Boris Kaufman

ALMOHADA (Cero en conducta)

Pieza mullida en la que se apoya la cabeza durante el descanso. La almohada se coloca sobre el colchón, en la parte superior de la cama y se viste a juego con ésta o a veces simplemente se lo coloca y se apoya la cabeza del interesado. Su objeto es mantener recta la columna vertebra, rellenando la concavidad del cuello para relajar la nuca, evitar tensiones musculares, disminuir el estrés acumulado durante el día y ayudar a conseguir un sueño agradable.
Las peleas de almohadas es un juego popular que requiere actividad física usando almohadas como armas. Si bien es habitual que jueguen los niños, también es frecuente ver a jóvenes y adultos practicando tales batallas. En la mayoría de ocasiones las peleas se realizan durante las fiestas de pijama. (Wikipedia)

“La buena conciencia es la mejor almohada para dormir”
Sócrates (470 a.C.-399 a.C.) Filósofo clásico griego

CERO EN CONDUCTA (Zéro de conduite) – 1933

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Director Jean Vigo
Guion Jean Vigo
Fotografía Boris Kaufman
Música Maurice Jaubert
Producción Gaumont
Nacionalidad Francia
Duración 42m. B/N
Reparto Jean Dasté, Robert LeFlon, Delphin, Blanchar, Du Verron, Léon Larive, Mme. Emile, Louis Lefebvre, Louis de Gonzague-Frick.

“¡La guerra está declarada! ¡Abajo los maestros! ¡Abajo los castigos! ¡Viva la revolución!”

La perseverante inquietud de Jean Vigo por representar la realidad social de su país le impulsó a rememorar su desamparada niñez, en concreto su etapa escolar transcurrida en el colegio de Millau, por medio de una inusitada aleación de punzante crítica censuradora, apasionante lirismo y un furioso dominio del lenguaje cinematográfico vanguardista, alcanzando uno de los cantos a la libertad más hermosos y emocionantes de principios del sonoro. Las actividades cotidianas de este sórdido internado dieron lugar a una simbólica pero implacable denuncia de la irritable jerarquía académica y sus represivos procedimientos educativos, reubicada en suelo británico y con menor inspiración por Lindsay Anderson en IF… (1968), que alborotaría a los sectores más retrógrados y por ende a la censura del momento, que castigó su presunto antipatriotismo prohibiendo su exhibición hasta 1946. El momento culminante de este poema libertario y subversivo se halla en la onírica y casi fantasmagórica sublevación de los alumnos en el dormitorio, filmada al ralentí y con la música registrada al revés.

Otras películas donde se pelean con ALMOHADAS

Este cuerpo no es el mío – Tom Brady (2002)
The room – Tommy Wiseau (2003)
Sin reservas – Scott Hicks (2007)

DÍA (Larga jornada hacia la noche)

Tiempo que tarda la tierra desde que el sol está en el punto más alto sobre el horizonte hasta que nuevamente vuelve a estar sobre el y también fue la primera forma que tuvo el hombre en la antigüedad para medir el tiempo (…) Su duración es de 24 horas o si prefieren manejarse con segundos, de 86.400 segundos. (definicionabc.com)

“Hay hombres que luchan un día y son buenos. Hay otros que luchan un año y son mejores. Hay quienes luchan muchos años, y son muy buenos. Pero los hay que luchan toda la vida: esos son los imprescindibles”
Bertolt Brecht (1898-1956) Dramaturgo y poeta alemán

LARGA JORNADA HACIA LA NOCHE (Long day’s journey into night) – 1962

larga

Director Sidney Lumet
Guion Eugene O’Neill
Fotografía Boris Kaufman
Música André Previn
Producción Embassy Pictures/Republic
Nacionalidad Estados Unidos
Duración 174m. B/N
Reparto Katharine Hepburn, Ralph Richardson, Jason Robards, Dean Stockwell, Jeanne Barr.

“Los caminos felices son un camelo. Los fatigosos son los buenos. No te llevan a ninguna parte. Y ahí estoy, en ninguna parte. Donde acaba todo el mundo, aunque muchos pringados no lo admitan”

Adaptación literal de la prestigiosa pieza homónima de Eugene O’Neill, que proponía un retrato naturalista con prosa semipoética y profusos elementos autobiográficos en torno al lúgubre y asfixiante suplicio cotidiano que mortifica en su refugio estival de Connecticut a los miembros de la quebradiza familia Tyrone; es decir, un ruin, vanidoso y retórico actor jubilado devoto de Shakespeare, su mujer morfinómana y anegada en su pasado de novicia pianista, el hijo mayor alcohólico de envidia y frustración y, el menor, marinero con madera de poeta aquejado de tisis y claro alter ego del prestigioso dramaturgo. Lumet volvió a evidenciar su suficiencia a la hora de armonizar liturgia teatral y cinematográfica remozando el espesor dramático del texto con tenues movimientos de cámara, una iluminación severa y paulatinamente decreciente, una perfecta decoración, y, sobre todo, unos intérpretes portentosos, cuyas actuaciones acabaron de realzar una obra estrenada en Broadway en 1956 a pesar de la voluntad de su autor de que no viera la luz hasta veinticinco años después de su muerte (1953).

