Edward G. Robinson

RELOJ (El extraño)

Instrumento capaz de medir el tiempo natural (días, años, fases lunares, etc.) en unidades convencionales (horas, minutos o segundos). Fundamentalmente permite conocer la hora actual, aunque puede tener otras funciones, como medir la duración de un suceso o activar una señal en cierta hora específica.
Relojes de torres y campanarios Antes de inventarse los relojes personales de pulsera y de bolsillo se inventaron relojes muy grandes de mecanismos complicados y pesados que se colocaban en lo alto de las torres y campanarios de los pueblos y ciudades para que los ciudadanos tuviesen conocimiento de la hora del día. A estos relojes se les conectaba a una campana grande y sonora y es la que iba indicando con un toque peculiar las horas y cuartos de hora cuando se iban cumpliendo. (Wikipedia)

“Los días son quizá iguales para un reloj, pero no para un hombre”
Marcel Proust (1871-1922) Escritor francés

EL EXTRAÑO (The stranger) – 1946

Director Orson Welles
Guion Anthony Veiller
Fotografía Russell L. Metty
Música Bronislau Kaper
Producción RKO
Nacionalidad Estados Unidos
Duración 94m. B/N
Reparto Orson Welles, Loretta Young, Edward G. Robinson, Richard Long, Philip Merivale, Byron Keith, Konstantin Shayne, Billy House.

“No hay mayor pista en cuanto a la identidad de Franz Kindler, con una sola excepción: tiene un pasatiempo que es casi una manía, los relojes”

Etiquetada con ligereza entre las obras menores de su realizador, quizás por no ser el único responsable del guion, por cierto, inspirado en un argumento de Victor Trivas, esta opresiva intriga detectivesca de corte psicológico e influencia hitchcockiana supone una más que estimable muestra del cine negro estadounidense, cuya estética encajaba a la perfección con el poderoso dinamismo descriptivo de Orson Welles y su particular riqueza visual. Encuadrada dentro de una breve alud de películas centradas en la persecución de criminales de guerra nazis, motivo que también conectaba con la inclinación antifascista del cineasta, esta producción de Sam Spiegel describía el esfuerzo de un implacable inspector del gobierno estadounidense para desenmascarar y detener a un antiguo criminal de guerra nazi, oculto en una pequeña localidad de Connecticut (Harper) donde vive y trabaja respetablemente como profesor de historia. Entre la belleza de sus imágenes, destaca la magistral lección de barroquismo cinematográfico que brinda su imponente desenlace en el reloj del campanario.

Otras películas donde aparece un RELOJ de torre o campanario

El hombre mosca – Fred Newmeyer y Sam Taylor (1923)
Regreso al futuro – Robert Zemeckis (1985)
Todos lo saben – Asghar Farhadi (2018)

CHEYENNE (El gran combate)

Individuo perteneciente a uno de los grupos de la familia algonquina que hasta fines del s. XVII habitó el actual estado de Minnesota, de donde fue desplazado por los europeos hacia el alto Missouri. Allí ejercieron la agricultura, la caza y otras actividades. (Larousse Editorial)

“Fotografía, s. Cuadro pintado por el sol sin previo aprendizaje del arte. Es algo mejor que el trabajo de un apache, pero no tan bueno como el de un indio cheyenne” (libro Diccionario del diablo)
Ambrose Bierce (1842-1914) Escritor, periodista y editorialista estadounidense

EL GRAN COMBATE (Cheyenne autumn) – 1964

cheyenne

Director John Ford
Guión James R. Webb
Fotografía William Clothier
Música Alex North
Producción Warner Bros./Ford-Smith Productions
Nacionalidad Estados Unidos
Duración 155m. Color
Reparto Richard Widmark, Carroll Baker, Edward G. Robinson, Karl Malden, Sal Mineo, Dolores del Rio, Gilbert Roland, Ricardo Montalbán, George O’Brien, John Carradine, Ben Johnson.

“No olvide teniente que la gracia de ser valiente es no serlo demasiado”

Impresionante fresco basado en la novela Cheyenne Autumn de Mari Sandoz y, sin acreditar, en parajes de The last frontier de Howard Fast, con el que John Ford saldó su cuenta pendiente con el pueblo indio rindiéndole un humilde y respetuoso homenaje, que, a la postre, ha quedado como su verdadero testamento cinematográfico. Para ello, el mejor realizador de westerns de la historia, reivindicó la heroica y trágica epopeya de la tribu Cheyenne en 1878, cuyo intento de recuperar sus asentamientos tras abandonar la árida reserva de Oklahoma donde habían sido confinados por el gobierno estadounidense se saldó con una gran cantidad de muertos. Una película soberbia, narrada en clave realista y dotada por su autor de un espíritu tan bucólico como moralista, que ponderaba las creencias, la fortaleza y el amor a la tierra de los ‘pieles rojas’ con absoluto convencimiento. El reparto lo completan entre otros, James Stewart y Arthur Kennedy, quienes en sus respectivos papeles de Wyatt Earp y Doc Holliday, protagonizaron un curioso intermedio satírico en el que jugaban tranquilamente al póker mientras el paso de la columna india generaba el pánico en Dodge City.

