Cine mudo

TESTAMENTO (El legado tenebroso)

Declaración voluntaria de una persona expresando lo que quiere que se haga con sus bienes después de su fallecimiento; es un acto solemne sometido a ciertos requisitos de forma y en el que necesariamente consta la institución de un heredero. (google.es)

“La enfermedad más peligrosa después del doctor, es el testamento: más han muerto porque hicieron testamento, que porque enfermaron”
Francisco de Quevedo (1580-1645) Escritor español del Siglo de Oro

EL LEGADO TENEBROSO (The cat and the canary) – 1927

Director Paul Leni
Guion Alfred A. Cohn
Fotografía Gilbert Warrenton
Música Charles D. Hall
Producción Universal
Nacionalidad Estados Unidos
Duración 75m. B/N
Reparto Laura LaPlante, Creighton Hale, Forrest Stanley, Tully Marshall, Gertrude Astor, Arthur Edmund Carew, Flora Finch, Martha Mattox.
* Camille Saint-Saëns – Symphony No. 3 “Organ”

“Mis parientes han vigilado mi estado de salud como si ellos fuesen gatos y yo un canario. Piensan que me han vuelto loco y, por eso, todos mis bienes se los lego a mi pariente más distante que lleve el apellido… West”

Al igual que otros talentosos realizadores germanos, Paul Leni aterrizó en Hollywood dispuesto a introducir los elementos característicos de la atmósfera expresionista, y, casi sin darse cuenta, sembraron juntos la simiente de una enraizada tradición terrorífica, que tuvo en la Universal su auténtico núcleo neurálgico. En esta ocasión, fue la adaptación homónima de una exitosa pieza teatral de John Willard, encargada por el reputado Carl Laemmle Jr. (primogénito del fundador de la Universal), la auténtica iniciadora de un gótico, claustrofóbico e imitado subgénero de misterio con pinceladas de humor, sustentado en atrevidos e inusitados movimientos de cámara y una utilización con fines sobrecogedores de la iluminación en claroscuros. La entonces famosa estrella de la productora, Laura LaPlante, fue la encargada de interpretar a la joven y sorprendente única heredera de su millonario tío, según el retorcido testamento leído en su siniestro caserón veinte años después de su muerte, que debía enfrentarse a los amenazantes (y aparentemente sobrenaturales) arrebatos criminales por parte del resto de desheredados.

Otras películas que narran las consecuencias de un sorpresivo TESTAMENTO

Los herederos felices – Max Ophüls (1933)
La bestia con cinco dedos – Robert Florey (1946)
Los herederos – Stefan Ruzowitzky (1998)

TRABAJO (Tiempos modernos)

1. Acción y efecto de trabajar.
2. Ocupación retribuida.
3. Operación de la máquina, pieza, herramienta o utensilio que se emplea para algún fin.
4. Esfuerzo humano aplicado a la producción de riqueza, en contraposición a capital.
(RAE)

“Siempre que te pregunten si puedes hacer un trabajo, contesta que sí y ponte enseguida a aprender cómo se hace”
Franklin D. Roosevelt (1882-1945) Político, diplomático y abogado estadounidense

TIEMPOS MODERNOS (Modern times) – 1936

Director Charles Chaplin
Guion Charles Chaplin
Fotografía Roland Totheroh e Ira Morgan
Música Charles Chaplin
Producción United Artists
Nacionalidad Estados Unidos
Duración 87m. B/N
Reparto Charles Chaplin, Paulette Goddard, Henry Bergman, Chester Conklin, Stanley Stanford, Hank Mann, Louis Natheaux.

“¡Lo conseguiré! Tendremos una casa, aunque deba trabajar para ello”

Centrándose por última vez en las peripecias del eterno vagabundo, en esta ocasión, acompañado de una joven huérfana en su frustrante empeño por encontrar trabajo después de haber sido despedido de una cadena de montaje (segmento muy probablemente inspirado en la comedia musical de René Clair VIVA LA LIBERTAD), Chaplin construyó esta grotesca e implacable sátira sobre la alarmante precariedad laboral padecida durante la Gran Depresión y los distintos sistemas de organización industrial y producción en serie aplicados en pleno desarrollo capitalista. Nos hallamos ante un auténtico portento de creatividad cómica y perfeccionismo expresivo, fundamental en el apartado artístico por incorporar a la silente tradición chapliniana diversos efectos sonoros y algún que otro pasaje dialogado, además de una canción de lenguaje ininteligible (conocida como Nonsense song) que tomaba prestada la melodía original de Léo Daniderff Je cherche aprés Titine, y, por otro lado, decisivo para que el sector más conservador de la sociedad estadounidense intensificara su particular inquina hacia el cineasta con la excusa de una escena en la que el protagonista es confundido con el líder instigador de una manifestación comunista.

