Franz Waxman

MONJA (Historia de una monja)

Mujer que ha sido consagrada dentro de una orden religiosa que sigue habitualmente una vida monástica, y se acoge a una serie de reglas, entre las cuales suelen estar el celibato, la obediencia, la pobreza, la castidad y, en algunos casos, aislamiento total de la vida civil, conocida como clausura. (Wikipedia)

“Mi sangre y mis orígenes son albaneses, pero soy de ciudadanía india. Soy monja católica. Por profesión, pertenezco al mundo entero. Por corazón, pertenezco por completo al Corazón de Jesús”
Teresa de Calcuta (1910-1997) Monja católica de origen albanés naturalizada india

HISTORIA DE UNA MONJA (The nun’s story) – 1959

Director Fred Zinnemann
Guion Robert Anderson
Fotografía Franz F. Planer
Música Franz Waxman
Producción Warner Bros.
Nacionalidad Estados Unidos
Duración 145m. Color
Reparto Audrey Hepburn, Peter Finch, Edith Evans, Peggy Ashcroft, Mildred Dunnock, Dean Jagger, Patricia Collinge, Beatrice Straight.

“Hay momentos en que mi conciencia pregunta cuál es la prioridad. Cuando la campana me llama a la capilla, a menudo tengo que sacrificar lo que podría ser el momento decisivo de una conversación espiritual con un paciente (…) Cuando tengo el turno de noche, rompo el Gran Silencio porque ya no puedo interrumpir otra conversación con un paciente que parece necesitarme. Madre, ¿por qué los ayudantes de Dios debemos quedar atónitos por cinco campanas sin coinciden con el instante en que los hombres con problemas quieren hablar de sus almas?”

Fervorosa y sensata adaptación del homónimo best seller biográfico que Kathryn C. Hulme escribió acerca del recorrido vital y religioso de Marie-Louise Habets, que gracias a una puesta en escena de temperada rigurosidad, caracterizada por su contención, carencia de sensacionalismo y un ejemplar sentido del detalle, atestiguaba el espinoso conflicto interior que sobrelleva la protagonista en su arduo tránsito como novicia agustina, misionera en el Congo y sanitaria militar de la Resistencia anti-nazi. A pesar de sus problemas con el Código Hays, la película deparó uno de los grandes éxitos comerciales del habitualmente menospreciado Zinnemann, en gran medida favorecido por el portentoso calado interpretativo de Peter Finch y una esplendorosa Audrey Hepburn, que, radicalmente alejada de la exquisitez y el glamour que siempre rodearon su figura, supo plasmar a la perfección los profundos y contradictorios sentimientos de un personaje que lucha por conciliar sus votos de obediencia, mansedumbre y castidad a los impulsos y reinvindicaciones de su conciencia.

Otras películas protagonizadas por una MONJA

Sólo Dios lo sabe – John Huston (1957)
Madre Juana de los Ángeles – Jerzy Kawalerowicz (1961)
La religiosa – Jacques Rivette (1966)

SECUELA (La novia de Frankenstein)

Cualquier producto cultural producido después de otra obra completa y que se desarrolla en un mismo “universo”, pero en un tiempo posterior. Normalmente suele contener elementos de la obra original, como escenarios y personajes aunque esto no siempre es así. (…) Dentro de las películas suelen ser frecuentes las continuaciones. A veces, tienen un título especial, como ‘The Dark Knight’, continuación de ‘Batman Begins’, pero en otros casos se limitan a poner un número al título de la obra original, como por ejemplo, ‘Rocky II’, ‘Spider-Man 3’ o ‘La Pantera Rosa 2’. (Wikipedia)

“La película que convirtió en mito al inefable Stallone. Excesivamente dilatada y monótona, muestra el mundillo del boxeo en general y la vida de un aspirante a campeón en particular. El éxito se debió seguramente a su ramplón populismo. Provocó secuelas y varias imitaciones” (a propósito de Rocky en la imprescindible Guía del cine)
Carlos Aguilar (1958-) Historiador cinematográfico y novelista español

LA NOVIA DE FRANKENSTEIN (Bride of Frankenstein) – 1935

Director James Whale
Guion William Hulburt y John L. Balderston
Fotografía John J. Mescall
Música Franz Waxman
Producción Universal
Nacionalidad Estados Unidos
Duración 79m. B/N
Reparto Boris Karloff, Colin Clive, Valerie Hobson, Elsa Lanchester, Ernest Thesiger, Una O’Connor, E.E. Clive, Lucien Prival, Reginald Barlow.

