Drama biográfico

BRIBÓN (Escándalo en París)

Que es astuto y taimado, especialmente si utiliza artimañas para engañar o cometer delitos menores. (google.es)

“El hombre que comenzó siendo un bribón nunca será un hombre de bien: del vino se hace con facilidad vinagre, pero jamás del vinagre vino”
Fiedrich Rückert (1788-1866) Poeta, traductor y catedrático de orientalística alemán

ESCÁNDALO EN PARÍS (A scandal in Paris) – 1946

scandal

Director Douglas Sirk
Guión Ellis St. Joseph
Fotografía Guy Roe
Música Hanns Eisler
Producción Arnold Productions
Nacionalidad Estados Unidos
Duración 97m. B/N
Reparto George Sanders, Signe Hasso, Carole Landis, Akim Tamiroff, Gene Lockhart, Jo Ann Marlowe, Alan Napier, Pedro de Córdoba.

“En el crimen, como en el amor, están los que actúan y los que no se atreven. Supongo que hay mucho que hacer cuando oscurece para una chica tan guapa como tú”

Cincuenta y cinco años antes de que Gérard Depardieu retomara el personaje en un espectacular festín de efectos digitales servido por Pitof, Sanders caracterizó con socarrona presunción aristocrática al intrigante François Eugene Vidocq para recomponer el proceso vital y amoroso por el que trepó de errabundo delincuente a prefecto de la policía parisina, según sus propias memorias, allá a principios del siglo XIX. A través de una exuberancia formal tan refinada como fascinadora, marcada por matices expresionistas y una manifiesta tendencia hacia lo barroco, Sirk abordaba las rufianescas andanzas de este histórico aventurero con perfecta ambigüedad moral y una sardónica desenvoltura dialéctica, avanzando algunos de los temas sobre los que cimentaría su filmografía, como la intrínseca exploración de la propia identidad o el abrumador gravamen del pasado, hasta consumar una de sus películas más exquisitas, personales y lamentablemente menos recordadas. Destacar la refinada sensualidad de Carole Landis y la magnífica fotografía de Eugen Schüfftan, acreditado como supervisor por cuestiones sindicales.

Otras películas cuyo personaje protagonista ostenta la categoría de BRIBÓN

El temible burlón – Robert Siodmak (1952)
El general de la Rovere – Roberto Rossellini (1959)
Magnífico bribón – Jack Smight (1966)

ENVIDIA (Amadeus)

Aquel sentimiento o estado mental en el cual existe dolor o desdicha por no poseer uno mismo lo que tiene el otro, sea en bienes, cualidades superiores u otra clase de cosas tangibles e intangibles. (Wikipedia)

“Estas dos envidias han estado siempre vigentes: la mala y la buena. La mala es la que abruma e inmoviliza, la buena es la que obliga a avanzar. El mundo avanza por la envidia buena, ese estímulo de desear lo que no tenemos, sea material o espiritual”
Dalmiro Sáenz (1926-) Escritor y dramaturgo argentino

AMADEUS (Amadeus) – 1984

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Director Milos Forman
Guión Peter Schaffer
Fotografía Miroslav Ondricek
Música W.A. Mozart, Antonio Salieri y J.S. Bach
Producción Saul Zaentz Co./Orion Pictures
Nacionalidad Estados Unidos
Duración 153m. Color
Reparto Tom Hulce, F. Murray Abraham, Elizabeth Berridge, Simon Callow, Jeffrey Jones, Roy Dotrice, Christine Ebersole, Kenny Baker

“¡En papel no parecía gran cosa! Un comienzo simple, casi cómico. Un ritmo, a base de fagotes y cornos, como el de un acordeón oxidado. Luego, de pronto, por encima, un oboe; una sola nota, mantenida firme, hasta que un clarinete la recoge y la convierte dulcemente en una frase maravillosa. ¡Esto no había sido compuesto por un mono de feria! Era una música que yo nunca había oído, teñida de tal anhelo, un anhelo irrealizable, que hizo estremecerme. Me parecía estar escuchando la voz de Dios”

Oscarizada adaptación de la notoria pieza teatral de Peter Shaffer, rodada en la Checoslovaquia natal de su realizador, que recreaba con majestuosidad la corte imperial vienesa del emperador José II de Habsburgo para discurrir sobre la desigual y recelosa rivalidad musicológica entre la esforzada dedicación profesional del marchito Antonio Saleri y el insultante talento natural del impulsivo e infantiloide Wolfgang Amadeus Mozart. Dejando aparte su presumible y controvertida falta de rigurosidad histórica, la película emerge como un fresco de época desmitificador y premeditadamente operístico, que profundizaba con vigorosa pulcritud en asuntos como la fama, la envidia o la frustración y la locura que derivan del arduo ejercicio de la creación, en un tono que fluctuaba entre lo enfático y lo apasionado, entre lo festivo y lo melancólico. A la perceptible magnanimidad de su dirección artística (Karel Cerny), su vestuario (Theodor Pistek) y, por supuesto, su música, cabe resaltar la valiosa actuación de sus dos protagonistas, por aquel entonces, prácticamente desconocidos.

