Drama biográfico

BEBOP (Bird)

Estilo de jazz caracterizado por tempos rápidos y una improvisación basada más en la estructura armónica que no en la melodía. Fue desarrollado a principios y a mediados de los años cuarenta del siglo XX (…) Sus principales creadores fueron, entre otros, Thelonius Monk, Charlie Parker, Max Roach y Dizzy Gillespie. Cronológicamente, es posterior al swing y previo al cool jazz. (Viquipèdia)

“El bebop no es el hijo mimado del jazz”
Charlie Parker (1920-1955) Saxofonista y compositor estadounidense de jazz

BIRD (Bird) – 1988

Director Clint Eastwood
Guión Joel Oliansky
Fotografía Jack N. Green
Música Lennie Niehaus
Producción Malpaso/Warner Bros.
Nacionalidad Estados Unidos
Duración 160m. Color
Reparto Forest Whitaker, Diane Venora, Michael Zelniker, Samuel E. Wright, Keith David, James Hardy, Michael McGuire, Sam Robards.

“¿Quieres saber por qué mantengo unido al grupo, por qué soy el líder? Porque ellos no esperan de mí que pueda serlo. Porque, muy dentro de sí, a la gente le gusta que un negro sea tan irresponsable como ellos suponen que siempre lo somos… pero ¡yo nunca les daré la satisfacción de poder mostrar que tienen razón!”

Uno de los homenajes más sinceros, cálidos y emocionantes que el cine ha dedicado al mundo del jazz lo encontramos en esta estremecedora radiografía de la vida y obra del reputado compositor/saxofonista Charlie Parker, músico que aupó su instrumento a cotas expresivas insospechadas pero, que, por desgracia, cayó víctima de un desgarrador y vertiginoso proceso de autodestrucción causado por su adicción al alcohol y a la heroína. Para ilustrar este desgarrador y paradójico último periplo de su atormentada existencia, Eastwood reprodujo la ebullición del Nueva York de finales de los cuarenta con matices melancólicos, amargos y tenebrosos, ensalzando con cordura y sensibilidad la figura del legendario pionero del bebop hasta convertirlo en un auténtico mártir de aquella imborrable vorágine de ritmo y desenfreno. Impresionante caracterización de Forest Whitaker y magnífica banda sonora de Lennie Niehaus, complementada con temas reconstruidos y actualizados del propio genio de Kansas City como Ornithology, Now’s the time o Parker’s mood.

Otras películas sobre el BEPOP

Alrededor de la medianoche – Bertrand Tavernier (1986)
Thelonious Monk: Straight, no chaser – Charlotte Zwerin (1988)
Low down (Una vida al límite) – Jeff Preiss (2014)

ZAR (Iván el terrible, parte I)

Título usado por monarcas eslavos, principalmente del Imperio ruso entre 1547 y 1917 (aunque desde 1721 la forma oficial fue la de emperador), pero también por los gobernantes de Serbia (1346–1371) y de Bulgaria (913–1396 y 1908–1946). Hay que destacar que, al contrario de lo que normalmente se cree, no implica un rango imperial (…) Como muchos otros títulos nobiliarios, se usa figurativamente en el habla normal, para referirse a personas o instituciones que poseen gran poder y actúan como autócratas. (Wikipedia)

“El destino, el azar, los dioses, no suelen mandar grandes emisarios en caballo blanco, ni en el correo del Zar. El destino, en todas sus versiones, utiliza siempre heraldos humildes”
Francisco Umbral (1932-2007) Poeta, periodista, novelista, biógrafo y ensayista español

IVÁN EL TERRIBLE, parte I (Iván Grozny) – 1944

ivan

Director Sergei M. Eisenstein
Guión Sergei M. Eisenstein
Fotografía Andrei Moskvin y Eduard Tissé
Música Sergei Prokofiev
Producción Alma Ata Studio
Nacionalidad Unión Soviética
Duración 95m. B/N
Reparto Nikolai Cherkasov, Lyudmila Tselikovskaya, Serafima Birman, Mikhail Zharov, Mikhail Nazvanov, Amvrosi Buchma, Mikhail Zuznetsov

“Aplastaré a los boyardos. Los feudos ya no serán hereditarios. Sólo daré tierras por servir al estado. Y aquellos que deshonren la causa militar, ¡los desposeeré de sus tierras!”

