Susan Hayward

MAQUINACIÓN (Mujeres en Venecia)

Plan urdido para conseguir algún propósito, generalmente sirviéndose de medios poco honestos. (Espasa-Calpe)

“Y ten paciencia con la maquinación de los envidiosos, porque tu paciencia los matará, porque el fuego se come a sí mismo si no encuentra a quien comerse”
Proverbio árabe anónimo

MUJERES EN VENECIA (The honey pot) – 1967

mujeres

Director Joseph L. Mankiewicz
Guion Joseph L. Mankiewicz
Fotografía Gianni Di Venanzo
Música John Addison
Producción Famous Artists
Nacionalidad Estados Unidos
Duración 130m. Color
Reparto Rex Harrison, Cliff Robertson, Maggie Smith, Susan Hayward, Capucine, Eddie Adams, Adolfo Celi, Hugh Manning, David Dodimead.

“¡Qué poca gente valora el tiempo! La gente vulgar, como todo lo demás, elige lo que es mayor, no lo que es mejor. Incluso en el tiempo, rezarán para vivir cien largos y miserables años y se sentirán engañados si viven cincuenta de los mejores. Cantidad, sí, calidad, no.”

La frustración acumulada durante la caótica realización de CLEOPATRA (1963) acrecentó el perfil esquivo y nihilista de Mankiewicz hasta impulsarlo a trazar una postrera trilogía demiúrgica sobre juegos de identidades, completada con las igualmente brillantes EL DÍA DE LOS TRAMPOSOS (1970) y LA HUELLA (1972). La primera entrega de este peculiar resarcimiento con la industria partió de la novela The evil of the day de Thomas L. Sterling y de la pieza teatral de Frederick Knott The fox of Venice, a su vez inspiradas en el clásico Volpone de Ben Johnson, en la que mostraba con cinismo y una redundante elocuencia descriptiva la pérfida maquinación escénica con trasfondo testamentario que un extravagante millonario estadounidense organiza en su palacio veneciano a costa de tres antíguas amantes. Planeada como un extensivo e ingenioso discurso acerca de la inconsistencia del fingimiento y la mentira, acaba tanteando con acritud y lucidez un interesante abanico de temas como la creación artística, la codicia o la frustración espiritual que conduce al infructuoso desafío contra el paso del tiempo. Lamentablemente, obtuvo un fracaso en taquilla más que contundente.

Otras películas determinadas por una MAQUINACIÓN de sustrato afectivo

Les dames du bois de Boulogne – Robert Bresson (1945)
Divorcio a la italiana – Pietro Germi (1961)
Las amistades peligrosas – Stephen Frears (1988)

PULPO (Piratas del mar Caribe)

Animal acuático invertebrado, que forma parte del filo de los moluscos. Dispone de un cuerpo blando, sin concha que lo proteja, y tiene ocho tentáculos. Por esta característica, los pulpos también se conocen como octópodos. Estos tentáculos poseen ventosas que son adherentes. Los pulpos también tienen tres corazones: un par de ellos se encargan de llevar sangre hacia las branquias, mientras que el restante promueve la circulación a las otras regiones corporales.Otras características son la presencia de una especie de sifón que le permite expulsar agua para avanzar y de una reserva de tinta que el animal emplea para huir de los depredadores (…) El aspecto del pulpo ha sido motivo suficiente para convertirlo en el antagonista de más de una historia de terror, tanto en su forma original como en versiones propias de la fantasía. http://definicion.de/pulpo/

“Oscuro dios de las profundidades, helecho, hongo, jacinto, entre rocas que nadie ha visto, allí, en el abismo, donde al amanecer, contra la lumbre del sol, baja la noche al fondo del mar y el pulpo le sorbe con las ventosas de sus tentáculos tinta sombría”
José Emilio Pacheco (1939-2014) Escritor y poeta mexicano

PIRATAS DEL MAR CARIBE (Reap the wild wind) – 1942

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Director Cecil B. De Mille
Guión Alan LeMay, Charles Bennett y Jesse Lasky Jr.
Fotografía Victor Milner y William V. Skall
Música Victor Young
Producción Paramount
Nacionalidad Estados Unidos
Duración 124m. Color
Reparto Ray Milland, John Wayne, Paulette Godard, Raymond Massey, Charles Bickford, Robert Preston, Walter Hampden, Susan Hayward.

