Cine mudo

PRODUCTORA (Los espías)

Empresa o asociación de personas que se dedican a la producción cinematográfica o discográfica. (RAE)
Una productora audiovisual es una empresa que proporciona la base técnica, artística y logística para la creación de contenidos en los ámbitos del cine, la televisión, la radio, el vídeo, y cada vez más, en el entorno digital (…) Su rol no se limita únicamente a la ejecución técnica, sino que abarca la dirección creativa, la estrategia comunicacional, el diseño de experiencias visuales y el desarrollo narrativo (…) Es común que los cineastas o productores se conviertan en empresarios y abran sus propias compañías de producción para que puedan tener más control sobre sus carreras, mientras actúan como una fuerza creativa ‘interna’ e impulsora de negocios para su compañía. (Wikipedia)

«Tengo una productora, tengo una fundación, tengo muchas responsabilidades. No tengo familia, solo muchas responsabilidades.»
Leonardo Di Caprio (1974-) Actor y productor de cine estadounidense

LOS ESPÍAS (Spione) – 1928

Director Fritz Lang
Guion Fritz Lang y Thea von Harbou
Fotografía Fritz Arno Wagner
Música Werner R. Heymann
Producción UFA
Nacionalidad Alemania
Duración 151m. B/N
Reparto Rudolf Klein-Rogge, Gerda Maurus, Willy Fritsch, Lupu Pick, Paul Hörbiger, Fritz Rasp, Lien Deyers.

«Soy más rico que Ford, Sra. Leslane, e incluso pago muchos menos impuestos.»

Mientras la UFA coqueteaba con la bancarrota tras el fiasco financiero de la ambiciosa METRÓPOLIS, Fritz Lang estrenaba esta absorbente intriga criminal de envoltura folletinesca, que supuso la primera película rodada por su propia productora independiente y la penúltima de su grandiosa etapa muda. En un portento de dinamismo descriptivo, determinado por su frenético montaje sincopado, planteaba un caótico hervidero de sospechas, traiciones y falsos secretos alrededor del súbito romance que fluye entre el intrépido agente núm. 326 de los servicios secretos, encargado de desmantelar una desalmada red de inteligencia, y la mejor espía de dicha organización terrorista, liderada desde su silla de ruedas por el megalómano banquero Haghi      -claro trasunto del icónico DR. MABUSE-. Su impecable tratamiento plástico de herencia expresionista y un pionero empleo de ‘gadgets’ o dispositivos tecnológicos de espionaje -tinta invisible o micrófonos y cámaras miniaturizadas- redondeaban uno de los largometrajes que más influencia ejerció en el estilo cinematográfico de Alfred Hitchcock.

Otras primeras películas de un cineasta con su propia productora

La soga – Alfred Hithcock (1948) / Transatlantic Pictures
Giuletta de los espíritus – Federico Fellini (1965) / Federiz
Llueve sobre mi corazón – Francis Ford Coppola (1969) / American Zoetrope

ESPIRITISMO (El doctor Mabuse)

Doctrina derivada del cristianismo originada en Francia a mediados del siglo XIX, cuyo máximo exponente ha sido Allan Kardec (1804-1869). Esta doctrina establece como principios la inmortalidad del alma, naturaleza de los espíritus y sus relaciones con los hombres, las leyes morales, la vida presente, la vida futura y el porvenir de la humanidad, según la enseñanza dada por los espíritus superiores con la ayuda de diversos médiums.
Una sesión espiritista es una reunión en la que se intenta comunicar con espíritus, para recibir presuntos mensajes de seres fantasmales o para poderse comunicar con ellos a través de un médium. Se considera que forma parte de los llamados fenómenos paranormales. (Wikipedia)

“El espiritismo se inventó para que los médicos pudieran hablar con su clientela.”
Enrique Jardiel Poncela (1901-1952) Escritor y dramaturgo español

EL DOCTOR MABUSE (Dr. Mabuse, der spieler) – 1922

Director Fritz Lang
Guion Fritz Lang y Thea Von Harbou
Fotografía Carl Hoffman
Producción UFA
Nacionalidad Alemania
Duración 272m. Color
Reparto Rudolf Klein-Rogge, Alfred Abel, Aud Egede-Nissen, Bernard Goetzke, Paul Richter, Gertrude Welcker.

«Juegas con dinero, con personas, con el destino y, lo más aterrador de todo, contigo mismo.»