Mientras las tropas alemanas penetraban por el oeste del país, Eisenstein rodaba en los estudios de Alma Ata (Kazajistán) este impresionante fresco medieval en torno a la figura del zar Ivan IV y los incidentes que éste tuvo que soportar durante su agitado mandato, desde las contiendas libradas con el enemigo boyardo y el poder eclesiástico para conseguir la anhelada unidad de Rusia hasta las viles traiciones que contra él se urdían desde su propio ámbito familiar. El suntuoso y operístico entramado formal de su puesta en escena, fruto de una extraña pero esplendorosa simbiosis entre arquitectura, pintura y música (esta última inspirada en piezas litúrgicas y folklóricas), ayudó a enaltecer hasta límites insospechados la grandeza y magnanimidad del personaje, factor que complacería sobradamente a unas autoridades stalinistas acostumbradas a explotar biografías panfletarias como divulgación complementaria a su régimen político. Un drama histórico de narración flemática y pletórica heterogeneidad estética, surtido de una inolvidable caracterización de Nikolai Cherkasov y guarnecido con una espléndida fotografía de Moskvin (interiores) y Tissé (exteriores).

Otras películas entre cuyos personajes protagonistas hallamos a un ZAR

Pyotr pervyy I – Vladimir Petrov (1937) / Pedro I
Nicolás y Alejandra – Franklin J. Schaffner (1971) / Nicolás II
Katia – Robert Siodmak (1959) / Alejandro II

BRIBÓN (Escándalo en París)

Que es astuto y taimado, especialmente si utiliza artimañas para engañar o cometer delitos menores. (google.es)

“El hombre que comenzó siendo un bribón nunca será un hombre de bien: del vino se hace con facilidad vinagre, pero jamás del vinagre vino”
Fiedrich Rückert (1788-1866) Poeta, traductor y catedrático de orientalística alemán

ESCÁNDALO EN PARÍS (A scandal in Paris) – 1946

scandal

Director Douglas Sirk
Guión Ellis St. Joseph
Fotografía Guy Roe
Música Hanns Eisler
Producción Arnold Productions
Nacionalidad Estados Unidos
Duración 97m. B/N
Reparto George Sanders, Signe Hasso, Carole Landis, Akim Tamiroff, Gene Lockhart, Jo Ann Marlowe, Alan Napier, Pedro de Córdoba.

“En el crimen, como en el amor, están los que actúan y los que no se atreven. Supongo que hay mucho que hacer cuando oscurece para una chica tan guapa como tú”

Cincuenta y cinco años antes de que Gérard Depardieu retomara el personaje en un espectacular festín de efectos digitales servido por Pitof, Sanders caracterizó con socarrona presunción aristocrática al intrigante François Eugene Vidocq para recomponer el proceso vital y amoroso por el que trepó de errabundo delincuente a prefecto de la policía parisina, según sus propias memorias, allá a principios del siglo XIX. A través de una exuberancia formal tan refinada como fascinadora, marcada por matices expresionistas y una manifiesta tendencia hacia lo barroco, Sirk abordaba las rufianescas andanzas de este histórico aventurero con perfecta ambigüedad moral y una sardónica desenvoltura dialéctica, avanzando algunos de los temas sobre los que cimentaría su filmografía, como la intrínseca exploración de la propia identidad o el abrumador gravamen del pasado, hasta consumar una de sus películas más exquisitas, personales y lamentablemente menos recordadas. Destacar la refinada sensualidad de Carole Landis y la magnífica fotografía de Eugen Schüfftan, acreditado como supervisor por cuestiones sindicales.

Otras películas cuyo personaje protagonista ostenta la categoría de BRIBÓN

El temible burlón – Robert Siodmak (1952)
El general de la Rovere – Roberto Rossellini (1959)
Magnífico bribón – Jack Smight (1966)

ENVIDIA (Amadeus)

Aquel sentimiento o estado mental en el cual existe dolor o desdicha por no poseer uno mismo lo que tiene el otro, sea en bienes, cualidades superiores u otra clase de cosas tangibles e intangibles. (Wikipedia)

“Estas dos envidias han estado siempre vigentes: la mala y la buena. La mala es la que abruma e inmoviliza, la buena es la que obliga a avanzar. El mundo avanza por la envidia buena, ese estímulo de desear lo que no tenemos, sea material o espiritual”
Dalmiro Sáenz (1926-) Escritor y dramaturgo argentino

AMADEUS (Amadeus) – 1984

amadeus2

Director Milos Forman
Guión Peter Schaffer
Fotografía Miroslav Ondricek
Música W.A. Mozart, Antonio Salieri y J.S. Bach
Producción Saul Zaentz Co./Orion Pictures
Nacionalidad Estados Unidos
Duración 153m. Color
Reparto Tom Hulce, F. Murray Abraham, Elizabeth Berridge, Simon Callow, Jeffrey Jones, Roy Dotrice, Christine Ebersole, Kenny Baker.

