Terror

OFTALMÓLOGO (El hombre con rayos X en los ojos)

Médico que está especializado en todas las enfermedades y trastornos que pueden afectar a los ojos y a la calidad de la visión. Gracias a todos los dispositivos y aparatos que ayudan en el estudio de la visión y la integridad estructural del ojo, se pueden detectar trastornos y determinar las modalidades de corrección. (salud.ccm.net)

“Parece que le gusta el contacto de los hombres, pero no por ello se deja llevar cuando se siente molestada. Demuestra una cierta fuerza de carácter y se muestra protectora y maternal con el chico estrábico, pero también con la mujer del oftalmólogo cuando esta se encuentra al borde de un ataque de nervios” (novela Ensayo sobre la ceguera)
José Saramago (1922-2010) Escritor, novelista, poeta, periodista y dramaturgo portugués

EL HOMBRE CON RAYOS X EN LOS OJOS (X: The Man with the X-Ray Eyes) – 1963

Director Roger Corman
Guion Robert Dillon y Ray Russell
Fotografía Floyd Crosby
Música Les Baxter
Producción American International/Alta Vista
Nacionalidad Estados Unidos
Duración 79m. Color
Reparto Ray Milland, Diana Van der Vlis, Harold Stone, John Hoyt, Lorrie Summers, Morris Ankrum, Don Rickles, John Dierkes, Dick Miller.

“¿Salvado? No. He venido a decirte lo que veo. Hay grandes tinieblas. Más allá del tiempo mismo y más allá de la oscuridad. Una luz que brilla, cambia y en el centro del universo… ¡el ojo que nos ve a todos!”

Proverbial aunque usualmente desatendido clásico de la ciencia-ficción de serie B acerca del angustioso e irrefrenable proceso de autodestrucción al que se abona un reconocido oftalmólogo por su testarudez en incrementar los límites de la visión a través de un suero de su propia inventiva, cuyo empleo le otorga la facultad de verlo todo mediante Rayos X. Tres semanas de apresurado rodaje con un presupuesto inferior a 300.000 dólares fueron suficientes para que Roger Corman edificara con su particular dinamismo descriptivo esta concisa y desoladora parábola en torno a la egocéntrica y casi injuriosa propensión del ser humano a pretender tergiversar la naturaleza de la realidad, que tan buenos resultados propició para los estudios Universal de los años treinta en su contumaz personificación del “mad doctor”. Cabe reseñar la singularidad y belleza plástica de los efectos especiales, perfilados gracias al innovador procedimiento del Spectarama, así como la inconmensurable caracterización de Ray Milland, en el último gran papel como protagonista de su carrera como actor.

Otras películas que cuentan con un OFTALMÓLOGO entre sus protagonistas

Una mujer peligrosa – Felix E. Feist (1952)
Angustia – Bigas Luna (1987)
Delitos y faltas – Woody Allen (1989)

NIGROMANCIA (La brujería a través de los tiempos)

1. Procedimiento adivinatorio que consiste en predecir el futuro por medio de la invocación a los espíritus de los muertos.
2. Conjunto de conocimientos y prácticas que intentan conjurar y someter los malos espíritus y las fuerzas maléficas ocultas para causar daño a los demás.
(google.es)

“Hay menos tiempo que lugar, no obstante hay lugares que duran un minuto y para cierto tiempo no ha lugar. Lo propone el ritual, lo dice el faro, lo repite el viajero, lo aprende el nigromante: el tiempo es una calma artesanal” (libro El olvido está lleno de memoria)
Mario Benedetti (1920-2009) Escritor, poeta, dramaturgo y periodista uruguayo

LA BRUJERÍA A TRAVÉS DE LOS TIEMPOS (Häxan) – 1922

Director Benjamin Christensen
Guión Benjamin Christensen
Fotografía Johan Ankerstjerne
Música Launy Gröndahl
Producción Svensk Filmindustri/Aljosha Production
Nacionalidad Dinamarca/ Suecia
Duración 102m. B/N
Reparto Benjamin Christensen, Maren Pedersen, Emmy Schönfeld, Oscar Stribolt, Elith Pio, Tora Teje, Clara Pontoppidan, Karen Whinter.