Otras películas propulsadas por un claro sentimiento de ENVIDIA

Gigante – George Stevens (1956)
¿Qué fue de Baby Jane? – Robert Aldrich (1962)
La ceremonia – Claude Chabrol (1995)

DÍA (Larga jornada hacia la noche)

Tiempo que tarda la tierra desde que el sol está en el punto más alto sobre el horizonte hasta que nuevamente vuelve a estar sobre el y también fue la primera forma que tuvo el hombre en la antigüedad para medir el tiempo (…) Su duración es de 24 horas o si prefieren manejarse con segundos, de 86.400 segundos. http://www.definicionabc.com/general/dia.php

“Hay hombres que luchan un día y son buenos. Hay otros que luchan un año y son mejores. Hay quienes luchan muchos años, y son muy buenos. Pero los hay que luchan toda la vida: esos son los imprescindibles”
Bertolt Brecht (1898-1956) Dramaturgo y poeta alemán

LARGA JORNADA HACIA LA NOCHE (Long day’s journey into night) – 1962

larga

Director Sidney Lumet
Guión Eugene O’Neill
Fotografía Boris Kaufman
Música André Previn
Producción Embassy Pictures/Republic
Nacionalidad Estados Unidos
Duración 174m. B/N
Reparto Katharine Hepburn, Ralph Richardson, Jason Robards, Dean Stockwell, Jeanne Barr.

“Los caminos felices son un camelo. Los fatigosos son los buenos. No te llevan a ninguna parte. Y ahí estoy, en ninguna parte. Donde acaba todo el mundo, aunque muchos pringados no lo admitan”

Adaptación literal de la prestigiosa pieza homónima de Eugene O’Neill, que proponía un retrato naturalista con prosa semipoética y profusos elementos autobiográficos en torno al lúgubre y asfixiante suplicio cotidiano que mortifica en su refugio estival de Connecticut a los miembros de la quebradiza familia Tyrone; es decir, un ruín, vanidoso y retórico actor jubilado devoto de Shakespeare, su mujer morfinómana y anegada en su pasado de novicia pianista, el hijo mayor alcohólico de envidia y frustración y, el menor, marinero con madera de poeta aquejado de tisis y claro alter ego del prestigioso dramaturgo. Lumet volvió a evidenciar su suficiencia a la hora de armonizar liturgia teatral y cinematográfica remozando el espesor dramático del texto con tenues movimientos de cámara, una iluminación severa y paulatinamente decreciente, una perfecta decoración, y, sobre todo, unos intérpretes portentosos, cuyas actuaciones acabaron de realzar una obra estrenada en Broadway en 1956 a pesar de la voluntad de su autor de que no viera la luz hasta veinticinco años después de su muerte (1953).

Otras películas cuya acción transcurre a lo largo de un sólo DÍA

Haz lo que debas – Spike Lee (1989)
Antes del amanecer – Richard Linklater (1995)
Magnolia – Paul Thomas Anderson (1999)

CONVICCIÓN (El sargento York)

1. Seguridad que tiene una persona de la verdad o certeza de lo que piensa o siente.
2. Capacidad para convencer a los demás.
Convicciones Ideas religiosas, éticas o políticas en las que cree una persona.
http://es.thefreedictionary.com/convicci%C3%B3n

“Nuestras convicciones más arraigadas, más indubitables, son las más sospechosas. Ellas constituyen nuestro límite, nuestros confines, nuestra prisión”
José Ortega y Gasset (1883-1955) Filósofo y ensayista español

EL SARGENTO YORK (Sergeant York) – 1941

york

Director Howard Hawks
Guión Harry Chandlee, John Huston, Abem Finkel y Howard Koch
Fotografía Sol Polito
Música Max Steiner
Producción 20th Century Fox
Nacionalidad Estados Unidos
Duración 118m. B/N
Reparto Gary Cooper, Walter Brennan, Joan Leslie, Margaret Wycherly, George Tobias, Stanley Ridges, Ward Bond, Howard Da Silva.