“A veces me pregunto si la vida no sería mucho más divertida si todos fuéramos demonios, sin tonterías acerca de los ángeles y de ser buenos”

Magistral continuación de la exitosa EL DOCTOR FRANKENSTEIN (1931), que, no sólo consiguió el difícil reto de superarla, sino que se encumbró como la auténtica obra maestra del ciclo de terror de la Universal, adquiriendo la condición de incuestionable clásico del cine fantástico. Colmada de referencias bíblicas y poderosamente influenciada por una filosofía humanista, narraba como el Dr. Henry Frankenstein, presionado por el perverso e inefable Dr. Pretorius (uno de los grandes descubrimientos del film junto a sus diminutos humanoides), decidía ofrecer a su desamparada criatura una compañera creada a partir de cadáveres. Sin duda alguna, se trata del trabajo más elegante de James Whale, realizado por medio de una aleación entre el más puro horror expresionista y un desesperado e impulsivo tono poético, favorecido por la espléndida música de Franz Waxman y un sensacional reparto encabezado por Boris Karloff, tan espeluznante como conmovedor, y una Elsa Lanchester (inolvidable con su mítico peinado electrizado concebido por Jack Pierce) que asumía también en el prólogo el papel de la autora de la novela, Mary Shelley.

Otras ejemplos de cómo una SECUELA puede superar el film original

El Padrino II – Francis Ford Coppola (1974)
El testamento del Dr. Mabuse – Fritz Lang (1933)
El caballero oscuro – Christopher Nolan (2008)

HOMÚNCULO (Muñecos infernales)

Diminutivo del doble de un humano y se usa frecuentemente para ilustrar el misterio de un proceso importante en alquimia. En el sentido hermético es un actor primordial incognoscible, puede ser visto como una entidad o agente. (Wikipedia)
Diminuto ser creado artificialmente en un laboratorio. La creación de estos seres se produce a través de un ritual en el que se necesita material genético del creador, normalmente sangre y algún trozo de piel, que se mezclan con una poción especial a base de arcilla, cenizas, raíces de mandrágora y agua de manantial. El resultado es un clon idéntico en forma al creador, pero de unos 8 centímetros de altura. (seresmitologicos.net)

“No es mediocre el planeta en que he nacido. No soy el desvalido ni, peor, el homúnculo soberbio, sólo exquisito nervio, que remontando a una ilusoria altura, fracasa en la magnífica aventura”
Jorge Guillén (1893-1984) Poeta y crítico literario español

MUÑECOS INFERNALES (The devil-doll) – 1936

Director Tod Browning
Guión Garrett Ford, Guy Endore y Erich Von Stroheim
Fotografía Leonard Smith
Música Franz Waxman
Producción Metro Goldwyn Mayer
Nacionalidad Estados Unidos
Duración 79m. B/N
Reparto Lionel Barrymore, Maureen O’Sullivan, Frank Lawton, Robert Greig, Arthur Hohl, Henry B. Walthall, Rafaella Ottiano, Lucy Beamont.

“Hace millones de años las criaturas que vagaban por este mundo eran gigantescas. A medida que se multiplicaban, la tierra ya no podía producir suficiente alimento. Piense en ello, Lavond: cada ser viviente reducido a una sexta de su tamaño. Una sexta parte de su necesidad física”

La última gran aportación al género fantástico de Tod Browning fue esta adaptación libre de la novela Burn, witch, burn de Abraham Merritt, que, aún hoy en día, sigue impresionando por su inquietante belleza o su aliento de rabiosa poesía y romanticismo. El argumento de esta arcana e iconoclasta joya de lo macabro, aderezada con no pocos ingredientes folletinescos, giraba en torno al tétrico plan de venganza que urdía un fugitivo tras estar injustamente encarcelado en la Isla del Diablo, consistente en sacar partido a una monstruosa fórmula de magia negra que permitía reducir el tamaño de los seres humanos hasta convertirlos en diminutos muñecos, dispuestos a acatar sus malévolas instrucciones. Beneficiada por unos trucajes asombrosos y por la versatilidad interpretativa de Lionel Barrymore (inmejorable en su caracterización de una anciana aparentemente inofensiva), se amparaba en una atmósfera sofocante pero no exenta de humor para satirizar sobre las apariencias y la antítesis de sentimientos, que, en infinidad de ocasiones, acaba manifestándose en el subconsciente humano.

