Roy Webb

CONSERVERÍA (Encuentro en la noche)

Industria o actividad relativa a la elaboración de conservas. (google.com)

«Steinbeck se negó a ver las cosas como las veían sus familiares. En lugar de percibir la prosperidad verde de las lechugas y la riqueza plateada de las sardinas en conserva, se obstinó en fijarse en los trabajadores agrarios, mexicanos y okies (los blancos que habían abandonado el Medio Oeste por la sequía y la depresión), y en la injusticia social básica sobre la que se construía la feliz riqueza de los terratenientes» (artículo La grandeza de la obra de John Steinbeck redime al autor del odio que levantó en EEUU)
Enric González (1959-) Periodista español

ENCUENTRO EN LA NOCHE (Clash by night) – 1952

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Director Fritz Lang
Guion Alfred Hayes
Fotografía Nicholas Musuraca
Música Roy Webb
Producción RKO Radio Pictures
Nacionalidad Estados Unidos
Duración 105m. B/N
Reparto Barbara Stanwyck, Paul Douglas, Robert Ryan, Marilyn Monroe, J. Carrol Naish, Keith Anders.

“Jerry es la sal de la tierra, pero no el condimento adecuado para ti (…) Tú eres como yo… Unas gotas de tabasco o la carne queda sosa”

Concienzuda adaptación de una pieza teatral homónima de Clifford Odets, instada a proponer una nueva vuelta de tuerca a la característica cuestión del amor a tres bandas con la ilustración realista, enérgica y febril del azorado episodio pasional de amargas consecuencias que arriesga el anhelado equilibrio afectivo de una mujer de poderoso carácter, sentimentalmente desengañada, con un afectuoso patrón pesquero de Monterrey. En lugar de concentrar la exposición del relato en el aspecto más folletinesco del mismo, Fritz Lang prefirió apelar a sus recursos formales con una planificación escénica de premeditada firmeza, que, sin embargo, no lograba desprenderse de una marcada sensación de indiferencia hacia el meollo dramático. Imponderables actuaciones, entre ellas la singular caracterización de Marilyn Monroe como empaquetadora de sardinas en una fábrica conservera, para un sugestivo film de impronta realista, que, pese a sus inequívocas virtudes, acaba revelándose como uno de los productos de menor alcance en la trayectoria norteamericana de su autor.

Otras películas parcialmente ambientadas en una CONSERVERÍA

Flor de arrabal – J. Walter Ruben (1936)
Wendy y Lucy – Kelly Reichardt (2008)
Rebelles – Allan Mauduit (2019)

IMPERCEPTIBILIDAD (El rastro de la pantera)

Imposibilidad de que una cosa pueda percibirse, en especial por los sentidos. (Larousse Editorial)

“La cólera se transforma muy fácilmente en concupiscencia agresiva y la pena, si se la da una oportunidad, se convierte, de modo casi imperceptible, en la sensualidad más deliciosa”
Aldous Huxley (1894-1963) Escritor británico

EL RASTRO DE LA PANTERA (The track of the cat) – 1954

track

Director William A. Wellman
Guion A.I. Bezzerides
Fotografía William A. Clothier
Música Roy Webb
Producción Warner Bros.
Nacionalidad Estados Unidos
Duración 102m. Color
Reparto Robert Mitchum, Teresa Wright, Tab Hunter, Diana Lynn, Beulah Bondi, Philip Tonge, William Hopper.

«Cuando me asalta el temor de que quizás deje de existir…»

Insólita conjunción de western, suspense y drama psicológico de cariz shakesperiano, basada en la alegórica novela homónima de Walter Van Tilburg Clark, que desvelaba con desusada premiosidad narrativa la tensa, enfermiza y soterrada angustia que alimenta una disfuncional familia de rancheros, aferrada a los convencionalismos y oprimida por el fanatismo religioso, en su afán por neutralizar la ominosa e imperceptible amenaza de un felino negro que atemoriza su ganado. Ubicada en las níveas montañas de California, a finales del siglo XIX, deviene una experiencia cromática de palpitante creatividad, salpimentada con una plétora de ominoso simbolismo e inquietantes concesiones a la fantasmagoría por el siempre eficiente William A. Wellman, que, probablemente, firmó aquí su última gran película a pesar del fracaso en taquilla. Portentosa fotografía en Technicolor y Cinemascope a cargo del fordiano William H. Clothier e impecable reparto, encabezado por el impertérrito Robert Mitchum y enaltecido por una estupenda Beulah Bondi, en el papel de intransigente matriarca del clan.

