Rudolph Maté

BÉISBOL (El orgullo de los yanquis)

Deporte que se practica en un campo cuadrado de 30m. de lado entre dos equipos de nueve jugadores cada uno. Se trata de golpear con un bate una pequeña pelota lanzada con la mano por un contrario y recorrer el perímetro de un cuadrado interior del campo pasando por las cuatro esquinas o bases antes que el rival recupere el control del juego. Gana el equipo que más veces lo consigue a lo largo de las nueve partes o entradas de que consta el partido. (google.com)
Se practica especialmente en países como Estados Unidos, Canadá, México y Venezuela, es decir, con predominio de la zona norte y central del continente americano. (definicionabc.com)

“Béisbol es acerca de talento, trabajo duro y estrategia, pero a un nivel muy profundo, es acerca de amor, integridad y respeto”
Pat Gillick (1937-) Ejecutivo estadounidense de béisbol profesional

EL ORGULLO DE LOS YANQUIS (The Pride of the yankees) – 1942

beisbol

Director Sam Wood
Guion Jo Swerling y Herman J. Mankiewicz
Fotografía Rudolph Maté
Música Leigh Harline
Producción RKO
Nacionalidad Estados Unidos
Duración 128m. B/N
Reparto Gary Cooper, Teresa Wright, Babe Ruth, Walter Brennan, Dan Duryea, Elsa Janssen, Ludwig Stössel, Virginia Gilmore.

«La gente tiene que vivir su propia vida. Nadie puede vivirla por ti. Nadie podría haber hecho del tío Otto un jugador de béisbol, y nadie puede hacer de mí otra cosa que un jugador de béisbol»

Con treinta y siete años, casi dos después de serle diagnosticada una esclerosis lateral amiotrófica que truncó prematuramente su carrera, Lou Gehrig fallecía en 1941 dejando tras de sí multitud de récords y un imborrable recuerdo como idolatrada estrella del béisbol. Vislumbrando una oportunidad de lucimiento para Gary Cooper, Samuel Goldwyn se apresuró a producir un apasionado biopic sobre su vida profesional y privada, desde su humilde infancia en el seno de un familia inmigrante alemana hasta su emocionante despedida en el estadio de los Yankees de Nueva York, con los que disputó dos mil ciento treinta partidos consecutivos durante diecisiete temporadas, catorce seguidas sin perder. Sam Wood supo alternar pinceladas de humor costumbrista y tiernos envites melodramáticos con dinámica solidez narrativa para llevar a buen puerto esta propagandística loa al pundonor y la tenacidad del ciudadano medio estadounidense, aducida bajo el tan cacareado dogma del sueño americano. Deliciosa presencia de Teresa Wright y loable contribución del también mítico jugador Babe Ruth, interpretándose a sí mismo.

Otras películas ambientadas en el mundo del BÉISBOL

Te compraré – Masaki Kobayashi (1956)
El mejor – Barry Levinson (1984)
Moneyball: Rompiendo las reglas – Bennett Miller (2011)

CRISIS (Desengaño)

1. Cambio importante en el desarrollo de un proceso que da lugar a una inestabilidad.
2. Problema, conflicto, situación delicada.
(Espasa-Calpe)
Las relaciones personales y los vínculos afectivos van evolucionando con el tiempo. Muchas veces esto supone llegar a un mayor grado de compenetración e intimidad, pero en otras el paso de los años no hace más que acentuar la intensidad de los conflictos enquistados. La crisis matrimonial es la consecuencia de muchos de estos procesos: un punto en la que la relación se queda estancada y uno o ambos miembros de la pareja sienten que el matrimonio ha perdido su razón de ser. (psicologiaymente.com)

“Sin crisis no hay desafíos, sin desafíos la vida es una rutina, una lenta agonía. Sin crisis no hay méritos”
Albert Einstein (1879-1955) Físico alemán

DESENGAÑO (Dodsworth) – 1936

Director William Wyler
Guion Sidney Howard
Fotografía Rudolph Maté
Música Alfred Newman
Producción Samuel Goldwyn Company
Nacionalidad Estados Unidos
Duración 96m. B/N
Reparto Walter Huston, Ruth Chatterton, Mary Astor, David Niven, Paul Lukas, John Payne, Maria Ouspenskaya, Spring Byington.