Otras películas donde aparecen HOMÚNCULOS

La novia de Frankenstein – James Whale (1935)
Dr. Cyclops – Ernest B. Schoedsack (1940)
El viaje fantástico de Simbad – Gordon Hessler (1974)

VASO (Sospecha)

1. Pieza cóncava de mayor o menor tamaño, capaz de contener algo.
2. Recipiente de vidrio, metal u otra materia, por lo común de forma cilíndrica, que sirve para beber.
3. Cantidad de líquido que cabe en un vaso.
http://dle.rae.es/?id=bP4cDIX

“Un vaso medio vacío de vino es también un vaso medio lleno, pero una mentira a medias, de ningún modo es una media verdad”
Jean Cocteau (1889-1963) Poeta, novelista, dramaturgo, pintor, diseñador, crítico y cineasta francés

SOSPECHA (Suspicion) – 1941

sospecha

Director Alfred Hitchcock
Guión Samson Raphaelson, Joan Harrison y Alma Reville
Fotografía Harry Stradling
Música Franz Waxman
Producción RKO
Nacionalidad Estados Unidos
Duración 100m. B/N
Reparto Cary Grant, Joan Fontaine, Cedric Hardwicke, Dame May Whitty, Nigel Bruce, Isabel Jeans, Heather Angel, Auriol Lee, Leo G. Carroll

“¿Te han besado alguna vez en un coche? (…) ¿Te gustaría? (…) Eres la primera mujer que dice sí cuando quiere decir sí”

El obsesivo recelo que fomenta una gentil e insegura heredera británica sobre el presunto designio homicida de su esposo, otrora compulsivo vividor y anhelado solterón de la comarca, actuaba como dispositivo argumental para ensamblar este lúcido recital de glamour, romanticismo y suspense, basado en la novela Before the fact de Francis Illes, alias de Anthony Berkeley. En su cuarto largometraje estadounidense, Hitchcock volvió a escudarse en el encubrimiento de un simple pero básico detalle para garantizar e intensificar una intriga cautivadora y angustiosa (paradigmático ejemplo de lo que él acuñó como McGuffin), que, a la postre, acabaría siendo parcialmente abortada por el convencional y forzado desenlace impuesto por la productora. Aún así, la película emerge como como un ejemplo más del talento expositivo de su autor y cuenta con la particularidad de ofrecer, además de las contenidas e inspiradas interpretaciones de sus protagonistas, momentos tan incuestionablemente geniales como el vertiginoso trayecto en coche bordeando el acantilado o la antológica secuencia del luminoso vaso de leche

Otras memorables escenas para las que se utilizó un VASO

La diligencia – John Ford (1939)
Adiós, amigo – Jean Herman (1968)
Parque Jurásico – Steven Spielberg (1993)

ENCRUCIJADA (Un lugar en el sol)

Situación difícil o comprometida en que hay varias posibilidades de actuación y no se sabe cuál de ellas escoger. (google.es)

“Más que en ningún otro momento de la historia, la humanidad se halla en una encrucijada. Un camino conduce a la desesperación absoluta. El otro, a la extinción total. Quiera dios que tengamos la sabiduría de elegir correctamente”
Woody Allen (1935-) Director, guionista, actor, músico, dramaturgo, humorista y escritor estadounidense

UN LUGAR EN EL SOL (A place in the sun) – 1951

lugar

Director George Stevens
Guión Michael Wilson
Fotografía William C. Mellor
Música Franz Waxman
Producción Paramount
Nacionalidad Estados Unidos
Duración 122m. B/N
Reparto Montgomery Clift, Elizabeth Taylor, Shelley Winters, Keefe Brasselle, Fred Clark, Anne Revere, Raymond Burr, Herbert Heyes.

“Te quiero. Te quise desde el primer momento en que te vi. Te quise incluso antes de verte por primera vez”

Reconocida adaptación de la extraordinaria y voluminosa novela de Theodore Dreisler An american tragedy, donde se establecía un rotundo axioma sobre el pudibundo y prejuicioso conservadurismo que preceptúa el sistema de vida estadounidense a partir de la trágica encrucijada sentimental en la que se ve inmerso un ambicioso y desubicado joven de Kansas City por compaginar dos relaciones con mujeres de contrapuesta clase social: por un lado, una humilde y soñadora compañera de trabajo, y, por otro, una atractiva muchacha de dieciocho años perteneciente a la alta sociedad. Aunque gran parte de su fuerza moral y alegórica haya sido mitigada con el paso del tiempo, este concienzudo melodrama social continúa encandilando a los incondicionales del cine clásico por la elegancia y el naturalismo amargo y furiosamente romántico de su realización, la carismática solemnidad de sus interpretaciones principales, el bellísimo tratamiento pictórico a cargo del operador William C. Mellor y una banda sonora de ofuscador romanticismo compuesta por Franz Waxman.

Otras películas en las que el protagonista se ve inmerso en una ENCRUCIJADA sentimental

La piel suave – François Truffaut (1964)
Tierra – Julio Medem (1996)
Match point – Woody Allen (2005)