Comedia romántica

PRINCESA (Vacaciones en Roma)

Hija de un rey, femenino de príncipe (hijo varón del monarca) (…) Las esposas de los príncipes también se denominan princesas, por ejemplo la esposa del príncipe Alberto II de Mónaco es la princesa Charlene (…) En los cuentos infantiles tradicionales es común que entre sus protagonistas figuren bonitas princesas o que se conviertan en princesas luego de una vida modesta y sacrificada, al casarse con un príncipe como por ejemplo en el cuento “La Cenicienta”. (deconceptos.com)

“La princesa está triste… ¿Qué tendrá la princesa? Los suspiros se escapan de su boca de fresa, que ha perdido la risa, que ha perdido el color” (poema Sonatina)
Rubén Darío (1867-1916) Poeta, periodista y diplomático nicaragüense

holliday

Director William Wyler
Guión Ian McLellan Hunter y John Dighton (Dalton Trumbo)
Fotografía Henri Alekan y Franz Planer
Música Georges Auric
Producción Paramount
Nacionalidad Estados Unidos
Duración 114m. Color
Reparto Gregoty Peck, Audrey Hepburn, Eddie Albert, Margaret Rawlings, Paolo Carlini, Hartley Power, Tullio Carminati, Harcourt Williams.

“Voy a doblar aquella esquina, tú debes quedarte en el coche y marcharte. Prométeme que no me seguirás más allá de la esquina, sino que te marcharás y me dejarás igual que yo te dejo”

Ensoñadora comedia romántica que significó la presentación internacional de una de las más delicadas y encantadoras actrices de la historia del cine: Audrey Hepburn. Tras haber actuado en algunos films como secundaria, la joven actriz británica de rostro angelical y extremada delgadez trastocó los cánones de estética y feminidad al deslumbrar con su sofisticación y elegancia en un cautivador cuento de hadas que hurgaba en los caprichos de la providencia para describir el fugaz idilio que vive una dulce e ingenua princesa europea con un corresponsal norteamericano durante su visita oficial a la Ciudad Eterna. A pesar de no ser un reputado especialista en el género, Wyler volvió a lucir su refinado y privativo clasicismo al alternar con entusiasmo, vivacidad y un gran sentido del ritmo los momentos de intensidad dramática con otros de un igenioso sentido del humor, utilizando además con gran habilidad la belleza e inmortal aureola de misterio de los escenarios naturales romanos. Magnífico guión de Dalton Trumbo, por aquel entonces implicado en la “caza de brujas” (de ahí la tapadera Hunter/Dighton), y refinado vestuario a cargo de Edith Head.

Otras películas protagonizadas por una PRINCESA

Ámame esta noche – Rouben Mamoulian (1932)
Piel de asno – Jacques Demy (1970)
La princesa prometida – Rob Reiner (1987)

CONGA (Bola de fuego)

Baile popular cubano de origen africano que tiene un ritmo sincopado y se acompaña con tambores. Sirve de acompañamiento para las comparsas carnavalescas y se originó en las festividades que efectuaban los negros esclavos. (Wikipedia)

“Siempre decía que sabía algo de literatura, teatro, pintura, pero de música… Era un erudito. ¡Qué bien humanizó la música! Él puso a bailar una conga, de nalgas y en fila, a Bach y a Händel, señores. ¡Qué maravilla! Eso es estilo” (sobre Alejo Carpentier)
Jorge Luis Prats (1956-) Pianista cubano

BOLA DE FUEGO (Ball of fire) – 1941

Director Howard Hawks
Guión Charles Brackett y Billy Wilder
Fotografía Gregg Toland
Música Alfred Newman
Producción Samuel Goldwyn
Nacionalidad Estados Unidos
Duración 111m. B/N
Reparto Gary Cooper, Barbara Stanwyck, Dana Andrews, Oskar Homolka, Dan Duryea, Henry Travers, S.Z. Sakall, Richard Haydn.

