Japón

AMORTAJAMIENTO (Despedidas)

Técnica para tratar a un cadáver, normalmente realizado por un enfermero o embalsamadores profesionales como los ‘nōkanshi’, en Japón. ​Este procedimiento sucede luego de la muerte de la persona y en algunas culturas es un ritual importante para la preparación del cuerpo. (Wikipedia)

“¿Por qué no acaba todo, ora que puedes amortajar mi cuerpo venturoso con tu mantilla, pálida andaluza? ¡No me avergüenzo, no, de que me encuentren clavado el corazón con tu peineta!”
José Martí (1853-1895) Político republicano democrático, pensador, periodista, filósofo y poeta cubano

DESPEDIDAS (Okuribito) – 2008

Director Yōjirō Takita
Guion Koyama Kundo
Fotografía Takeshi Hamada
Música Joe Hisaishi
Producción Amuse Soft Entertainment
Nacionalidad Japón
Duración 131m. Color
Reparto Masahiro Motoki, Tsutomu Yamazaki, Ryoko Hirosue, Kazuko Yoshiyuki, Kimiko Yo, Takashi Sasano, Toru Minegishi, Tetta Sugimoto.

“Nunca había presenciado la ceremonia del amortajamiento. Y pensé, el día que me muera, me gustaría que él me metiera en el ataúd. No hay nadie como él”

Emotivo melodrama social con toques de amable comedia costumbrista, basado en el libro autobiográfico de Aoki Shinmon Nôkanfû nikki, o en su título inglés, Coffinman: the journal of a buddhist mortician, que, tras soportar serias dificultades de producción y distribución por parte de la prejuiciosa industria japonesa, acabó por obtener un considerable éxito de crítica y público que culminó con el Oscar a la mejor película extranjera. A través de una persistente y llamativa convergencia ente su profunda sencillez dramática y un distanciador matiz humorístico, describía el proceso de reinvención personal y profesional que emprende un violonchelista en paro de Sakata (Yamagata) al aceptar el empleo en una funeraria como ‘nokanshi’ o encargado de la ceremonial limpieza y embellecimiento del cadáver (‘yukan’) para su posterior amortajamiento (‘nokan’). La hipnótica y delicada belleza poética con la que se plasma la trascendencia de semejante ritual mortuorio se erige como principal atractivo de una película conmovedora, interpretada con encomiable mesura y musicada con armoniosa suntuosidad por el gran Joe Hisaishi.

Otras películas que muestran un AMORTAJAMIENTO

Una nueva amiga – François Ozon (2014)
La teta asustada – Claudia Llosa (2009)
La noche devora el mundo – Dominique Rocher (2018)

ANDROGINIA (Gohatto)

La androginia se refiere a un organismo que tiene características tanto masculinas como femeninas. La Real Academia Española, proporciona para ‘andrógino‘ una definición alternativa que especifica ‘Dicho de una persona: cuyos rasgos externos no corresponden definidamente con los propios de su sexo’. El andrógino sería pues o bien un ser físicamente intermedio, con rasgos sexuales de hombre y de mujer, o bien un hombre o una mujer que no aparenta de forma clara el sexo al que pertenece. (Wikipedia)

“Es ridículo decir que soy sexista, cuando soy el hombre más femenino de España, predico alcanzar el andrógino y toda mi vida me he esforzado por desarrollar la mujer que llevo dentro; y es igualmente ridículo decir que soy racista, cuando mi mujer es japonesa, he vivido la mayor parte de mi vida en Asia y África, y no me gusta vivir en Europa”
Fernando Sánchez Dragó (1936-) Escritor español

GOHATTO (Gohatto) – 1999

Director Nagisa Oshima
Guion Nagisa Oshima
Fotografía Toyomichi Kurita
Música Ryuichi Sakamoto
Producción BS Asahi/Eisei Gekijo/Bac/Kadokawa Shoten/Imagica/Oshima/RPC/Shochiku/Canal+
Nacionalidad Japón/ Francia/ Reino Unido
Duración 100m. Color
Reparto Takeshi Kitano, Ryuhei Matsuda, Shinji Takeda, Koji Matoba, Tadanobu Asano, Masatô Ibu, Masa Tommies, Uno Kanda, Yoichi Sai.

