Terror

XENOMORFO (Alien, el octavo pasajero)

Ente biológico extraterrestre parasitoide ficticio, antagonista de la tetralogía cinematográfica de la serie Alien, con apariciones en precuelas, secuelas, cómics, novelas, videojuegos y crossover como Alien vs. Depredador. El diseño del xenomorfo se basó en la criatura del planeta Cairos 2, diseñada por el artista suizo H. R. Giger (..) Los xenomorfos han demostrado ser seres inteligentes, pero siempre en un nivel animal, carentes totalmente de desarrollo tecnológico o individualidad (…) Referente a su memoria, poseen una memoria genética, la cual les es transmitida de sus progenitores; cualidad que les permite heredar recuerdos de otras generaciones previas. (Wikipedia)

“Los fans de la saga saben que nuestro entrañable xenomorfo es incubado en el cuerpo de los desdichados receptores tras ser introducido en el estómago de estos por un parásito” (artículo Prometheus, para dummies)
Cristian Campos (1973-) Periodista y editor español

ALIEN, EL OCTAVO PASAJERO (Alien) – 1979

Director Ridley Scott
Guion Dan O’Bannon
Fotografía Derek Vanlint
Música Jerry Goldsmith
Producción 20th Century Fox/Brandywine Productions
Nacionalidad Estados Unidos/ Reino Unido
Duración 116m. Color
Reparto Sigourney Weaver, John Hurt, Yaphet Kotto, Tom Skerritt, Veronica Cartwright, Harry Dean Stanton, Ian Holm.

“Aún no habéis comprendido a qué os enfrentáis. Un perfecto organismo. Su perfección estructural sólo está igualada por su hostilidad (…) Yo admiro su pureza, es un superviviente al que no afecta la conciencia, los remordimientos ni las fantasías de moralidad”

Apasionante intersección entre el cine de terror y la ciencia ficción de ámbito galáctico, inspirada en planteamientos esbozados en distintos clásicos de serie B de los cincuenta, sobre todo, en EL TERROR DEL MÁS ALLÁ (1958) de Edward L. Cahn, que sobrevive como una de las obras más influyentes del fantástico moderno y relumbra a una altura infinitamente superior a la de sus respectivas secuelas y precuelas, suscitadas sin otro motivo que el de alimentar otra franquicia más sin contención, pudor ni inventiva. En una sofisticada comunión de sugerencias e inquietudes filosóficas y sociológicas, narraba el letal enfrentamiento que dirimen los siete tripulantes de una nave espacial (Nostromo) con una espeluznante alimaña parasitaria, babosa y multiforme, de ingente fuerza, agilidad y capacidad de adaptación. Un thriller futurista sobrecogedor, angustioso y claustrofóbico, narrado a través de una hábil y minuciosa progresión del suspense, que cambió definitivamente el papel de la mujer en las películas del género y estableció un modelo referencial con el repulsivo diseño de connotaciones fálicas del xenomorfo, creado por H.R. Giger y perfeccionado por Carlo Rambaldi.

Otras películas donde se plagia al XENOMORFO

La galaxia del terror – Bruce D. Clark (1981)
Creature – William Malone (1985)
Lifeforce, fuerza vital – Tobe Hooper (1985)

TRANSMUTACIÓN (El lobo humano)

Acción de cambiar o transformarse una persona o cosa. (K Dictionaries Ltd)

“Para amarte me he desgarrado el mundo de los hombros y he quedado desierta en mar y estrella, sencilla como la claridad. Aquí no hay geografía para manos ni espíritu. Estoy sobre el silencio y en el silencio mismo de una transmutación donde nada es orilla” (poema Transmutación)
Julia de Burgos (1914-1953) Poetisa portorriqueña

EL LOBO HUMANO (Werewolf of London) – 1935

Director Stuart Walker
Guion Robert Harris
Fotografía Charles Stumar
Música Karl Hajos
Producción Universal
Nacionalidad Estados Unidos
Duración 79M. B/N
Reparto Henry Hull, Warner Oland, Valerie Hobson, Lester Matthews, Spring Byington, Ethel Griffes, Clark Williams, J.M. Kerrigan.

