Drama carcelario

BOTÍN (El criminal)

Beneficio que se obtiene de un robo, atraco o estafa.

“Saqueé la cultura popular y con el botín que obtuve amueblé mi mundo interior. Hablaba en un lenguaje especializado de mi invención y contemplaba el mundo exterior a través de rayos X. Veía actos criminales por todas partes” (libro Mis rincones oscuros)
James Ellroy (1948-) Escritor estadounidense

EL CRIMINAL (The criminal) – 1960

Director Joseph Losey
Guion Alun Owen y Jimmy Sangster
Fotografía Robert Krasker
Música John Dankworth
Producción Merton Park Studios
Nacionalidad Gran Bretaña
Duración 94m. B/N
Reparto Stanley Baker, Sam Wanamaker, Jill Bennett, Gregoire Aslan, Laurence Naismith, Noel Willman, Margit Saad, Patrick Magee.

“Así es la vida en prisión (…) Tienes que ser grande como un árbol si quieres que no te hagan sombra”

La ingente capacidad de Joseph Losey para moldear temáticas eminentemente británicas a partir de unos patrones narrativos propios de su país de origen, y, en sus inicios, especialmente vinculados con el cine negro, volvió a ponerse de manifiesto con esta sugestiva intriga carcelaria de atmósfera opresiva y agobiante, centrada en el afán de un colectivo mafioso por hacerse con el botín agenciado en el atraco a un hipódromo y que uno de sus miembros ha conseguido esconder antes de ser condenado a cumplir quince años en prisión. Una hermosa balada interpretada por Cleo Lane, de título Thieving boy, abre y cierra este magnífico exponente del vigor descriptivo, la hondura psicológica y el agudizado compromiso social de su realizador, en esta ocasión amparado en un sólido guion original, una suntuosa fotografía de inspiración expresionista, la placentera banda sonora en clave de jazz a cargo de John Dankworth y el impagable concurso de uno de sus actores fetiche, Stanley Baker, intérprete de enérgico y temperamental magnetismo, habituado a revelar su imponente empaque antes las cámaras.

Otras películas donde se esconde un BOTÍN

La noche del cazador – Charles Laughton (1955)
El día de los tramposos – Joseph L. Mankiewicz (1970)
Directos al infierno – Alex Cox (1987)

INJUSTICIA (Prisionero del odio)

Falta o ausencia de justicia, ya sea en referencia a un suceso, acto o situación de hecho (statu quo). Puede estar referida a un sujeto o a un grupo social. La injusticia (y por extensión la justicia) puede ser considerada de distinta forma según los sistemas jurídicos vigentes en los distintos países. (Wikipedia)

“El último grado de perversidad es hacer servir las leyes para la injusticia”
Voltaire (1694-1778) Escritor, historiador, filósofo y abogado francés

PRISIONERO DEL ODIO (The prisoner of Shark Island) – 1936

Director John Ford
Guión Nunnally Johnson
Fotografía Bert Glennon
Música Louis Silvers
Producción 20th. Century Fox
Nacionalidad Estados Unidos
Duración 95m. B/N
Reparto Warner Baxter, Gloria Stuart, Claude Gillingwater, John Carradine, Harry Carey, Douglas Wood, Joyce Kay, Arthur Byron. O.P. Heggie.

“¿Un asesino confía sus planes a alguien? ¿Estaba yo, un médico, en la trama porque era parte del plan de John Wilkes Booth romperse su pierna y necesitarme? ¿Un hombre, cuya primera devoción ya no es por una causa perdida o por una bandera, sino por su esposa e hijo, arriesgaría cualquier acto que pueda causar solo miseria y angustia en sus inocentes vidas?”

John Ford evidenciaba ya una notable madurez estilística y empezaba además a ser unánimemente respetado por la crítica cuando fue contratado por el mítico productor Darryl F. Zanuck para llevar a la pantalla esta conmovedora historia extraída de la realidad y que tenía como desdichado protagonista a Samuel A. Mudd, un médico, que, en 1865, fue injustamente condenado a cadena perpetua en el cruento penal de Shark Island por complicidad en el magnicidio de Abraham Lincoln, sólo por haber osado curar la pierna del auténtico asesino, John Wilkes Booth. Sustentada en un competente guión de Nunnally Johnson y en un adecuado conjunto de interpretaciones, en el que destaca la labor interpretativa del siempre correcto John Carradine, la película ilustraba este aciago golpe del azar con pasmoso poderío narrativo y una atmósfera dramática de un acentuado e intrépido realismo hasta prescribir una juiciosa y conmovedora exhortación a la ética profesional, presta a censurar las máculas de la justicia y del sistema penitenciario de un país por entonces poco dispuesto a apelar a su orgullo democrático.

