Herbert Stothart

LANGOSTA (La buena tierra)

Insecto de cuerpo alargado, ojos prominentes, antenas finas, seis patas (las posteriores muy largas y robustas, con las que da grandes saltos) y alas protegidas por unas placas duras denominadas élitros; se alimenta de vegetales y se reproduce con gran rapidez, por lo que algunas especies migratorias constituyen plagas dañinas para la agricultura. (google.es)
Las plagas de langosta son un desastre natural devastador. Han sido temidas y respetadas a lo largo de la historia y, desgraciadamente, siguen causando estragos en la actualidad (…) Las plagas de langostas destruyen cosechas y causan daños enormes en la agricultura, con la miseria humana y la hambruna que esto conlleva. Se encuentran en muchas partes del mundo, pero en la actualidad son más destructivas en las tierras de agricultura de subsistencia de algunas regiones de África. (nationalgeographic.es)

LA BUENA TIERRA (The good earth) – 1937

good

Director Sidney Franklin
Guión Talbot Jennings, Tess Slesinger y Claudine West
Fotografía Karl Freund
Música Herbert Stothart
Producción Metro Goldwyn Mayer
Nacionalidad Estados Unidos
Duración 134m. B/N
Reparto Paul Muni, Luise Rainer, Walter Connolly, Tilly Losch, Charley Grapewin, Jessie Ralph, Keye Luke, Soo Yong, William Law, Mary Wong.

“El ánima de una gran nación se expresa en la vida de sus gentes más humildes”

Melodrama de tracción épico/folletinesca, basado en la novela homónima de Pearl S. Buck y en la obra teatral de Owen y Donald Davis que ésta inspiró, que florece como arquetipo del “cine de prestigio” cultivado por la Metro Goldwyn Mayer a mediados de los treinta con la abrumadora perfección en todos los apartados técnicos que permitía su profusión presupuestaria y la excelsitud creativa de los profesionales que en ellos intervenían; sirvan como ejemplo Karl Freund como operador o el gran Cedric Gibbons como director artístico. Esta elegía dramática sobre la inaudita capacidad humana para hacer frente a los infortunios, dedicada a la memoria del productor Irving Thalberg, que falleció antes de los cuatro años invertidos en la misma, narraba con vigor y emotividad el fluctuante recorrido vital de un matrimonio de campesinos en la convulsa China de principios del siglo XX, interpretados por un gran Muni y una todavía mejor Luise Rainer. Difícil olvidar la fisicidad de escenas como la siega del trigo ante la tormenta de granizo, el asalto revolucionario a la Casa Grande o la lucha contra la plaga de langostas.

Otras películas que reproducen una PLAGA DE LANGOSTAS

Beginning of the end – Bert I. Gordon (1957)
Días del cielo – Terrence Malick (1978)
La cosecha – Stephen Hopkins (2007)

CAMAROTE (Una noche en la ópera)

Lugar destinado al alojamiento de tripulantes o pasajeros de un buque. Son pequeñas habitaciones individuales o compartidas donde habita la tripulación. Varían de tamaño y confort según el tipo de embarcación. Los más frugales constan de un camastro, un pequeño escritorio y un mueble para los efectos personales de la gente de mar. Los camarotes que están dispuestos sobre el exterior del casillaje tienen un ojo de buey para ventilación e iluminación con luz natural. (Wikipedia)

“Así en lóbrego y pequeño camarote sueño a solas, mecido en el frágil leño por el vaivén de las olas, por la ilusión de mi ensueño” (poema Noche en el camarote)
Heinrich Heine (1797-1856) Poeta y ensayista alemán

UNA NOCHE EN LA ÓPERA (A night at the opera) – 1935

Noche ópera

Director Sam Wood
Guión George S. Kaufman y Morrie Ryskind
Fotografía Merritt B. Gerstad
Música Herbert Stothart
Producción Metro Goldwyn Mayer
Nacionalidad Estados Unidos
Duración 76m. B/N
Reparto Groucho Marx, Chico Marx, Harpo Marx, Kitty Carlisle, Allan Jones, Edward Keane, Margaret Dumont, Sig Rumann, Robert E. O’Connor.

“Oiga mozo, ¿y no sería más fácil que en lugar de intentar meter mi baúl en el camarote, metiera mi camarote dentro del baúl?”

De la mano de Irving Thalberg, los hermanos Marx entraron por la puerta grande en la MGM al aprovechar con su capacidad transgresora un guión escrito a su medida y basado en una historia original de James Kevin McGuinness, donde el terceto cómico (Zeppo no subsistió al cambio de productora) se aliaba para ayudar a triunfar a un tenor italiano tanto en su compañía de ópera como en la conquista de la soprano que le ha robado el corazón. Condicionados únicamente por los incisos sentimentales de toda comedia romántica al uso, encadenaron bajo la tácita condescendencia artesanal de Sam Wood un desenfrenado torbellino de secuencias superlativamente hilarantes por su virtuosismo iconoclasta y sus desternillantes diálogos, como el “tête-a-tête” inicial entre el verborreico Groucho y la ingenua Margaret Dumont, la desgajadora anulación de unas cláusulas contractuales, el antológico gag del camarote atestado de gente o el sabotaje final del espectáculo con el acrobático Harpo convirtiendo las cortinas en lianas. Inmortal en toda la extensión de la palabra.

