Dimitri Tiomkin

DESENLACE (Cara de ángel)

1. Modo en que se resuelve o acaba una acción.
2. Parte de una obra literaria, una película o una obra de teatro en que se resuelve la trama.
(google.com)

“Pobres o ricos, ignorantes o sabios, nacidos en chozas o palacios, al fin tenemos por abrigo la mortaja, por lecho la tierra, por sol la oscuridad, por únicos amigos los gusanos y la podre. La tumba, ¡Digno desenlace del drama!”
Manuel González Prada (1844-) Ensayista, pensador anarquista y poeta peruano

CARA DE ÁNGEL (Angel face) – 1952

Director Otto Preminger
Guion Frank Nugent y Oscar Millard
Fotografía Harry Stradling
Música Dimitri Tiomkin
Producción RKO
Nacionalidad Estados Unidos
Reparto Robert Mitchum, Jean Simmons, Mona Freeman, Herbert Marshall, Leon Ames, Barbara O’Neil, Kenneth Tobey, Jim Backus.

“Te quiero a mi manera, pero… ¿Qué hombre estaría a salvo con una mujer como tú?”

Penetrante e inflexible melodrama de acentuación psicológica según los imprecisos clichés del cine negro, basado en un argumento original de Chester Erskine, que desarrollaba con enardecido espíritu metódico un paradigma de pasión arrolladora e insalvablemente encauzada hacia una dimensión trágica tan equívoca como perentoria. Jean Simmons encarnaba con absoluta excelsitud a una personaje caprichoso, enigmático y ponderadamente ambiguo, cuya aparente dulzura y fragilidad encubría una retorcida malevolencia capaz de destruir a todo aquel que procurara interponerse en sus codiciosos anhelos. Esta posesividad seductora y enfermiza actuaba como epicentro de este descollante y romántico film-noir, articulado a través de una puesta en escena de abrumadora sobriedad y beneficiado de un carácter crítico manifiestamente perspicaz en torno a la diferencia de clase social. El lacónico, sorpresivo e impactante desenlace de la película, espléndidamente fotografiada por Harry Stradling, deviene un momento proclive a perdurar para siempre en la memoria de todo buen aficionado al cine clásico.

Otras películas recordadas por su impactante DESENLACE

La evasión – Jacques Becker (1960)
El planeta de los simios – Franklin J. Schaffner (1968)
Seven – David Fincher (1995)

OESTE (El forastero)

1. Punto cardinal del horizonte por donde se pone el sol en los equinoccios.
2. Región o territorio situado al oeste de un país o de un área geográfica determinada
Lejano Oeste. Territorio del oeste hacia el que se dirigió la expansión de los Estados Unidos de América en el siglo XIX.
(RAE)

“Los indios no eran los únicos con pluma en el lejano oeste”
Andreu Buenafuente (1965-) Humorista, presentador y productor español

EL FORASTERO (The westerner) – 1940

forastero

Director William Wyler
Guión Jo Swerling y Niven Busch
Fotografía Gregg Toland
Música Dimitri Tiomkin
Producción Samuel Goldwyn Company
Nacionalidad Estados Unidos
Duración 99m. B/N
Reparto Gary Cooper, Walter Brennan, Doris Davenport, Charles Halton, Forrest Tucker, Paul Hurst, Tom Tyler, Dana Andrews.

“¿Casa? ¿Se refiere a una casa? (…) No, mi casa está allí fuera, una inmensa habitación con el cielo como techo”

Western de desencantada poesía y encomiable agudeza dialéctica, basado en una historia de Stuart N. Lake, que narraba en un entorno marcado por la rivalidad entre ganaderos latifundistas y colonos agricultores el peculiar enfrentamiento que se establece entre Cole Harding, un íntegro y solitario vaquero, falsamente acusado de robar un caballo, y el legendario Roy Bean, un pintoresco, voluble y despiadado bandolero (rotundo paradigma del salvaje e incivilizado Far West) que se autoproclamaría con tiránica arbitrariedad representante de la ley de una pequeña ciudad tejana. El prestigioso Wyler volvió a hacer gala de su exquisito pulso dramático e intentó, por primera vez en la historia del género y con escasa aceptación por público y crítica, insertar matices psicológicos en el desarrollo del relato. Antológica interpretación de Walter Brennan, en el papel del implacable juez, extraordinaria fotografía del gran Gregg Toland e impecable partitura musical reescrita totalmente por Alfred Newman (a petición del propio Samuel Goldwyn) pese a que en los títulos de crédito figura Tiomkin.