Otras películas en las que su protagonista cambia varias veces de TRABAJO

La busca – Angelino Fons (1966)
Besos robados – François Truffaut (1968)
Alicia ya no vive aquí – Martin Scorsese (1974)

REVOLUCIÓN (La madre)

1. Cambio violento y radical en las instituciones políticas de una sociedad.
2. Cambio brusco en el ámbito social, económico o moral de una sociedad.
(google.es)

“La revolución no se lleva en los labios para vivir de ella, se lleva en el corazón para morir por ella”
Che Guevara (1928-1967) Político, escritor, periodista y médico argentino-cubano

LA MADRE (Mat) – 1926

Director Vsevolod I. Pudovkin
Guion Nathan Zarkhi
Fotografía Anatoli Golovnya
Producción
Nacionalidad Unión Soviética
Duración 73m. B/N
Reparto Vera Baranovskaya, Nikolai Batalov, Aleksandr Tchistiakov, Anna Zemtsova, Vsevolod I. Pudovkin, Ivan Koval-Samborsky.

“Debemos ocuparnos de ello. No habrá nadie excepto nosotros para ocuparse de ello. Que la gente aprenda más en profundidad y con más detalle de aquellos días tan llenos de vida, de eventos tan significativos y con tantas consecuencias” (Lenin)

El cine soviético de montaje atravesaba por su etapa de mayor apogeo cuando Pudovkin abordó su ilustre trilogía revolucionaria, inaugurada con esta libre adaptación de la hermosa novela homónima de Maxim Gorki y completada con las igualmente sublimes EL FIN DE SAN PETERSBURGO (1927) y TEMPESTAD SOBRE ASIA (1928). La abrupta toma de conciencia política de una atribulada proletaria (conmovedora Vera Baranovskaya) como consecuencia de la insurrecta actuación de su hijo ante la represión del gobierno zarista (1905) fue expuesta por medio de una ejemplar cadencia narrativa, afinada con abundantes elementos líricos e implícitas metáforas realistas, como el legendario deshielo del rio Neva. Además de armonizar la distintiva imposición social de la cinematografía rusa con los matices políticos, morales y psicológicos de sus individualizados personajes, la película hacía gala del particular y minucioso concepto sinfónico de su autor, subrayado con una meritoria aplicación de la técnica de las acciones paralelas, que, a la postre, resultaría idónea para plasmar la acentuada simbología del relato.

Otras películas ambientadas en un contexto de REVOLUCIÓN

Napoleón – Abel Gance (1927)
La cometa azul – Tian Zhuangzhuang (1993)
Che: El argentino – Steven Soderbergh (2008)

GUADAÑA (La carreta fantasma)

1. Apero de labranza que sirve para segar a ras de tierra estando el agricultor erguido; está formada por un mango largo con dos manillas a distintas alturas y una cuchilla ancha, larga, curva y acabada en punta, en un extremo.
2. Símbolo de la muerte, a la que se representa con este instrumento segador de vidas.
(google.es)

“La envidia de la felicidad ajena es como la guadaña que siempre se está afilando y afilando”
Ramón Gómez de la Serna (1888-1963) Escritor y periodista vanguardista español

LA CARRETA FANTASMA (Körkarlen) – 1921

Director Victor Sjöstrom
Guión Victor Sjöstrom
Fotografía Julius Jaenzon
Producción Svensk Filmindustri
Nacionalidad Suecia
Duración 93m. B/N
Reparto Victor Sjöstrom, Hilda Börgstrom, Astrid Holm, Tore Svennberg, Lisa Lundholm, Concordia Selander, Tor Wejiden, Einar Axelsson.

