Joel McCrea

DIFAMACIÓN (Esos tres)

Acto de comunicar una acusación hacia otra persona que puede causar un daño en el honor, dignidad o reputación de quien se acusa; siempre que no esté fundamentada en pruebas fehacientes. (Wikipedia)

“Cuando un gobierno se halla decidido a difamar, destruir y asesinar a un héroe, lo puede hacer con toda impunidad. Es que ahora nos gobiernan los hombres y no las leyes.”
Taylor Caldwell (1900-1985) Novelista inglesa

ESOS TRES (These three) – 1936

Director William Wyler
Guion Lillian Hellman
Fotografía Gregg Toland
Música Alfred Newman
Producción Samuel Goldwyn Company
Nacionalidad Japón
Duración 88m. B/N
Reparto Miriam Hopkins, Merle Oberon, Joel McCrea, Catherine Doucet, Alma Kruger, Bonita Granville, Walter Brennan.

«Cuando tres personas acuden a ti con sus vidas desplegadas sobre una mesa para que las hagas pedazos, lo único honesto que puedes hacer es darles la oportunidad de salir ilesas.»

En 1934, Lillian Hellman obtuvo su primer gran éxito teatral con The children’s hour, drama inspirado en una historia real acontecida en el prejuicioso e intolerante Edimburgo de 1810, donde dos maestras y antiguas compañeras de la universidad vieron truncada tanto su vida profesional como su reputación tras ser vilmente difamadas por una alumna de ser amantes. Fiel a su astuto espíritu emprendedor, Samuel Goldwyn compró los derechos de la obra y contrató a la osada dramaturga de Nueva Orleans para que adaptara su propio libreto, pero, al parecer, no tuvo muy en cuenta la inevitable estrechez del Código Hays, que intervino imponiendo un nuevo título y forzando a sustituir su trasfondo lésbico por un conflicto heterosexual a tres bandas. William Wyler, como siempre, impecable al adecuar la puesta en escena a su característica meticulosidad descriptiva y a un extremo perfeccionismo en la dirección de actores, acabaría desquitándose de aquellas restricciones censoras dirigiendo un remake mucho más fiel al argumento original, LA CALUMNIA (1961), con Audrey Hepburn y Shirley MacLaine como pareja protagonista.

Otras películas cuyo argumento gira alrededor de una DIFAMACIÓN

El honor perdido de Katharina Blum – Volker Schlöndorff y Margarethe von Trotta (1975)
Ausencia de malicia – Sydney Pollack (1981)
La caza – Thomas Vinterberg (2012)

CAZA (El malvado Zaroff)

Acción de cazar. (RAE)
El instinto de supervivencia es uno de los más fuertes. Todos estamos dispuestos a pelear por sobrevivir a las circunstancias adversas (…) El cine no ha sido ajeno a este tipo de historias, sino que ha creado unas cuantas memorables. Pueden describirse como de ‘caza del hombre‘ las películas en que una persona, o grupo de personas, se consideran muy poderosas e investidas de autoridad, de modo que por la fuerza bruta están dispuestos a atrapar y eliminar a quien se le ponga por delante. (decine21.com)

«Sin duda, no hay cacería como la caza de hombres y aquellos que han cazado hombres armados durante el suficiente tiempo y les ha gustado, en realidad nunca se interesarán por nada más.»
Ernest Hemingway (1899-1961) Escritor y periodista estadounidense

EL MALVADO ZAROFF (The most dangerous game) – 1932

dangerous

Director Irving Pichel y Ernest B. Schoedsack
Guion James Ashmore Creelman
Fotografía Henry Gerrard
Música Max Steiner
Producción RKO
Nacionalidad Estados Unidos
Duración 63m. B/N
Reparto Joel McCrea, Fay Wray, Leslie Banks, Robert Armstrong, Noble Johnson, Steve Clements, William Davidson, Hale Hamilton.

«A la bestia de la selva que mata para sobrevivir la llaman salvaje, y al hombre que mata por placer le llaman civilizado»

Magistral adaptación de un relato estremecedor de Richard Connell que catapultó el paradigmático tema de la ‘caza del hombre’ como reflejo de los instintos más malignos y aberrantes de la condición humana, convirtiéndose en uno de los grandes hitos en la historia del cine fantástico. A través de una atmósfera tan poética y conmovedora como irrespirable y un sentido del ritmo absolutamente vibrante, narraba las terroríficas correrías de un despótico y astuto aristócrata de origen soviético que dedicaba su enfermiza existencia a una colección de piezas cinegéticas humanas, obtenidas en implacables y siniestras cacerías por la selva de su recóndita isla privada, de nombre Barracuda. Una excéntrica y perturbadora manifestación del inescrutable misterio del Mal, en cierto modo vaticinadora de un cataclismo moral en ciernes, forjada por el ingenioso equipo técnico y artístico que al año siguiente engendraría la mítica KING KONG e interpretada por un gran trío protagonista, con un espléndido Leslie Banks en el piel del vil conde y la soberbia pareja McCrea/Wray como los acosados náufragos.