Otras películas ambientadas en el LEJANO OESTE

Encubridora – Fritz Lang (1952)
Los que no perdonan – John Huston (1960)
Grupo salvaje – Sam Peckinpah (1969)

ALBEDRÍO (Vive como quieras)

Facultad para obrar según la propia voluntad. (Larousse Editorial)
El libre albedrío es la potestad que el ser humano tiene de obrar según considere y elija. Esto significa que las personas tienen naturalmente libertad para tomar sus propias decisiones, sin estar sujetos a presiones, necesidades o limitaciones, o a una predeterminación divina. (significados.com)

“Vigila tu vida y no renuncies por nada a tu albedrío; no imites a esos malos comediantes que sólo pueden cantar en el coro. El hombre es un aprendiz, y el dolor es su amo”
Alfred de Vigny (1797-1863) Poeta, dramaturgo y novelista francés

VIVE COMO QUIERAS (You can’t take it with you) – 1938

Director Frank Capra
Guión Robert Riskin
Fotografía Joseph Walker
Música Dimitri Tiomkin
Producción Columbia
Nacionalidad Estados Unidos
Duración 126m. Color
Reparto James Stewart, Jean Arthur, Lionel Barrymore, Edward Arnold, Mischa Auer, Ann Miller, Spring Byington, Ward Bond.
* Johannes Brahms – Hungarian dance No. 5

“Sí, justamente hago las cosas que me gustan: colecciono sellos, voy al zoológico cuando me apetece, toco la armónica y hasta tengo tiempo de darme cuenta de cuándo llega la primavera (…) Bueno, usted la tocaba antes, Tony lo dijo. Quizás debería usted empezar otra vez. Quizás eso le impediría dedicarse tan desesperadamente a ganar más dinero del que podrá gastar en su vida. No se lo podrá llevar consigo, señor Kirby. Entonces, ¿de qué le sirve? Tal como yo lo veo, lo único que uno se lleva consigo es el cariño de sus amigos”

Encantadora adaptación de la exitosa obra teatral homónima que George S. Kaufman y Moss Hart escribieron en torno a una tan entrañable como pintoresca familia de soñadores sin normas ni prejuicidos, que, tras huir de las ávidas alienaciones de la sociedad capitalista para dar rienda suelta a la deleitosa práctica de las actividades (vocacionales o no) que nos llenan el alma y fortalecen nuestro espíritu, debe enfrentarse a un negocio de especulación inmobiliaria que pretende quedarse con su casa. Esta ácida e ingeniosa fábula moral en defensa del libre albedrío sobre la diferencia de clases y la fundamental preservación de las relaciones afectivas proporcionaba una perfecta muestra de la contagiosa y optimista filosofía liberal cultivada por Frank Capra, sin duda alguna, el realizador que mejor supo combinar la alegoría social con la sátira humana y política. Dotada de un trepidante ritmo cinematográfico, presumía de un extraordinario equipo de intérpretes (la mayoría habituales en la filmografía de su autor), entre los que sobresale la memorable actuación del gran Lionel Barrymore.

Otras películas sobre el LIBRE ALBEDRÍO

Amanece que no es poco – José Luis Cuerda (1988)
Soñadores – Bernardo Bertolucci (2003)
El libre albedrío – Matthias Glasner (2006)

CONTRARRELOJ (Con las horas contadas)

1. Prueba deportiva que consiste en cubrir una determinada distancia en el menor tiempo posible.
Ir contrarreloj Estar con el tiempo justo para hacer alguna cosa o hacerla muy rápido.
(2016 Larousse Editorial)

“Eficaz, en cuanto testimonio, es el ‘Ante la silla eléctrica’, el libro con el que John Dos Passos empeñó su recién ganado prestigio como autor de ‘Manhattan Transfer’ para intentar a contrarreloj salvar la vida de Sacco y Vanzetti, los dos anarquistas italoamericanos finalmente ejecutados en Massachusetts en 1927 tras un proceso judicial más que dudoso y un penoso espectáculo de difamación jaleado por los poderes públicos” (artículo A sangre fría)
José Luis Pardo (1954-) Filósofo y ensayista español

CON LAS HORAS CONTADAS (D.O.A.) – 1950

Director Rudolph Maté
Guión Russell Rouse y Clarence Greene
Fotografía Ernest Laszlo
Música Dimitri Tiomkin
Producción United Artists
Nacionalidad Estados Unidos
Duración 83m. B/N
Reparto Edmond O’Brien, Pamela Britton, Luther Adler, Neville Brand, Beverly Campbell, Henry Hart, Lynn Baggett, William Ching.