“Sí, le quiero. Adoro sus camisas de cuero, sus puños almidonados y la forma en la que se abrocha mal el chaleco. Es alto como una jirafa y por eso le quiero. Lo quiero porque es esa clase de tipo que se emborracha con un vaso de leche, y me gusta el modo en que se ruboriza hasta las orejas. Le quiero porque no sabe besar, ¡el tonto! Le quiero”

A partir de un brillante guión original del binomio Brackett/Wilder, con claras alusiones al cuento de Blancanieves, Howard Hawks realizó esta memorable comedia romántica circunscrita al ámbito de la tradicional y por entonces recurrente sátira de la guerra de sexos. En ella, Gary Cooper interpretaba a un ingenuo profesor encomendado a recopilar información sobre el argot callejero, que conocía a una bailarina de cabaret involucrada con la mafia y capaz de enamorarlo no sólo a él sino a los otros siete ilustres eruditos que colaboran en la redacción de una ambiciosa enciclopedia del conocimiento humano. El propio realizador dirigiría un admirable remake en clave musical, NACE UNA CANCIÓN (1948), de esta película de chispeante ritmo narrativo y alocada puesta en escena, que contenía momentos tan inolvidables como la escena en la que Barbara Stanwyck baila una conga con los veteranos sabios o el solo del baterista de big band Gene Krupa con una caja de cerillas y un par de fósforos (Drum Boogie). Cabe destacar, además, un espléndido elenco con algunos de los mejores actores de reparto de la época; entre ellos, Dan Duryea, en su debut cinematográfico.

Otras películas donde se baila la CONGA

Armonías de juventud – Busby Berkeley (1940)
Mi hermana Elena – Richard Quine (1955)
La gran belleza – Paolo Sorrentino (2013)

ADMISIÓN (El diablo dijo no)

Acto y el resultado de admitir (…) Es habitual que el concepto se emplee respecto a la aceptación o el rechazo de una persona por parte de una entidad. (definicion.de)

“No soy un tipo complicado, de delicado paladar, cualquier mujer es mi mujer, cualquier cuarto de hotel mi hogar. Puedo dormir en cualquier lado, a veces solo a veces no, a veces pongo ‘reservado el derecho de admisión'” (canción Adiós adiós)
Joaquín Sabina (1949-) Cantautor, poeta y pintor español

EL DIABLO DIJO NO (Heaven can wait) – 1943

Director Ernst Lubitsch
Guión Samson Raphaelson
Fotografía Edward Cronjager
Música Alfred Newman
Producción 20th Century Fox
Nacionalidad Estados Unidos
Duración 108m. Color
Reparto Don Ameche, Gene Tierney, Charles Coburn, Eugene Pallette, Clara Bandick, Louis Calhern, Signe Hasso, Laird Cregar.

“Mi querido señor Van Cleve, un pasaporte al infierno no se concede por generalidades. No, me parece que tendrá que esperar hasta que tenga tiempo de estudiar su historial”

Por primera y única vez en toda su filmografía, Lubitsch recurrió al color (dominado por tonalidades frágiles y evanescentes) para engalanar esta deleitable comedia romántica con matices fantásticos, basada en la obra teatral Geburtstag de Laszlo Gus-Fekete, cuya ingeniosa trama argumental giraba en torno a la evocación de los supuestos méritos adquiridos por un anciano vividor y mujeriego recién fallecido con el fin de valorar si debe o no ser admitido en las estancias del infierno. Con una elegancia en el detalle fuera de lo común y la consecución de una atmósfera tan sosegada como melancólica, el realizador berlinés no sólo elaboraba un distinguido retrato costumbrista de la alta sociedad neoyorquina de finales del siglo XIX sino, que, además, aportaba una mordaz y contundente disquisición sobre las inevitables fluctuaciones, vicisitudes y contrariedades por las que atraviesa todo vínculo matrimonial. Impecables interpretaciones a cargo de un reparto de campanillas, del que sobresale la frugal verosimilitud de su protagonista, Don Ameche, y la maravillosa belleza de Gene Tierney.

Otras películas donde el protagonista persevera por obtener una ADMISIÓN

Lacombe Lucien – Louis Malle (1974)
Flashdance – Adrian Lyne (1983)
Donnie Brasco – Mike Newell (1997)

PURITANISMO (Berlín Occidente)

Rigidez y escrupulosidad excesivas en el cumplimiento de determinadas normas de conducta moral pública o privada. (google.es)

“El puritanismo es el temor espantoso de que alguien pueda ser feliz en alguna parte”
Henry-Louis Mencken (1880-1956) Periodista y crítico social, cínico y librepensador estadounidense

BERLÍN OCCIDENTE (A foreign affair) – 1948

Director Billy Wilder
Guión Billy Wilder, Charles Brackett y Richard Breen
Fotografía Charles Lang
Música Frederick Hollander
Producción Paramount
Nacionalidad Estados Unidos
Duración 116m. B/N
Reparto Jean Arthur, Marlene Dietrich, John Lund, Millard Mitchell, Bill Murphy, Peter Von Zerneck, Stanley Prager, Raymond Bond.

