Drama criminal

PRUEBA (La carta)

Cosa material, hecho, suceso, razón o argumento con que se prueba o se intenta probar que algo es de una determinada manera y no de otra. (google.es)
(en derecho) Todo motivo o razón aportado al proceso por los medios y procedimientos aceptados en la ley para llevarle al juez al convencimiento de la certeza sobre los hechos discutidos en un proceso. Ciertos autores le asignan a la prueba el fin de establecer la verdad de los hechos y no solamente el convencimiento al juez. (Wikipedia)

“La más clara prueba de que existe vida inteligente en otros planetas es que aún no han venido a visitarnos”
Sigmund Freud (1856-1939) Médico neurólogo austriaco de origen judío, padre del psicoanálisis

LA CARTA (The letter) – 1940

Director William Wyler
Guión Howard Koch
Fotografía Tony Gaudio
Música Max Steiner
Producción Warner Bros.
Nacionalidad Estados Unidos
Duración 95m. B/N
Reparto Bette Davis, Herbert Marshall, James Stephenson, Gale Sondergaard, Sen Yung, Frieda Inescort, Bruce Lester, Cecil Kellaway.

“Solíamos vernos una o dos veces por semana. Nadie llegó a sospechar nada. Cada vez que nos veíamos me odiaba a mí misma, pero solo vivía pensando en verle de nuevo (…) Era como una persona que padece una grave enfermedad y no quiere recuperarse. En la misma agonía sentía placer”

Memorable adaptación de la pieza teatral homónima de William Somerset Maugham, a su vez inspirada en un cuento basado en hechos reales e incluido en su libro recopilatorio The casuarina tree, que trataba sobre el tormentoso e incontrolable sentimiento de la pasión adúltera y los poderosos privilegios de la clase alta en asuntos legales a partir del asesinato cometido por la ambiciosa, pérfida y manipuladora esposa del responsable de una plantación de caucho en la colonia anglosajona de Malasia. Un largometraje de una progresión dramática admirable, favorecido por la concienzuda dirección del siempre efectivo Wyler, la talentosa dirección de fotografía de Gregg Toland y unas prominentes interpretaciones a cargo de Herbert Marshall, cuya sobriedad interpretativa ya había sido puesta al servicio de Jean de Limur en la primera versión de la novela (1929), y, cómo no, de la gran Bette Davis, que despedazaba los cánones de belleza establecidos en Hollywood con sus ojos saltones mientras se consolidaba como una rutilante estrella de modales altivos e impetuosa personalidad.

Otras películas en cuyo título reside la PRUEBA incriminatoria del delito

Testigo de cargo – Billy Wilder (1957)
Único testigo – Peter Weir (1985)
La caja de música – Constantin Costa-Gavras (1989)

FERROVIARIO (La bestia humana)

Que trabaja en el ferrocarril o compañía ferroviaria. (google.es)

“El jornal que recibe el obrero es insumido por tres necesidades fundamentales: habitación, alimento y vestido. Ademas, es indispensable que pueda tener una ilusión en la vida, y para ello es necesario que tenga un superávit en su presupuesto, para hacer economías, si lo desea, o para gastarlo en los placeres que apetezca. Esto, hablando relativamente del problema concreto de vosotros los ferroviarios. Pero no por ser obreros del riel dejáis de ser argentinos”
Marcelo T. de Alvear (1868-1942) Político y presidente argentino

LA BESTIA HUMANA (La bête humaine) – 1938

Director Jean Renoir
Guión Jean Renoir
Fotografía Curt Courant
Música Joseph Kosma
Producción Paris Film
Nacionalidad Francia
Duración 100m. B/N
Reparto Jean Gabin, Simone Simon, Fernand Ledoux, Jean Renoir, Jacques Berlioz, Gérard Landry, Marcel Pérès, Jenny Hélia, Colette Regis

“Es como si una nube espesa y caliente se me metiese en la cabeza y me torturase. Entonces soy como un perro rabioso. Sin embargo, yo no bebo ni una copita de anís. Cuando tomo alcohol me vuelvo loco. Creo que estoy pagando la culpa de los otros: de los padres, de los abuelos que bebieron, generaciones y generaciones de borrachos que me han podrido la sangre”