Otras películas que contienen alguna destacada secuencia de CAMAROTE

Las tres noches de Eva – Preston Sturges (1941)
El cuchillo en el agua – Roman Polanski (1962)
La condesa de Hong-Kong – Charles Chaplin (1967)

RETRATO (El retrato de Dorian Gray)

Pintura o efigie principalmente de una persona. También se entiende por retrato la descripción de la figura o carácter, o sea, de las cualidades físicas o morales de una persona. Por lo tanto, la primera definición de retrato es aquella que se refiere a la expresión plástica de una persona a imitación de la misma, lo que ocurre en la pintura, la escultura y la fotografía. En un retrato predomina la cara y su expresión. Se pretende mostrar la semejanza, personalidad e incluso el estado de ánimo de la persona. (Wikipedia)

“La librería de un hombre es también su retrato, y tan fino que no pueden igualarle ni los pinceles más exactos ni la pluma más penetrante y fiel del mejor biógrafo. Los libros que cada cual escoge para su recreo, para su instrucción, incluso para su vanidad, son verdaderas huellas dactilares del espíritu, que permiten su exacta identificación”
Gregorio Marañón (1887-1960) Médico endocrino, científico, historiador, escritor y pensador español

EL RETRATO DE DORIAN GRAY (The picture of Dorian Gray) – 1945

dorian

Director Albert Lewin
Guión Albert Lewin
Fotografía Harry Stradling
Música Herbert Stothart
Producción Metro Goldwyn Mayer
Nacionalidad Estados Unidos
Duración 106m. B/N y Color
Reparto Hurd Hatfield, George Sanders, Donna Reed, Angela Lansbury, Peter Lawford, Lowell Gilmore, Richard Fraser, Douglas Walton.

“Una persona debería vivir plena y completamente, dar forma a cada sentimiento, expresión a cada pensamiento, realidad a cada sueño. Cada impulso que reprimimos anida en la mente envenenándonos. Sólo hay un modo de vencer la tentación y es ceder ante ella. Resístala, y el alma enfermará con el ansia de las cosas que se ha prohibido a sí misma. No hay nada que pueda curar el alma, salvo los sentidos, del mismo modo que nada puede sanar los sentidos sino el alma”

La mejor adaptación al cine de la afamada novela homónima de Oscar Wilde la encontramos en esta cautivadora y atípica producción de Pandro S. Berman, que explotaba la sensibilidad literaria y la refinada exquisitez estilística de Albert Lewin sorteando toda presunción de grandilocuencia para consumar un drama victoriano de inspiración onírica y regusto barroco, encauzado a prevenir sobre el severo e insalvable peaje a pagar cuando alguien pretende desafiar con amoralidad las inmutables leyes de la naturaleza. La perturbadora e ignominiosa relación de un joven y atractivo aristócrata londinense con su pernicioso retrato al óleo fue plasmada a través de una atmósfera tupida y angustiosa, enaltecida por una intensidad formal de carácter expresionista y punteada por Stradling con alguna circunstancial pero inolvidable ilustración en Technicolor. Cabe destacar la prodigiosa caracterización de George Sanders, actor fetiche del realizador, como el jactancioso Lord Henry Wotton, un dandy de filosofía hedonista acostumbrado a alardear de su verborrea y mundología por medio de disertaciones aceleradas, mordientes e incisivamente profundas.

Otras películas en las que un RETRATO adquiere una importancia vital

Laura – Otto Preminger (1944)
La mujer del cuadro – Fritz Lang (1944)
En algún lugar del tiempo – Jeannot Szwarc (1980)

ADAPTACIÓN (David Copperfield)

Transformación de una obra en otra, de un formato literario en otro, lo que significa cambiar de lenguaje literario e incluso cambiar parte del argumento, por lo que debe considerarse como una creación artística independiente. La adaptación de un libro al cine ya no es un libro, sino una película que funciona por su cuenta y desde la perspectiva de quien la haya realizado. El lenguaje cinematográfico (imagen y sonido) actúa diferente que el literario: mientras en el cine se crean emociones con luces, sombras, encuadres y sonidos, en la literatura se transmiten por medio de palabras o metáforas, a veces abstractas, que pueden crear diferentes imágenes en cada persona. por lo general es un asunto difícil, ya que si el espectador conoce la obra original se enfrentará a la nueva obra con expectativas muy altas, basadas sobre todo, en su muy personal imaginación que recreó lo que leía en su propia mente, con su propia estética. Sin embargo, una buena adaptación no necesariamente es una fiel copia o traslación de lo escrito, sino una obra completa e independiente de su madre literaria. https://es.wikipedia.org/wiki/Guion_adaptado