“Pero hay una mujer ahí abajo, bajo diez brazas de aguas verdes, sola en un barco muerto donde el tiburón y el pulpo gigante nadan en las sombras profundas. El barco no gritó. Fue una mujer”

Tomando como base un relato homónimo de Thelma Strabel publicado por fascículos en la revista Saturday Evening Post y basado en unos hechos reales acontecidos en las costas de Florida durante 1840, Cecil B. De Mille surtió al género de aventuras marinas con su solemne colosalismo patriótico para enaltecer las actividades navieras estadounidenses, y, de ese modo, proseguir con su particular revisión glorificadora al progreso histórico de la nación que conformó desde mediados de los treinta hasta finales de los cuarenta. La peliaguda erradicación de la delictiva supremacía marítima imputada a una pintoresca banda de piratas para recuperar el tráfico comercial en el litoral atlántico, guarnecida por las rivalidades amorosas entre sus protagonistas, suplía su irónica superficialidad con un poderoso ritmo narrativo, una espléndida nómina actoral (con la viperina columnista Hedda Hopper como invitada de lujo) y un sentido visual tan ostentoso como sugestivo y evocador, que deparaba escenas tan memorables como la espectacular lucha con un pulpo gigante.

Otras películas donde aparece un PULPO gigante

La venganza del bergantín – Edward Ludwig (1948)
Tentáculos – Ovidio G. Assonitis (1977)
Ed Wood – Tim Burton (1994)

REENCARNACIÓN (Me casé con una bruja)

Creencia consistente en que la esencia individual de las personas (ya sea mente, alma, conciencia o energía) adopta un cuerpo material no solo una vez sino varias según va muriendo (…) La creencia en la reencarnación ha estado presente en toda la humanidad desde la antigüedad, en la mayoría de las religiones orientales, como el hinduismo, el budismo y el taoísmo, y también en algunas religiones africanas y tribales de América y Oceanía. En la historia de la humanidad, la creencia de que una persona fallecida volverá a vivir o aparecer con otro cuerpo (con una personalidad generalmente más evolucionada) ha sobrevivido incluso dentro de las religiones judeocristianas (cristianismo, judaísmo e islamismo). Son prácticamente las únicas que no la contemplan, pero han permanecido bajo la forma de diversas herejías y posturas no oficiales. https://es.wikipedia.org/wiki/Reencarnaci%C3%B3n

“Si crees en la reencarnación, no te rías de la fealdad del sapo”
Roberto Fontanarrosa (1944-2007) Humorista gráfico y escritor argentino

ME CASÉ CON UNA BRUJA (I married a witch) – 1942

married

Director René Clair
Guión Robert Pirosh y Marc Connelly
Fotografía Ted Tetzlaff
Música Roy Webb
Producción United Artists
Nacionalidad Estados Unidos
Duración 79m. B/N
Reparto Fredric March, Veronica Lake, Robert Benchley, Susan Hayward, Cecil Kellaway, Elizabeth Patterson, Robert Warwick.

“Sería bonito tener labios. Labios para susurrar mentiras. Labios para besar a un hombre y hacerle sufrir. Padre, ¿por qué no puedo tener labios, ni ojos, ni cabellos…?”

Simpática e ingeniosa comedia romántica, basada en la novela The passionate witch de Thorne Smith y producida por el gran Preston Sturges, que constituye la mejor de las cinco películas que Clair rodó durante la Segunda Guerra Mundial en Estados Unidos, es decir, en el país que lo acogió tras una provisoria estancia en el Reino Unido. Aunque en esta etapa hollywoodiense resulta difícil identificar la profusa distinción imaginativa del creador francés, es precisamente en este ingenuo cuento fantástico donde afloran con mayor constancia algunas de las marcas de fábrica que lo encumbraron como uno de los más agudos e irónicos cronistas de lo cotidiano, como su desparpajo para incorporar en su comicidad temas de carácter ilusorio, la inventiva de ciertas soluciones visuales o argumentales (como el portentoso triple prólogo inicial) o su marcada predisposición a confeccionar planos-secuencia. Por otro lado, el film impulsó definitivamente a Veronica Lake como fugaz estrella popular, gracias a su papel de cautivadora reencarnación de una bruja del S. XVII, enamorada del descendiente del hombre que la condenó a la hoguera.

Otras películas donde se trata el tema de la REENCARNACIÓN

Las dos vidas de Audrey Rose – Robert Wise (1977)
Pequeño Buda – Bernardo Bertolucci (1993)
No te mueras sin decirme adónde vas – Eliseo Subiela (1995)

DESFILADERO (El jardín del diablo)

Abertura angosta y alargada formada por la erosión fluvial antigua en terrenos generalmente calizos o kársticos y al que, después, el agua llega a abandonar el cauce, dejándolo seco, como sucede en el canal de desagüe de muchos torrentes, en barrancos o en muchas ramblas de corto recorrido. Es una forma menor del relieve. John B. Whittow define escuetamente este concepto como: ‘Paso estrecho, de tipo garganta, en una región montañosa’. (Wikipedia)

“Tu piel de pan apenas dorado y tus ojos de azúcar quemada, sitios en donde el tiempo no transcurre, valles que sólo mis labios conocen, desfiladero de la una que asciende a tu garganta entre tus senos, cascada petrificada de la nuca, alta meseta de tu vientre, playa sin fin de tu costado”
Octavio Paz (1914-1998) Poeta, ensayista y diplomático mexicano

EL JARDÍN DEL DIABLO (Garden of evil) – 1954

garden

Director Henry Hathaway
Guión Frank Fenton
Fotografía Milton Krasner
Música Bernard Herrmann
Producción 20th. Century Fox
Nacionalidad Estados Unidos
Duración 100m. Color
Reparto Gary Cooper, Richard Widmark, Susan Hayward, Cameron Mitchell, Rita Moreno, Hugh Marlowe, Víctor Manuel Mendoza.

