Comedia costumbrista

RODRÍGUEZ (La tentación vive arriba)

Marido que, debido a su trabajo o a sus obligaciones, debe permanecer solo en su casa durante una temporada, mientras su familia se marcha a disfrutar de las vacaciones en otro lugar. (google.es)

“El síndrome del rodríguez, para algunos una enfermedad y para otros una bendición, ya no es lo que era. Pero contribuyó al nacimiento de un género cinematográfico muy particular y bautizó a uno de los mejores grupos de los 90” (artículo El rodríguez ya no es lo que era)
Marta Parreño (1980-) Periodista y cineasta española

LA TENTACIÓN VIVE ARRIBA (The seven year itch) – 1955

Director Billy Wilder
Guion Billy Wilder y George Axelrod
Fotografía Milton R. Krasner
Música Alfred Newman
Producción 20th Century Fox
Nacionalidad Estados Unidos
Duración 105m. Color
Reparto Tom Ewell, Marilyn Monroe, Evelyn Keyes, Sonny Tufts, Robert Strauss, Oscar Homolka, Carolyn Jones, Marguerite Chapman.
* Alfred Newman – The kiss

“Ahí está lo más prometedor de los hombres casados: pase lo que pase, jamás te pedirán matrimonio”

Exultante comedia urbana de obvio perfil misógino, basada en la obra teatral homónima de George Axelrod, que caricaturizaba la frustrante represión sexual del ciudadano medio estadounidense con motivo del dilema que un fantasioso ejecutivo neoyorquino en situación de rodríguez sostiene entre preservar su frágil fidelidad conyugal o, por el contrario, vivir un fugaz idilio con una eventual vecina de muy buen ver. Amparándose en una estupenda fotografía en Cinemascope-De Luxe a cargo de Milton Krasner y la solvente interpretación de Tom Ewell, repitiendo el papel con el que triunfó en Broadway, Wilder fraguó una alegoría social ocurrente y algo malintencionada que colisionó con la mojigata estrechez de miras de la oficina Hays (obligaron incluso a cambiar el desenlace original) pero contribuyó a la iconografía hollywoodiense con la secuencia del vestido blanco sobre la salida de ventilación del metro, por cierto, causante del inicio de una crisis matrimonial entre Marilyn y su marido Joe Di Maggio. El film nos obsequiaba, además, con dos deleitosas alusiones cinefílicas: una a modo de parodia (el célebre revolcón playero entre Kerr y Lancaster en DE AQUÍ A LA ETERNIDAD) y otra que honraba la serie B fantástica del momento con LA MUJER Y EL MONSTRUO de Jack Arnold.

Otras películas que explotan la figura del RODRÍGUEZ

El cálido verano del Sr. Rodríguez – Pedro Lazaga (1965)
40 grados a la sombra – Mariano Ozores (1967)
Elles n’oublient jamais – Christopher Frank (1994)

DIFICULTAD (La vida por delante)

Situación, circunstancia u obstáculo difíciles de resolver o superar. (google.es)

“La dificultad atrae al hombre de carácter, porque es en la adversidad que el verdadero hombre se conoce a sí mismo”
Charles de Gaulle (1890-1970) Militar, político y escritor francés

LA VIDA POR DELANTE (La vida por delante) – 1958

vdelante

Director Fernando Fernán-Gómez
Guión Fernando Fernán-Gómez y Manuel Pilares
Fotografía Ricardo Torres
Música Rafael de Andrés
Producción Estela Films
Nacionalidad España
Duración 89m. B/N
Reparto Fernando Fernán-Gómez, Analia Gadé, Félix de Pomés, Manuel Alexandre, José Isbert, Rafaela Aparicio, Carmen López Lagar.

“Cuanto más pequeña es una vida, más insoportable resulta el paso del tiempo”

En sus inicios como realizador, Fernán-Gómez triunfó con esta comedia costumbrista en torno a los sinsabores cotidianos de una pareja de recién casados, que, junto a su continuación LA VIDA ALREDEDOR (1959), conformaban un retrato agridulce y corrosivo de la sociedad española de los cincuenta. Ni la censura franquista, ni siquiera las ínfimas condiciones presupuestarias en las que fue perpetrada, consiguieron desvirtuar la sutil desesperanza y socarronería que condensaba este perspicaz repaso a las carencias cotidianas del ciudadano medio y su particular idiosincrasia, que hacía hincapié e en aspectos tan rabiosamente actuales como la dudosa utilidad de las carreras estudiantiles, la quimera por hacerse con una vivienda digna o las penurias económicas para llegar a fin de mes, aumentadas si cabe por el entonces embrionario consumismo. A destacar sus deliciosas interpretaciones y la inventiva de un guión surtido de flashbacks, declaraciones directas a la cámara de su protagonista o instantes tan ocurrentes como la explicación de un accidente a cargo de un testigo tartamudo (impagable Pepe Isbert).