Otras películas que tratan el tema de la CAZA DEL HOMBRE

La presa desnuda – Cornel Wilde (1975)
Perseguido – Paul Michael Glaser (1987)
Battle Royale – Kinji Fukasaku (2000)

DESIGUALDAD (Calle sin salida)

Condición o circunstancia de no tener una misma naturaleza, cantidad, calidad, valor o forma que otro, o de diferenciarse de él en uno o más aspectos. (google.com)
Se entiende por desigualdad social a una situación de disparidad o desventaja de alguna porción de la ciudadanía de un país, o entre países de una región, o entre regiones del mundo, respecto a otras que se ven favorecidas injustamente. (concepto.de)

“No tiene sentido decir que los hombres son iguales ante la ley, cuando es la ley mantenedora de su desigualdad”
Ramiro de Maeztu (1875-1936) Diplomático y escritor español

CALLE SIN SALIDA (Dead end) – 1937

dead

Director William Wyler
Guion Lillian Hellman
Fotografía Gregg Toland
Música Alfred Newman
Producción United Artists
Nacionalidad Estados Unidos
Duración 93m. B/N
Reparto Sylvia Sidney, Joel McCrea, Huphrey Bogart, Marjorie Main, Claire Trevor, Ward Bond, Wendy Barrie, Allen Jenkins, Billy Halop.

«Puede ser que esté equivocado. Todos cometemos errores, jefe. Por eso ponen la goma en los extremos de los lápices»

Una de las obras más insólitas surgidas de la fructífera asociación entre William Wyler y el productor Samuel Goldwyn la encontramos en esta notable combinación de drama social y cine negro, basada en la homónima pieza teatral realista de Sidney Kingsley, que, con el tenue trasfondo de una sensible historia de amor, presentaba la vida cotidiana en un conflictivo suburbio neoyorquino (impecablemente recreado en estudio) para incidir en la desigualdad económica y el paro como principales causas de la delincuencia. Sin poder evitar la procedencia escénica del relato, la película fundamentó su valor artístico en la habitual destreza descriptiva de su infravalorado realizador, así como en sus elevadas dotes en la dirección de actores, comandados por un Humphrey Bogart en plena ascensión al estrellato. Entre el reparto, cabía destacar la incorporación a la gran pantalla de los ‘Dead End Kids’, un grupo juvenil procedente del East Side que ya había protagonizado la versión teatral en Broadway, y, que a partir de entonces, gozaría de cierta fama llegando a intervenir en otros seis largometrajes, entre ellos el insigne clásico ÁNGELES CON CARAS SUCIAS.

Otras películas determinadas por el estigma de la DESIGUALDAD SOCIAL

Cadenas rotas – David Lean (1946)
Macario – Roberto Gavaldón (1960)
Parásitos – Bong Joon-ho (2019)

RULETA (La ciudad sin ley)

Juego de azar que se juega principalmente en los casinos y en el que los participantes apuestan sobre unos números que figuran en un tablero; se lanza una bola sobre una rueda horizontal que gira dividida en 36 casillas radiales numeradas y alternativamente rojas y negras; cuando la rueda se para, la bola cae en uno de los números y reciben premio los que hayan apostado sobre él, sobre su color, sobre la línea en que figura este en el tablero, etc. (google.com)

“Y no habléis demasiado pronto, pues la ruleta todavía está girando y no ha nombrado quién es el elegido, porque el perdedor ahora será el ganador más tarde porque los tiempos están cambiando” (canción The times they are a-changing)
Bob Dylan (1941-) Músico, compositor, cantante y poeta estadounidense

LA CIUDAD SIN LEY (Barbary Coast) – 1935

barbary

Director Howard Hawks
Guion Ben Hecht y Charles MacArthur
Fotografía Ray June
Música Alfred Newman
Producción United Artists
Nacionalidad Estados Unidos
Duración 97m. B/N
Reparto Miriam Hopkins, Edward G. Robinson, Joel McCrea, Walter Brennan, Frank Craven, Brian Donlevy, Harry Carey, Donald Meek.

