Fay Wray

DECADENCIA (La marcha nupcial)

Fase de colapso social en que se produce un quiebre tanto de la cultura y las instituciones civiles como de otras características propias de una sociedad (valores, costumbres), para cambiar o transformarse en algo nuevo. En general, se habla de decadencia en referencia al deterioro o descuido de una cosa, en la cual el descuido o el paso del tiempo van causando estragos. (significados.com)

“Los hombres y pueblos en decadencia viven acordándose de dónde vienen; los hombres geniales y pueblos fuertes solo necesitan saber a dónde van”
José Ingenieros (1877-1925) Médico, psiquiatra, criminólogo, farmacéutico, escritor, docente, filósofo y sociólogo ítalo-argentino

LA MARCHA NUPCIAL (The wedding march) – 1928

marcha

Director Erich Von Stroheim
Guion Erich Von Stroheim y Harry Carr
Fotografía Hal Mohr, William McGann, Harry Thorpe y Roy Klaffki
Música John S. Zamecnik
Producción Paramount/Famous Lasky Corporation
Nacionalidad Estados Unidos
Duración 119m. B/N
Reparto Erich Von Stroheim, Fay Wray, Zasu Pitts, Matthew Betz, George Fawcett, Maude George, Dale Fuller, George Nichols, Hughie Mack.

“Deja el póquer y a tus carísimas amiguitas, ¡o cásate por dinero!”

Puliendo su alambicado barroquismo con una mayor atención por la psicología de los personajes y las relaciones con su entorno, Erich Von Stroheim persistió en esgrimir su hiperbólico retrato de la decadencia de la aristocracia vienesa como pretexto para ensamblar estigmas humanos tan capitalmente pecaminosos como la envidia, la codicia o la lujuria dentro de una casi inconciliable atmósfera de sensual melancolía. Así pues, en esta imposible historia de amor entre una humilde provinciana y un díscolo príncipe arruinado, que los productores amputaron y dividieron en dos partes (aunque su autor acabó logrando que su hoy desaparecida continuación, ‘La luna de miel’, jamás se estrenara en América), convivían pasajes románticos de un desmesurado lirismo floral con virulentas y confabuladoras escenas de desenfreno lascivo, una marcha castrense fotografiada en un experimental sistema bicromático o una ceremonia nupcial tormentosamente fetichista, básica para refrendar la sórdida potestad del aliciente económico sobre el amor idealista. Extraordinarios decorados de Richard Day.

Otras películas ambientadas en un entorno de DECADENCIA moral

Quo Vadis – Mervyn Leroy (1951)
La Dolce Vita – Federico Fellini (1960)
Antes que el diablo sepa que has muerto – Sidney Lumet (2007)

GORILA (King Kong)

Mono antropoide de unos 180 cm de altura, muy corpulento y fuerte, con pelaje negro, brazos largos, patas cortas, nariz aplastada y ojos pequeños y hundidos; se alimenta de vegetales y vive en grupos en los bosques del África ecuatorial. (google.es)

“Las drogas son como tener sexo con un gorila, tú no decides cuando parar, el gorila decide cuando parar”
Dave Mustaine (1961-) Músico estadounidense, líder de la banda Megadeth

KING KONG (King Kong) – 1933

kong

Director Merian C. Cooper y Ernest B. Shoedsack
Guión James Creelman y Ruth Rose
Fotografía Eddie Linden, J.O. Taylor y Vernon Walker
Música Max Steiner
Producción RKO
Nacionalidad Estados Unidos
Duración 100m. B/N
Reparto Robert Armstrong, Fay Wray, Frank Reicher, Bruce Cabot, Noble Johnson, Sam Hardy, Steve Clemente, James Flavin, Roscoe Ates.

“No, no fueron los aviones. La belleza mató a la bestia”

Variación del mito de la Bella y la Bestia, erigida en una inmortal obra maestra del fantástico y en uno de los grandes iconos del Séptimo Arte, cuyo brutal éxito popular sigue aún provocando secuelas e imitaciones del todo infructuosas, pues su creatividad e inventiva jamás podrá ser suplantada por el raudo progreso tecnológico de los efectos especiales. Las nefastas consecuencias que reporta la perturbadora fascinación amorosa que contrae por una actriz rubia un titánico gorila adorado por los aborígenes de una misteriosa isla de Malasia, metáfora de la ruindad humana por explotar la naturaleza con fines materialistas, deparaba una insólita amalgama de aventuras exóticas, terror y descabellado romanticismo irracional, reproducida con pletórica magia y un marcado registro erótico por la mirífica conjunción entre sus realizadores, el productor Cooper y el documentalista Schoedsack, y el talento de Willis O’Brien como animador de figuras moldeables y pionero de la técnica del “stop-motion”, consiguiendo entre todos escenas tan insignes como la lucha de Kong con el ave prehistórica o el antológico epílogo en el Empire State.

Otras películas sobre GORILAS

Gorilas en la niebla – Michael Apted (1988)
Mi gran amigo Joe – Ron Underwood (1998)
Instinto – Jon Turteltaub (1999)

CINEGÉTICA (El malvado Zaroff)

Arte de la caza. (google.com)

“Pinta las dulces Gracias, o la desnuda Europa, en el pulido borde de un vaso de marfil, o a Diana, diosa virgen de desceñida ropa, con aire cinegético, o en grupo pastoril” (poema J.J. Palma)
Rubén Darío (1867-1916) Poeta, periodista y diplomático nicaragüense

EL MALVADO ZAROFF (The most dangerous game) – 1932

zaroff

Director Ernest B. Schoedsack e Irving Pichel
Guion James Ashmore Creelman
Fotografía Henry Gerrard
Música Max Steiner
Producción RKO
Nacionalidad Estados Unidos
Duración 63m. B/N
Reparto Joel McCrea, Fay Wray, Leslie Banks, Robert Armstrong, Noble Johnson, Steve Clements, William Davidson, Hale Hamilton.

“A la bestia de la selva que mata para sobrevivir la llaman salvaje, y al hombre que mata por placer le llaman civilizado”

Magistral adaptación de un relato estremecedor de Richard Connell que catapultó el paradigmático tema de la caza del hombre como reflejo de los instintos más malignos y aberrantes de la condición humana, convirtiéndose en uno de los grandes hitos en la historia del cine fantástico. A través de una atmósfera tan poética y conmovedora como irrespirable y un sentido del ritmo absolutamente vibrante, narraba las terroríficas correrías de un despótico y astuto aristócrata de origen soviético que dedicaba su enfermiza existencia a la colección de piezas cinegéticas humanas, obtenidas en implacables y siniestras cacerías por la selva de su recóndita isla privada, de nombre Barracuda. Una excéntrica y perturbadora manifestación del inescrutable misterio del Mal, en cierto modo vaticinadora de un cataclismo moral en ciernes, forjada por el ingenioso equipo técnico y artístico que al año siguiente engendraría la mítica KING KONG e interpretada por un gran trío protagonista, con un espléndido Banks en el piel del vil conde y la soberbia pareja McCrea/Wray como los acosados náufragos.

Otras películas sobre la CINEGÉTICA

Hatari – Howard Hawks (1962)
La caza – Carlos Saura (1965)
El cazador – Michael Cimino (1978)