Otras películas que plantean las DIFICULTADES cotidianas de una pareja

Se escapó la suerte – Jacques Becker (1947)
Domicilio conyugal – François Truffaut (1970)
La mujer del aviador – Eric Rohmer (1981)

ALZHEIMER (El hijo de la novia)

Trastorno degenerativo de la corteza cerebral que da lugar a un tipo de demencia progresiva y crónica, en edad media o avanzada, caracterizada por pérdida de la razón, de la memoria, de la percepción y del sentido de la orientación. (2005 Espasa-Calpe)

“En el mundo actual se está invirtiendo cinco veces más en medicamentos para la virilidad masculina y en silicona para mujeres que en la cura del Alzheimer. De aquí a algunos años, tendremos ancianos sin problemas de virilidad y ancianas con grandes senos, pero ninguno de ellos se acordará para qué sirven”
Drauzio Varella (1943-) Médico oncólogo brasileño

EL HIJO DE LA NOVIA (El hijo de la novia) – 2001

Director Juan José Campanella
Guión Juan José Campanella y Fernando Castets
Fotografía Daniel Shulman
Música Ángel Illarramendi
Producción Pol-Ka Producciones/Jempsa/Patagonik Film Group/Tornasol Films
Nacionalidad Argentina/ España
Duración 124m. B/N
Reparto Ricardo Darín, Héctor Alterio, Norma Aleandro, Natalia Verbeke, Eduardo Blanco, Gimena Nóbile, Claudia Fontán, David Masajnik, Atilio Pozzobon.
* Ángel Illarramendi – Norma y Rafael

“Mi papá no quiere un trámite, padre. Pero, ¿no se da cuenta? Él lo único que quiere es cumplirle el sueño a mi mamá que era casarse por la Iglesia. ¿Cómo no se da cuenta, padre? Es un acto de amor del que yo no soy capaz. Mire que flor de slogan se están perdiendo, ’44 años de amor’, lo tendrían que poner en un póster en vez de darle la espalda”

Apreciable y conmovedora comedia dramática, nacida de una experiencia personal del propio Campanella, que despuntó dentro del resurgir de la cinematografía argentina del cambio de milenio hasta erigirse en uno de los grandes éxitos internacionales de toda su historia. Evidenciando una inusitada aptitud para equilibrar lo dramático y lo divertido de las relaciones humanas sin eludir el endémico contexto socioeconómico que las condiciona, el realizador bonaerense moldeaba con mano maestra el contratiempo cotidiano que se le presenta a un estresado empresario de la restauración sin compromiso familiar ni afectivo ante la anhelante premura de su progenitor en contraer matrimonio por la iglesia con su madre, aquejada de alzheimer. Gracias a un guión valiente y cristalino que alertaba contra los efectos negativos de la hiperactividad laboral a base de enfatizar la prosa directa de unos diálogos cargados de raciocinio y autenticidad, la película contagiaba ternura, fraternidad y empatía valiéndose de la sobrecogedora categoría interpretativa de sus protagonistas.

Otras películas que tratan el mal de ALZHEIMER

El diario de Noa – Nick Cassavetes (2004)
Lejos de ella – Sarah Polley (2006)
Nader y Simin, una separación – Asghar Farhadi (2011)

CLÁUSULA (Siete ocasiones)

Cada una de las disposiciones de un contrato, tratado, testamento o cualquier otro documento análogo, público o privado. (RAE)

“Nunca jamás he pedido por contrato ser el primer piloto. Esa cláusula la tendrán Vettel y Alonso, que siempre lo pide. Yo quiero ganar al tío que tengo al lado y hacerlo en igualdad de condiciones. Nunca he pretendido atarle las manos a nadie. Sé que mucha gente en este paddock estaría encantado de hacerlo, pero eso no va conmigo”
Lewis Hamilton (1985-) Piloto británico de automovilismo

SIETE OCASIONES (Seven chances) – 1925

Director Buster Keaton
Guión Clyde Bruckman, Joseph A. Mitchell y Jean C. Havez
Fotografía Elgin Lessley y Byron Houck
Producción Buster Keaton Productions
Nacionalidad Estados Unidos
Duración 75m. B/N
Reparto Buster Keaton, Ruth Dwyer, T. Roy Barnes, Snitz Edwards, Frankie Raymond, Jules Cowles, Erwin Connelly, Jean Arthur.

