René Clair

BUHARDILLA (Bajo los techos de París)

1. Ventana que sobresale verticalmente en el tejado de una casa que sirve para dar luz o para salir al tejado.
2. Parte más alta de una casa, inmediata al tejado, que generalmente tiene el techo inclinado; se utiliza como vivienda, habitación o para guardar cosas que no se usan habitualmente.
(google.es)

“Pero la vida de ella era fría como una buhardilla, con tragaluz al norte y donde el hastío, araña silenciosa, tejía su tela en la penumbra por todos los rincones de su corazón” (novela Madame Bovary)
Gustave Flaubert (1821-1880) Escritor francés

BAJO LOS TECHOS DE PARÍS (Sous les toits de París) – 1930

Director René Clair
Guion René Clair
Fotografía Georges Périnal y Georges Raulet
Música Raoul Moretti y René Nazelles
Producción Tobis
Nacionalidad Francia
Duración 96m. B/N
Reparto Albert Préjean, Pola Illéry, Gaston Modot, Bill Bocket, Edmond T. Gréville, Raymond Aimos, Paul Ollivier, Thomy Bourdelle.
* Raoul Moretti – C’est pas comme ça

“¿No te diste cuenta de que era una broma? Jamás me importó nada Pola. Adelante, bésala”

Sin poder eludir la entonces redundante moda del musical, pero haciendo gala de su solemne y prodigioso talento como realizador, René Clair concibió este sublime romance popular que sirvió para incorporar la flamante técnica del sonido a la cinematografía francesa, y, de paso, inaugurar la etapa más fructífera y creativa de su filmografía. Las palmarias virtudes de esta trivial e intimista historia sobre la rivalidad amorosa por una joven inmigrante polaca residían en una ambientación excitadamente realista, fruto de la encantadora reconstrucción en estudio que Lazare Meerson hizo de los pintorescos y populacheros suburbios de Montmartre y la vigorosa, delicada e irónica dirección del cineasta galo, surtida de encuadres de una gran exactitud, espectaculares travellings verticales y abundantes detalles expresivos, propios de una eficacia descriptiva inusitada. Francia no supo apreciar la evidente calidad de este largometraje de pegadiza música y diálogos intrascendentes hasta su meritorio triunfo en Berlín, convirtiéndose a partir de entonces en un imponente éxito a nivel mundial.

Otras películas con protagonismo de una BUHARDILLA

El séptimo cielo – Frank Borzage (1927)
El diario de Ana Frank – George Stevens (1959)
Fugitivos en la noche – Roberto Rossellini (1960)

REENCARNACIÓN (Me casé con una bruja)

Creencia consistente en que la esencia individual de las personas (ya sea mente, alma, conciencia o energía) adopta un cuerpo material no solo una vez sino varias según va muriendo (…) La creencia en la reencarnación ha estado presente en toda la humanidad desde la antigüedad, en la mayoría de las religiones orientales, como el hinduismo, el budismo y el taoísmo, y también en algunas religiones africanas y tribales de América y Oceanía. En la historia de la humanidad, la creencia de que una persona fallecida volverá a vivir o aparecer con otro cuerpo (con una personalidad generalmente más evolucionada) ha sobrevivido incluso dentro de las religiones judeocristianas (cristianismo, judaísmo e islamismo). Son prácticamente las únicas que no la contemplan, pero han permanecido bajo la forma de diversas herejías y posturas no oficiales. https://es.wikipedia.org/wiki/Reencarnaci%C3%B3n

“Si crees en la reencarnación, no te rías de la fealdad del sapo”
Roberto Fontanarrosa (1944-2007) Humorista gráfico y escritor argentino

ME CASÉ CON UNA BRUJA (I married a witch) – 1942

married

Director René Clair
Guión Robert Pirosh y Marc Connelly
Fotografía Ted Tetzlaff
Música Roy Webb
Producción United Artists
Nacionalidad Estados Unidos
Duración 79m. B/N
Reparto Fredric March, Veronica Lake, Robert Benchley, Susan Hayward, Cecil Kellaway, Elizabeth Patterson, Robert Warwick.