Otras películas que abordan una tremenda INJUSTICIA de carácter penal

Furia – Fritz Lang (1936)
Yo creo en ti – Henry Hathaway (1948)
Falso culpable – Alfred Hitchcock (1956)

CORREDOR (La soledad del corredor de fondo)

Atleta que se dedica a correr en competiciones deportivas. (definicion.de)

“Los Juegos Olímpicos muestran claras desigualdades entre las razas blanca y negra en cuanto a, por ejemplo, los atletas, y los corredores en particular. Es un hecho (…) Constato lo que veo (…) El igualitarismo es simplemente absurdo”
Jean-Marie Le Pen (1928-) Político francés

LA SOLEDAD DEL CORREDOR DE FONDO (The loneliness of the long distance runner) – 1962

Director Tony Richardson
Guión Allan Sillitoe
Fotografía Walter Lassally
Música John Addison
Producción Woodfall/British Lion
Nacionalidad Gran Bretaña
Duración 99m. B/N
Reparto Tom Courtenay, Michael Redgrave, Avis Bunnage, Alec McCowan, James Fox, Peter Madden, James Bolam, Topsy Jane, Julia Foster.

“Correr siempre ha sido muy importante para mi familia, sobre todo para escapar de la policía. Es difícil de entender. Todo lo que sé es que tienes que correr, correr sin saber por qué, a través de campos y bosques. Correr sin una meta. Ésa es la soledad que siente el corredor de fondo”

Richardson apuntaló su prestigio como realizador gracias a esta respetable adaptación de un texto homónimo de Allan Sillitoe, que otorgaría una definitiva proyección internacional al “free cinema” británico para erigirse en un fenómeno social de importante magnitud entre los adolescentes de aquellas islas. Tom Courtenay efectuaba un digno debut cinematográfico al encarnar a un díscolo delincuente de los alrededores de Notthingham, que, debido a sus facultades atléticas, era punitivamente manipulado por el regente de un correccional con el propósito de derrotar a otro centro de superior categoría en una competición de larga distancia. El quehacer cotidiano en el reformatorio, unido a la preparación de este deportivo enfrentamiento de clases, se alternaban con sucesivos flashbacks que desgranaban con precisión el mezquino e indecoroso entorno familiar del protagonista en una narración de una conmovedora tensión y profundidad, orientada a formalizar una agravante invectiva al fascismo de la clase dirigente. Acertada música con inflexiones jazzísticas de John Addison, ideal para transmitir las sensaciones y pensamientos del protagonista en plena carrera.

Otras películas protagonizadas por un CORREDOR de atletismo

Carros de fuego – Hugh Hudson (1981)
Sin límites – Robert Towne (1998)
Marathon – Jeong Yoon-chul (2005)

ALCAIDE (El día de los tramposos)

Funcionario de prisiones que tiene a su cargo el gobierno de una cárcel o de una fortaleza. (Wikipedia)

“No hagamos el instrumento púlpito de mi pesadumbre; que esto de enmendar costumbres es peligroso y violento. Nuevo dulce pensamiento rasque cuerdas el laúd; sea fiscal la virtud de los vicios, que yo en suma soy fiador de mi pluma y alcaide de mi salud” (poema De unas fiestas de Valladolid en que no se hallaron los reyes)
Luis de Góngora (1561-1627) Poeta y dramaturgo español

EL DÍA DE LOS TRAMPOSOS (There was a crooked man) – 1970

crooked

Director Joseph L. Mankiewicz
Guión Robert Benton y David Newman
Fotografía Harry Stradling Jr.
Música Charles Strouse
Producción Warner Bros.
Nacionalidad Estados Unidos
Duración 126m. Color
Reparto Kikr Douglas, Henry Fonda, Hume Cronyn, Warren Oates, Burgess Meredith,
Lee Grant, John Randolph, Arthur O’Connell, Victor French.

“Bienvenidos a la prisión territorial caballeros. Supongo que todos tenemos una cosa en común, un ardiente deseo de estar en otra parte. Pero no lo estamos. Mi nombre es Francis LeGoff y soy vuestro alcaide. Ninguno de vosotros ha demostrado especial inclinación a vivir según las leyes estando fuera. Aquí cambiará la cosa”

El penúltimo largometraje del gran Joseph L. Mankiewicz deparaba una sarcástica y desapacible fábula sobre la ambigüedad moral y los frágiles límites divisorios que circunscriben la legalidad a propósito de un atípico western carcelario de sustrato cómico, preludiado al son de una canción homónima interpretada por Trini López, que describía la relación entre el nuevo alcaide de la desértica penitenciaría federal de Yuma (Arizona) y un desaprensivo recluso que pretende sobornarlo ofreciéndole parte del botín de medio millón de dólares que tiene escondido. Entreverando una cuantiosa variedad de géneros y registros sin ningún rubor y con una sorprendente destreza narrativa, la película proporcionaba una visión punzante e implacable de la ruindad inherente a la condición humana a través de una galería de individuos sin principios ni escrúpulos que el impecable reparto se encargaba de caracterizar con efervescente autenticidad. Insuficientemente valorada en el momento de su estreno, sobresale hoy en día como una de las obras más demoledoras y amorales realizadas en el Hollywood de los años setenta.