Otras películas donde aparecen indios CHEYENNE

Pequeño gran hombre – Arthur Penn (1970)
Soldado azul – Ralph Nelson (1970)
Los últimos guerreros – Tab Murphy (1995)

PÓQUER (El rey del juego)

El póquer (o póker) es un juego de cartas de los llamados de apuestas, en los que los jugadores, con todas o parte de sus cartas ocultas, hacen apuestas sobre una puja inicial, recayendo la suma total de las apuestas en el jugador o jugadores con la mejor combinación de cartas. Hay muchas variantes de póquer, entre las que cabe señalar el póquer abierto, póquer cerrado, póquer de cartas compartidas y póquer surtido. Los más jugados de las primeras tres categorías son, comúnmente, el póquer tapado (cinco cerrado o draw poker), siete abierto (seven-card stud), Omaha hold ‘em, Texas hold ‘em y Póquer 224, siendo cada una de las cuales un buen punto de partida para aprender los juegos de este tipo. Se usan todas las cartas, incluidos los jóquer en algunas modalidades. https://es.wikipedia.org/wiki/P%C3%B3quer

“Narrar, decía mi padre, es como jugar al póker. Todo el secreto consiste en parecer mentiroso cuando se está diciendo la verdad”
Ricardo Piglia (1941-) Escritor argentino

EL REY DEL JUEGO (Cincinnati Kid) – 1965

kid

Director Norman Jewison
Guión Ring Lardner Jr, y Terry Southern
Fotografía Philip H. Lathrop
Música Lalo Schifrin
Producción Metro Goldwyn Mayer
Nacionalidad Estados Unidos
Duración 107m. Color
Reparto Steve McQueen, Edward G. Robinson, Karl Malden, Ann-Margret, Tuesday Weld, Joan Blondell, Rip Torn, JacK Weston, Cab Calloway.

“Es un placer conocer gente que comprende el verdadero valor del juego y que entiende que el dinero no es el fin último en sí mismo, sino una simple herramienta, tal como las palabras y el lenguaje lo son para el pensamiento”

Amoldándose a las exigencias de producción de Martin Ransohoff que su colega Sam Peckinpah no quiso acatar, Jewison dirigió esta eficaz adaptación de una novela homónima escrita por Richard Jessup, e inspirada en el asolador escepticismo vital de EL BUSCAVIDAS (1961) de Robert Rossen, en torno a la maratoniana partida de póquer abierto organizada a finales de los treinta en Nueva Orleans para dilucidar la supremacía de dos eminencias del juego de distintas generaciones, estilos y actitudes. Un apólogo sobre el fracaso, la ambición y la custodia del honor servido con un acorde sentido de la tensión (especialmente en la parte final del enfrentamiento), enriquecido por un distinguido triunvirato de actores protagonistas y adornado por otro lujoso terceto de actrices, compuesto por la entrañable madurez de Joan Blondell, la radiante belleza de Tuesday Weld y el turbador erotismo de Ann-Margret. Pero, por si fueran pocos alicientes, la película nos obsequia con la participación actoral de la figura de jazz Cab Calloway y una adecuada banda sonora a cargo de Lalo Schifrin, con un tema principal interpretado por el mismísimo Ray Charles.

Otras películas sobre PÓQUER

El terrible Mr. Cory – Blake Edwards (1957)
El destino también juega – Fielder Cook (1966)
Rounders – John Dahl (1998)

GOLETA (El lobo de mar)

Buque de vela de dos o más mástiles (las ha habido hasta de siete palos), siendo el mayor el de mesana, con el aparejo formado por velas áuricas (cangrejas y escandalosas) y velas de cuchillo (foques y velas de estay); es decir, velas dispuestas en el palo siguiendo la línea de crujía, de proa a popa, en vez de montadas en vergas transversales, como las velas cuadradas. La goleta aparece en el siglo XVIII y tiene características funcionales parecidas al bergantín, del que se diferencia principalmente por su aparejo (…) desaparece en el siglo XIX junto con la navegación a vela. (Wikipedia)

