Drama psicológico

ZOOM (El otro)

1. Objetivo de distancia focal variable, que mantiene enfocada la imagen al variar la distancia focal.
2. Efecto de acercamiento o alejamiento de la imagen obtenido mediante este objetivo. (google.com)

«El aburrimiento es como un zoom despiadado sobre la epidermis de tiempo»
Jean Baudrillard (1929-2007) Filósofo y sociólogo francés

EL OTRO (The other) – 1972

other

Director Robert Mulligan
Guion Tom Tryon.
Fotografía Robert Surtees
Música Jerry Goldsmith
Producción 20th Century Fox
Nacionalidad Estados Unidos
Duración 95m. Color
Reparto Chris Udvarnoky, Martin Udvarnoky, Uta Hagen, Diana Muldaur, Norma Connolly, Victor French, Lou Frizzell, John Ritter.

«A veces nos asustamos de cosas que no conocemos, pero cuando hablamos de ellas nos damos cuenta que no hay motivo para tenerles miedo»

Asfixiante ejemplar de terror psicológico, guionizado por el exactor Tom Tryon (EL CARDENAL) a partir de su propia novela homónima, que compatibilizaba análogamente realidad y fantasía, candidez y decadencia o costumbrismo e insania para franquear por un atolladero de sugerente ambigüedad la disociación mental de un niño, educado por su esotérica abuela rusa ante el estado post-traumático de la madre y aparentemente influenciado por su hermano gemelo muerto. A través de una envolvente y premonitoria atmósfera de misterio e inquietud, Robert Mulligan refrendó este sobrecogedor acercamiento a la simbiosis entre curiosidad, riesgo y evasión que tiraniza el universo de la infancia, ambientado en una bucólica granja de Connecticut y alrededores en un caluroso verano a mediados de los años treinta. Sin apenas escenas truculentas, la película fundamenta su angustia y consternación en una puesta en escena de imperturbable luminosidad (con cierto abuso del zoom) y en el realismo de sus actuaciones, con mención especial para los hermanos Udvarnoky, en su única aparición ante las cámaras.

Otras películas que sobresalen por un uso indiscriminado del ZOOM

El mundo sigue – Fernando Fernán Gómez (1965)
Grupo salvaje – Sam Peckinpah (1969)
Barry Lyndon – Stanley Kubrick (1975)

MITIFICACIÓN (Rebelde sin causa)

Acción y resultado de dar carácter mítico o legendario a una cosa o a una persona. (Larousse Editorial)

«La mitificación es uno de los más claros ejemplos de trascendencia y modelado de la realidad a semejanza de los recursos de la ficción. A lo largo de los siglos, elevar a mitos a personas, lugares y acontecimientos, ha sido algo tan necesario como el comer. El mito escapa al control»
David Trueba (1969-) Escritor, periodista, director de cine, guionista y actor español.

REBELDE SIN CAUSA (Rebel without a cause) – 1955

rebel

Director Nicholas Ray
Guion Stewart Stern y Irving Shulman
Fotografía Ernest Haller
Música Leonard Rosenman
Producción Warner Bros.
Nacionalidad Estados Unidos
Duración 111m. Color
Reparto James Dean, Natalie Wood, Sal Mineo, Jim Backus, Ann Doran, Corey Allen, William Hopper, Edward Platt, Dennis Hopper.

«¿Es esto lo que se siente al querer a una persona? ¿Qué clase de persona crees que necesita una chica? (…) Sí, claro. Pero un hombre que sea cariñoso y bueno, igual que tú. Y además que dé la cara si es necesario, como tú, que fuiste amigo de Platón cuando nadie le hacía caso. Eso es ser fuerte.»