“Sería bonito tener labios. Labios para susurrar mentiras. Labios para besar a un hombre y hacerle sufrir. Padre, ¿por qué no puedo tener labios, ni ojos, ni cabellos…?”

Simpática e ingeniosa comedia romántica, basada en la novela The passionate witch de Thorne Smith y producida por el gran Preston Sturges, que constituye la mejor de las cinco películas que Clair rodó durante la Segunda Guerra Mundial en Estados Unidos, es decir, en el país que lo acogió tras una provisoria estancia en el Reino Unido. Aunque en esta etapa hollywoodiense resulta difícil identificar la profusa distinción imaginativa del creador francés, es precisamente en este ingenuo cuento fantástico donde afloran con mayor constancia algunas de las marcas de fábrica que lo encumbraron como uno de los más agudos e irónicos cronistas de lo cotidiano, como su desparpajo para incorporar en su comicidad temas de carácter ilusorio, la inventiva de ciertas soluciones visuales o argumentales (como el portentoso triple prólogo inicial) o su marcada predisposición a confeccionar planos-secuencia. Por otro lado, el film impulsó definitivamente a Veronica Lake como fugaz estrella popular, gracias a su papel de cautivadora reencarnación de una bruja del S. XVII, enamorada del descendiente del hombre que la condenó a la hoguera.

Otras películas donde se trata el tema de la REENCARNACIÓN

Las dos vidas de Audrey Rose – Robert Wise (1977)
Pequeño Buda – Bernardo Bertolucci (1993)
No te mueras sin decirme adónde vas – Eliseo Subiela (1995)

DADAÍSMO (Entreacto)

Movimiento cultural y artístico que surgió en 1916 en el Cabaret Voltaire en Zúrich (Suiza). Fue propuesto por Hugo Ball, escritor de los primeros textos dadaístas; posteriormente, se unió el rumano Tristan Tzara que llegaría a ser el emblema del Dadaísmo. Una característica fundamental del dadaísmo es la oposición al concepto de razón instaurado por el Positivismo. El Dadaísmo se caracterizó por rebelarse en contra de las convenciones literarias, y especialmente artísticas, por burlarse del artista burgués y de su arte (…) Al cuestionar y retar el canon literario y artístico, el dadaísmo crea una especie de antiarte moderno, es una provocación abierta al orden establecido. http://es.wikipedia.org/wiki/Dada%C3%ADsmo

“El mérito para los snobs es hacer siempre descubrimientos. Así han llegado al dadaísmo, al cubismo y a otras estupideces semejantes”
Pío Baroja (1872-1956) Escritor español

ENTREACTO (Entr’acte) – 1924

entre

Director René Clair
Guión René Clair y Francis Picabia
Fotografía Jimmy Berliet
Música Erik Satie
Producción Les Ballets Seudois
Nacionalidad Francia
Duración 22m. B/N
Reparto Jean Börlin, Inge Friss, Marcel Duchamp, Francis Picabia, Man Ray, Rolf de Maré, Marcel Archard, Georges Auric, Darius Milhaud.

Tras debutar como realizador con una divertida extravagancia futurista, directamente emparentada con el universo mágico de Méliès, de título PARIS DORMIDO (1923), Clair asumió el cometido de plasmar en imágenes un llamativo relato corto ideado por el pintor y poeta Francis Picabia para animar el entreacto del espectáculo de danza Relâche, que por aquel entonces representaba con éxito en los Campos Elíseos la compañía de Rolf de Maré. Con la participación de algunos de los más innovadores artistas de la época, el cineasta galo transformaba un incongruente relato de claro signo dadaísta en un heterodoxo, juguetón y experimental desbarajuste cinematográfico, que transgredía la narrativa convencional a través de un dinámico montaje a base de impresiones, fundidos, ralentí o aceleración de las imágenes hasta crear un delirante e irónico ritmo “in crescendo”, que, subrayado con la música de Satie, culminaba en la regocijante persecución de un ataúd por parte de su comitiva fúnebre, momento claramente emparentado con la slápstica comicidad de Mack Sennett.

Otras películas sobre el DADAÍSMO

La estrella de mar – Man Ray (1928)
Dadascope – Hans Richter (1961)
Max Ernst: mis vagabundeos, mis inquietudes – Peter Schamoni (1991)