“No tengo más futuro que el fracaso y la desgracia. Te quiero demasiado para dejar que lo compartas conmigo”

Una de las obras mayores del inexpresivo cómico norteamericano, en la que tomaba prestada una exitosa pieza teatral homónima de Roi Cooper Megrue para meterse en la piel de un joven heredero, obligado a encontrar una mujer con la que contraer matrimonio ese mismo día si quiere percibir un repentino patrimonio de siete millones de dólares. Esa caprichosa cláusula testamentaria desencadena una carrera contrarreloj frenética, en la que volvía a manifestarse el depurado sentido del ritmo y la prodigiosa creatividad técnica de un virtuoso autor que jamás necesitó recurrir a la excentricidad ni a la provocación para arrancar la carcajada del espectador. Por otro lado, Keaton, que no quedó demasiado satisfecho con el resultado final de esta excepcional combinación de comedia costumbrista y slapstick, insistió en dejar patente su asombrosa capacidad atlética, regalándonos un momento absolutamente antológico: la desenfrenada persecución del codiciado legatario por parte de más de quinientas novias y el desprendimiento de gigantescas rocas que ésta origina.

Otras películas que giran en torno a una CLÁUSULA testamentaria

Deliciosamente tontos – Juan de Orduña (1943)
El gran despilfarro – Walter Hill (1985)
El juego de Zucker – Dani Levy (2004)

TELEFONISTA (Tom, Dick y Harry)

Persona encargada de gestionar las llamadas telefónicas en una compañía o centro de trabajo y más concretamente, a manejar una centralita telefónica. Entre sus tareas se encuentran la de recibir las llamadas entrantes tanto del exterior como del interior y dar paso su destinatario mediante la inserción de clavijas en el clavijero o pulsando teclas si se trata de centralitas electrónicas. (Wikipedia)

“A la hora del primer despertador, cuando entra al metro el exhibicionista y llora el eyaculador precoz, y se masturba la telefonista, a la hora del ardor, a la hora del terror, cuando cantan los grillos de la depresión” (canción Los perros del amanecer)
Joaquín Sabina (1949-) Cantautor, poeta y pintor español

TOM, DICK Y HARRY (Tom, Dick and Harry) – 1941

Director Garson Kanin
Guión Paul Jarrico
Fotografía Merritt Gerstad
Música Roy Webb
Producción RKO
Nacionalidad Estados Unidos
Duración 87m. B/N
Reparto Ginger Rogers, George Murphy, Burgess Meredith, Alan Marshal, Jane Seymour, Joe Cunningham, Leonore Lonergan, Phil Silvers.
* Edvard Grieg – Le matin

“Tú no eres propiedad de esa compañía telefónica, levantándote temprano cada mañana y conectando en llamadas a la gente durante todo el día. Mereces algo mejor que eso. Y yo lo conseguiré para ti”

Encantadora comedia romántica, que, con absoluta justicia, y, a pesar de su exigua popularidad, merece ocupar un lugar de privilegio dentro del rebosante cuadro de honor que ostenta el festivo género clásico hollywoodiense y, que, sin ninguna duda, constituye la más eximia de las pocas incursiones que el ínclito guionista y autor teatral desempeñó en el campo de la realización. La revoltosa indeterminación de una guapa y soñadora telefonista a la hora de elegir entre los tres disímiles pretendientes que la cortejan (un afanoso vendedor de coches, un excéntrico mecánico y un novelesco millonario) instauraba el sencillo planteamiento de esta punzante crítica social en torno al tradicional materialismo de la sociedad norteamericana, dirigida con inteligencia, ocurrentemente dialogada e interpretada con absoluta propiedad. La película, cuyo montaje corrió a cargo del más tarde gran cineasta John Sturges, se ha visto versionada en diversas ocasiones, entre ellas el desanimado musical que clausuraba la filmografía de Mitchell Leisen, ELIGIENDO NOVIO (1957), con Jane Powell en el papel de la aquí estupenda Ginger Rogers.

Otras películas donde el principal personaje trabaja como TELEFONISTA

Elegía de Naniwa – Kenji Mizoguchi (1936)
Gardenia azul – Fritz Lang (1953)
La tragedia de una empleada de teléfonos – Dusan Makavejev (1967)