Cine mudo

TRAPECISTA (Varieté)

Artista de circo que realiza acrobacias sobre el trapecio. Los trapecistas constituyen una de las actuaciones clásicas del circo e incluidas entre las artes circenses. Los actos del trapecista son muy apreciados por el público por su riesgo y espectacularidad. Su labor tradicional es la de realizar piruetas de dificultad creciente sobre el trapecio mientras este se balancea. (Wikipedia)

“Mírate, ¡eh! La rueda del trapecista y las agujas aún siguen girando. Girando mi esperanza y mis te quieros te están esperando” (canción Mírate)
Antonio Orozco (1972-) Cantante y compositor español

VARIETÉ (Varieté) – 1925

variete

Director Ewald André Dupont
Guion Ewald André Dupont
Fotografía Karl Freund y Carl Hoffmann
Producción U.F.A.
Nacionalidad Alemania
Duración 95m. B/N
Reparto Emil Jannings, Maly Delschaft, Lya De Putti, Warwick Ward, Alice Hechy, Georg John, Kurt Gerron, Werner Krauss.

“¿No te parece una vida triste? ¿No era más bonito antes cuando hacíamos nuestro número de acrobacia?”

La mejor película de Ewald André Dupont la hallamos en este sombrío melodrama de ambiente circense, basado en la novela Der eid des Stephan Huller de Felix Hollaender, que, debido a sus alardes técnicos y estéticos, cosechó un insospechado éxito crítico-comercial en Estados Unidos hasta erigirse en una de las cintas que mayor influencia tuvieron en la industria hollywoodiense. Las tensas y apasionadas relaciones amorosas en Berlín de un triángulo de artistas del trapecio (doblados en las acrobáticas secuencias por Vera Bruce y los famosos hermanos mexicanos Lalo y Alfredo Codona) perduran en el recuerdo por su impactante poderío visual, básicamente condensado en una prodigiosa distribución en el espacio de los personajes y, sobre todo, en unos efectistas e innovadores ángulos y movimientos subjetivos de la cámara a cargo del operador Karl Freund. Dupont obtuvo un contrato con la Universal después de evidenciar tanto su buen pulso narrativo como una impecable dirección de actores, entre los que sobresalía el incomparable Emil Jannings con una caracterización de una solemne, gesticulante y cautivadora contundencia.

Otras películas que contienen la intervención de un TRAPECISTA

El mayor espectáculo del mundo – Cecil B. De Mille (1952)
Trapecio – Carol Reed (1956)
El cielo sobre Berlín – Wim Wenders (1987)

GAG (Charlot emigrante)

Algo que transmite su humor a través de imágenes, generalmente sin el uso de palabras. Hay varios ejemplos utilizados en la historia del cine por directores que han basado la mayor parte de su humor en gags visuales, incluso al punto de no usar diálogo. Uno de los ejemplos más recientes e importantes lo podríamos encontrar en la serie televisiva Mr. Bean, de Rowan Atkinson, siguiendo quizá el esquema de gag visual exponenciado por Charles Chaplin junto con otras importantes figuras del cine mudo como los actores Harold Lloyd, Buster Keaton o Harpo y Groucho Marx. El primer uso conocido del gag tuvo lugar, como podría por otra parte parecer evidente, en la primera película de humor de la historia del cine, L’Arroseur Arrosé (El regador regado), rodada en un minuto de metraje por los Hermanos Lumière en 1895 y en la que un jardinero que riega sus plantas acaba por convertirse en el objeto de la travesura de un niño. (Wikipedia)

“Vuelvo a las películas que iba a ver cuando era chico. Hoy repaso todo aquello y me pongo a pensar cómo no se me ocurrió un gag así. Ese sentido de la imagen y de su pureza, se sostenía en algo fundamental en el humor: el poder de síntesis. Es la capacidad, como hacen los dibujantes, de contar toda una historia en tres cuadritos. El gag es el módulo básico donde todo se asienta”
Juan Carlos Mesa (1930-) Humorista, actor, guionista, director de cine y de televisión argentino

CHARLOT EMIGRANTE (The inmigrant) – 1917

inmigrant

Director Charles Chaplin
Guion Charles Chaplin
Fotografía William C. Foster y Roland H. Totheroh
Producción Lone Star Corporation/Mutual Film
Nacionalidad Estados Unidos
Duración 25 min. B/N
Reparto Charles Chaplin, Edna Purviance, Eric Campbell, Albert Austin, Henry Bergman, John Rand, Stanley Sanford, James T. Kelly, Kitty Bradbury. 

“¿Cuál es el problema, camarero?”