Otras películas cuya intriga está determinada por la IMPERCEPTIBILIDAD de una amenaza

La amenaza de Andrómeda – Robert Wise (1971)
Stalker – Andrei Tarkovsky (1979)
El bosque – M. Night Shyamalan (2004)

MENTOR (Hombres errantes)

Consejero o guía que a través de la experiencia y el conocimiento ayuda a otra persona a llevar a cabo sus objetivos. (economipedia.com)

“Frecuentemente me piden que sea mentor de alguien. Una de las cosas en común que he notado es cuán pocas de esas solicitudes vienen con una de las palabras más importantes en los negocios. Y esa palabra es intercambio. En otras palabras, si usted pide algo, ¿qué es lo que usted está dispuesto a dar?”
Robert Kiyosaki (1947-) Empresario, inversionista, escritor y orador motivacional estadounidense

HOMBRES ERRANTES (The lusty men) – 1952

lusty

Director Nicholas Ray
Guion Horace McCoy y David Dortort
Fotografía Lee Garmes
Música Roy Webb
Producción RKO
Nacionalidad Estados Unidos
Duración 113m. B/N
Reparto Robert Mitchum, Susan Hayward, Arthur Kennedy, Arthur Hunnicutt, Frank Faylen, Glenn Strange, Lane Chandler, Walter Coy, Carol Nugent.

«La esperanza es algo curioso, puede uno tenerla aún sin que le den motivos para ello. Ahora puedes decirme que me calle y que siga mi camino, como si hubiera llamado a tu puerta para venderte algo que no te interesa»

Amarga crónica realista del errático y decadente mundo del rodeo, libremente inspirada en la novela de Claude Stanush King of the cowpokes, que hurgaba con estremecedora inclemencia dialéctica en la añoranza, el desarraigo y la inestabilidad emocional de sus personajes a través de la andadura de un veterano campeón de Texas recién retirado, que, atraído por la esposa de un prometedor jinete y fiel admirador suyo, decide convertirse en su socio y mentor para recorrer junto a ambos el circuito estadounidense de tan extremo deporte. Nicholas Ray improvisó el guion sobre la marcha, al parecer con la colaboración del propio Mitchum, dotó a las escenas de acción de un impactante rigor documental (espléndidamente fotografiadas por Lee Garmes) y extrajo unas soberbias interpretaciones de sus tres protagonistas para ahondar en el nostálgico y poético romanticismo de la derrota con absoluta espontaneidad, nitidez y delicadeza. Uno de esos excepcionales ejemplos de cómo una mera película de encargo acaba convirtiéndose en una irrebatible obra maestra, pese a los fortuitos pormenores de su gestación.

Otras películas donde uno de sus protagonistas ejerce de MENTOR

El color del dinero – Martin Scorsese (1986)
Entrevista con el vampiro – Neil Jordan (1994)
El club de la lucha – David Fincher (1999)

MUDEZ (La escalera de caracol)

1. Imposibilidad física de hablar.
2. Silencio deliberado y persistente. (RAE)

«No es la soledad con alas, es el silencio de la prisionera, es la mudez de pájaros y viento, es el mundo enojado con mi risa o los guardianes del infierno rompiendo mis cartas» (poema Peregrinaje)
Alejandra Pizarnik (1936-1972) Poeta y traductora argentina

LA ESCALERA DE CARACOL (The spiral staircase) – 1945

Director Robert Siodmak
Guion Mel Dinelli
Fotografía Nicholas Musuraca
Música Roy Webb
Producción RKO
Nacionalidad Estados Unidos
Duración 83m. B/N
Reparto Dorothy McGuire, George Brent, Ethel Barrymore, Kent Smith, Elsa Lanchester, Rhonda Fleming, Gordon Oliver, Sara Allgood.
* Frédéric Chopin – Waltz Op. 34 No.2 in A minor

«Tú querías ser maestra o enfermera… ¿Te vas a resignar fatalmente, sin hacer ningún esfuerzo para recuperar la voz?» 