“¿Quiere arar sus tierras como a usted le parece y criar a su familia de acuerdo con sus principios? Ése es su patrimonio y el mío, y el de todos los estadounidenses. Pero el costo de ese patrimonio es alto. A veces tenemos que dar todo para conservarlo, incluso nuestras vidas”

Estados Unidos aún no intervenía en la batalla contra el nazismo cuando Hawks aceptó dirigir esta oportuna y concienciadora biografía sobre la figura de Alvin C. York, un modesto granjero de las montañas de Cumberland (Tennessee), que, en 1916, se veía forzado a abandonar sus profundas convicciones cristianas y pacifistas para luchar en la Primera Guerra Mundial, donde acabaría convirtiéndose en un sorprendente y paradójico héroe nacional. El inobjetable aliento propagandístico del largometraje, fidedigno reflejo del enérgico y combativo Hollywood de la época, fue mitigado por una dirección absolutamente soberbia, cuyo desarrollo narrativo transitaba del humor costumbrista a la emotividad dramática con una pasmosa profundidad humana, e, incluso abordaba las espectaculares escenas bélicas con prodigiosa sencillez. Estrenado cinco meses antes del sorpresivo bombardeo japonés a Pearl Harbour, alardeaba de la siempre efectiva comparecencia interpretativa de Gary Cooper (impuesto a la productora por el propio Alvin York) acaudillando una insuperable plantilla de actores secundarios.

Otras películas con protagonistas de arraigadas convicciones morales o religiosas

Doce hombres sin piedad – Sidney Lumet (1957)
Historia de una monja – Fred Zinnemann (1959)
Matar a un ruiseñor – Robert Mulligan (1962)

PARÁLISIS (Mi pie izquierdo)

Pérdida o disminución de la motricidad o de la contractilidad de uno o varios músculos, debida a lesiones de las vías nerviosas o de los mismos músculos. Si ésta es parcial se habla de paresia. Las parálisis de origen nervioso pueden ser centrales o periféricas. Algunas enfermedades metabólicas del sistema muscular pueden ser responsables de parálisis sin lesión nerviosa o muscular, como, por ejemplo, la miastenia. https://es.wikipedia.org/wiki/Par%C3%A1lisis
La parálisis cerebral es un trastorno permanente y no progresivo que afecta a la psicomotricidad del paciente. En un nuevo consenso internacional, se propone como definición: “La parálisis cerebral describe un grupo de trastornos del desarrollo psicomotor, que causan una limitación de la actividad de la persona, atribuida a problemas en el desarrollo cerebral del feto o del niño. Los desórdenes psicomotrices de la parálisis cerebral están a menudo acompañados de problemas sensitivos, cognitivos, de comunicación y percepción, y en algunas ocasiones, de trastornos del comportamiento”. Las lesiones cerebrales de la PC ocurren desde el período fetal hasta la edad de 3 años. https://es.wikipedia.org/wiki/Par%C3%A1lisis_cerebral

«¿Sabes lo que es tener parálisis cerebral? Es tener tanta inteligencia, tantos anhelos y sueños como cualquier persona, pero dentro de un cuerpo que no responde, manos que no obedecen, piernas que no quieren caminar, lengua que no puede expresar los pensamientos y también, con frecuencia, es sentir el rechazo de las personas que no la tienen, ni entienden. Es soñar con ser amada como mujer y enfrentarse a lo que casi es imposible: desear un hijo y abrazar y amar, y llorar mucho pero no alcanzar lo que otras mujeres tienen sin apreciarlo»
Gabriela Brimmer (1947-2000) Activista por los derechos de las personas con discapacidad y escritora mexicana

MI PIE IZQUIERDO (My left foot) – 1989

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Director Jim Sheridan
Guión Jim Sheridan y Shane Connaughton
Fotografía Jack Conroy
Música Elmer Bernstein
Producción Ferndale/Granada/RTE
Nacionalidad Irlanda/ Gran Bretaña
Duración 103m. Color
Reparto Daniel Day-Lewis, Brenda Fricker, Alison Whelan, Kirsten Sheridan, Cyril Cusack, Ray McAnally, Eanna McLiam, Fiona Shaw.

“El amor platónico es el único amor que ha habido en mi vida; ¿y sabes lo que te digo?, ¡que le den por el culo a Platón!”

Sustanciosa evocación cinematográfica de la virtuosa e irreprochable trayectoria vital de Christy Brown, según su homónimo propio libro autobiográfico, desde que nació en 1932 en el seno de una modesta y copiosísima familia católica, recluso en un cuerpo aquejado de una parálisis cerebral discinética que únicamente le permitía dominar un pie, hasta su tenaz afianzamiento como pintor, escritor y poeta a principios de los años setenta. Amparándose en una austera descripción ambiental del Dublín proletario de la época y en un quehacer interpretativo de una credibilidad e intuición muy poco comunes (inconmensurable Daniel Day-Lewis, conmovedora Brenda Fricker y patético Ray McAnally, que moriría sin ver estrenado el film), Sheridan consignaba su debut como realizador a suscribir un respetuoso, persuasivo y contundente apólogo moral acerca de la inaudita capacidad de superación humana por alcanzar el objetivo de integrarse a una sociedad incuriosa, discriminatoria e intransigente hacia quienes padecen alguna discapacidad o limitación física y/o psíquica.

Otras películas sobre la PARÁLISIS CEREBRAL

Gaby, una historia verdadera – Luis Mandoki (1987)
Oasis – Chang-dong Lee (2002)
Life feels good – Maciej Pieprzyca (2013)