Charles Coburn

CHIMPANCÉ (Me siento rejuvenecer)

Mono antropoide de unos 150 cm de altura, pelaje pardo negruzco, cabeza grande, brazos largos, ojos hundidos y nariz aplastada; tiene costumbres arborícolas y terrestres y vive en el centro de África formando pequeños grupos; es fácilmente domesticable y muestra notables cualidades mentales y afectuosas. El chimpancé es el animal más estrechamente emparentado con el ser humano desde el punto de vista anatómico, y muchos experimentos demuestran su alto grado de inteligencia. http://www.oxforddictionaries.com/es/definicion/espanol/chimpanc%C3%A9

“Los chimpancés me han dado tanto… Las largas horas compartidas con ellos en la selva han enriquecido mi vida más allá de lo imaginable. Lo que he aprendido de ellos ha modelado mi comprensión de la conducta humana y de nuestro lugar en la naturaleza”
Jane Goodall (1934-) Naturalista, activista y primatóloga inglesa

ME SIENTO REJUVENECER (Monkey bussiness) – 1952

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Director Howard Hawks
Guión Ben Hecht, Charles Lederer e I.A.L. Diamond
Fotografía Milton Krasner
Música Leigh Harline
Producción 20th. Century Fox
Nacionalidad Estados Unidos
Duración 97m. B/N
Reparto Cary Grant, Ginger Rogers, Charles Coburn, Marilyn Monroe, Hugh Marlowe, Henri Letondal, Robert Conrthwaite, Douglas Spencer.

“Me empiezo a preguntar si ser joven es tan bueno como lo pintan. Soñamos con la juventud, la recordamos como una época de música y rosas. ¿Y cuál es la realidad? Inadaptación, idiotez, desastres sin gracia… Eso es la juventud. No sé cómo sobrevivimos a esa época”

La vital repercusión que la adolescencia adquiere en nuestras vidas junto al vano, amargo y pueril ensueño por recuperarla constituyen la enjundia que articula una historia de Harry Segall tan divertida como inverosímil, afortunadamente inmortalizada por el versado Howard Hawks como una de las grandes comedias de los años cincuenta. Los disparatados percances que acarrea la invención de una fórmula para regenerar el tejido humano y recobrar la esencia de la juventud, perseguida durante años por un aplicado científico aunque finalmente obtenida gracias a la accidental y oportuna inspiración de una chimpancé, fueron encadenados con un palpitante ritmo narrativo e impregnados por los incisivos y perspicaces diálogos que el lujoso terceto de guionistas se prestó a escribir. La entonadísima actuación de sus intérpretes, con un sublime Cary Grant al frente, acabó de redondear una película a la que los futuros cultivadores del género deberían acudir con frecuencia, pues emerge como un genuino paradigma de comicidad intuitiva, desenfadada, ocurrente y vitamínica.

Otras películas con CHIMPANCÉS

Tarzán de los monos – W.S. Van Dyke (1932)
Adiós al macho – Marco Ferreri (1978)
Max, mi amor – Nagisa Oshima (1986)

ADMISIÓN (El diablo dijo no)

Acto y el resultado de admitir (…) Es habitual que el concepto se emplee respecto a la aceptación o el rechazo de una persona por parte de una entidad. (definicion.de)

“No soy un tipo complicado, de delicado paladar, cualquier mujer es mi mujer, cualquier cuarto de hotel mi hogar. Puedo dormir en cualquier lado, a veces solo a veces no, a veces pongo ‘reservado el derecho de admisión'” (canción Adiós adiós)
Joaquín Sabina (1949-) Cantautor, poeta y pintor español

EL DIABLO DIJO NO (Heaven can wait) – 1943

Director Ernst Lubitsch
Guión Samson Raphaelson
Fotografía Edward Cronjager
Música Alfred Newman
Producción 20th Century Fox
Nacionalidad Estados Unidos
Duración 108m. Color
Reparto Don Ameche, Gene Tierney, Charles Coburn, Eugene Pallette, Clara Bandick, Louis Calhern, Signe Hasso, Laird Cregar.