“En esta carreta no puede viajar ninguna persona viva. Cuando visito a una persona enferma, es demasiado tarde para llamar a otro médico”

La leyenda popular nórdica que comprometía al último pecador en morir en Nochevieja a redimir su culpa durante todo el año recogiendo en carro y guadaña en mano las almas de las personas fallecidas sirvió para argüir la dickensiana novela de Selma Lagerlöf, que, nueve años más tarde, inspiraría este impresionante drama fantástico, adherido a las grandes cúspides del cine mudo europeo. El intento de adecentar el contenido básico de la tradición con una monserga puritano-protestante, que presentaba al Ejército de la Salvación como redentor espiritual de un pobre alcohólico enfrentado al citado cochero de la muerte, no impidió que Sjöstrom otorgara al relato una fascinante atmósfera espectral, motivada principalmente por un estremecedor virtuosismo plástico y una asombrosa aplicación de las sobreimpresiones. Asímismo, la película hacía gala de una estructura narrativa tan audaz como compleja, fundamentada en una sucesión de oportunos flashbacks y un eficaz montaje en paralelo, cuya percepción de subjetividad emocional posibilitaba una cohesión entre lo real y lo fantástico de irreprochable vanguardismo.

Otras películas en las que aparece alguna GUADAÑA

Vampyr, la bruma vampiro – Carl Th. Dreyer (1932)
La última noche de Boris Grushenko – Woody Allen (1975)
Los chicos del maíz – Fritz Kiersch (1984)

NIGROMANCIA (La brujería a través de los tiempos)

1. Procedimiento adivinatorio que consiste en predecir el futuro por medio de la invocación a los espíritus de los muertos.
2. Conjunto de conocimientos y prácticas que intentan conjurar y someter los malos espíritus y las fuerzas maléficas ocultas para causar daño a los demás.
(google.es)

“Hay menos tiempo que lugar, no obstante hay lugares que duran un minuto y para cierto tiempo no ha lugar. Lo propone el ritual, lo dice el faro, lo repite el viajero, lo aprende el nigromante: el tiempo es una calma artesanal” (libro El olvido está lleno de memoria)
Mario Benedetti (1920-2009) Escritor, poeta, dramaturgo y periodista uruguayo

LA BRUJERÍA A TRAVÉS DE LOS TIEMPOS (Häxan) – 1922

Director Benjamin Christensen
Guión Benjamin Christensen
Fotografía Johan Ankerstjerne
Música Launy Gröndahl
Producción Svensk Filmindustri/Aljosha Production
Nacionalidad Dinamarca/ Suecia
Duración 102m. B/N
Reparto Benjamin Christensen, Maren Pedersen, Emmy Schönfeld, Oscar Stribolt, Elith Pio, Tora Teje, Clara Pontoppidan, Karen Whinter.

“La creencia en espíritus malignos, hechicería y brujería es el resultado de ingenuas nociones sobre el misterio del universo”

El pletórico talento fílmico de Benjamin Christensen, posteriormente derrochado con arbitrariedad en Hollywood, se puso de manifiesto en este inclasificable tratado sociológico sobre la arraigada propensión a justificar lo oculto con coartadas de analogía demoníaca, cuya enjundia, repercusión e influencia en cineastas del fuste de Dreyer o Bergman lo perpetúan como un pilar imprescindible del cine nórdico, incluso europeo. Alternando escenas dramatizadas con un realismo neurálgico e inusitado con imágenes documentales procedentes de libros o archivos judiciales de los siglos XV a XVII, todas ellas en torno a prácticas relacionadas con la nigromancia (aquelarres, misas negras) o la superstición (represiones inquisitoriales o trastornos de orden psiquiátrico confundidos con posesiones satánicas), el realizador danés (que interpretaba al mismísimo diablo) proponía un inquietante recorrido iconográfico por la crueldad y la injusticia propia de la condición humana, asentado en una plasticidad de referencias pictóricas goyescas o flamencas, con ecos de Brueghel, El Bosco o Durero.

Otras películas que tratan sobre el arte de la NIGROMANCIA

El golem – Paul Wegener y Carl Boese (1920)
Arde, bruja, arde – Sidney Hayers (1962)
La bruja – Robert Eggers (2015)