La consolidación de Fritz Lang como figura cumbre del expresionismo cinematográfico llegó con esta caótica versión del folletín policíaco de Norbert Jacques, publicado por entregas un año antes en el Berliner Illustrierte Zeitung. Las andanzas criminales de un perturbado y manipulador científico de potestad transformista y siniestras aptitudes telepáticas e hipnóticas actuaban, por un lado, como incisivo reflejo de la atmósfera de paranoia, desasosiego e incertidumbre que invadía la República de Weimar, y, por otro, como alerta premonitoria del incipiente ascenso de Hitler y el nazismo. Decadencia moral (cocaína, prostitución, juego clandestino), degradación política (fraude, corrupción) y auge de lo oculto (espiritismo) se ensamblaban en esta alegoría sobre el funesto vínculo entre el poder absoluto y la locura, dividida en dos partes (El gran jugador e Infierno) de constante inventiva visual y dinamismo narrativo. Su rotundo éxito daría pie a dos continuaciones: la magistral EL TESTAMENTO DEL DR. MABUSE y el canto del cisne del cineasta austríaco-alemán, LOS CRÍMENES DEL DR. MABUSE (1960).

Otras películas con escenas de ESPIRITISMO

Sobrenatural – Victor Halperin (1933)
Espiritismo – Benito Alazraki (1962)
Háblame – Danny Philippou y Michael Philippou (2022)

PUERTO (Chicas japonesas en el puerto)

Lugar en la costa o en las orillas de un río que por sus características, naturales o artificiales, sirve para que las embarcaciones realicen operaciones de carga y descarga, embarque y desembarco, etc. (RAE)

“Un puerto es un lugar encantador para el alma fatigada de luchar por la vida.”
Charles Baudelaire (1821-1867) Poeta, crítico de arte y traductor francés

CHICAS JAPONESAS EN EL PUERTO (Minato no nihon musume) – 1933

Director Hiroshi Shimizu
Guion Mitsu Suyama
Fotografía Taro Sasaki
Producción Shochiku
Nacionalidad Japón
Duración 72m. B/N
Reparto Yumeko Aizome, Ureo Egawa, Yukiko Inoue, Tatsuo Saito, Yasuo Nanjo, Michiko Oikawa.

«Me pone triste mirar los barcos. Quizás pertenezco a este lugar.»

Tres muchachas de Yokohama -dos de ellas, amigas y compañeras en un colegio religioso- son arrastradas a un flujo de decadencia, pesadumbre e insatisfacción desde el instante en el que se sienten simultáneamente atraídas por un joven galán, tan inmaduro como irresponsable. Primorosa adaptación de la novela homónima de Toma Kitabayashi, comparece hoy en día como la primera película conservada de la prolífica etapa muda de Hiroshi Shimizu, aun cuando su filmografía contaba ya con casi noventa títulos desde que debutara tras la cámara en 1924. El sofisticado temperamento visual del influyente realizador japonés, ejemplar en su acentuado uso de la elipsis y en la fluidez e intensidad de sus movimientos de cámara, adquiere matices de poética melancolía en este áspero melodrama de ámbito portuario, comprometido a evaluar la interactividad entre la tradición nipona y la influencia occidental. Una elocuente y conmovedora historia de redención moral, pletórica de instantes tan poderosos como el emocionante clímax de la iglesia o la simbólica escena del ovillo de lana.

Otros melodramas ambientados en una ciudad con PUERTO

El muelle de las brumas – Marcel Carné (1938)
Ciudad portuaria – Ingmar Bergman (1948)
La mujer del puerto – Arturo Ripstein (1990)

CAMBIO (Las ruinas de un imperio)

Acción y efecto de cambiar. (RAE)
Cambio social es la alteración de las estructuras sociales, las consecuencias y manifestaciones de esas estructuras ligadas a las normas, los valores y a los productos del mercado. El cambio social se manifiesta de diferentes maneras, en distintos aspectos de la vida social, y es la expresión visible, o perceptible, de procesos de mutación de muy disímil naturaleza: modificaciones en la concepción del mundo, cambios biológicos, demográficos, institucionales, etc. (Wikipedia)

«La única constante en el universo es el cambio.»
Heráclito de Éfeso (535 a.C. – 470 a.C.) Escritor, periodista y humorista español

LAS RUINAS DE UN IMPERIO (Oblomok imperii) – 1929

Director Fridrikh Ermler
Guion Fridrikh Ermler y Yekaterina Vinogradskaya
Fotografía Gleb Bushtuyev y Yevgeni Shneider
Producción Sovkino
Nacionalidad Unión Soviética
Duración 110m. B/N
Reparto Fyodor Nikitin, Emil Gal, Sergei Gerasimov, Yakov Gudkin, Ursula Krug, Varvara Myasnikova, Lyudmila Semyonova, Valeri Solovtsov.