“La creencia en espíritus malignos, hechicería y brujería es el resultado de ingenuas nociones sobre el misterio del universo”

El pletórico talento fílmico de Benjamin Christensen, posteriormente derrochado con arbitrariedad en Hollywood, se puso de manifiesto en este inclasificable tratado sociológico sobre la arraigada propensión a justificar lo oculto con coartadas de analogía demoníaca, cuya enjundia, repercusión e influencia en cineastas del fuste de Dreyer o Bergman lo perpetúan como un pilar imprescindible del cine nórdico, incluso europeo. Alternando escenas dramatizadas con un realismo neurálgico e inusitado con imágenes documentales procedentes de libros o archivos judiciales de los siglos XV a XVII, todas ellas en torno a prácticas relacionadas con la nigromancia (aquelarres, misas negras) o la superstición (represiones inquisitoriales o trastornos de orden psiquiátrico confundidos con posesiones satánicas), el realizador danés (que interpretaba al mismísimo diablo) proponía un inquietante recorrido iconográfico por la crueldad y la injusticia propia de la condición humana, asentado en una plasticidad de referencias pictóricas goyescas o flamencas, con ecos de Brueghel, El Bosco o Durero.

Otras películas que tratan sobre el arte de la NIGROMANCIA

El golem – Paul Wegener y Carl Boese (1920)
Arde, bruja, arde – Sidney Hayers (1962)
La bruja – Robert Eggers (2015)

RESURRECCIONISTA (Ladrón de cadáveres)

Término que no existe en el diccionario de la Real Academia Española (…) Se trata de la palabra utilizada para referirse a la persona que exhumaba cadáveres ilegalmente con el propósito de venderlos a los anatomistas. Otra forma de referirse al ladrón de cuerpos común, que existe desde tiempos inmemorables. Prácticamente desde que colocasen joyas y bienes preciados al primer egipcio ilustre (…) Los resurreccionistas que nos ocupan vivieron su macabra edad de oro a lo largo del siglo XVIII y XIX, y robaban cadáveres recién enterrados -aún frescos- para venderlos a buen precio a los anatomistas. (caninomag.es)

“Es curioso que una de las ‘normas’ de los resurreccionistas era la de, a pesar de secuestrar el cadáver, no robar ninguna de las pertenencias con las que este había sido enterrado a pesar de su valor, quizá por superstición, quizá por miedo a represalias mayores… Aunque, como cabe esperar, no todos aceptaban esta norma”
Javier Pérez Campos (1989-) Periodista y escritor español

EL LADRÓN DE CADÁVERES (The body snatcher) – 1935

Director Robert Wise
Guión Philip MacDonald y Carlos Keith
Fotografía Robert DeGrasse
Música Roy Webb
Producción RKO
Nacionalidad Estados Unidos
Duración 73m. B/N
Reparto Boris Karloff, Bela Lugosi, Henry Daniell, Edith Atwater, Rita Corday, Donna Lee, Russell Wade, Robert Clarke, Sharyn Moffett.

“Hombres ignorantes han entorpecido el progreso médico con leyes estúpidas e injustas. Si esa torpeza no cesa, los médicos tienen que buscar otros caminos”

Tercera y última película que Wise realizó a las órdenes del productor y maestro del terror sugerido Val Lewton, metido aquí también en labores de co-guionista bajo el seudónimo de Carlos Keith, que adaptaba la siniestra novela homónima de Robert L. Stevenson acerca de la ilícita, e incluso, parricida apropiación de cuerpos humanos con fines médicos y/o experimentales que proliferó a principios del siglo XIX por tierras sajonas, y que tuvo a la tristemente famosa pareja de resurreccionistas Burke/Hare como fidedignos referentes. Esta tenebrosa fábula gótica localizada en el Edimburgo de 1831 absorbía las consabidas fórmulas del horror no explícito (escalofriantes elipsis, amenazadores juegos de luces y sombras, etc.) para exponernos una reflexión moral sobre la disyuntiva entre el deber científico y la deontología profesional, que subyugaba por la grácil sobriedad narrativa de su director y por la letárgica firmeza interpretativa de un Boris Karloff opuesto por última vez a su otrora máximo rival en el género, Bela Lugosi, por entonces ya sumergido en una tortuosa decadencia física y profesional.

Otras películas donde aparece algún RESURRECCIONISTA

Historia de dos ciudades – Jack Conway (1935)
La carne y el demonio – John Gilling (1960)
El Dr. Jekyll y su hermana Hyde – Roy Ward Baker (1971)

CRUCIFIJO (Las novias de Drácula)

Imagen tridimensional de Jesucristo crucificado, es normalmente la imagen que representa a la iglesia católica romana. La cruz es un símbolo de culto que tiene existencia en el cristianismo por más de miles de años, tanto en la cultura egipcia, babilónica y asiria usaron y adoraron dicha representación del poder del hijo de Dios en el mundo. (conceptodefinicion.de)

“Él lleva en sus entrañas dibujos animados, desvanes tristes y errados de una infancia perdida. Un acertijo, un crucifijo envuelto en un misterio dentro de un enigma y cinco estigmas” (canción La herida secreta)
Enrique Bunbury (1967-) Cantante, compositor, multinstrumentista y músico español de rock

LAS NOVIAS DE DRÁCULA (The brides of Dracula) – 1960

novias

Director Terence Fisher
Guión Jimmy Sangster, Peter Bryan y Edward Percy
Fotografía Jack Asher
Música Malcolm Williamson
Producción Hammer Films
Nacionalidad Gran Bretaña
Duración 85m. Color
Reparto Peter Cushing, Yvonne Monlaur, David Peel, Freda Jackson, Martita Hunt, Mona Washbourne, Miles Malleson, Henry Oscar.

