Drama romántico

SOLDADO (La balada del soldado)

Individuo que se ha alistado, voluntariamente o en cumplimiento de un servicio militar obligatorio, en las fuerzas armadas de un país soberano, recibiendo entrenamiento y equipo para defender a dicho país y sus intereses. En su condición de miembro de dichas fuerzas armadas, se convierte en un militar organizado en el ejército. (Wikipedia)

«Cualquiera que sea el tema de la conversación, un viejo soldado hablará siempre de guerra»
Antón Chéjov (1860-1904) Médico, escritor y dramaturgo ruso

LA BALADA DEL SOLDADO (Ballada o soldate) – 1959

Director Grigori Chukhrai
Guión Grigori Chukhrai y Valentin Ezhov
Fotografía Vladimir Nikolayev y Era Savelyeva
Música Mikhail Ziv
Producción Ministerstvo Kinematografii
Nacionalidad Unión Soviética
Duración 89m. B/N
Reparto Vladimir Ivashov, Zhanna Prokhorenko, Antonina Maksimova, Aleksandr Kuznetsov, Nikolai Kryuchkov, Elza Lezhdey, Lev Borisov.

“A todos nosotros nos gustaría ir a casa, pero tenemos un trabajo que hacer aquí. Ésto es la guerra y nosotros somos soldados”

Acorde al proceso de humanización por el que atravesaba la cinematografía rusa, Chukhrai optó por desentenderse de los rigurosos parámetros del realismo socialista y, de ese modo, enfocar una situación con trasfondo bélico a través de un sentimiento antimilitarista y desmitificador del heroísmo, culminando un himno a la esperanza de enorme validez y trascendencia. Inspirándose en sus propias vivencias en el frente describió el breve permiso de un joven y azarosamente heroico soldado soviético en plena Segunda Guerra Mundial, así como el fugaz y sensitivo romance inconcluso que vive con una hermosa muchacha, a través de una ostentación de pureza, humanidad y ternura muy poco común, destinada a enaltecer con exorbitado lirismo e integridad moral la sencillez y fragilidad de sus auténticos personajes. Una película de una virtuosa planificación y un depurado gusto por el encuadre y la iluminación, agraciada en su momento con una treintena de premios en distintos certámenes, que forma parte de aquellos perennes e irrepetibles clásicos que nos legaría el cine soviético y perdura como la gran obra maestra en la filmografía de su insigne realizador.

Otras películas protagonizadas por un SOLDADO

Tiempo de amar, tiempo de morir – Douglas Sirk (1958)
La gran guerra – Mario Monicelli (1959)
El seductor – Don Siegel (1971)

MALDITISMO (La reina Kelly)

Condición de maldito (que va contra las normas establecidas). (RAE)
Se engloba bajo este concepto a todos los escritores considerados como una amenaza para la moral de su época porque escriben sobre temas que se tienen por obscenos, blasfemos o que hacen apología del mal, pero a menudo suelen ser los renovadores del lenguaje, las costumbres y la cultura en general. http://www.trazegnies.arrakis.es/indexdi1.html

“Desde el comienzo, la cinta estuvo rodeada de un halo de malditismo que perdura más de cuarenta años después: accidentes, muertes extrañas, sucesos inexplicables… Y todo mucho antes de que se hicieran las actuales campañas de marketing en este sentido. ¿Realidad o leyenda?” (sobre El exorcista)
Nacho López Llandres (1981-) Periodista español

LA REINA KELLY (Queen Kelly) – 1929

Director Erich Von Stroheim
Guión Erich Von Stroheim
Fotografía Paul Ivano y Gordon Pollock
Música Adolf Tandler
Producción Gloria Swanson Pictures
Nacionalidad Estados Unidos
Duración 101m. B/N
Reparto Gloria Swanson, Walter Byron, Seena Owen, Sidney Bracey, Tully Marshall, Wilhelm von Brincken, Sylvia Ashton, Wilson Benge.