“Sabía quién era cuando vine aquí hoy. Se sorprendió al verme vivo, ¿verdad? Pero no estoy vivo, Sra. Philips. Claro, puedo quedarme aquí y hablar con usted. Puedo respirar y puedo moverme. Pero no estoy vivo porque tomé ese veneno y ya nada puede salvarme”

Un notario acude a una comisaría de policía para denunciar su propio asesinato. El testimonio de la víctima, resuelto a través de un dilatado flashback, revela la carrera contrarreloj que él mismo ha acometido para averiguar las causas y los culpables de su envenenamiento. Esta sugerente premisa, encubiertamente inspirada en DER MANN, DER SEINEN MÖRDER SUCHT (1931) de Robert Siodmak, cede paso a una sucinta y palpitante intriga criminal, resuelta en un tono de hipocondríaco fatalismo más un incremento de la tensión tan progresivo como substancial. Ejecutada con un módico presupuesto, digno de la entonces fructífera e inagotable serie B, figura como un inmarchitable clásico del cine negro y constituye el mejor trabajo como realizador de un profesional de origen polaco al que siempre se evocará por su digna carrera como director de fotografía. Imponente composición de Edmond O’Brien para un film que ha tenido que soportar diversas revisitaciones, ni que decir absolutamente innecesarias, y en el que podemos degustar una genuina escena de bop jazz en un club del Fisherman’s Wharf de San Francisco.

Otras películas determinadas por una intriga a CONTRARRELOJ

Siete ocasiones – Buster Keaton (1925)
Solo ante el peligro – Fred Zinnemann (1952)
Ejecución inminente – Clint Eastwood (1999)

KIOWA (Los que no perdonan)

La tribu kiowa es una de las naciones aborígenes estadounidenses que vivía principalmente en las llanuras del oeste de Texas, Oklahoma y el este de Nuevo México cuando llegaron los primeros europeos. Hoy en día la tribu kiowa tiene reconocimiento federal, con unos 12.000 miembros viviendo en el sudoeste de Oklahoma. (Wikipedia)

“Andaba el viejo pícaro por estas praderas, de pena en pena: ‘Mi mundo acabó’, comprobaba, mientras en vano buscaba ciervos y búfalos y el río Washita le ofrecía barro rojo en lugar de agua clara. Pronto mi pueblo kiowa será cercado como las vacas” (novela Memoria del fuego 2)
Eduardo Galeano (1940-2015) Periodista y escritor uruguayo

LOS QUE NO PERDONAN (The unforgiven) – 1960

Director John Huston
Guión Ben Maddow
Fotografía Franz Planer
Música Dimitri Tiomkin
Producción United Artists
Nacionalidad Estados Unidos
Duración 121m. Color
Reparto Burt Lancaster, Audrey Hepburn, John Saxon, Charles Bickford, Lillian Gish, Audie Murphy, Joseph Wiseman, Doug McClure.

“Huíais de la verdad. Ella lo sabe, la que le lavó sus pinturas kiowas haciéndolas desaparecer. Aunque no importa, seguirá siempre tan morena como la corteza de un árbol”

Denostada por su realizador debido a la alevosa intromisión de los productores durante su gestación, e incomprendida por el público al tratarse de un Huston atípico, demasiado realista, trágico e intenso, esta adapción de la novela homónima de Alan LeMay sobre la resistencia de una familia ganadera texana a devolver a su hija adoptiva a los indios kiowas deviene una soflama racista de un polvoriento y deslumbrador lirismo. La inquietud por preservar los sólidos vínculos familiares, la pulsión y represión sexual entre hermanos o la desazón que provoca en los humanos el sentimiento de duda sobre su origen e identidad despuntan como enjundiosos temas catalizadores de un western de impresionante magnitud dramática, narrado con nervio y convencimiento a través de un tentador abanico de sensaciones y tonalidades. A destacar el exquisito trabajo de fotografía a cargo de Franz Planer, así como un poderoso elenco actoral compuesto por un pletórico Burt Lancaster, una bellísima aunque quizás poco creible Audrey Hepburn y una satisfactoria nómina de secundarios.

Otras películas donde interviene el pueblo KIOWA

Asalto al fuerte Clark – George Sherman (1954)
Estrella de fuego – Don Siegel (1960)
El camino de la venganza – Sydney Pollack (1968)