En su momento de mayor madurez creativa, Nicholas Ray perpetró este febril retrato de la generación de la posguerra que subsiste como un esencial referente del cine de delincuencia y rebeldía juvenil, además de significar el título que mayor trascendencia tuvo en la mitificación de James Dean como icono cultural de la mocedad sufriente e inadaptada. A través de una puesta en escena de una audaz y cinemascópica contextura tanto visual como dramática, impregnada de áspera melancolía e impetuoso romanticismo, revivía el tortuoso tránsito hacia la madurez de tres muchachos de clase media de Los Ángeles, abrumados por su incomprensión en el ámbito familiar, la necesidad de afianzar sus lazos afectivos y su conflictiva relación con los pandilleros del instituto local. Inspirada en un libro del psiquiatra Robert M. Lindner, acerca de las sesiones de terapia que mantuvo con un psicópata en la prisión de Lewisburg, representó el único gran éxito comercial en la carrera de su realizador tras ser estrenada casi un mes después del fatídico accidente automovilístico que acabó con la vida de su legendario protagonista.

Otras películas que resultaron claves en la MITIFICACIÓN de su protagonista

Gilda – Charles Vidor (1946) / Rita Hayworth
Un tranvía llamado deseo (1951) – Elia Kazan / Marlon Brando
Sabrina – Billy Wilder (1954) / Audrey Hepburn

ZOZOBRA (La primera noche de quietud)

Inquietud, aflicción y congoja del ánimo, que no deja sosegar, o por el riesgo que amenaza, o por el mal que ya se padece. (RAE)

“El despertar de la razón, después de haber gozado del amor, suele tener momentos de zozobra”
Aurora Cáceres Moreno (1877-1958) Escritora peruana

LA PRIMERA NOCHE DE QUIETUD (La prima notte di quiete) – 1972

Director Valerio Zurlini
Guion Valerio Zurlini y Enrico Medioli
Fotografía Dario Di Palma
Música Mario Nascimbene
Producción Mondial Televisione Film/Adel Productions/Valoria Films
Nacionalidad Italia/ Francia
Duración 119m. Color
Reparto Alain Delon, Sonia Petrova, Lea Massari, Giancarlo Giannini, Salvo Randone, Alida Valli, Renato Salvatori, Adalberto Maria Merli.
* Mario Nascimbene – Incontro d’amore

«Si volvemos a encontrarnos será sonriendo; si no entonces es que hacemos bien en despedirnos»

Un desesperanzado hombre bohemio de linaje aristocrático y acusado instinto autodestructivo, roído por un trágico pasado amoroso y por la sordidez de su posesiva relación conyugal, inicia un romance condenado al fracaso con una bella e infamada alumna del instituto de Rímini donde ejerce como profesor interino de historia del arte. Trazando el agorero itinerario emocional y psicológico del protagonista bajo una atmósfera de amarga e intensa melancolía, Valerio Zurlini sublimaba su distintiva confluencia entre nihilismo, exacerbación romántica y vacío existencial para reflexionar sobre la angustiosa zozobra de vivir y no sentirse amado, ni siquiera por uno mismo. Un largometraje nutrido de numerosas referencias culturales (incluso el título evoca un verso de Goethe) que sobresale por una puesta en escena densa, opresiva y abyecta, de apariencia espectral y esencia casi fúnebre, y gratifica al espectador con una matizada actuación de Alain Delon, abanderando un espléndido conjunto de intérpretes y dando réplica a una hermosa Sonia Petrovna, en el papel más importante de su carrera como actriz.

Otras películas determinadas por un estado de ZOZOBRA existencial

El hombre del oeste – Anthony Mann (1958)
Otra mujer – Woody Allen (1988)
Lejano – Nuri Bilge Ceylan (2002)

TABERNA (Fiebre)

Establecimiento en el que se venden y consumen bebidas alcohólicas, especialmente vino, cerveza o licor, y a menudo comidas o aperitivos. (google.com)

“Una taberna es un lugar en donde la locura es vendida en botella”
Jonathan Swift (1667-1745) Escritor irlandés

FIEBRE (Fièvre) – 1921

fiebre

Director Louis Delluc
Guion Louis Delluc
Fotografía Alphonse Gibory y Georges Lucas
Producción Alhambra Film/Jupiter
Nacionalidad Francia
Duración 43m. B/N
Reparto Eve Francis, Gaston Modot, Yvonne Aurel, George Footit, Léon Moussinac, Elena Sangrary, Lili Samuel, Edmond Van Daële.