Otras películas entre cuyos personajes principales figura un ALCAIDE

Veinte mil años en Sing Sing – Michael Curtiz (1932)
Fuerza bruta – Jules Dassin (1947)
Brubaker – Stuart Rosenberg (1980)

PENITENCIARÍA (Soy un fugitivo)

Edificio o lugar en el que cumplen una pena, privadas de su libertad, las personas que han sido condenadas. http://es.thefreedictionary.com/penitenciar%C3%ADa
Sistema penitenciario es el término con el que se designan a las instituciones o al sistema establecido para el cumplimiento de las penas previstas en las sentencias judiciales; especialmente las penas de reclusión, cuyo propósito, en el derecho penal contemporáneo y el derecho penitenciario, es la reinserción social del condenado. Otro tipo de penas, como la pena de muerte, el trabajo social, la libertad vigilada, etc., tienen una relación más o menos indirecta con las instituciones penitenciarias, aunque también forman parte del sistema penal. Menos relación tienen otras penas, como las denominadas penas pecuniarias (multas) o la pena de privación de ciertos derechos (especialmente el derecho de sufragio). Habitualmente la institución penitenciaria es la cárcel o prisión, pero la denominación puede ser diferente, así como su organización administrativa y sus métodos y características: centros penitenciarios abiertos o cerrados, de mínima seguridad o máxima seguridad, hospitales o centros psiquiátricos penitenciarios (hospital penitenciario, hospital psiquiátrico penitenciario), etc. https://es.wikipedia.org/wiki/Sistema_penitenciario

“El sistema penitenciario en Noruega funciona fatal. Te dan cama, ducha y no usan violencia ¡Es ridículo! Les tuve que incitar para que me golpearan y les insistí en que me metieran en una mazmorra de verdad”
Varg Vikernes (1973-) Músico multiinstrumentista, compositor, cantante noruego

SOY UN FUGITIVO (I am a fugitive from a chain gang) – 1932

fugitivo

Director Mervyn Leroy
Guión Howard J. Green y Brown Holmes
Fotografía Sol Polito
Música Leo F. Forbstein
Producción Warner Bros.
Nacionalidad Estados Unidos
Duración 93m. B/N
Reparto Paul Muni, Glenda Farrell, Helen Vinson, Preston Foster, Berton Churchill, Noel Francis, Allen Jenkins, Robert Warwick, Edward Ellis.

“Toma esto: pasta frita, grasa de cerdo y sorgo. Mejor que te guste, porque te darán lo mismo todas las mañanas, todos los años. No dan mejor comida en otras cárceles del estado. Sí, y puedes ir por todo el mundo y no encontrarás nada peor. ¿Cómo puede alguien comer esta asquerosidad?”

Incuestionable clásico del cine negro de los treinta y una de las grandes obras maestras del subgénero carcelario, basada en la novela autobiográfica I am a fugitive from a Georgia Chain Gang de Robert E. Burns (quien asesoró a los guionistas desde la espinosa clandestinidad), donde Leroy volvía a dejar patente su capacitada inclinación a reflejar el clima de convulsión y pesadumbre por el que atravesaba el país durante la gran crisis económica. Por medio de una narración enérgica y con un gran sentido de la tensión, que combinaba rasgos de estudio psicológico con atributos documentalistas, se mostraba el azaroso e improcedente enfrentamiento con la ley penal de un excombatiente en la Gran Guerra, censurando de forma específica el trato salvaje e ignominioso que se les daba a los presos del momento; reprobación, que, pese a las protestas iniciales de ciertos magistrados y funcionarios de cárceles, acabó suscitando un replanteamiento del sistema penitenciario estadounidense. A resaltar la interpretación del injustamente olvidado Paul Muni, así como las dos antológicas escenas de evasión.

Otras denuncias cinematográficas al SISTEMA PENITENCIARIO

El hombre de Alcatraz – John Frankenheimer (1962)
El expreso de medianoche – Alan Parker (1978)
Un profeta – Jacques Audiard (2009)