“El vampiro chupa la sangre a través del beso y hace de su víctima otro vampiro. Así el culto crece, muy lentamente, pero crece”

Ante la contundente negativa de Christopher Lee a resucitar la figura del vampírico conde tras el sorprendente éxito crítico y comercial alcanzado con DRÁCULA (1958), la Hammer optó por delegar el protagonismo de su secuela a uno de sus más perturbadores y aventajados prosélitos: el barón Meinster, un individuo de sospechosas connotaciones nazis, cuya edípica venganza y posterior enfrentamiento con el justiciero doctor Abraham Van Helsing conforman la esencia de esta pequeña joya del género fantástico. Dosificando con su habitual elegancia el desvarío y la fanática intemperancia que brindaba el guión, así como sus sugerentes matices erótico-fetichistas, Terence Fisher rubricó uno de los más categóricos e ingeniosos exponentes fantásticos del período de esplendor de la añorada productora, maravillosamente interpretado y moldeado con el ejemplar tratamiento pictórico que le confería tanto su formidable fotografía como el extraordinario diseño artístico de Bernard Robinson.

Otras películas que contienen alguna escena donde un CRUCIFIJO cobra verdadero protagonismo

Viridiana – Luis Buñuel (1961)
El exorcista – William Friedkin (1973)
El cuarto hombre – Paul Verhoeven (1983)

VAINA (La invasión de los ladrones de cuerpos)

1. Envoltura tierna y alargada en la que están encerradas en hilera las semillas de ciertas plantas y que está formada por dos piezas o valvas.
2. Envoltura alargada de ciertas cosas.
(google.es)

“¡Celestial! ¿No te busca con sus ojos la planta, no tiende hacia ti los tímidos brazos la baja maleza? Para encontrarte rompe la semilla cautiva su vaina; para bañarse en tus ondas, vivificado por ti, sacude el bosque la nieve, como un ropaje superfluo” (poema Al éter)
Friedrich Hölderlin (1770-1843) Poeta lírico alemán

LA INVASIÓN DE LOS LADRONES DE CUERPOS (Invasion of the body snatchers) – 1956

Director Don Siegel
Guión Daniel Mainwaring
Fotografía Ellsworth Fredericks
Música Carmen Dragon
Producción Walter Wanger Productions
Nacionalidad Estados Unidos
Duración 80m. B/N
Reparto Kevin McCarthy, Dana Wynter, Larry Gates, Jean Willes, King Donovan, Ralph Dumke, Carolyn Jones, Virginia Christine.

“No quiero vivir en un mundo sin amor, o dolor, o belleza, prefiero morir”

De regreso a la pequeña localidad de Santa Mira (California), un médico descubre como unos seres de otro planeta, surgidos como clones sin raciocinio de unas enormes vainas, van reemplazando a toda la población para apoderarse progresivamente de la Tierra. Este pérfido e ingenioso planteamiento argumental, inspirado en la novela homónima de Jack Finney, ocultaba tras su descripción costumbrista una aterradora parábola de los sistemas totalitarios y, muy especialmente, de la histérica paranoia persecutoria azuzada por el senador McCarthy. La película, plasmada con el vigor narrativo propio de Siegel y el habitual laconismo de las producciones fantásticas de serie B, soportó el menosprecio de la crítica del momento para transformarse con el paso del tiempo en una sólida e incuestionable pieza de culto, homenajeada en numerosas ocasiones y objeto de dos desemejantes remakes: LA INVASIÓN DE LOS ULTRACUERPOS (1978) de Philip Kaufman, que trasladaba con revitalizadora desenvoltura la acción a la urbe de San Francisco, y SECUESTRADORES DE CUERPOS (1993) de Abel Ferrara, tan mediocre como absolutamente innecesaria.

Otras películas donde aparecen otros tipos de VAINAS

eXistenZ – David Cronenberg (1999)
La guerra de las galaxias. Episodio I: La amenaza fantasma – George Lucas (1999)
Déjame salir – Jordan Peele (2017)