Una de las películas de suspense más elegantes y perturbadoras de los años cuarenta la hallamos en esta adaptación de la novela Some must watch de Ethel Lina White, ambientada en la Nueva Inglaterra de principios del siglo XX, donde se narraba el terrible acoso al que es sometida una joven sirvienta muda por parte de un peligroso maníaco, especializado en asesinar a mujeres que sufren algún defecto físico. Robert Siodmak modeló una intriga sobrecogedora, presidida por una atmósfera tan inquietante como claustrofóbica y dotada de un tratamiento estético fiel a sus orígenes expresionistas, en el que la sabia utilización de las luces y las sombras o la profusión de extraños ángulos de cámara jugaban un papel básico. Otro de los grandes alicientes de este incuestionable clásico del misterio, de cuyas imborrables imágenes destacan los magistrales planos subjetivos del perverso ‘voyeur’, radicaba en un excepcional reparto de cuantiosa presencia femenina, liderado por una inspirada Dorothy McGuire, en una de las caracterizaciones más importantes de su carrera.

Otras películas en la que uno de sus protagonistas padece de MUDEZ

Una noche en la ópera – Sam Wood (1935)
El piano – Jane Campion (1993)
La forma del agua – Guillermo del Toro (2017)

FEALDAD (Marty)

La fealdad es el alejamiento del canon de belleza que es el conjunto de aquellas características que una sociedad considera convencionalmente como bonito, atractivo o deseable, sea en una persona u objeto. Usualmente indica hacia algo que provoca repulsión o terror. El término, sin embargo, es usado con mayor frecuencia en referencia a la apariencia humana. (Wikipedia)

«Un rostro horrible y aislado tiene evidentemente su interés, pero dos fealdades juntas constituyen en sí mismas un espectáculo mayor, poco menos que coordinado; algo que se debe mirar en compañía, junto a uno (o una) de esos bien parecidos con quienes merece compartirse el mundo» (relato La noche de los feos)
Mario Benedetti (1920-2009) Escritor, poeta, dramaturgo y periodista uruguayo

MARTY (Marty) – 1955

Director Delbert Mann
Guion Paddy Chayevsky
Fotografía Joseph LaShelle
Música Roy Webb
Producción Hecht/Hill & Lancaster/Steven
Nacionalidad Estados Unidos
Duración 88m. B/N
Reparto Ernest Borgnine, Betsy Blair, Esther Minciotti, Joe Mantell, Joe De Santis, Karen Steele, Augusta Ciolli, Jerry Paris, Frank Sutton.

«Acepto que no sé qué buscarán las mujeres, pero yo no lo tengo. Ya perseguí suficientes chicas y fui a suficientes bailes. Ya me lastimaron bastante. No quiero más»

Mientras Hollywood encauzaba el grueso de su producción hacia magnos espectáculos rodados en su flamante Cinemascope brotó en el cine norteamericano una nueva tendencia proveniente del ámbito televisivo que apostaba por incorporar los ya casi expirados principios neorrealistas a un puñado de episodios cotidianos protagonizados por seres modestos, cercanos, que, en la mayoría de los casos, radicaban su existencia en una continua batalla por materializar sus pretensiones laborales y afectivas. Eso es precisamente lo que cuenta Delbert Mann en esta emotiva historia de amor entre una carnicero candoroso, algo maduro y poco agraciado y una profesora de similares características, cuya sencillez dramática y espontaneidad interpretativa inauguró la citada corriente expresiva, alcanzando un éxito de crítica y público inusitado y encumbrando de forma efímera a sus dos protagonistas. El argumento de Paddy Chayevsky, quizás la más certera pluma del movimiento, permitió dibujar una sugestiva y veraz crónica costumbrista del quehacer diario en un barrio neoyorquino.

Otras películas determinadas por la FEALDAD del personaje protagonista

Nosferatu, vampiro de la noche – Werner Herzog (1979)
Cyrano de Bergerac – Jean-Paul Rappeneau (1990)
El monstruo de St. Pauli – Faith Akin (2019)