Stanley Kubrick
Fotografía John Alcott
Música Leonard Rosenman
Producción Hawk Films/Peregrine Productions/Warner Bros.
Nacionalidad Gran Bretaña/ Estados Unidos
Duración 179m. Color
Reparto Ryan O’Neal, Marisa Berenson, Patrick Magee, Hardy Kruger, Steven Berkoff, Marie Kean, Leon Vitali, Leonard Rossiter.

“La dama que se enamora de un galán de uniforme ha de acostumbrarse a cambiar de amante o a vivir desconsolada. El corazón de Lischen era como muchas de las ciudades vecinas. Varias veces había sido ocupado, antes de que Barry lo invadiera”

Meticulosísima adaptación de la novela The luck of Barry Lyndon de William M. Thackeray, donde, a través de un tratamiento estético obsesivamente exquisito y un complejo sentido del humor, se ilustraba la trayectoria picaresca de un joven y ambicioso aventurero irlandés de origen plebeyo en la convulsa Inglaterra del Siglo XVIII, proyectando una acerada reflexión sobre el arribismo social, tan vigente y práctico en los tiempos que corren. El desmedido metraje del largometraje, fruto del enfermizo afán de perfeccionismo de su autor (que necesitó dos años y un despliegue técnico descomunal para finiquitarla), resultó a la postre un lastre insignificante en el cómputo total de este superlativo ejercicio de artesanía cinematográfica, engalanado por una sublime adecuación de partituras musicales clásicas y un refinado diseño de vestuario obra de Ulla-Britt Soderlund y Milena Canonero. Mención especial requiere la fotografía de John Alton, que iluminó enteramente la película con luz natural, sustituyendo los usuales focos para las escenas de interiores por una desorbitada cantidad de velas.

Otras películas que no escatiman en la utilización de VELAS

Macario – Roberto Gavaldón (1960)
La habitación verde – François Truffaut (1978)
La ansiedad de Veronika Voss – Rainer W. Fassbinder (1982)