Intriga

INFLUENCIA (Vestida para matar)

Efecto o consecuencia que puede tener una cosa sobre otra, es decir, se emplea para denotar la repercusión de algo en la función de una persona u objeto que pueda manipularse (…) La influencia es el acto con el que se puede convencer al punto de guiar a una persona por un camino determinado. (conceptodefinicion.de)

“No hay influencia buena; toda influencia es inmoral, inmoral desde el punto de vista científico. Influir sobre una persona es transmitirle nuestra propia alma”
Oscar Wilde (1854-1900) Escritor, poeta y dramaturgo de origen irlandés

VESTIDA PARA MATAR (Dressed to kill) – 1980

Director Brian De Palma
Guion Brian De Palma
Fotografía Ralf D. Bode
Música Pino Donaggio
Producción Filmways Pictures, Cinema 77 Films
Nacionalidad Estados Unidos
Duración 105m. Color
Reparto Michael Caine, Angie Dickinson, Nancy Allen, Keith Gordon, Dennis Franz, David Margulies, Ken Baker, Bill Randolph.

“Doctor, no estoy paranoico. Bobbi estaba amenazando por teléfono. Ella dijo que me iba a hacer daño”

Turbio, punzante y retorcido ejercicio de intriga criminal, aderezado con ciertas dosis de erotismo, que permitió a Brian De Palma progresar en su devota porfía por emular los cánones estéticos y narrativos del suspense hitchcockiano, tendencia inaugurada con HERMANAS (1973) y que alcanzó su punto más álgido de desfachatez en FASCINACIÓN (1976), donde pseudoplagiaba sin pudor la magistral VÉRTIGO (DE ENTRE LOS MUERTOS). Si exceptuamos la trepidante inventiva de su primer tramo, en especial, el virtuosismo técnico exhibido en la secuencia ambientada en el Metropolitan Musem of Art neoyorquino, nos queda una enardecida glorificación al vanguardista delirio e inventiva de PSICOSIS, escenificada a través de una irónica y manipuladora amalgama de alusiones, guiños y otras cabriolas visuales importadas del giallo italiano. En definitiva, un truculento thriller psicológico que sobresale por su atmósfera envolvente o su audacia formal, pero palidece ante su lógica previsibilidad y escasa verosimilitud, fundamentalmente visible en un desenlace tan artificial como esperpéntico.

Otras películas que denotan la irrebatible INFLUENCIA de un gran cineasta

Interiores – Woody Allen (1978) / Ingmar Bergman
La ley del deseo – Pedro Almodóvar (1987) / Rainer W. Fassbinder
La gran belleza – Paolo Sorrentino (2013) / Federico Fellini

COITO (Amenaza en la sombra)

Cópula o unión sexual entre dos individuos de distinto sexo. En los seres humanos el coito es una parte de la relación sexual, e implica la participación de los órganos genitales externos o internos. (sanitas.es)

“Decir que los preliminares sirven para preparar el coito es dibujar nuestra sexualidad como los niños dibujan un hogar; con un trazo y un tejado rojo”
Valérie Tasso (1969-) Escritora, sexóloga e investigadora francesa

AMENAZA EN LA SOMBRA (Don’t look now) – 1973

Director Nicolas Roeg
Guion Allan Scott, Chris Bryant
Fotografía Anthony B. Richmond
Música Pino Donaggio
Producción Casey Productions/Eldorado Films
Nacionalidad Reino Unido/ Italia
Duración 110m. Color
Reparto Donald Sutherland, Julie Christie, Hilary Mason, Renato Scarpa, Massimo Serato, Clelia Matania, Leopoldo Trieste, Ann Rye, Sharon Williams.

“Nada es lo que parece”

Un arquitecto estadounidense acepta el encargo de restaurar una vieja iglesia veneciana y se traslada junto a su esposa a la sombría ciudad de los canales, con la intención de superar la traumática muerte por accidente de su pequeña hija. Una vez allí, se verán envueltos en un anómalo y turbador rosario de incidentes, eventualidades y premoniciones de hálito sobrenatural, que invocan a su pasado y simulan regir su destino. A partir de este inquietante planteamiento argumental, basado en un relato corto de Daphne du Maurier, el londinense Nicolas Roeg compuso esta paradigmática sinfonía de horror psicológico amparándose en la orquestación de una atmósfera visual enfermiza, luctuosa e irrespirable y en la fragmentación de un montaje tan simbólico como revolucionario. El instante más evocado del mismo reside en una escena erótica sin precedentes, donde el desenfreno carnal y la efervescencia del coito eran plasmadas con una sensualidad tan realista e intuitiva que, aún hoy en día, contribuye a alimentar la controvertida e imprudente leyenda sobre la supuesta veracidad de lo filmado.

