Western

INCOMODIDAD (El topo)

Carencia de comodidad, o sea, estar en una situación que genera displacer y molestias (…) La incomodidad es un sentimiento subjetivo de desagrado ya que no todos se sienten incómodos en las mismas situaciones. (deconceptos.com)

“Parece extraño, pero las cosas que es bueno tener y los días que se pasan de un modo agradable se cuentan muy pronto, y no se les presta demasiada atención; en cambio, las cosas que son incómodas, estremecedoras, y aun horribles, pueden hacer un buen relato, y además lleva tiempo contarlas” (novela El hobbit)
J.R.R. Tolkien (1892-1973) Escritor, poeta, filólogo y profesor universitario británico

EL TOPO (El topo) – 1970

Director Alejandro Jodorowsky
Guión Alejandro Jodorowsky
Fotografía Rafael Corkidi
Música Alejandro Jodorowsky y Nacho Méndez
Producción Producciones Panicas
Nacionalidad México
Duración 125m. Color
Reparto Alejandro Jodorowsky, Brontis Jodorowsky, Mara Lonrenzio, Julien De Meriche, Paula Romo, José Legarreta, Alfonso Arau.

“Sientes náuseas de ti mismo. No quieres traicionar más… Ahora deseas respetar la ley”

Probablemente ninguna otra película haya quebrantado la indiferencia, difundido el desconcierto crítico ni justificado tales cotas de indignación cinefílica como lo ha hecho este lisérgico mejunje de vanguardismo psicodélico y simbología cristianoide que Alejandro Jodorowsky conformó acogiéndose a las patrones expresivos del “spaghetti-western” y a la confusa doctrina de índole surrealista acuñada por el movimiento experimental derivado del grupo artístico “Pánico”. A partir del virulento y descorazonador divagar por los desiertos aztecas en busca del sentido de la vida de un pistolero taciturno, vanidoso y desafiante, el polifacético autor chileno perpetró un caótico enardecimiento del vandalismo y el fervor místico-esotérico, fragmentado en cuatro capítulos de ilaciones bíblicas (“Génesis”, “Profetas”, “Salmos” y “Apocalipsis”), que aún hoy deviene fascinante por momentos, repulsivo y pretencioso con frecuencia, y, a todas luces incómodo, cismático e incendiario. Resulta más que llamativa su profusa y gratuita utilización de enanos y seres lisiados o con extremidades cercenadas.

Otras películas que suscitan una sensación de INCOMODIDAD

Saló o los 120 días de Sodoma – Pier Paolo Pasolini (1975)
Ladybird, ladybird – Ken Loach (1994)
Canino – Yorgos Lanthimos (2009)

ANTIRRACISMO (La puerta del diablo)

El antirracismo se refiere a las creencias, los movimientos, y a las políticas adoptadas o desarrolladas para oponerse al racismo. En general, el antirracismo busca promover la idea de que el racismo es tanto dañino como generalizado, y que son necesarios cambios sistemáticos, estructurales e individuales en la política, la economía y la vida social para acabar con él. (Wikipedia)

“El feminismo debe ser antirracista y anticapitalista”
Angela Davis (1944-) Filósofa, política marxista, activista afroamericana antirracista y feminista estadounidense

LA PUERTA DEL DIABLO (Devil’s doorway) – 1950

Director Anthony Mann
Guion Guy Trosper
Fotografía John Alton
Música Daniele Amfitheatrof
Producción Metro Goldwyn Mayer
Nacionalidad Estados Unidos
Duración 84m. B/N
Reparto Robert Taylor, Paula Raymond, Louis Calhern, James Mitchell, Edgar Buchanan, Marshall Thompson, Rhys Williams, Spring Byington.