Otras películas cuya acción transcurre a lo largo de un sólo DÍA

Haz lo que debas – Spike Lee (1989)
Antes del amanecer – Richard Linklater (1995)
Magnolia – Paul Thomas Anderson (1999)

JURADO (Doce hombres sin piedad)

Grupo de personas que juzga a un acusado, por el gobierno o por un particular, de un crimen, o a un demandado en una causa civil, y emiten una sentencia. Es una figura procesal clásica del sistema inglés, a través de la cual los ciudadanos participan en la administración de justicia. Cabe destacar que, si bien el jurado decide con su veredicto, en el sistema moderno, es la ley la que impone las penas, el juez quien realiza la observancia de los cauces del proceso y quien determina si se admite a trámite la demanda, y la fiscalía quien determina el contenido de la misma. Existe una corresponsabilidad entre los ciudadanos jurados legos en Derecho que valoran lo sucedido en el proceso y emiten un veredicto de inocencia o culpabilidad, y el juez profesional que precisa el contenido concreto de la sentencia. (Wikipedia)

“El jurado está compuesto por doce personas elegidas para decidir quien tiene el mejor abogado”
Robert Frost (1874-1963) Poeta estadounidense

DOCE HOMBRES SIN PIEDAD (12 angry men) – 1957

12

Director Sidney Lumet
Guión Reginald Rose
Fotografía Boris Kaufman
Música Kenyon Hopkins
Producción United Artists
Nacionalidad Estados Unidos
Duración 95M. B/N
Reparto Henry Fonda, Lee J. Cobb, E.G. Marshall, Jack Warden, Jack Klugman, Ed Begley, Martin Balsam, Robert Webber, John Fiedler.

“Por una u otra razón, los prejuicios siempre empañan la verdad”

Tras haber alcanzado un notorio prestigio en el ámbito televisivo norteamericano, Lumet debutó en el campo de la realización cinematográfica con este portentoso melodrama judicial, basado en una obra teatral homónima de Reginald Rose que cuestionaba con gran destreza la justicia del sistema procesal establecido en su país. La enardecida deliberación sostenida por los doce miembros de un jurado en la pequeña sala de un tribunal, con el propósito de determinar la inocencia o culpabilidad de un joven acusado de asesinar a su propio padre, inducía a la reflexión sobre diversas lacras sociales como la violencia doméstica o los intolerantes y discriminatorios prejuicios raciales. La astuta armonización entre suaves movimientos de cámara y violentos primeros planos, fotografiados con excelsitud por Boris Kaufman, potenciaría la asfixiante densidad dramática de este ejemplar ejercicio de cine-teatro, abordado con una irrefutable ponderación a las unidades de tiempo y espacio e interpretado por un excepcional reparto masculino encabezado por Henry Fonda, que, además, desempeñaba las funciones de productor.

Otras películas sobre los tejemanejes de un JURADO

The missing juror – Budd Boetticher (1944)
Coacción a un jurado – Brian Gibson (1996)
El jurado – Gary Fleder (2003)

EMPEÑO (El prestamista)

1. Entrega de algo a cambio de una cantidad de dinero.
2. Deseo intenso por realizar o conseguir algo.
3. Esfuerzo, cuidado o interés en lo que se hace.
(Larousse Editorial)
Casa de empeños. Institución que presta dinero de manera inmediata a sus clientes, esto a través de préstamos prendarios. Es decir, se acude a una de estas empresas comerciales con algún bien de valor, pueden ser joyas y relojes de oro o plata, aparatos electrónicos como televisiones, pantallas, consolas de videojuegos, monedas antiguas, automóviles, hipotecas, entre algunos otros. Los bienes que se empeñan dependen de la casa a la que se acuda. (Wikipedia)

“No digas que tienes miedo de confiar en tu mente porque sabes tan poco ¿Estás más seguro abdicando ante los místicos y descartando lo poco que sabes? Vive y actúa dentro de los límites de tu conocimiento, y continúa expandiéndolo hasta el fin de tus días. Redime tu mente de la casa de empeños de la autoridad”
Ayn Rand (1957-) Escritora y filósofa ruso-estadounidense

EL PRESTAMISTA (The pawnbroker) – 1964

prestamista

Director Sidney Lumet
Guión David Friedkin y Morton Fine
Fotografía Boris Kaufman
Música Quincy Jones
Producción Landau Company/The Pawnbroker Company
Nacionalidad Estados Unidos
Duración 115m. B/N
Reparto Rod Steiger, Geraldine Fitzgerald, Brock Peters, Jaime Sánchez, Marketa Kimbrell, Thelma Oliver, Baruch Lumet, Juano Hernández.
* Quincy Jones – Main theme from ‘The Pawnbroker’