«Quiero mucho más que un viaje fuera de esto, Sam. Quiero una nueva vida, empezar desde el principio. Una vida perfectamente gloriosa, libre y aventurera, está llegando a nosotros. Hemos hecho nuestro trabajo»

Convincente adaptación de la novela homónima de Sinclair Lewis, producida por el todopoderoso Samuel Goldwyn, que figura como uno de los melodramas más rigurosos, contenidos y, curiosamente, menos valorados de su ilustre realizador. En él se escrutaba con determinación y una total carencia de sensacionalismo la crisis afectiva y el consecuente proceso de desintegración que un matrimonio norteamericano de clase alta, integrado por un potentado pero humilde industrial del automóvil y su inmadura esposa, emprende tras una experiencia acontecida durante un viaje a Europa. Wyler abordó la hipocresía social y el culto a las apariencias que subyace en las relaciones conyugales (tema tabú en el Hollywood de la época) con exquisita naturalidad y un cierto punto de ironía, sirviéndose de un guion que exploraba con franqueza y sensatez cuestiones tan espinosas como el miedo a envejecer o la estresante premura por consumir la experiencia vital del placer y el desenfado. Estupendos decorados de Richard Day e inspirados intérpretes, entre los que destacaba la fuerza y profesionalidad de Walter Huston.

Otras películas que abordan una situación de CRISIS MATRIMONIAL

El desprecio – Jean-Luc Godard (1963)
Maridos y mujeres – Woody Allen (1992)
Eyes wide shut – Stanley Kubrick (1999)

BOFETADA (Gilda)

Golpe dado en la cara con la mano abierta. (Larousse Editorial)

“En lo que a mí respecta, el amor significa lucha, grandes mentiras y un par de bofetadas en la cara”
Edith Piaf (1915-1963) Cantante, compositora y actriz francesa

GILDA (Gilda) – 1946

Director Charles Vidor
Guion Marion Personnet y Jo Eisinger
Fotografía Rudolph Maté
Música Hugo Friedhofer
Producción Columbia
Nacionalidad Estados Unidos
Duración 105m. B/N
Reparto Glenn Ford, Rita Hayworth, George MacReady, Joseph Calleia, Steven Geray, Joseph Sawyer, Gerald Mohr, Robert Scott.
* Rita Hayworth – Put the blame on mame

«¿Te interesa saber lo mucho que te odio? Te odio de tal modo que buscaría mi perdición para destruirte conmigo»

Rita Hayworth, por entonces inmersa en una pesadilla matrimonial de desaires e infidelidades con el indomable Orson Welles, se convertía en uno de los símbolos eróticos más importantes de la historia cinematográfica tras el impacto mediático que supuso esta combinación de abigarrado film noir y enfermizo melodrama romántico acerca del sicalíptico vínculo de atracción y dependencia que se establece entre el propietario de un casino bonaerense, su flamante esposa y un cínico jugador en apuros con el que ésta sostuvo un convulso romance años atrás. Empezada a rodar sin haber concluido un guion que resistiría múltiples retoques sobre la marcha, por cierto, inspirado en una relato homónimo de E.A. Ellington, este indómito trasunto de CASABLANCA (1942), accedió de inmediato al olimpo de la mitomanía cinefílica por la bofetada que Glenn Ford le asesta a la protagonista y la privativa sensualidad que ésta exhibe al inmortalizar el tema Put the blame on mame con un breve pero sugerente amago de striptease, embutida en un escotado vestido de satén negro y largos guantes a juego.

Otras películas en las que se propina alguna BOFETADA

Chinatown – Roman Polanski (1974)
La chaqueta metálica – Stanley Kubrick (1987)
Atrapado en el tiempo – Harold Ramis (1993)

LLAMAMIENTO (Enviado especial)

Apelación, exhortación o petición hecha de forma solemne, extrema o patética para que se haga una cosa. (2016 Larousse Editorial)

«En esta atmósfera de corrupción y de monstruosas verdades a medias, sólo se oía una nota clara, el llamamiento de los bolcheviques, más penetrante cada día: «¡Todo el poder a los Soviets! ¡Todo el poder a los representantes directos de millones de obreros, soldados y campesinos! ¡Tierra y pan! ¡Que acabe la guerra insensata!
John Reed (1887-1920) Periodista, dirigente obrero y activista comunista norteamericano

ENVIADO ESPECIAL (Foreign correspondent) – 1940

Director Alfred Hitchcock
Guión Charles Bennett y Joan Harrison
Fotografía Rudolph Maté
Música Alfred Newman
Producción United Artists
Nacionalidad Estados Unidos
Duración 120m. B/N
Reparto Joel McCrea, Laraine Day, Herbert Marshall, George Sanders, Albert Basserman, Edmund Gwenn, Robert Benchley, Harry Davenport, Ian Wolfe.

