Comedia estudiantil

INSTITUTO (El club de los cinco)

Centro estatal en el que se cursan los estudios correspondientes a la enseñanza media. (Espasa-Calpe)

“El verdadero terror es levantarse una mañana y descubrir que tus compañeros de instituto están gobernando el país”
Kurt Vonnegut (1922-2007) Escritor estadounidense

EL CLUB DE LOS CINCO (The Breakfast Club) – 1985

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Director John Hughes
Guion John Hughes
Fotografía Thomas Del Ruth
Música Keith Forsey
Producción Universal/A&M Films/Channel Productions
Nacionalidad Estados Unidos
Duración Emilio Estévez, Judd Nelson, Ally Sheedy, Anthony Michael Hall, Molly Ringwald, Paul Gleason, John Kapelos, Perry Crawford.
* Simple Minds – Don’t you (forget about me)

“Hemos sacado en limpio lo que hay en cada uno de nosotros. Un cerebro, un atleta, una irresponsable, una princesa y un criminal. ¿Contesta eso a su pregunta? Atentamente le saluda, el Club de los cinco”

Un clásico de culto popularmente reivindicado por los nostálgicos de los años ochenta y, con toda seguridad, el título que mejor representa el digno entusiasmo profesado por John Hughes en su voluntad de alejar al entonces prolífico subgénero de la comedia sobre y para adolescentes de la inercia de vulgaridad, simpleza y cierta chabacanería en la que se hallaba instalada. A través de un cómputo tragicómico de estructura teatral tan eficaz como placentero, auspiciado por su frescura dialéctica y la candorosa naturalidad de sus interpretaciones, la película jugaba con la autenticidad y estereotipación de sus protagonistas (cinco alumnos de un ficticio instituto suburbial de Illinois, sin apenas nada en común, castigados a compartir ocho horas del sábado en la biblioteca) para pormenorizar su desorientación, resentimiento y vulnerabilidad e indagar en aquellos anhelos, complejos, miedos e inquietudes (extrapolables a cualquier otro segmento generacional) que agitan los cimientos del carácter y contribuyen al desarrollo de la personalidad. Pertinente banda sonora, delimitada por el indisoluble himno de Simple Minds Don’t you (forget about me).

Otras películas ambientadas en un INSTITUTO

Rebelión en las aulas – James Clavell (1967)
Carrie – Brian de Palma (1976)
Elephant – Gus Van Sant (2003)

ALMOHADA (Cero en conducta)

Pieza mullida en la que se apoya la cabeza durante el descanso. La almohada se coloca sobre el colchón, en la parte superior de la cama y se viste a juego con ésta o a veces simplemente se lo coloca y se apoya la cabeza del interesado. Su objeto es mantener recta la columna vertebra, rellenando la concavidad del cuello para relajar la nuca, evitar tensiones musculares, disminuir el estrés acumulado durante el día y ayudar a conseguir un sueño agradable.
Las peleas de almohadas es un juego popular que requiere actividad física usando almohadas como armas. Si bien es habitual que jueguen los niños, también es frecuente ver a jóvenes y adultos practicando tales batallas. En la mayoría de ocasiones las peleas se realizan durante las fiestas de pijama. (Wikipedia)

“La buena conciencia es la mejor almohada para dormir”
Sócrates (470 a.C.-399 a.C.) Filósofo clásico griego

CERO EN CONDUCTA (Zéro de conduite) – 1933

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Director Jean Vigo
Guion Jean Vigo
Fotografía Boris Kaufman
Música Maurice Jaubert
Producción Gaumont
Nacionalidad Francia
Duración 42m. B/N
Reparto Jean Dasté, Robert LeFlon, Delphin, Blanchar, Du Verron, Léon Larive, Mme. Emile, Louis Lefebvre, Louis de Gonzague-Frick.

“¡La guerra está declarada! ¡Abajo los maestros! ¡Abajo los castigos! ¡Viva la revolución!”

La perseverante inquietud de Jean Vigo por representar la realidad social de su país le impulsó a rememorar su desamparada niñez, en concreto su etapa escolar transcurrida en el colegio de Millau, por medio de una inusitada aleación de punzante crítica censuradora, apasionante lirismo y un furioso dominio del lenguaje cinematográfico vanguardista, alcanzando uno de los cantos a la libertad más hermosos y emocionantes de principios del sonoro. Las actividades cotidianas de este sórdido internado dieron lugar a una simbólica pero implacable denuncia de la irritable jerarquía académica y sus represivos procedimientos educativos, reubicada en suelo británico y con menor inspiración por Lindsay Anderson en IF… (1968), que alborotaría a los sectores más retrógrados y por ende a la censura del momento, que castigó su presunto antipatriotismo prohibiendo su exhibición hasta 1946. El momento culminante de este poema libertario y subversivo se halla en la onírica y casi fantasmagórica sublevación de los alumnos en el dormitorio, filmada al ralentí y con la música registrada al revés.

Otras películas donde se pelean con ALMOHADAS

Este cuerpo no es el mío – Tom Brady (2002)
The room – Tommy Wiseau (2003)
Sin reservas – Scott Hicks (2007)

PERSEVERANCIA (El colegial)

Aquel valor que disponen algunos seres humanos en su actuar y que implica la constancia, la firmeza y la tesón en la consecución de algo (…) aquello que uno se propone alcanzar y por el cual empleará los medios, las estrategias que sean necesarias para llegar a tal o cual fin. (definicionabc.com)

“No es la fuerza, sino la perseverancia de los altos sentimientos la que hace a los hombres superiores”
Friedrich Nietzsche (1844-1900) Filósofo, poeta, músico y filólogo alemán

EL COLEGIAL (College) – 1927

College

Director James W. Horne
Guión Carl Harbaugh y Brian Foy
Fotografía Dev Jennings y Bert Haines
Producción Buster Keaton Productions
Nacionalidad Estados Unidos
Reparto Buster Keaton, Anne Cornwall, Flora Bramley, Harold Goodwin, Snitz Edwards, Carl Harbaugh, Sam Crawford, Florence Turner.

“Sí, eso significa que nos vamos a casar”

Quizás desanimado ante la nefasta acogida comercial de EL MAQUINISTA DE LA GENERAL (1926), Buster Keaton aparcó su faceta como realizador para protagonizar a las órdenes de James W. Horne (aunque al parecer también de Harry Brand) esta trepidante comedia de ámbito universitario, que, a pesar de no figurar entre sus obras más recordadas, ha aprovechado el transcurrir del tiempo para revalorizarse y ganar adeptos; entre ellos el mismísimo Luis Buñuel, que no vacilaba a la hora de incluirla entre sus películas favoritas. La perseverancia de un ejemplar estudiante por combatir su aversión al deporte y convertirse en atleta para usurpar así el corazón de su amada encerraba una crítica inofensiva a la desmesurada consideración que el aspecto físico guarda en distintos entornos sociales y desencadenaba una sucesión de jocosas situaciones, entre las que sobresale la sublime exhibición de la técnica del montaje evidenciada en la decathloniana secuencia final, en la que el genial cómico tuvo que ser doblado por primera y última vez en su carrera por el campeón de pértiga Lee Barnes.

Otras películas donde se hace apología de la PERSEVERANCIA

Centauros del desierto – John Ford (1956)
Mi pie izquierdo – Jim Sheridan (1989)
Cadena perpetua – Frank Darabont (1994)