“Aquí estoy otra vez, ¡sí, otra vez! Es como tratar de achicar el agua en un barco torpedeado. Empeñas algo, compras otra cosa y vuelves a empeñarla. Es como si el barco se hundiera cada vez más en el océano”

Implacable adaptación de la novela homónima de Edward Lewis Wallant, frecuentemente postergada en la filmografía de su realizador, que hurgaba en las consecuencias emocionales y psicológicas de los que sobrevivieron al Holocausto nazi a partir del infierno cotidiano que un aturdido, huraño y apesadumbrado profesor judío de Leipzig perpetúa al conjugar el tétrico y asfixiante quehacer diario en el negocio de empeños que regenta en el Harlem neoyorquino con sus traumáticos recuerdos en los campos de exterminio de Auschwitz. El remiso y catártico proceso de regeneración espiritual de este ser desgarrado de aflicción y furia reprimida, acotado por flashbacks al ralentí de dudosa conveniencia, sustentaba su fuerza expresiva y metafórica en la solidez desabrida de su narración, la umbrosa fotografía de Kaufman, el contraste jazzístico de Quincy Jones, y, sobre todo, en la inconmensurable composición de Rod Steiger, que controlaba su tendencia a la sobreactuación para conferir al solitario personaje todo el dramatismo y la hondura que éste requería.

Otras películas en las que interviene una CASA DE EMPEÑOS

Charlot, prestamista – Charles Chaplin (1916)
Una mujer dulce – Robert Bresson (1969)
El hombre sin pasado – Lee Jeong-beom (2010)

REPRESIÓN (Esplendor en la hierba)

Acción y efecto de reprimir (contener, refrenar, templar o moderar). Tiene particularmente dos utilizaciones: en contextos políticos y sociales y en contextos psicoanalíticos (y por extensión a partir de ellos, los relativos a la sexualidad). (Wikipedia)
El término de represión sexual refiere a un estado psicofísico que contiene a la persona en la expresión y realización de su sexualidad. La represión sexual se asocia a menudo con sentimientos de culpa o vergüenza asociados a los impulsos sexuales. Sin embargo, lo que se denomine o pueda denominarse por represión sexual presenta un fuerte carácter subjetivo porque dependerá de los sistemas culturales, morales, sociales e, incluso, por decisiones personales. (Wikipedia)

“Pero ella, por supuesto, me veía tumbada en la cama; y como dirá cualquiera que haya estado enamorado, es en la cama donde uno sueña. En la cama, a oscuras, cuando nadie ve que se te ponen coloradas las mejillas, aflojas el manto de represión que mantiene tu pasión atenuada a lo largo del día, y la dejas brillar un poco” (novela El lustre de la perla)
Sarah Walters (1966-) Escritora británica

ESPLENDOR EN LA HIERBA (Splendor in the grass) – 1961

esplendor

Director Elia Kazan
Guión William Inge
Fotografía Boris Kaufman
Música David Amram
Producción Warner Bros./NBI Productions/Newton Prod.
Nacionalidad Estados Unidos
Duración 124m. Color
Reparto Warren Beatty, Natalie Wood, Pat Hingle, Audrey Christie, Barbara Loden, Sean Garrison, Zohra Lampert, Gary Lockwood.

“Aunque mis ojos ya no puedan ver ese puro destello que en mi juventud me deslumbraba. Aunque ya nada pueda devolver la hora del esplendor en la hierba, de la gloria en las flores, no hay que afligirse, porque la belleza siempre subsiste en el recuerdo”

William Inge se consagró como uno de los principales dramaturgos de su generación con este memorable melodrama romántico, inspirado en el poema Ode: Intimations of Immortality de William Wordsworth, que, por un lado, planteaba una certera introversión en la frecuente desavenencia de las relaciones paternofiliales y, por otro, suscitaba una acentuada reflexión sobre el fracaso sentimental y la insatisfacción de la juventud a partir de la arrebatadora historia de amor y represión sexual entre una pareja de coartados e incomprendidos jóvenes en el puritano sureste de Kansas de finales de los años veinte. Narrada en un tono profundamente lírico y desencantado, encauzado hacia la consecución de un desenlace de amargo y melancólico romanticismo, destacaba en ella la bellísima composición musical de David Amram y la soberbia exhibición de Kazan como director de actores al convertir en estrellas a una jovencísima pareja protagonista compuesta por el debutante Beatty, en una magnífica encarnación del joven rebelde americano, y Natalie Wood, cuya emotiva interpretación acabaría significando uno de los papeles más importantes de su carrera.

Otras películas ambientadas en un entorno de REPRESIÓN SEXUAL

Suspense – Jack Clayton (1961)
La tía Tula – Miguel Picazo (1964)
Pasaje a la India – David Lean (1984)