«Es demasiado tarde ahora para hacer algo salvo quedarse sentado y escuchar como caen las bombas. Parece como si hubieran apagado las luces en todo el mundo menos en América. Manténganlas encendidas, protéjanlas con celo, cérquenlas con armas, construyan a su alrededor un círculo de acorazados y de bombarderos. América, escucha, mantén tus luces encendidas porque son las únicas que quedan en el mundo»

Sin llegar a ser una de sus obras más populares ni distinguidas, el segundo largometraje norteamericano de Hitchcock deparaba otro magnífico ejemplo de su pericia técnica y expresiva; en esta ocasión, encomendada a describir las temerarias peripecias de un periodista norteamericano por la Europa pre-bélica, donde acude para informar sobre un equívoco movimiento para la paz universal y termina descubriendo una peligrosa organización nazi. Si bien el maestro del suspense no se caracterizó jamás por abandonarse a actitudes oportunistas o comprometidas con alguna causa, transmitió en esta intriga romántico/policial una clara proclama política destinada a promover la intervención de Estados Unidos en la Segunda Guerra Mundial, postura harto esgrimida en el Hollywood de la época. La excelsa labor del decorador William Cameron Menzies o el buen hacer del fotógrafo Rudolph Maté contribuyeron enormemente a que esta consistente producción de Walter Wanger lograra momentos tan sublimes como la secuencia del asesinato en la catedral de Amsterdam o el aterrizaje forzoso del avión.

Otras películas estadounidenses que hacían un LLAMAMIENTO a promover o justificar la intervención del país en la contienda bélica

Tormenta mortal – Frank Borzage (1940)
El hombre atrapado – Fritz Lang (1941)
Esta tierra es mía – Jean Renoir (1943)

RENUNCIA (Stella Dallas)

Abandono voluntario de algo que se posee o a lo que se tiene derecho. (Espasa-Calpe)

“El verdadero amor supone siempre la renuncia a la propia comodidad personal”
León Tolstói (1828-1910) Novelista ruso

STELLA DALLAS (Stella Dallas) – 1937

stella

Director King Vidor
Guion Victor Heerman y Sarah Y. Mason
Fotografía Rudolph Maté
Música Alfred Newman
Producción Samuel Goldwyn/United Artists
Nacionalidad Estados Unidos
Duración 105m. B/N
Reparto Barbara Stanwyck, John Boles, Anne Shirley, Alan Hale, Tim Holt, Barbara O’Neil, Marjorie Main, George Walcott, Ann Shoemaker.

«¿Adaptarme? ¿Renunciar a algunas cosas? ¿Qué he estado haciendo desde que te conocí? Eso también me está cansando. ¿Qué tal si tú te adaptaras un poco también? No te veo renunciando a nada»

El espléndido melodramón homónimo de Oliver Higgins Prouty en torno a una mujer de humilde condición que sacrifica la relación con su hija para que ésta pueda ser aceptada en un grado social superior ha redundado en lo cinematográfico en dos óptimas versiones producidas por Samuel Goldwyn. Si la versión silente Y SUPO SER MADRE (1925), dirigida por Henry King e interpretada por Belle Bennett y Ronald Colman, supo plasmar la enjundia del desmesurado material literario cosechando un gran éxito de taquilla, esta sublime adaptación de King Vidor se me antoja incluso superior, pese a ser esbozada descaradamente como vehículo para el lucimiento interpretativo de una soberbia Barbara Stanwyck, debido a la capacidad del realizador para dominar por medio de un tono contenidamente emotivo el poderoso matiz folletinesco del relato, tal y como puede observarse en la desoladora intensidad dramática de su epílogo (donde las gotas de lluvia se entremezclan con las lágrimas de la protagonista) o una exquisita factura visual condicionada por la sublime fotografía de Rudolph Maté.

Otras películas sobre una situación de RENUNCIA

Casablanca – Michael Curtiz (1942)
¡Qué bello es vivir! – Frank Capra (1946)
La vida íntima de Julia Norris – Mitchell Leisen (1946)