Penúltima contribución artística de Charles Chaplin para la Mutual y, sin duda, una de las más sobresalientes, donde ampliaba la magnitud de su particular universo cómico con ciertas incursiones dramáticas y varios apuntes críticos de marcado contenido social y autobiográfico, que no vacilaban en despedazar el generoso y arquetípico enfoque liberalista aplicado al pueblo estadounidense. El film está fraccionado en dos partes totalmente diferenciadas, fruto de la particular improvisación argumental de su autor: una primera en la que se ilustra con cruda ironía la odisea marítima de unos emigrantes, cuyas expectativas de futuro ya se ven truncadas a su llegada a Ellis Island, donde son tratados prácticamente como reses, así como el nacimiento del emotivo romance entre el vagabundo y una bella exiliada; mientras que la segunda, rodada con anterioridad, localiza en un restaurante una sucesión de lúcidos gags, entre los que destaca la escena del dólar encontrado en la calle, posteriormente perdido y finalmente recuperado. Pese a su vituperante mirada, deparó un rutilante éxito comercial.

Otras películas que contienen una importante dosis de GAGS visuales

El moderno Sherlock Holmes – Buster Keaton (1924)
Día de fiesta – Jacques Tati (1949)
El terror de las chicas – Jerry Lewis (1961)

ROSTRO (El fantasma de la ópera)

El rostro es la cara que disponemos las personas. También designada como cara y faz, el rostro, se encuentra ubicado en la parte frontal de la cabeza del ser humano, en tanto, incluye las siguientes partes: cejas, barbilla, nariz, boca, ojos, mejilla, labio, piel y dientes. El rostro de un individuo es el elemento sustancial que nos marca la identidad de una persona, es decir, a partir del rostro es que podremos reconocer y diferenciar a las personas. (definicionabc.com)

“Nosotros, los que sobrevivimos a los campos no somos testigos verdaderos. Nosotros somos los que, a través de la prevaricación, la habilidad o la suerte, nunca tocamos fondo. Los que estuvieron y vieron el rostro de la Gorgona, no regresaron, o regresaron sin palabras”
Primo Levi (1919-1987) Escritor italiano de origen judío sefardí

EL FANTASMA DE LA ÓPERA (The phantom of the opera) – 1925

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Director Rupert Julian
Guion Elliot J. Clawson y Raymond Schrock
Fotografía Virgil Miller, Charles Van Enger y Milton Brindenbecker
Producción Universal
Nacionalidad Estados Unidos
Duración 79m. B/N
Reparto Lon Chaney, Mary Philbin, Norman Kerry, Arthur Edmund Carewe, John St. Polis, Gibson Gowland, Snitz Edwards, Mary Fabian.

“Sus ojos son espantosos abalorios en las que no hay luz, ¡como agujeros en una calavera sonriente! Su rostro es como un pergamino leproso, ¡la piel amarilla tensa sobre los huesos prominentes! Y su nariz, ¡no hay nariz!”

Ni las versiones clásicas de Arthur Lubin (1943) o Terence Fisher (1962), ni la extravagante mutación del relato en ópera rock a cargo de Brian De Palma (1974), ni siquiera la brillante traslación fílmica del exitoso musical concebido por Andrew Lloyd Webber que dirigió Joel Schumacher en 2004, consiguen ensombrecer ni derrocar a esta exitosa producción silente de Carl Laemmle como la mejor y más fiel adaptación de la novela homónima de Gastón Leroux en torno al enamoradizo pianista de rostro deforme que habita en el subsuelo de la ópera de París. Su impresionante escenografía, derivada del mayor coste de producción empleado hasta entonces en un film rodado íntegramente en estudio, y la inolvidable caracterización del gran Lon Chaney, afeado por una elaborada labor de maquillaje y continuamente enfrentado al realizador, quien fue sustituido en su tramo final por Edward Sedgwick, encubrieron una base argumental algo quebradiza pero determinada por escenas tan magistrales como el baile de máscaras o la espeluznante aparición del protagonista, rodada en Technicolor rojo.