La amenazante llegada del sonoro, unida a la incompatibilidad profesional entre el excesivo realizador y Gloria Swanson, que protagonizaba y producía la película con el capital de su amante y futuro político Joseph R. Kennedy, acabaron por abortar esta imaginable obra maestra y, lo que es mucho peor, terminaron por hundir la carrera de uno de los más desmesurados e intransigentes creadores de la historia del cine. Aunque en su momento, contradiciendo el deseo del cineasta, se distribuyera por Europa con pésimos resultados un nefasto montaje del mutilado e inconcluso material, posteriores restauraciones han permitido inmortalizar su pasmosa brillantez y modernidad en la descripción feroz y provocadora de la depravación y vetustez de la alta sociedad europea, que se servía de la azarosa historia de amor entre una joven novicia huérfana y un veleidoso príncipe prometido con la monarca del imaginario reino de Ruritania para dar rienda suelta a las impúdicas obsesiones temáticas de su autor, poner a prueba su audaz hendidura psicológica y manifestar su imponente fuerza visual.

Otras películas rodeadas por un halo de MALDITISMO

El mundo sigue – Fernando Fernán Gómez (1963)
Cabeza borradora – David Lynch (1977)
Arrebato – Iván Zulueta (1980)

CUALIDAD (Ha nacido una estrella)

Característica positiva y sobresaliente de una persona en relación con una actividad. (2016 Larousse Editorial)

“Las cualidades sublimes infunden respeto; las bellas, amor”
Immanuel Kant (1724-1804) Filósofo prusiano

HA NACIDO UNA ESTRELLA (A star is born) – 1954

Director George Cukor
Guión Sam Leavitt
Fotografía Moss Hart
Música Harold Arlen y Ray Heindorf
Producción Warner Bros.
Nacionalidad Estados Unidos
Duración 154m. Color
Reparto Judy Garland, James Mason, Charles Bickford, Tommy Noonan, Jack Carson, Amanda Blake, Lucy Marlow, Irving Bacon.

“Él me proporcionó un estilo que nunca había tenido antes. Él vio algo en mi que nadie más lo hizo. Además, hizo que yo también lo viera. Hizo que me lo creyera”

Cukor no sólo superó la estimable y conmovedora versión dirigida por William A. Wellman en 1937 sino, que, probablemente, alcanzó la gran obra maestra de su filmografía al actualizar en clave musical la historia del decadente proceso de autodestrucción en el que se abate un actor de renombre ante la ascendente trayectoria profesional en Hollywood de su joven esposa. Esta amarga y sombría parábola sobre la indefectible concomitancia entre la gloria y el fracaso, gravemente manipulada por la productora debido a su desmesurada duración, asumió no sólo el privilegio de convertirse en el primer film norteamericano en aprovechar las posibilidades expresivas del formato Cinemascope, sino también el reto de extraer el máximo provecho a las cualidades vocales (las canciones It’s a new world y The man that got away, compuestas por Harold Arlen, así lo atestiguan) y dramáticas de su protagonista, que, secundada por un soberbio James Mason, bordó un papel antagónico a la situación por la atravesaba entonces. En 1976, Frank Pierson dirigiría otra digna aunque innecesaria versión homónima adecuada al mundo del rock con Barbra Streisand y Kris Kristofferson.

Otras películas donde su protagonista evidenció tanto sus CUALIDADES vocales como interpretativas

Berlín Occidente – Billy Wilder (1948) / Marlene Dietrich
Cabaret – Bob Fosse (1972) / Liza Minnelli
Bailar en la oscuridad – Lars Von Trier (2000) / Björk

SENTIMIENTO (Un extraño en mi vida)

Estado de ánimo o disposición emocional hacia una cosa, un hecho o una persona. (google.es)

“El amor no es sólo un sentimiento. Es también un arte”
Honoré de Balzac (1799-1850) Novelista francés

UN EXTRAÑO EN MI VIDA (Strangers when we meet) – 1960

Director Richard Quine
Guión Evan Hunter
Fotografía Charles Lang Jr.
Música George Duning
Producción Bryna Productions/Richard Quine Productions
Nacionalidad Estados Unidos
Duración 117m. Color
Reparto Kirk Douglas, Kim Novak, Ernie Kovacs, Barbara Rush, Walter Matthau, Virginia Bruce, Kent Smith, Helen Gallagher, John Bryant.