«Un pesimismo romántico derivado tanto de la literatura de ‘fin-de-siècle’ como de las preocupaciones psicológicas de la era de posguerra»

Junto a la memorable LA MUJER DE NINGUNA PARTE, la mejor realización de un personaje absolutamente crucial en la evolución de la influyente cinematografía francesa, no sólo en su actividad como realizador sino en su prestigiosa y decisiva labor como teórico cinematográfico e impulsor/fundador de los cine-clubs. Para desarrollar en imágenes (y sin rótulos explicativos) un trágico suceso acontecido en una ajetreada taberna portuaria marsellesa, causado por una relación amorosa pretérita, Louis Delluc acentuó substancialmente el decorado con una atinada distribución espacial de la luz y una resolutiva utilización de la profundidad de campo, tal y como preconizaban las películas suecas de la época. Infundido por la proclividad psicológica del ‘Kammerspielfilm’ germano y fielmente adherido a la regla teatral de las tres unidades, este desesperanzado drama de atmósfera ‘in crescendo’ representa hoy un primoroso paradigma de la escuela impresionista e interviene como directo precursor del realismo poético que imperaría en Francia durante la siguiente década.

Otras películas con momentos trascendentales de TABERNA

La isla del tesoro – Victor Fleming (1934)
La taberna del irlandés – John Ford (1963)
Campanadas a medianoche – Orson Welles (1965)

ELECTROCHOQUE (Corredor sin retorno)

Tratamiento psiquiátrico en el cual se inducen convulsiones utilizando la electricidad. La TEC se utiliza más frecuentemente para tratar cuadros de depresión mayor que no han respondido a otros tratamientos, pero también para tratar la manía (estado de ánimo muy eufórico, expansivo y/o irritable que puede ir acompañado de síntomas psicóticos), catatonia, esquizofrenia y otros trastornos mentales. (Wikipedia)

“Los pacientes, cada uno a su manera, pierden su sentido de la realidad, y para recuperarlo resulta imprescindible el apoyo de una realidad viva y desnuda, una realidad que funcione como electroshock”
Yukio Mishima (1925-1970) Escritor y dramaturgo japonés

CORREDOR SIN RETORNO (Shock corridor) – 1963

corredor

Director Samuel Fuller
Guion Samuel Fuller
Fotografía Stanley Cortez
Música Paul Dunlap
Producción Allied Artists/F&F
Nacionalidad Estados Unidos
Duración 101m. B/N
Reparto Peter Breck, Constance Towers, Gene Evans, James Best, Hari Rhodes, Larry Tucker, William Zuckert, Philip Ahn, Paul Dubov.

«El papel que vas a representar supera tu enorme imaginación. No flaquees nunca. Será un duelo a muerte entre el mundo de los locos y tu mente sana»

Inclemente reprobación contra la institución psiquiátrica y sus dudosos métodos regeneradores, entre ellos, la cruel y abusiva terapia del electrochoque, que ostentaba sin disimulo el enardecido, febril e intrínseco temperamento fulleriano para describir el viaje por los meandros de la locura que emprende un ambicioso periodista del Daily Globe neoyorquino al consentir su ingreso en un manicomio, simulando un desequilibrio mental de índole incestuosa, para resolver un crimen que lo propulse al codiciado Premio Pulitzer. Un largometraje de convulso dramatismo y un exarcebado rigor visual, aderezado con llamativas imágenes superpuestas y algunos fragmentos documentales en color, que, más allá de su crítica al sistema sanitario, reflexionaba en torno a los difusos límites del periodismo de investigación e, incluso, asestaba una dura y subversiva crítica a unos estamentos del poder ofuscados en fomentar el patriotismo anticomunista, la segregación racial o el miedo a la Guerra Fría. Una obra maestra de la serie B, rodada en apenas diez días e íntegramente en plató con un presupuesto irrisorio.

Otras películas donde se utiliza la terapia del ELECTROCHOQUE

Alguien voló sobre el nido del cuco – Milos Forman (1975)
Frances – Graeme Clifford (1982)
Zelig – Woody Allen (1983)