Impresionante adaptación de la novela homónima de Émile Zola, posteriormente revisada por Fritz Lang en la estimable DESEOS HUMANOS (1954), que emerge como uno de los largometrajes más efusivos, fascinadores y audaces dimanados de la cinematografía francesa de los treinta. Este trágico y adusto drama de turbias emociones sobre el estigma de los celos y el delirio pasional, ubicado en época contemporánea dentro del mundo de los ferrocarriles, constituye además una cruda crónica social sobre la supervivencia laboral del proletariado, mostrada con un realismo poético abrumador, un temperamento dramático sin mácula y una tremenda potencia visual. El espíritu naturalista del escritor galo y su particular visión pesimista de la naturaleza humana fueron captados a la perfección por Renoir, quien, además, consiguió inmortalizar la enigmática belleza de Simone Simon y exprimir el portentoso talento interpretativo del insigne Gabin al servicio de un atormentado ferroviario con brotes esquizofrénicos, sin lugar a dudas, uno de los personajes más recordados de toda su carrera.

Otras películas protagonizadas por un FERROVIARIO

La rueda – Abel Gance (1923)
El ferroviario – Pietro Germi (1956)
El tren – John Frankenheimer (1964)

TENEBROSIDAD (Gritos en la noche)

Cualidad de tenebroso.
Tenebroso Oscuro, cubierto de tinieblas. Sombrío, tétrico, negro. Hecho ocultamente y con intenciones perversas.
(RAE)

“Evitad las decisiones desesperadas; pasará el día más tenebroso si tenéis valor para vivir hasta el día siguiente”
William Cowper (1731-1800) Poeta inglés

GRITOS EN LA NOCHE (Gritos en la noche/L’horrible docteur Orloff) – 1962

Director Jesús Franco
Guión Jesús Franco
Fotografía Godo Pacheco
Música José Pagan y Antonio Ramírez Angel
Producción Hispamer Films/Leo Lax/Ydex Eurociné
Nacionalidad España/ Francia
Duración 90m. B/N
Reparto Conrado San Martín, Diana Lorys, Howard Vernon, Maria Silva, Ricardo Valle, Fernando Montes, Félix Dafauce, Venancio Muro.

“Ahora haga lo que quiera, pero no perdería nada con ir allí. Es un lugar tétrico, pero muy interesante. Da miedo verlo”

En su quinto largometraje y uno de los más conseguidos de su sobreabundante filmografía, Jesús Franco recicló una novela homónima de su propia cosecha creativa (publicada bajo el seudónimo de David Khune) para consumar un título absolutamente trascendental en el devenir de la cinematografía española, pues con él sobrevino el nacimiento del hasta entonces inexplorado género terrorífico, cuyo transitorio auge se postergaría hasta finales de esa misma década y finalizaría a mediados de la siguiente. Confiándose a un particular pastiche de los tradicionales mitos fantásticos (resuenan ecos de EL GABINETE DEL DOCTOR CALIGARI, EL LADRÓN DE CADÁVERES u OJOS SIN ROSTRO, entre otras) y graduando concienzudamente el horror por medio de una pertinente base melodramática, el inagotable cineasta articulaba una exaltada intriga criminal en torno a uno de sus personajes fetiche, el “mad doctor” Orloff. En ella confluían todos los rasgos expresivos que su autor ampliaría de forma redundante para cimentar su opípara vinculación al terror: una descocada fortaleza visual, una perspectiva marcadamente renovadora y un sentido erótico tan salvaje como cautivador.

Otras películas que sobresalen por su latente TENEBROSIDAD

Nosferatu, el vampiro – F.W. Murnau (1922)
Onibaba – Kaneto Shindo (1964)
La noche de los muertos vivientes – George A. Romero (1968)

GERMEN (Historia de un crimen)

Primer estadio de un proceso, en el que se forma o crea algo. (K Dictionaries Ltd.)

“Yo había comprendido hace muchos años que no hay cosa en el mundo que no sea germen de un Infierno posible; un rostro, una palabra, una brújula, un aviso de cigarrillos, podrían enloquecer a una persona, si ésta no lograra olvidarlos”
Jorge Luis Borges (1899-1986) Escritor argentino

HISTORIA DE UN CRIMEN (Histoire d’un crime) – 1901

crime2

Director Ferdinand Zecca
Guión Ferdinand Zecca
Fotografía Ferdinand Zecca
Producción Pathé Frères
Nacionalidad Francia
Duración 5m. B/N
Reparto Ferdinand Zecca, Jean Liezer y otros intérpretes anónimos.