“El valor del samurái depende absolutamente de la compasión que tenga”

Tras superar múltiples problemas de financiación y recuperarse de una inoportuna apoplejía, Nagisa Oshima volvió a la dirección de películas de ficción tras casi catorce años de inactividad para retomar el motivo capital que estableció su transgresora notoriedad como cineasta: el impacable poderío del deseo físico. Adaptando conjuntamente dos relatos cortos de Ryotaro Shiba (Maegami no sozaburo y Sajoseki ranjin), ambientados en el siglo XIX e incluidos en la serie conocida como Shinsegumi keppuroku, oteaba con una densa pulcritud el inflexible hermetismo militar nipón a través de la convulsión viril avivada por un recluta samurái de belleza andrógina en el templo Nishi-Honganji de Kioto, en vísperas de la era Meiji. Habituado a romper tabúes a lo largo de su dilatada trayectoria, el realizador de EL IMPERIO DE LOS SENTIDOS se adentraba en el hasta entonces prohibido tema de la homosexualidad según la tradición shudo con sinceridad e inescrutable cadencia descriptiva, gravitando su hálito contemplativo en una excepcional delicadeza plástica y el óptimo acompasamiento musical de Ryuichi Sakamoto.

Otras películas determinadas por una presencia ANDRÓGINA

Muerte en Venecia – Luchino Visconti (1971)
Something must break – Ester Martin Bergsmar (2014)
La chica danesa – Tom Hooper (2015)

TESTIMONIO (Rashomon)

Declaración que hace una persona para demostrar o asegurar la veracidad de un hecho por haber sido testigo de él. (google.com)

“La verdadera razón por la cual no tenemos los diez mandamientos en las cortes: No puedes poner no robarás, no cometerás adulterio y no prestarás falso testimonio en un edificio lleno de abogados, jueces y políticos. Crearía un ambiente de trabajo hostil”
George Carlin (1937-2008) Comediante, actor, autor y crítico social estadounidense

RASHOMON (Rashômon) – 1950

Director Akira Kurosawa
Guion Akira Kurosawa y Shinobu Hashimoto
Fotografía Kazuo Miyagawa
Música Fumio Hayasaka
Producción Daiei
Nacionalidad Japón
Duración 88m. B/N
Reparto Toshirô Mifune, Machiko Kyô, Masayuki Mori, Takashi Shimura, Minoru Chiaki, Kichijirô Ueda, Noriko Honma, Daisuke Katô.

“Los hombres siempre decimos mentiras. Tenemos tantas cosas ocultas que no somos sinceros ni con nosotros mismos”

Majestuosa adaptación del relato homónimo de Ryunosuke Akutagawa, inspirado en la recopilación anónima de cuentos clásicos Konjaku Monogatarishu, que significó la revelación al amplio mercado occidental de su eminente realizador y, por añadidura, el descubrimiento del formidable potencial creativo que aglutinaba la cinematografía japonesa del momento. A través de una curiosa estructura espacio-temporal sustentada en flashbacks con historias cruzadas, narraba desde múltiples perspectivas los contradictorios testimonios que relacionaban a un bandido con la cruenta violación de la esposa de un samurái y el posterior asesinato de éste. Kurosawa resolvió esta trágica fabula medieval sobre la mentira como factor intrínseco en el desarrollo de las relaciones humanas por medio de una puesta escena de impoluta solemnidad, singularizada por un extraordinario ritmo descriptivo, un presuntuoso virtuosismo visual y un rotundo dominio en la dirección de actores. La película ha sido reinterpretada u homenajeada en múltiples ocasiones, entre las que destaca el musical LES GIRLS (1957) de George Cukor o el western CUATRO CONFESIONES (1964) de Martin Ritt.

Otras películas construidas a partir de distintos TESTIMONIOS sobre un mismo suceso

Ciudadano Kane – Orson Welles (1941)
Forajidos – Robert Siodmak (1946)
Testigo de cargo – Billy Wilder (1957)

COMPENDIO (El otoño de la familia Kohayagawa)

La noción de compendio refiere a una exposición resumida que reúne lo más importante de una temática que ya se expuso con anterioridad o que resulta conocida (…) Aunque constituyen un resumen de algo más extenso, suele incluir datos detallados y que permiten la comprensión del asunto de interés. (definicion.de)

“La felicidad es suma y compendio de lo que uno ha ido haciendo con su vida”
Enrique Rojas (1947-) Médico español catedrático de Psiquiatría

EL OTOÑO DE LA FAMILIA KOHOYAGAWA (Kohoyagawa-ke no aki) – 1961

Director Yasujiro Ozu
Guion Yasujiro Ozu y Kogo Noda
Fotografía Asakazu Nakai
Música Toshiro Mayuzumi
Producción Toho
Nacionalidad Japón
Duración 103m. Color
Reparto Ganjiro Nakamura, Michiyo Aratama, Setsuko Hara, Chishu Ryu, Daisuke Kato, Reiko Dan, Keiju Kobayashi, Hisaya Morishige.