“Digan los hombres lo que digan, lo que hacen es lo que importa”

Movidos por una libidinosa codicia, cuatro hombres (entre ellos, un íntegro exsheriff y un cínico jugador) aceptan le remunerada propuesta de una valerosa mujer para acometer una peligrosa expedición por escarpados desfiladeros hacia territorio apache con el propósito de salvar a su marido, apresado en una mina de oro. A partir de esta insensata historia novelada por F. Freiburger y W. Tunberg, transformada en un guión bastante disperso por Fenton, Hathaway realizó este llamativo aunque no demasiado acreditado western de itinerario, recordado eminentemente por sus espectaculares paisajes en Technicolor y Cinemascope. Más allá de sacar el máximo partido posible a los vastos y desérticos paisajes naturales del sur de México, aspecto en el que se erigió en uno de los precursores del western clásico, el efectivo y versátil director imprimió cierto dinamismo, concisión y fluidez narrativa a un proyecto que incrementó su valía gracias a una memorable nómina de intérpretes y a una apropiada banda sonora del siempre inconfundible Bernard Herrmann.

Otras películas con imágenes de DESFILADEROS

Horizontes perdidos – Frank Capra (1937)
Dos hombres y un destino – George Roy Hill (1969)
Pathfinder, el guía del desfiladero – Nils Gaup (1987)

EJECUCIÓN (¡Quiero vivir!)

La pena de muerte, pena capital o ejecución consiste en provocar la muerte a un condenado por parte del Estado, como castigo por un delito establecido en la legislación; los delitos por los cuales se aplica esta sanción suelen denominarse «delitos capitales» (…) ha sido abolida y penalizada en casi todos los países europeos (excepto Bielorrusia), y la mayoría de los correspondientes a Oceanía (como Australia, Nueva Zelanda y Timor Oriental) (…) mientras que en países como los Estados Unidos de América, Guatemala y la mayoría de los estados del Caribe aún sigue siendo aplicada. En Asia la pena de muerte está permitida en democracias como Japón e India. En África, aún se usa en Botsuana y Zambia. En muchos países donde aún se aplica la pena de muerte, se usa como un castigo para crímenes de asesinato, espionaje, traición, o como parte del Derecho militar. http://es.wikipedia.org/wiki/Pena_de_muerte

“La pena capital mata de inmediato, mientras que la cadena perpetua lo hace lentamente. ¿Quién es más verdugo? ¿El que te mata en pocos minutos o el que tarda toda una vida?”
Antón Chéjov (1860-1904) Médico, escritor y dramaturgo ruso

¡QUIERO VIVIR! (I want to live!) – 1958

quiero

Director Robert Wise
Guión Nelson Gidding y Don Mankiewicz
Fotografía Lionel Lindon
Música Johnny Mandel
Producción Metro Goldwyn Mayer
Nacionalidad Estados Unidos
Duración 120m. B/N
Reparto Susan Hayward, Theodore Bikel, Virginia Vincent, John Marley, Simon Oakland, Wesley Lau, Philip Coulidge, Lou Krugman.

“Sólo por esta vez, me gustaría que las damas no fueran las primeras”

Diáfano y vibrante alegato contra la pena capital, centrado en el verídico e injuriante proceso de inculpación criminal que sesgó la vida marginal de una ex prostituta toxicómana llamada Barbara Graham en la cámara de gas de San Quintín, en 1955, según las cartas escritas por la acusada en el corredor de la muerte y distintas crónicas periodísticas recopiladas por el “Pulitzer” Ed Montgomery a partir de las mismas. Realizado con una sobriedad descriptiva prácticamente documental, provocó un considerable revuelo por abogar con claridad por la presunta inocencia de la protagonista, circunstancia que, dos años más tarde, sería objeto de una cómoda antítesis con el último largometraje de Roy Del Ruth WHY MUST I DIE?, donde se determinaba sin tapujos la culpabilidad de la condenada. Wise, que filmó las estremecedoras secuencias finales tras asistir a una ejecución real, sacó tajada del soberbio punteo jazzístico de Johnny Mandel, y, por supuesto, del acusado e inexorable empuje dramático de Susan Hayward, en el papel más valeroso y celebrado de toda su carrera.

Otras películas sobre EJECUCIONES

El verdugo – Luis García Berlanga (1963)
Primera plana – Billy Wilder (1974)
Pena de muerte – Tim Robbins (1995)