“¡En papel no parecía gran cosa! Un comienzo simple, casi cómico. Un ritmo, a base de fagotes y cornos, como el de un acordeón oxidado. Luego, de pronto, por encima, un oboe; una sola nota, mantenida firme, hasta que un clarinete la recoge y la convierte dulcemente en una frase maravillosa. ¡Esto no había sido compuesto por un mono de feria! Era una música que yo nunca había oído, teñida de tal anhelo, un anhelo irrealizable, que hizo estremecerme. Me parecía estar escuchando la voz de Dios”

Oscarizada adaptación de la notoria pieza teatral de Peter Shaffer, rodada en la Checoslovaquia natal de su realizador, que recreaba con majestuosidad la corte imperial vienesa del emperador José II de Habsburgo para discurrir sobre la desigual y recelosa rivalidad musicológica entre la esforzada dedicación profesional del marchito Antonio Saleri y el insultante talento natural del impulsivo e infantiloide Wolfgang Amadeus Mozart. Dejando aparte su presumible y controvertida falta de rigurosidad histórica, la película emerge como un fresco de época desmitificador y premeditadamente operístico, que profundizaba con vigorosa pulcritud en asuntos como la fama, la envidia o la frustración y la locura que derivan del arduo ejercicio de la creación, en un tono que fluctuaba entre lo enfático y lo apasionado, entre lo festivo y lo melancólico. A la perceptible magnanimidad de su dirección artística (Karel Cerny), su vestuario (Theodor Pistek) y, por supuesto, su música, cabe resaltar la valiosa actuación de sus dos protagonistas, por aquel entonces, prácticamente desconocidos.

Otras películas propulsadas por un claro sentimiento de ENVIDIA

Gigante – George Stevens (1956)
¿Qué fue de Baby Jane? – Robert Aldrich (1962)
La ceremonia – Claude Chabrol (1995)

DÍA (Larga jornada hacia la noche)

Tiempo que tarda la tierra desde que el sol está en el punto más alto sobre el horizonte hasta que nuevamente vuelve a estar sobre el y también fue la primera forma que tuvo el hombre en la antigüedad para medir el tiempo (…) Su duración es de 24 horas o si prefieren manejarse con segundos, de 86.400 segundos. http://www.definicionabc.com/general/dia.php

“Hay hombres que luchan un día y son buenos. Hay otros que luchan un año y son mejores. Hay quienes luchan muchos años, y son muy buenos. Pero los hay que luchan toda la vida: esos son los imprescindibles”
Bertolt Brecht (1898-1956) Dramaturgo y poeta alemán

LARGA JORNADA HACIA LA NOCHE (Long day’s journey into night) – 1962

larga

Director Sidney Lumet
Guión Eugene O’Neill
Fotografía Boris Kaufman
Música André Previn
Producción Embassy Pictures/Republic
Nacionalidad Estados Unidos
Duración 174m. B/N
Reparto Katharine Hepburn, Ralph Richardson, Jason Robards, Dean Stockwell, Jeanne Barr.

“Los caminos felices son un camelo. Los fatigosos son los buenos. No te llevan a ninguna parte. Y ahí estoy, en ninguna parte. Donde acaba todo el mundo, aunque muchos pringados no lo admitan”

Adaptación literal de la prestigiosa pieza homónima de Eugene O’Neill, que proponía un retrato naturalista con prosa semipoética y profusos elementos autobiográficos en torno al lúgubre y asfixiante suplicio cotidiano que mortifica en su refugio estival de Connecticut a los miembros de la quebradiza familia Tyrone; es decir, un ruín, vanidoso y retórico actor jubilado devoto de Shakespeare, su mujer morfinómana y anegada en su pasado de novicia pianista, el hijo mayor alcohólico de envidia y frustración y, el menor, marinero con madera de poeta aquejado de tisis y claro alter ego del prestigioso dramaturgo. Lumet volvió a evidenciar su suficiencia a la hora de armonizar liturgia teatral y cinematográfica remozando el espesor dramático del texto con tenues movimientos de cámara, una iluminación severa y paulatinamente decreciente, una perfecta decoración, y, sobre todo, unos intérpretes portentosos, cuyas actuaciones acabaron de realzar una obra estrenada en Broadway en 1956 a pesar de la voluntad de su autor de que no viera la luz hasta veinticinco años después de su muerte (1953).

Otras películas cuya acción transcurre a lo largo de un sólo DÍA

Haz lo que debas – Spike Lee (1989)
Antes del amanecer – Richard Linklater (1995)
Magnolia – Paul Thomas Anderson (1999)