“¿Sabes lo que haría si viviésemos aquí? (…) Construiría un foso alrededor, para dejar al mundo entero fuera”

Romántico y aflictivo melodrama sobre la apasionada relación adúltera entre un reputado arquitecto y una atractiva e insatisfecha ama de casa del exclusivo barrio angelino de Bel Air, surgido en un período en el que Hollywood empezaba a mostrarse mucho más permisivo a la hora de discutir la intachable respetabilidad de la clase media, difundida bajo el concepto de “american way of life”. A través de una portentosa utilización de la cámara y una cautivadora fotografía en Cinemascope, Quine trazaba un cabal y desesperanzado análisis sobre la fragilidad de los sentimientos, en cuyo contexto parecían advertirse ciertas connotaciones autobiográficas relativas a la imposible historia de amor que mantuvo el infravalorado realizador de Detroit con su musa Kim Novak, quien, por cierto, nunca estuvo tan humana y subyugante al mismo tiempo. El film, basado en una novela homónima de Evan Hunter, sorteaba las secuencias de transición con abundantes elipsis, convirtiéndose en una obra directa, física y ciertamente conmovedora que acentuaba sin concesiones la idílica necesidad vital de desear y sentirse deseado.

Otras películas sobre la naturaleza frágil y voluble del SENTIMIENTO amoroso

Te querré siempre – Roberto Rossellini (1954)
El eclipse – Michelangelo Antonioni (1962)
La mujer de al lado – François Truffaut (1981)

PACIENTE (Lilith)

Sujeto que recibe los servicios de un médico u otro profesional de la salud y se somete a un examen, a un tratamiento o a una intervención. Antes de llegar a ser formalmente paciente, las individuo pasa por varias etapas: la identificación de los síntomas, el diagnóstico, el tratamiento y el resultado. En el entorno hospitalario, el paciente comienza a comportarse de forma diferente de como lo haría en otra situación. (Wikipedia)

“El arte de la medicina consiste en entretener al paciente mientras la naturaleza cura la enfermedad”
Voltaire (1694-1778) Escritor, historiador, filósofo y abogado francés

LILITH (Lilith) – 1964

Director Robert Rossen
Guión Robert Rossen
Fotografía Eugen Schüfftan
Música Kenyon Hopkins
Producción Columbia
Nacionalidad Estados Unidos
Duración 126m. B/N
Reparto Warren Beatty, Jean Seberg, Peter Fonda, Kim Hunter, Jessica Walter, Gene Hackman, Anne Meacham, James Patterson, Robert Reilly, Walter Arnold.

“Ella quiere dejar la marca de su deseo en todas las criaturas del mundo. Si fuera César, lo haría con una espada. Si fuera poetisa, lo haría con palabras. Pero es Lilith. Tiene que hacerlo con su cuerpo”

Magnético e impenetrable tratado sobre la enajenación mental que puso el punto final a la carrera de un soberbio cineasta, que, de no haber sido por los fastidiosos tejemanejes del maccarthysmo, hubiera inscrito su nombre con letras de oro en la historia del cine norteamericano. La vampirizadora fascinación que una atractiva adolescente esquizofrénica, dotada de singulares dotes artísticas y concupiscentes, ejerce sobre su vulnerable cuidador terapeuta, hasta el punto de arrastrarlo hasta los mismísimos recovecos de su propio proceso de alienación, avanza con portentosa sensibilidad y un excitado romanticismo hasta converger en un drama psicológico tan visionario como indescifrable, encauzado a constatar la delgada línea divisoria que separa la pasión de la locura. Ni Warren Beatty ni Jean Seberg volvieron a brillar con tanto fulgor como en este poema de ambiente onírico, injustamente maltratado en el momento de su estreno pero convertido hoy en día en una auténtica película de culto. A destacar su extraordinaria fortaleza visual, con una entonadísima fotografía en blanco y negro de Eugen Schüfftan.

Otras películas en las que uno de sus principales protagonistas actúa como PACIENTE

Despertares – Penny Marshall (1990)
El paciente inglés – Anthony Minghella (1996)
En la ciudad sin límites – Antonio Hernández (2002)