Atrayente reproducción en imágenes de un proceso criminal acontecido en 1889, derivada de la escenificación en cera que del mismo se mostraba en el subsuelo del Museo Grévin, que quizás constituya el título más significativo tanto de su actor/realizador como de la corriente naturalista que dominaba las artes visuales francesas de la época, siendo incluso acuñada por la propia Pathé como el primer drama criminal o policíaco de la historia del cine. Por medio de seis cuadros enlazados de forma sistemática, un método a todas luces primitivo pero que presagiaba ya lo que hoy en día entendemos por guión, se representaba el asesinato de un banquero a manos de un deudor, la detención del homicida, el juicio, un turbador sueño en la cárcel en el que el incriminado rememora su infancia (sin duda el instante más sublime y original del film), la llegada del verdugo y la ejecución final, cuyo estremecedor realismo fue cercenado por la censura. Tal obstáculo no fue óbice para que obtuviera un rotundo éxito y recuperara sobradamente su coste aproximado de tres mil francos.

Otras películas que constituyen el germen de un género cinematográfico

El regador regado – Louis Lumière (1896) / Comedia
Viaje a la luna – Georges Méliès (1902) / Ciencia-ficción
Asalto y robo de un tren – Edwin S. Porter (1903) / Western

OREJA (Terciopelo azul)

Estructura externa del oído, formada por piel y cartílagos. Su misión es percibir los sonidos a través de las vibraciones, para luego conducirlos hacia la parte interna del sistema auditivo. http://definicion.de/oreja/

“No hay peor sordo que el que no quiere oír: otro hay peor, aquel que por una oreja le entra y por otra le sale”
Baltasar Gracián (1601-1658) Jesuita y escritor español del Siglo de Oro

TERCIOPELO AZUL (Blue velvet) – 1986

oreja2

Director David Lynch
Guión David Lynch
Fotografía Frederick Elmes
Música Angelo Badalamenti y David Lynch
Producción De Laurentiis Entertainment
Nacionalidad Estados Unidos
Duración 120m. Color
Reparto Isabella Rossellini, Kyle MacLachlan, Dennis Hopper, Laura Dern, Dean Stockwell, Hope Lange, George Dickerson, Brad Dourif.

“Hay oportunidades en la vida que nos permiten ganar conocimiento y experiencia. Sin embargo, en muchos casos, hay que correr un riesgo. Seguro que entrando en el apartamento de esa mujer se aprende mucho. Me refiero a entrar a hurtadillas, esconderse y observar”

Una de las películas más polémicas, transgresoras y subversivas del cine moderno y, sin duda, el primer envite de ambiciosa e influyente creatividad lynchiana, que vertía en luminosas imágenes la irritable malignidad y sinuosa lascivia que subyacía en la apacible localidad de Lumberton (Carolina del Norte) tras la escabrosa e intrincada investigación criminal que emprende un joven universitario después de hallar una oreja humana cercenada entre unos arbustos. El inclasificable cineasta norteamericano atrapaba al espectador con esta pesadilla macabra, onírica y morbosa gracias a una perturbadora atmósfera narrativa, un tratamiento plástico especialmente seductor y una absorbente banda sonora de Angelo Badalamenti; en esta ocasión, enaltecida con baladas clásicas como In dreams o Blue velvet, interpretadas respectivamente por Dean Stockwell (en playback) e Isabella Rossellini. Tales señas de identidad instauraron un estilo tan personal como excesivo, que se prorrogaría con éxito en ulteriores obras, como la sugestiva CORAZÓN SALVAJE (1990) o la serie televisiva TWIN PEAKS, y que acabaría por escapársele de las manos a su autor a partir de la embaucadora y desconcertante CARRETERA PERDIDA (1996).

Otras películas en las que presenciamos la poco agradable visión de una OREJA cercenada

Django – Sergio Corbucci (1966)
La última cena – Tomás Gutiérrez Alea (1976)
Reservoir dogs – Quentin Tarantino (1992)