«Hay algo del alma que no se puede tocar. Podemos hundirnos en el barro hasta el cuello, pero ese algo sigue limpio y brillante (…) Tienes que creerme porque es cierto, el amor borra todo lo demás»

Impecable aleación de western, comedia, drama romántico y cine negro, ambientada en la floreciente pero caótica, hostil y corrupta San Francisco de la fiebre del oro, allá por 1849, que exponía con vigoroso ritmo descriptivo la relación triangular entre una ambiciosa y refinada mujer de oscuro pasado, el disoluto e implacable propietario del salón de juego donde trabaja manejando la ruleta y un enamoradizo ‘forty-niner’ neoyorquino con vocación de rapsoda. A través de una puesta en escena de irrespirable intensidad dramática, fundamentada en unos diálogos tan mordaces como absorbentes, la película hurgaba en los brumosos confines que separan la civilización de la barbarie o el progreso del primitivismo, amparándose en un terceto protagonista de excepción y el consorcio de una lujosa nómina de secundarios, entre ellos el imperecedero Walter Brennan. Obra menor dentro de la abundante y conspicua filmografía hawksiana, pero lúcida e interesante en todos los sentidos, que incidía en la denuncia de la injusticia social con absoluta firmeza, sobriedad y academicismo.

Otras películas en las que se juega a la RULETA

Casablanca – Michael Curtiz (1942)
La bahía de los ángeles – Jacques Demy (1963)
Los Pelayos – Eduard Cortés (2012)

CREPÚSCULO (Duelo en la alta sierra)

1. Claridad de la luz al salir o ponerse el sol, especialmente la del anochecer.
2. Parte del día en que se produce esta luz.
(google.es)
El Western crepuscular es un subgénero cinematográfico derivado del llamado western. Se trata de un western melancólico, revisionista y desmitificador, que presenta un Oeste en decadencia y a unos protagonistas perdedores, «héroes» cansados, nostálgicos, críticos, desencantados, sucios, resignados, acabados o atormentados. La violencia es explícita. Aunque su realismo es descarnado, no es naturalista como en el spaghetti western; muestra un mundo y unos valores que están a punto o al borde de desaparecer. (Wikipedia)

«La honradez, pretensión extemporánea, y la muerte, plausible redención, son los aditamientos de este western crepuscular, todavía no trastocado por la nervatura narrativa ni el denostado ralentí que pondrán más tarde en evidencia el temperamento exacerbado del legendario director.» (sobre Duelo en la alta sierra)
Gonzalo Suárez (1934-) Escritor y director de cine español

DUELO EN LA ALTA SIERRA (Ride the high country) – 1962

Director Sam Peckinpah
Guion N.B. Stone Jr.
Fotografía Lucien Ballard
Música George Bassman
Producción Metro Goldwyn Mayer
Nacionalidad Estados Unidos
Duración 94m. Color
Reparto Joel McCrea, Randolph Scott, Edgar Buchanan, Mariette Hartley, Ronald Starr, R.G. Armstrong, L.Q. Jones, Warren Oates.

«Un buen matrimonio es como un animal raro: difícil de encontrar y casi imposible de mantener.»

En su segundo largometraje, Peckinpah estableció un figurativo puente entre el ocaso del western en su formalismo clásico y el entonces incipiente subgénero crepuscular con el fin de pormenorizar la última aventura de dos veteranos e incompatibles pistoleros, encargados de trasladar un cargamento de oro desde las minas de Alta Sierra hasta la ciudad de Hornitos. A través de los recuerdos, vicisitudes y enfrentamientos que comparten estos dos antiguos héroes, soberbiamente interpretados por Joel McCrea y Randolph Scott (este último en su postrera aparición en pantalla), la película se encargaba de romper viejos tópicos para mostrar las debilidades de las leyendas por medio de una mirada nostálgica, emotiva y poética, no exenta de romanticismo y un soterrado sentido del humor. Pese a que el público no acabó por entender semejante desmitificación del género, el realizador californiano pasó a convertirse en el más inspirado cultivador y renovador del mismo, añadiendo paulatinamente a su estilo un registro mucho más violento y exaltado. Excelente fotografía de Lucien Ballard.

Otros WESTERNS CREPUSCULARES

El hombre del Oeste – Anthony Mann (1958)
El hombre que mató a Liberty Valance – John Ford (1962)
Los valientes andan solos – David Miller (1962)