“Venimos para investigar la moral de las tropas americanas de ocupación. Nada más. Doce mil muchachos americanos están destinados allí abajo y, según nuestros informes, han sido infectados por una especie de malaria moral. Es nuestro deber hacia sus esposas, sus madres y sus hermanas averiguar los hechos, y, si los informes son ciertos, fumigar este sitio con todos los insecticidas con que podamos contar”

Billy Wilder visitó el Berlín postbélico vapuleado por las bombas, que en nada se parecía a aquella ciudad donde en su día despuntó como cineasta y de la que huyó ante la irrupción del nazismo, para acometer esta punzante invectiva contra la hipocresía y el puritanismo estadounidense, cimentada alrededor del triángulo sentimental formado por un disoluto capitán, una cantante de cabaret de oscuro pasado y una recatada congresista de Iowa, de visita por el viejo continente para examinar la situación moral de las tropas yanquis allí establecidas. Sin llegar a la eminente altura de las comedias que su autor perpetraría durante los cincuenta o sesenta, la película dejaba entrever con agudeza, desenvoltura y absoluta libertad creativa las pautas de ese vital e íntegro sarcasmo que determinaría su posterior obra, y, por si fuera poco, nos obsequiaba con un sugestivo duelo entre dos actrices tan disímiles como portentosas, capaces de superar con compostura la débil participación de su mutuo partenaire: Jean Arthur y la gran Marlene Dietrich, que interpretaba las canciones Black market, Illusions y The ruins of Berlin.

Otras críticas al PURITANISMO

Ellos y ellas – Joseph L. Mankiewicz (1955)
Esplendor en la hierba – Elia Kazan (1961)
La tía Tula – Miguel Picazo (1964)

RAPSODIA (Manhattan)

Pieza musical característica del romanticismo compuesta por diferentes partes temáticas unidas libremente y sin relación alguna entre ellas. Es frecuente que estén divididas en secciones, una dramática y lenta y otra más rápida y dinámica, consiguiendo así una composición de efecto brillante. La forma de las partes integrantes de la rapsodia puede ser parecida a la de la fantasía. (Wikipedia)

“Ya quisiera yo, en lugar de este reggae, haber escrito Rapsodia en blue, Chelsea hotel, Guantanamera, Tatuaje o She Loves you (yé, yé, yé). Pedro Navaja, Like a rolling stone, Dos gardenias para ti…”
Joaquín Sabina (1949-) Cantautor, poeta y pintor español

MANHATTAN (Manhattan) – 1979

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Director Woody Allen
Guión Woody Allen y Marshall Brickman
Fotografía Gordon Willis
Música George Gershwin
Producción United Artits
Nacionalidad Estados Unidos
Duración 96m. B/N
Reparto Woody Allen, Diane Keaton, Mariel Hemingway, Michael Murphy, Meryl Streep, Anne Byrne, Karen Ludwig, Michael O’Donoghur.

“Mi psicoanalista me advirtió que no saliera contigo, pero eras tan guapa que cambié de psicoanalista”

Sirviéndose, como de costumbre, de la descripción de las relaciones de un evidente alter-ego de su persona con diversas mujeres, en esta ocasión, un guionista de televisión judío con una estudiante de diecisiete años, su ex mujer y la amante de su mejor amigo, Woody Allen reflejaba a la perfección el ambiente pseudointelectual neoyorquino a través de los sentimientos de unos personajes subyugados por su inestabilidad emocional, preludiando el grueso de temas que desarrollaría en sus posterior obra, especialmente en lo referente a su obtusa obsesión en torno al sexo. La sublime fotografía en blanco y negro de Willis, unida a la inolvidable Rhapsody in blue de George Gershwin, contribuyeron a ofrecer una imagen idílica de la ciudad de los rascacielos y rubricaron una de las estampas más emblemáticas e inmortales de la historia del cine: aquella en la que los protagonistas presencian el amanecer sentados en un banco junto al East River y con el puente de Brooklyn al fondo. Sin duda, una de las más emotivas, hermosas y sinceras declaraciones de amor que un cineasta haya realizado jamás a su ciudad natal.

Otras películas que incluyen una RAPSODIA en su banda sonora

Loca por la música – Henry Koster (1937) / Rapsodia Húngara nº 2 de Franz Liszt
Bilbao – Bigas Luna (1978) / Rapsodie espagnole de Maurice Ravel
Wayne’s world ¡Qué desparrame! – Penelope Spheeris (1992) / Bohemian Rhapsody de Queen