“El hombre lobo no es hombre ni lobo, sino una criatura satánica con las peores cualidades de ambos”

Primera incursión sonora en el tema de la licantropía, que, junto a otra proverbial y algo vetusta producción de la Universal, EL HOMBRE LOBO (1941) de George Waggner, contribuyó a establecer las bases fímicas para futuras manifestaciones del personaje, sin duda, uno de los más emblemáticos y prolíficos de la historia del género fantástico. Si bien esta segunda versión, deslucida por la espantosa actuación de Lon Chaney Jr. y un sentido de la atmósfera harto discutible, afianzó el definitivo arquetipo de este atormentado ser, la película de Stuart Walker adquiere en la actualidad mayor interés por el atractivo lirismo primitivo de su realización y por un argumento mucho más persuasivo, aderezado con precisos toques de osado humor negro, donde el origen de la maldición se localizaba en las montañas del Tíbet y la víctima era un destacado doctor en botánica londinense. El estupendo maquillaje de Jack Pierce (responsable también de la subsiguiente transmutación) inspiraría posteriores relecturas del mito, como la preciosista y filosófica LOBO (1994) de Mike Nichols.

Otras películas que contienen una TRANSMUTACIÓN licantrópica

La maldición del hombre-lobo – Terence Fisher (1961)
Un hombre-lobo americano en Londres – John Landis (1981)
El hombre lobo – Joe Johnston (2010)

MOSCA (La mosca)

Insecto de cuerpo negro de unos 6mm de largo, con dos alas transparentes cruzadas de nervios, seis patas muy finas con uñas y ventosas, ojos grandes y salientes, y un aparato bucal para chupar las sustancias de que se alimenta. (google.com)

“Desde el principio me encantó trabajar con moscas. Me fascinaron, y me siguieron hasta en mis sueños”
Christiane Nüsslein-Volhard (1942-) Genetista alemana

LA MOSCA (The fly) – 1958

Director Kurt Neumann
Guion James Clavell
Fotografía Karl Struss
Música Paul Santell
Producción 20th Century Fox
Nacionalidad Estados Unidos
Duración 94m. Color
Reparto Al Hedison, Patricia Owens, Vincent Price, Herbert Marshall, Torben Meyer, Kathleen Freeman, Betty Lou Gerson, Eugene Borden.

“Cuánto más sé, más seguro estoy de lo poco que conozco”

Apreciable traslación cinematográfica del conocido relato de George Langelaan, que, debido a la habilidosa construcción argumental ideada por James Clavell y el creciente clima de turbación e incertidumbre que dispersa su desarrollo narrativo, ha adquirido un lugar de privilegio entre aquellos modestos clásicos estadounidenses que avivaron el género fantástico de los cincuenta. En un portento de equilibrio entre el drama de corte intimista y una reproducción del horror a través de la insinuación y un empleo del sonido tan sutil como pavoroso, la película desmitificaba tanto las “monster movies” como los tradicionales “mad doctors” al describir la tragedia humana que vive un hogareño científico tras prosperar en su inverosímiles experimentos sobre transmisión de la materia. El óptimo recibimiento de este ejemplo de la feroz autoridad con la que lo aberrante puede irrumpir en la vida cotidiana propició un par de imprescindibles secuelas, EL REGRESO DE LA MOSCA (1959) de Edward Bernds y LA MALDICIÓN DE LA MOSCA (1965) de Don Sharp, así como un poderoso e impactante remake homónimo a cargo de David Cronenberg en 1986.

Otras películas con presencia de la MOSCA

La mosca y sus peligros – Ernesto Gunche y Eduardo Martinez de la Pera (1920)
El señor de las moscas – Peter Brook (1963)
La mosca hispánica – Bob Kellett (1976)

PARTICIÓN (El estrangulador de Boston)

Reparto o división de un todo en varias partes. (google.es)
Pantalla partida Composición visual en la que el fotograma se fragmenta en dos o más imágenes separadas que no se superponen.

“Años después, cuando por fin completa la irrevocable partición quedaba, de remoto confín llegó el poeta. ¡Ay! Todo campo deslindado estaba, y toda cosa a su señor sujeta” (poema La partición de la tierra)
Friedrich Schiller (1759-1805) Poeta, dramaturgo, filósofo, historiador y editor alemán

EL ESTRANGULADOR DE BOSTON (The Boston strangler) – 1968

Director Richard Fleischer
Guion Edward Anhalt
Fotografía Richard H. Kline
Música Lionel Newman
Producción 20th. Century Fox
Nacionalidad Estados Unidos
Duración 118m. Color
Reparto Tony Curtis, Henry Fonda, George Kennedy, Hurd Hatfield, Mike Kellin, Jeff Corey, Murray Hamilton, Sally Kellerman, William Marshall.