“No sé cómo los jóvenes piensan de esto hoy, pero creo que es agobiante vivir con alguien sin carácter. En mi caso, por ejemplo, si un hombre es algo salvaje antes de casarme no me molestaría, pero nunca me casaría con alguien sin carácter. Puedes cambiar el comportamiento, pero no el carácter”

En su penúltima realización, Ozu formalizó una especie de melancólico compendio de sus constantes temáticas y estilísticas en pos de una nueva exploración por los rincones más complejos del alma humana, donde armonizaba con metódica exquisitez costumbrista y un encomiable sentido crítico diferentes disyuntivas de carácter afectivo y familiar, tales como las postreras jugarretas amorosas de un anciano comerciante de sake, las dificultades por las que atraviesa su negocio o el esperanzador anhelo en encontrar la estabilización afectiva de dos de sus primogénitas. Acreditando una vez más su particular don para enaltecer la superficialidad de lo cotidiano y captar con intuitiva condescendencia la pulsación interior de sus personajes, y, protegiéndose en una fascinadora entonación cromática y el conmovedor quehacer interpretativo de su plantel actoral, el inconfundible maestro japonés compuso esta placentera tragicomedia sardónica en torno a la sempiterna disparidad entre lo antiguo y lo moderno, que destilaba sensibilidad, romanticismo y ternura a raudales.

Otras películas que funcionan como un COMPENDIO de la filmografía de su autor

Fanny y Alexander – Ingmar Bergman (1982)
El dinero – Robert Bresson (1983)
Happy end – Michael Haneke (2017)

EGOÍSMO (Ran)

Actitud de quien manifiesta un excesivo amor por sí mismo, y que solamente se ocupa de aquello que es para su propio interés y beneficio, sin atender ni reparar en las necesidades del resto (…) El egoísmo también puede reconocerse en todas aquellas acciones realizadas por interés personal, para provecho propio, y sin mirar en las necesidades, opiniones, gustos o intereses de los demás (…) Como tal, es una actitud que dificulta la relación con el prójimo, pues la persona egoísta trata y hace sentir a los demás como si no existieran, o como si sus preocupaciones o ideas no importaran. (significados.com)

“El egoísmo no es el amor propio, sino una pasión desordenada por uno mismo”
Aristóteles (384 a.C.-322 a.C.) Filósofo, lógico y científico de la Antigua Grecia

RAN (Ran) – 1985

ran

Director Akira Kurosawa
Guion Akira Kurosawa, Hideo Oguni y Masato Ide
Fotografía Takao Saito y Masaharu Ueda
Música Tôru Takemitsu
Producción Greenwich/Herald Ace/Nippon Herald
Nacionalidad Japón/ Francia
Duración 154m. Color
Reparto Tatsuya Nakadai, Akira Terao, Jinpachi Nezu, Yoshiro Miyazaki, Takeshi Nomura, Daisuke Ryo, Mieko Harada, Hisashi Igawa.

“Todos los hombres nacen llorando y mueren cuando ya han llorado lo suficiente”

La capacidad de Kurosawa para conjugar la más arcaica tradición nipona con la cultura clásica occidental halló su definitivo pináculo estilístico en esta solemne y majestuosa transposición del King Lear shakespeariano al Japón feudal del siglo XVI. La fratricida y codiciosa rivalidad surgida entre tres hermanos tras la discutida herencia de su anciano padre servía como base para manifestar un profundo y amargo discurso sobre el honor, el egoísmo desmesurado y la avidez de poder, desarrollado a través de una formulación plástica de una cautivadora y deslumbrante luminosidad. La demencia autodestructiva del ser humano o la moldeable fortaleza de los lazos paterno-filiales eran otros de los temas analizados con lucidez y una impávida meticulosidad en esta ceremoniosa tragedia humana, saturada de momentos de una brillante espectacularidad como la toma del castillo, paradigma absoluto de puesta en escena cinematográfica. Mención aparte merecen sus perfectas interpretaciones, la inspirada decoración de Yoshiro y Shinobu Muraki, así como el impecable vestuario diseñado por Emi Wada.

Otras películas sobre el EGOÍSMO desmesurado

La marcha nupcial – Erich Von Stroheim (1928)
La loba – William Wyler (1941)
Se acabó el negocio – Marco Ferreri (1964)