“Mi querido señor Van Cleve, un pasaporte al infierno no se concede por generalidades. No, me parece que tendrá que esperar hasta que tenga tiempo de estudiar su historial”

Por primera y única vez en toda su filmografía, Lubitsch recurrió al color (dominado por tonalidades frágiles y evanescentes) para engalanar esta deleitable comedia romántica con matices fantásticos, basada en la obra teatral Geburtstag de Laszlo Gus-Fekete, cuya ingeniosa trama argumental giraba en torno a la evocación de los supuestos méritos adquiridos por un anciano vividor y mujeriego recién fallecido con el fin de valorar si debe o no ser admitido en las estancias del infierno. Con una elegancia en el detalle fuera de lo común y la consecución de una atmósfera tan sosegada como melancólica, el realizador berlinés no sólo elaboraba un distinguido retrato costumbrista de la alta sociedad neoyorquina de finales del siglo XIX sino, que, además, aportaba una mordaz y contundente disquisición sobre las inevitables fluctuaciones, vicisitudes y contrariedades por las que atraviesa todo vínculo matrimonial. Impecables interpretaciones a cargo de un reparto de campanillas, del que sobresale la frugal verosimilitud de su protagonista, Don Ameche, y la maravillosa belleza de Gene Tierney.

Otras películas donde el protagonista persevera por obtener una ADMISIÓN

Lacombe Lucien – Louis Malle (1974)
Flashdance – Adrian Lyne (1983)
Donnie Brasco – Mike Newell (1997)

ALOJAMIENTO (El amor llamó dos veces)

Refiere al lugar donde una o varias personas, ocupan para vivir temporalmente, generalmente compuesto de habitaciones, baño y cocina, donde es posible descansar, higienizarse, alimentarse, guardar las pertenencias, y que brindan cierta seguridad y comodidad. http://sobreconceptos.com/alojamiento

“La arquitectura es una de las profesiones más nobles, porque contribuye a satisfacer una necesidad humana básica, la del alojamiento”
Mario Bunge (1919-) Físico, filósofo y humanista argentino

EL AMOR LLAMÓ DOS VECES (The more the merrier) – 1943

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Director George Stevens
Guión Richard Flournoy, Lewis R. Foster, Frank Ross y Robert Russell
Fotografía Ted Tetzlaff
Música Leigh Harline
Producción Columbia
Nacionalidad Estados Unidos
Duración 100m. B/N
Reparto Jean Arthur, Joel McCrea, Charles Coburn, Richard Gaines, Bruce Bennett, Frank Sully, Clyde Fillmore, Stanley Clements.

“¿Cómo voy a llevar el maletín de otro hombre a mi luna de miel?”

Al igual que en la inmediatamente anterior película de Stevens, la también notable EL ASUNTO DEL DÍA (1942), Jean Arthur volvía a interpretar a una ciudadana de Washington enredada a compartir su vivienda con dos hombres; en esta ocasión, un retirado industrial con aptitudes de cupido y un apuesto técnico aeronáutico predispuesto al enamoramiento. Con estas bienintencionadas premisas y la probada categoría de sus intérpretes, mención especial para un entrañable Charles Coburn, no era difícil presagiar la gestación de una comedia romántica tan sugestiva y placentera como predecible, colmada de elaborados diálogos y originales situaciones cómicas, que conjeturaba más en torno al substancial cometido del azar en cuestiones amorosas que en un trasfondo social marcado por la alarmante dificultad para encontrar un alojamiento urbano digno durante la 2ª Guerra Mundial. En su último film, Charles Walters dirigió un remake ubicado en los Juegos Olímpicos de Tokyo, APARTAMENTO PARA TRES (1966), que supuso además la despedida cinematográfica de Cary Grant.

Otras películas sobre los problemas de ALOJAMIENTO

Cama y sofá – Abram Room (1927)
La maestra rebelde – Jack Hively (1940)
Los bajos fondos – Akira Kurosawa (1957)