«Ahora vivirás como un hombre de verdad. Te daremos un trabajo y un lugar donde estar.»

Tras permanecer diez años amnésico a causa de una grave conmoción cerebral sufrida en la Gran Guerra, un ex suboficial soviético, reconvertido a ayudante ferroviario, empieza a recuperar gradualmente la memoria al ver en una ventanilla de tren a su antigua esposa. Dispuesto a reencontrarse con el pasado, partirá hacia San Petersburgo donde se enfrentará a un presente doloroso (su mujer se ha vuelto a casar) y asistirá con estupor a los equitativos cambios sociales, culturales, históricos y políticos experimentados en la URSS tras la victoriosa Revolución de Octubre. A través de esta historia de poderoso aliento propagandístico, al parecer, basada en un hecho real, Fridrikh Ermler pudo exteriorizar su vanguardista dominio de la técnica cinematográfica, sustancialmente notorio en una entusiasta utilización del montaje y un armazón formal de virtuoso simbolismo, que aportaba imágenes tan controvertidas como la de Jesús crucificado con una máscara de gas, censurada en numerosos países. Gran interpretación de Fyodor Nikitin, del que garantizan que perfiló su papel recluyéndose durante seis meses en un sanatorio mental.

Otras películas que plasman los CAMBIOS sociales y políticos de un país 

Memorias del subdesarrollo – Tomás Gutiérrez Alea (1968)
La escopeta nacional – Luis García Berlanga (1978)
Good bye, Lenin! – Wolfgang Becker (2003)

SLAPSTICK (El hombre cañón)

El slapstick, también llamado humor físico, es un subgénero de la comedia que se caracteriza por presentar acciones exageradas de violencia física que no derivan en consecuencias reales de dolor. La comedia física es una forma bulliciosa de comedia que basa su atractivo en el dolor, la farsa, los golpes y las bromas prácticas del humor crudo para crear un efecto cómico en el espectador, excediendo los límites del sentido común. (Wikipedia)

«La comedia es difícil, sobre todo el slapstick. El truco está en divertirse mientras actúas.» 
Maureen O’Hara (1920-2015) Actriz irlandesa

EL HOMBRE CAÑÓN (The strong man) – 1926

Director Frank Capra
Guion Hal Conklin, Robert Eddy, Tay Garnett, Reed Heustis y Arthur Ripley
Fotografía Glenn Kershner y Elgin Lessley
Música Carl Davis
Producción Harry Langdon
Nacionalidad Estados Unidos
Duración 75m. B/N
Reparto Harry Langdon, Priscilla Bonner, Gertrude Astor, Robert McKim, William V. Mong, Arthur Talasso.

«¿Señorita Mary Brown? ¿La pequeña Mary Brown que escribió cartas tan bonitas a un muchacho belga?»

Antes de erigirse en el más avezado intermediario del concepto individualista de prosperidad transmitido con el ideal del ‘sueño americano’, Frank Capra contribuyó a redefinir la personalidad cinematográfica de Harry Langdon, un actor de vodevil descubierto por Mack Sennett que ese mismo año había saltado a la fama de la mano de Harry Edwards con UN SPORTMAN DE OCASIÓN (1926). La fugaz asociación entre el entonces debutante realizador de origen italiano y el hoy olvidado cómico con cara de niño trajo consigo dos ejemplares básicos del ‘slapstick’ reposado, ingenioso y optimista: SUS PRIMEROS PANTALONES (1927) y, previamente, este otro triunfo de la decencia y la candidez ante el erosionador atropello del poder corruptor. A través de una placentera sucesión de gags de índole pantomímica, narraba las azarosas peripecias de un joven soldado belga por Estados Unidos, país al que se ha dejado llevar para trabajar en un espectáculo de variedades con el fin de encontrar a la chica con la que ha mantenido una esperanzadora relación epistolar en el frente.

Otras obras maestras del SLAPSTICK

El hombre mosca – Fred Newmeyer y Sam Taylor (1923)
El maquinista de la general – Buster Keaton (1926)
Tiempos modernos – Charles Chaplin (1936)