“Esta es la historia de ‘Albert DeSalvo’, el estrangulador confeso de Boston. Los personajes e incidentes que están a punto de presenciar se basan en hechos reales”

Astuta e inquietante adaptación de un libro homónimo de Gerald Frank en el que se reconstruía la famosa historia de un maníaco sexual, fontanero de profesión y casado con una emigrante alemana, que, entre 1962 y 1964, mantuvo aterrorizada a la metópoli bostoniana con un bagaje de trece mujeres cruentamente asesinadas. Una crónica brillantemente atildada por Richard Fleischer con un riguroso afán documentalista, que rehusaba cualquier efectismo e indulgencia (si exceptuamos su sensacional tratamiento del entonces vanguardista recurso de la pantalla partida o, más bien, multipantalla) y mantenía una postura absolutamente distante ante los patológicos hechos; circunstancia esta última que insufló a este depurado policíaco de una atmósfera compleja y ambigua, que incluso se permitía entreabrir conjeturas acerca de la definitiva culpabilidad del protagonista. Gracias a una caracterización magistral, Tony Curtis acabó terminantemente con su imagen de actor frívolo y se ganó el respeto de la crítica especializada con una soberbia demostración de su talento interpretativo.

Otras películas que aplican el recurso de PANTALLA PARTIDA

Napoleón – Abel Gance (1927)
Carrie – Brian De Palma (1976)
Annie Hall – Woody Allen (1977)

CONDE (Drácula)

Conde es uno de los títulos europeos con los que los monarcas muestran su gratitud a ciertas personas. Este reconocimiento suele llevar parejo un determinado tratamiento asociado al mismo pero actualmente no concede ningún tipo de privilegio, como antaño que recibían tierras o exenciones de impuestos, entre otras gracias. Su forma femenina es condesa y su señorío se denomina condado. (Wikipedia)

“Uno de los oficios más distinguidos que hallamos entre las dignidades de la Corona de Asturias, fue el de Conde: el cual, como en el reino de los Godos, estaba destinado al desempeño de varios importantes negocios, aunque reducido su número y ocupación al estado de una república pobre y casi precaria”
Juan de Mariana (1536-1624) Jesuita, teólogo e historiador español

DRÁCULA (Dracula) – 1931

Director Tod Browning
Guion Garrett Fort y Dudley Murphy
Fotografía Karl Freund
Música Jacques Offenbach, Pyotr Ilyich Tchaikovsky, Franz Schubert y Richard Wagner
Producción Universal
Nacionalidad Estados Unidos
Duración 72m. B/N
Reparto Bela Lugosi, Helen Chandler, David Manners, Dwight Frye, Edward Van Sloan, Herbert Bunston, Frances Dade, Joan Standing.

“Este es un vino muy viejo. Espero que le guste (…) Yo nunca bebo… vino.”

Indiscutible clásico del cine de terror, basado en la celebérrima novela de Bram Stocker, que significó uno los grandes éxitos surgidos de los estudios Universal y, que, junto a EL DOCTOR FRANKENSTEIN (1931) de James Whale, contribuyó de manera decisiva a sentar las bases del género con la llegada del sonoro. Inspirada en la adaptación teatral homónima de Hamilton Deane y John L. Badderston, reseñaba el ínclito enfrentamiento entre el conde transilvano que se alimentaba de sangre y el estudioso/cazador de vampiros profesor Van Helsing a través de una siniestra y pesadillesca puesta en escena de poderosa consistencia dramática y fascinadora estilización barroca. El fallecimiento de Lon Chaney a raíz de un cáncer de garganta le concedería la oportunidad de convertirse en estrella al mediocre y por entonces semidesconocido Bela Lugosi, quien se identificó de por vida con su personaje hasta el punto de dormir los últimos años de su vida en un ataúd e, incluso, sería enterrado a petición de sus familiares (y por expresa voluntad del actor) con la capa de satén negro y rojo que utilizó durante el rodaje.

Otras películas protagonizadas por un CONDE o una CONDESA

Esposas frívolas – Erich von Stroheim (1922)
Senso – Luchino Visconti (1954)
La edad de la inocencia – Martin Scorsese (1993)