“Hoy, pues, es cuando una obra libre de sospechas y nadadora a contracorriente como La tía Tula, realizada por Miguel Picazo en 1964, deberá hacernos reflexionar, por un lado, sobre lo que de verdad, de verdad de la buena, debe ser una adaptación cinematográfica de un clásico de la palabra, y por otro, lo que de por sí debe ser una película bien hecha, una estupenda película”
Jordi Batlle Caminal (1956-) Crítico de cine

DAVID COPPERFIELD (David Copperfield) – 1935

david

Director George Cukor
Guión Oliver T. Marsh
Fotografía Howard Estabrook
Música Herbert Stothart
Producción Metro Goldwyn Mayer
Nacionalidad Estados Unidos
Duración 122m. B/N
Reparto Freddie Bartholomew, W.C. Fields, Maureen O’Sullivan, Lionel Barrymore, Basil Rathbone, Edna May Oliver, Lewis Stone, Frank Lawton.

“Te extrañaré como a mi mano derecha. Aunque eso no dice mucho. Porque mi mano derecha no tiene ni cabeza, ni corazón. Y los dos te echarán mucho de menos”

Sin duda, la mejor versión cinematográfica jamás realizada sobre el relato semiautobiográfico de Charles Dickens y, por si fuera poco, uno de los más penetrantes y satisfactorios melodramas perpetrados por su director a lo largo de su vasta carrera. El traspaso a la gran pantalla del tortuoso recorrido vital por la reaccionaria y escrupulosa sociedad victoriana de un muchacho huérfano, narración predilecta del productor David O’Selznick y con la que el propio Cukor confesó sentirse identificado, representa desde el mismo momento de su exitoso estreno una adaptación literaria modélica en lo que concierne a su absoluto respeto hacia el espíritu original del relato y la delineación de los personajes. Por otro lado, ostentaba uno de los más sublimes repartos que recuerda la época dorada del “star-system”: la principal estrella infantil del momento (Bartholomew), el malvado por antonomasia (Rathbone), la mítica actuación del cómico de nariz de tomate (W.C:Fields) y un gran elenco de secundarios (además de los arriba citados, Elsa Lanchester, Una O’Connor o Elizabeth Allan, entre otros).

Otras eminentes ADAPTACIONES cinematográficas de un clásico literario

Matar a un ruiseñor – Robert Mulligan (1962)
Tom Jones – Tony Richardson (1963)
Romeo y Julieta – Franco Zeffirelli (1968)

GUILLOTINA (Historia de dos ciudades)

Máquina utilizada para aplicar la pena capital por decapitación en varios países europeos como Francia, Reino Unido, Bélgica, Suecia, Italia, la antigua República Federal de Alemania y en la antigua República Democrática de Alemania. Aunque esté asociada con la Revolución francesa de 1789, durante la cual se empezó a utilizar en Francia, se utilizaba en otros países europeos. https://es.wikipedia.org/wiki/Guillotina

“Sólo hay un remedio para las canas. Lo inventaron los franceses. Se llama guillotina”
Pelham Grenville Wodehouse (1881-1975) Escritor humorístico británico

HISTORIA DE DOS CIUDADES (A tale of two cities) – 1935

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Director Jack Conway
Guión W.P. Lipscomb y S.N. Behrman
Fotografía Oliver T. Marsh
Música Herbert Sothart
Producción Metro Goldwyn Mayer
Nacionalidad Estados Unidos
Duración 118m. B/N
Reparto Ronald Colman, Elizabeth Allan, Basil Rathbone, Edna May Oliver, Reginald Owen, Blanche Yurka, Henry B. Walthall, Donald Woods.

“Fue el mejor y el peor de los tiempos, la era de la luz y la era de las tinieblas, todo el futuro era nuestro y no teníamos futuro alguno. En resumen, era una época muy parecida a la actual”

En su último largometraje para MGM antes de implantar su propia compañía, David O. Selznick promovió la más celebrada y prestigiosa entre todas las adaptaciones de la novela homónima de Charles Dickens, con todo el respeto que merece la nada desdeñable adaptación que Ralph Thomas dirigió en 1958. El todopoderoso productor dotó a la película del espectacular despliegue de recursos técnicos y económicos que el glorioso Hollywood de la época era capaz de asumir y, haciendo gala de su indomable instinto creativo, participó con determinación, tenacidad y autoritarismo en la tarea encomendada a la honradez artesanal de Jack Conway para llevar a buen puerto este lujoso, romántico y abrumador fresco sobre la Revolución Francesa, que, si bien adquiría excesivas libertades respeto al relato original, aunaba con gran firmeza y persuasión la fastuosidad estética con una fuerza dramática de inclinación adecuadamente intimista. Ronald Colman encarnaba a la perfección al abatido abogado británico que encuentra el verdadero amor en el despiadado París de la guillotina.

Otras películas que cuentan con la amenazadora presencia de la GUILLOTINA

La pimpinela escarlata – Harold Young (1934)
Dos en la guillotina – William Conrad (1965)
Danton – Andrzej Wajda (1982)