“¡Salud, don Pancho Alegría, buen capitán de goleta, matador de tiburones, rico en naufragios y rutas, conocedor de los vientos crucigramas de las islas, buzo de la noche negra, buen hablador de dialectos, rezador de avemarías por aduaneros y puertos!”
Tomás Hernández Franco (1904-1952) Poeta, narrador, ensayista, crítico literario, periodista y diplomático dominicano

EL LOBO DE MAR (The sea wolf) – 1941

sea

Director Michael Curtiz
Guión Robert Rossen
Fotografía Sol Polito
Música Erich Wolfgang Korngold
Producción Warner Bros.
Nacionalidad Estados Unidos
Duración 90m. B/N
Reparto Edward G. Robinson, John Garfield, Ida Lupino, Barry Fitzgerald, Gene Lockhart, Alexander Knox, Stanley Ridges, Howard Da Silva.

“Mejor es reinar en el infierno que servir en el cielo”

Sin ninguna duda, la mejor versión cinematográfica surgida de la novela homónima de Jack London y, con casi toda seguridad, uno de los largometrajes más sobrios, honestos y categóricos de Curtiz, quien no tuvo más que aplicar su natural solidez, concisión y energía narrativa para llevar a buen puerto un más que persuasivo guión de Robert Rossen, alejado de las típicas y funcionales aventuras marítimas por su manifiesto perfil psicológico y su desesperanzado, brumoso y asfixiante sentido de la atmósfera. El argumento, dominado por el espíritu del mal y el caprichoso sentido de la providencia, describía cómo los supervivientes de una embarcación hundida en la bahía de San Francisco eran salvados por una fastasmagórica goleta comandada por un desalmado capitán y obligados a emprender junto a él una travesía indefinida, diabólica y autodestructiva. Pulida por un equipo técnico de excepción, que incluía el concurso de Byron Haskin en los efectos especiales, y declamada por una atractiva nómina de actores, encabezada por el siempre soberbio Edward G. Robinson.

Otras películas con GOLETAS

Capitanes intrépidos – Victor Fleming (1937)
El mundo en sus manos – Raoul Walsh (1952)
Lord Jim – Richard Brooks (1965)

SUPERPOBLACIÓN (Cuando el destino nos alcance)

Fenómeno que se produce cuando una elevada densidad de la población provoca un empeoramiento del entorno, una disminución en la calidad de vida o situaciones de hambre y conflictos. Generalmente este término se refiere a la relación entre la población humana y el medio ambiente. (Wikipedia)

“Y cuando el mundo entero esté superpoblado de habitantes, el último recurso será la guerra, la cual vendrá a poner remedio para cada hombre, o con la victoria, o con la muerte”
Thomas Hobbes (1588-1679) Filósofo inglés

CUANDO EL DESTINO NOS ALCANCE (Soylent green) – 1973

soylent

Director Richard Fleischer
Guion Stanley R. Greenberg
Fotografía Richard H. Kline
Música Fred Myrow
Producción Metro Goldwyn Mayer
Nacionalidad Estados Unidos
Duración 96m. Color
Reparto Charlton Heston, Edward G. Robinson, Leigh Taylor-Young, Joseph Cotten, Brock Peters, Chuck Connors, Paula Kelly, Mike Henry.
* Pyotr Ilyich Tchaikovsky – Symphony No. 6 in B Minor, Op.74: ‘Pathetique’

“Todo es miseria, igual que cuando era niño. A nadie le importaba nada, ni ahora nadie trata de hacer nada, incluso yo”

Año 2022: Nueva York se ha erigido en el epicentro de una civilización superpoblada, indigente y parapolicial, donde se respira un permanente efluvio de polución, la mujer desempeña un papel de mero utensilio sexual y el racionamiento alimenticio se reduce a una galleta sintética de enigmáticos componentes nutritivos fabricada por la compañía Soylent, cuyo principal ejecutivo acaba de ser asesinado. Este decrépito contexto social enmarca el relato futurista de corte policíaco de Harry Harrison Make Room! Make room!, y, consecuentemente, esta hábil adaptación fílmica a cargo de Richard Fleischer, quien no necesitó de un holgado presupuesto para transmitir con su habitual aspereza y fluidez narrativa la inquietud que propagaba esta agorera parábola ecologista en torno a la autodestrucción del planeta a causa, entre otros factores, de la dilapidación de sus recursos naturales o el fomento de su insaciable violencia cotidiana, tal y como reflejaba el montaje fotográfico inicial. Despedida del gran Edward G. Robinson y propicia labor de fotografía, con un excelso uso del formato panorámico.

Otras películas sobre la SUPERPOBLACIÓN

Edicto siglo XXI: prohibido tener hijos – Michael Campus (1972)
Blade runner – Ridley Scott (1982)
Juez Dredd – Danny Cannon (1995)