“Es difícil explicar cómo se siente un indio sobre la tierra. Es el bombeo de nuestra sangre, el amor que debemos tener. Mi padre dijo que la tierra es nuestra madre. Me crié en el valle y ahora soy parte de él. Como las montañas y las colinas, los ciervos, los pinos y el viento”

Anthony Mann inició sus gloriosos y fructíferos años cincuenta, donde excluyendo otros géneros rodó nada más y nada menos que once westerns (y a cual mejor), con este espléndido largometraje que contaba con la honrosa particularidad de ejercer, junto a FLECHA ROTA de Delmer Daves, como impulsor de una corriente de producciones comprometidas a tratar con respeto y comprensión a los nativos americanos y, al menos, reconocer a través de sus argumentos el lamentable e injusto papel que a dicha estirpe le tocó desempeñar en la historia del país. Evidenciando su virtuosismo para las situaciones dramáticas e intuyendo aquella vigorosa poética visual que ampliaría en adelante, en la que el entorno físico era utilizado para enfatizar el desasosiego interno de sus personajes protagonistas, el incansable realizador californiano cuajó esta convincente y emocionada proclama antirracista que describía las presiones e injurias que un indio de Wyoming condecorado en la Guerra de Secesión (discutible Robert Taylor) debía hacer frente para proteger a su ganadería.

Otros alegatos ANTIRRACISTAS en clave de western

Apache – Robert Aldrich (1954)
El sargento negro – John Ford (1960)
Bailando con lobos – Kevin Costner (1990)

MELODÍA (Los siete magníficos)

Sucesión de sonidos que es percibida como una sola entidad. Se desenvuelve en una secuencia lineal, es decir a lo largo del tiempo, y tiene una identidad y significado propio dentro de un entorno sonoro particular. En su sentido más literal, una melodía es una combinación de alturas y ritmo. (Wikipedia)

“La melodía es la esencia de la música”
Wolfgang Amadeus Mozart (1756-1791) Compositor austríaco

LOS SIETE MAGNÍFICOS (The magnificient seven) – 1960

Director John Sturges
Guion William Roberts
Fotografía Charles Lang
Música Elmer Bernstein
Producción Alpha Productions/The Mirisch Corporation
Nacionalidad Estados Unidos
Duración 128m. Color
Reparto Yul Brinner, Eli Wallach, James Coburn, Steve McQueen, Charles Bronson, Robert Vaughn, Horst Buchholz, Brad Dexter.

“Si Dios no los hubiese querido trasquilados no los habría hecho borregos”

Inconfesa versión en clave de western del sustancial clásico japonés de Akira Kurosawa LOS SIETE SAMURÁIS (1954), que se limitaba a trasladar a la frontera mexicana la crónica de los mercenarios contratados para defender a los habitantes de un pequeño poblado, constantemente amenazado por una banda de crueles bandidos. Habitualmente sobrevalorada pero de una enorme importancia para la posterior creación de subgéneros como el denominado “western crepuscular” o el algo prosaico y tradicionalmente infravalorado “spaghetti western” (de los cuales puede considerarse como un particular punto de partida), emerge hoy en día como una de las películas del Oeste más populares de todos los tiempos, cuyo tremendo éxito comercial (refrendado con tres insulsas secuelas, una serie televisiva y un reciente remake homónimo de Antoine Fuqua) cabría atribuirlo a su espectacular reparto, del que surgieron estrellas como McQueen, Coburn o Bronson, la espléndida melodía de regusto tabaquero a cargo de Elmer Bernstein o la siempre vigorosa y estilizada dirección de John Sturges, todo un especialista del género.

Otros películas enriquecidas por su inolvidable MELODÍA

Carros de fuego – Hugh Hudson (1981)
Cinema Paradiso – Giuseppe Tornatore (1988)
La vida es bella – Roberto Benigni (1997)

OESTE (El forastero)

1. Punto cardinal del horizonte por donde se pone el sol en los equinoccios.
2. Región o territorio situado al oeste de un país o de un área geográfica determinada
Lejano Oeste. Territorio del oeste hacia el que se dirigió la expansión de los Estados Unidos de América en el siglo XIX.
(RAE)

“Los indios no eran los únicos con pluma en el lejano oeste”
Andreu Buenafuente (1965-) Humorista, presentador y productor español

EL FORASTERO (The westerner) – 1940

forastero

Director William Wyler
Guión Jo Swerling y Niven Busch
Fotografía Gregg Toland
Música Dimitri Tiomkin
Producción Samuel Goldwyn Company
Nacionalidad Estados Unidos
Duración 99m. B/N
Reparto Gary Cooper, Walter Brennan, Doris Davenport, Charles Halton, Forrest Tucker, Paul Hurst, Tom Tyler, Dana Andrews.