Otras películas con protagonista de ROSTRO desfigurado

El hombre elefante – David Lynch (1980)
Abre los ojos – Alejandro Amenábar (1997)
Wonder – Stephen Chbosky (2017)

DESFALCO (La marca del fuego)

Acto en el que uno o más individuos se apropian indebidamente de valores o fondos que les han sido confiados en razón de un cargo.1​ Es un tipo de fraude financiero. Puede referirse tanto a caudales privados (entre un empleado y su patrón o entre socios de la misma empresa) como públicos (llamado detrimento patrimonial). (Wikipedia)

“No es la discordia, es la crisis. La crisis financiera, que es la más terrible de las crisis. La pobreza, mas no de uno, sino de todos los españoles, la bancarrota de una nación, la sublimidad del desfalco, el trueno reducido a su más augusta expresión”
Benito Pérez Galdos (1843-1920) Novelista, dramaturgo, cronista y político español

LA MARCA DE FUEGO (The cheat) – 1920

Director Cecil B. De Mille
Guion Hector Turnbull y Jeanie MacPherson
Fotografía Alvin Wyckoff
Producción Jesse L. Lasky Feature Play Company
Nacionalidad Estados Unidos
Duración 58m. B/N
Reparto Fannie Ward, Sessue Hayakawa, Jack Dean, James Neill, Utake Abe, Dana Ong, Hazel Childers, Arthur H. Williams, Horace C. Carpenter.

“¿Significa esto que puedes darme diez mil dólares ahora mismo?”

Esencial puesta en imágenes de un impetuoso argumento de conflicto interracial escrito por Hector Turnbull, posteriormente versionado por George Fitzmaurice (1921), George Abbott (1931) y Marcel L’Herbier (1937), que, debido a la trascendencia e intrepidez de sus esquemas narrativos y estilísticos, ennobleció el melodrama hollywoodiense, sentó sus bases futuras y cimentó el enorme prestigio que Cecil B. De Mille alcanzaría a partir de entonces. La angustia que hostiga a la consentida esposa de un corredor de bolsa en su premura por enmendar un desfalco de dinero benéfico derrochado, que le supondrá ser marcada con un hierro candente por el marchante de origen asiático que aceptó prestárselos a cambio de sus favores carnales, deparó el primer intento en desarrollar una intriga psicológicamente y reveló las múltiples posibilidades de la iluminación artificial. El film dosificaba sus atemporales elementos dramáticos con una profusa aplicación de la elipsis, amparándose en unas interpretaciones que huían del habitual tono declamatorio para acceder a un estilo más comedido y sugeridor.

Otras películas determinadas por un DESFALCO

Psicosis – Alfred Hitchcock (1960)
Fango en la cumbre – Clive Donner (1964)
El hombre de las mil caras – Alberto Rodríguez (2016)

ENTRECEJO (Sangre y arena)

Espacio que hay entre las cejas.
Cejijunto. Que tiene las cejas muy pobladas de pelo hacia el entrecejo, por lo que casi se juntan. (RAE)

“Me arrepentí, ya tarde, de haber aventurado esta última palabra; frunció el profesor su poblado entrecejo, y creí que había malogrado el éxito que esperaba obtener de aquella conversación. No fue así, por fortuna” (novela Viaje al centro de la tierra)
Jules Verne (1828-1905) Escritor francés

SANGRE Y ARENA (Blood and sand) – 1922

Director Fred Niblo
Guion June Mathis
Fotografía Alvin Wyckoff
Producción Paramount
Nacionalidad Estados Unidos
Duración 80m. B/N
Reparto Rodolfo Valentino, Nita Naldi, Lita Lee, George Periolot, Rose Rosanova, Walter Long, Leo White, Fred Becker, Sidney De Grey.

“La profesión de un bandido es muy parecida a la de un torero. Ambos arriesgan su vida para ganarse el sustento”

Segunda versión de la conocida novela homónima de Vicente Blasco Ibáñez, transferida al cine por el propio escritor en 1916, que permitió a su mítico protagonista fortalecer la imagen de ‘latin lover’ epicúreo, conquistador y fervoroso alcanzada un año antes con LOS CUATRO JINETES DEL APOCALIPSIS de Rex Ingram. La ardiente y fatídica predestinación que encauza la conducta vital de un torero sevillano de condición muy humilde, que, pese a estar felizmente casado, no puede apaciguar la fascinación lasciva que le inspira una adinerada, frívola y seductora viuda devora-hombres, se erige en el pertinaz eje dominador de un argumento consagrado a preconizar los discutibles encantos de la fiesta taurina por medio de una atropellada e inconstante fortaleza narrativa y aquel irrecuperable glamour consustancial al Hollywood silente. El tormentoso apetito carnal que desprendían sus secuencias amorosas perdura hoy en día como el aspecto más destacado de un film cuyo clamoroso éxito popular ocasionó la aparición de diversas réplicas a modo de divertidas parodias.

Otras películas en las que uno/a de sus protagonistas luce un poblado ENTRECEJO

El evangelio según San Mateo – Pier Paolo Pasolini (1964)
En compañía de lobos – Neil Jordan (1984)
Frida – Julie Taymor (2002)