“¿Casa? ¿Se refiere a una casa? (…) No, mi casa está allí fuera, una inmensa habitación con el cielo como techo”

Western de desencantada poesía y encomiable agudeza dialéctica, basado en una historia de Stuart N. Lake, que narraba en un entorno marcado por la rivalidad entre ganaderos latifundistas y colonos agricultores el peculiar enfrentamiento que se establece entre Cole Harding, un íntegro y solitario vaquero, falsamente acusado de robar un caballo, y el legendario Roy Bean, un pintoresco, voluble y despiadado bandolero (rotundo paradigma del salvaje e incivilizado Far West) que se autoproclamaría con tiránica arbitrariedad representante de la ley de una pequeña ciudad tejana. El prestigioso Wyler volvió a hacer gala de su exquisito pulso dramático e intentó, por primera vez en la historia del género y con escasa aceptación por público y crítica, insertar matices psicológicos en el desarrollo del relato. Antológica interpretación de Walter Brennan, en el papel del implacable juez, extraordinaria fotografía del gran Gregg Toland e impecable partitura musical reescrita totalmente por Alfred Newman (a petición del propio Samuel Goldwyn) pese a que en los títulos de crédito figura Tiomkin.

Otras películas ambientadas en el LEJANO OESTE

Encubridora – Fritz Lang (1952)
Los que no perdonan – John Huston (1960)
Grupo salvaje – Sam Peckinpah (1969)

RANCHO (Encubridora)

Propiedad rural donde suele haber una vivienda y a su alrededor, campos para la ganadería. La palabra se aplica con mayor frecuencia a la crianza de ganado en México, el oeste de Estados Unidos y Canadá, aunque hay ranchos en otras áreas. Los ranchos generalmente consisten en grandes áreas, pero pueden ser de casi cualquier tamaño. En el oeste de los Estados Unidos, muchas son una combinación de tierras privadas complementadas por arrendamientos de tierras de pastoreo. (Wikipedia)

“Como escuchase un llanto, me paré en el repecho y me acerqué a la puerta del rancho del camino. Un niño de ojos dulces me miró desde el lecho… ¡Y una ternura inmensa me embriagó como un vino!” (poema El niño solo)
Gabriela Mistral (1889-1957) Poeta, diplomática y pedagoga chilena

ENCUBRIDORA (Rancho Notorious) – 1952

Director Fritz Lang
Guion Daniel Taradash
Fotografía Hal Mohr
Música Ken Darby
Producción RKO/Fidelity Pictures/Vogue Productions
Nacionalidad Estados Unidos
Duración 89m. Color
Reparto Marlene Dietrich, Arthur Kennedy, Mel Ferrer, William Frawley, Lisa Ferraday, Gloria Henry, Jack Elam, John Raven, George Reeves.
* Marlene Dietrich – Get away, young man

“Si pudieras marcharte ahora y volver hace diez años…”

La tercera y definitiva aportación al western de Fritz Lang fue este elegante, romántico y desmitificador apólogo sobre el desamor y la soledad emocional, íntegramente rodado en estudio y planteado como vehículo de lucimiento para Marlene Dietrich, que describía la relación entre un vaquero con ansias de venganza por el asesinato de su novia y la apesadumbrada cantante de salón que regenta un rancho fronterizo, utilizado como refugio por los fugitivos de la ley. El peculiar tratamiento del color y los decorados, unido a las constantes estilísticas langianas, lograron insuflar al film de una intensidad onírica arrebatadora que la erigen, hoy en día, en una pequeña joya del género, además del título precursor en emplear una canción (la balada La leyenda del Chuck-a-luck de Ken Darby) como pieza subrayadora del hilo argumental, por cierto, inspirado en la novela Gunsight Whitman de Silvia Richards. El enrarecido ambiente del rodaje, fruto de las múltiples trifulcas entre la actriz y el director, valió como coartada para el productor Howard Welsh a la hora de suprimir casi media hora del montaje final.

Otras películas ambientadas en un RANCHO

Las furias – Anthony Mann (1950)
Gigante – George Stevens (1956)
Allá en el Rancho Grande – Fernando de Fuentes (1949)