Otras películas que causaron controversia por el realismo de una escena de COITO

El último tango en París – Bernardo Bertolucci (1972)
¡Átame! – Pedro Almodóvar (1990)
Monster’s ball – Marc Forster (2002)

NATURALIDAD (La mujer del aviador)

Cualidad de natural, espontáneo o sencillo en la manera de ser o de comportarse. (lexico.com)

“Si se habla de naturalidad puede decirse que existe la naturalidad vulgar y la naturalidad exquisita. La naturalidad no siempre es la expresión más usada. La naturalidad es lo que está conforme a la esencia. La costumbre no es natural, y lo mejor no es aquello que se presenta como lo primero, sino lo que debe quedar siempre”
Joseph Joubert (1754-1824) Moralista y ensayista francés

LA MUJER DEL AVIADOR (La femme de l’aviateur) – 1981

Director Éric Rohmer
Guion Éric Rohmer
Fotografía Bernard Lutic
Música Jean-Louis Valero
Producción Les Films du Losange
Nacionalidad Francia
Duración 104m. Color
Reparto Philippe Marlaud, Marie Rivière, Anne-Laure Meury, Matthieu Carrière, Philippe Caroit, Coralia Clément, Lise Hérédia, Haydeé Caillot.
* Arielle Dombasle – Paris m’a séduit

“¡Vives en las nubes! Así jamás retendrás a un hombre (…) Está bien ir con unos y con otros, es divertido durante un tiempo. Pero llega una edad en que cansa”

Inicio de la serie ‘Comedias y Proverbios’, donde Éric Rohmer persistiría en descifrar las paradojas sensitivas de lo cotidiano con deliberada parquedad presupuestaria, embriagadora proximidad intimista y una melódica perspicacia dialéctica. En esta ocasión, centraba su propuesta argumental en describir con inusual ironía moralista el doble triángulo amoroso, que, en un solo día, converge alrededor de la veleidosa incertidumbre afectiva de una administrativa parisina, la misteriosa intimidad de su amante (y su supuesta esposa), los celos de juventud de un auxiliar nocturno de correos y la curiosa complicidad investigadora de una quinceañera rebosante de luminosa vitalidad. Tras acometer dos exquisitas adaptaciones de época, el cineasta galo regresaba a su esencial coherencia estilística con esta ascética manifestación de ternura, cercanía y empatía hacia las pasiones humanas, representada a través de una exhibición interpretativa de abrumadora solidez y naturalidad.

Otras películas que sobresalen por la NATURALIDAD de sus interpretaciones

Cuentos de Tokio – Yasujiro Ozu (1953)
La vida soñada de los ángeles – Érick Zonca (1998)
Los lunes al sol – Fernando Léon de Aranoa (2002)

IMPOSTOR (La sirena del Mississippi)

Persona que finge ser alguien diferente (…) Los impostores más atrevidos han llegado a fingir ser alguna persona que ya existía, aunque la mayor rapidez de los medios de comunicación modernos ha hecho que esto sea cada vez más difícil. Sin embargo, los impostores normalmente adquieren simplemente una nueva identidad falseando su estatus financiero, formación, estatus social, estado civil y, en algunos casos, el sexo. Los impostores son generalmente conscientes de no ser quién dicen que son. (Wikipedia)

“Reímos y reímos porque la serenidad fue siempre amiga de los impostores”
Ugo Foscolo (1778-1827) Poeta italiano

LA SIRENA DEL MISSISSIPPI (La Sirene du Mississipi) – 1969

Director François Truffaut
Guion François Truffaut
Fotografía Denys Clerval
Música Antoine Duhamel
Producción Les Films du Carrosse/Lopert Pictures/Les Productions Artistes Associés/Delphos
Nacionalidad Francia/ Italia
Duración 123m. Color
Reparto Jean-Paul Belmondo, Catherine Deneuve, Nelly Borgeaud, Martine Ferrière, Marcel Berbert, Yves Drouhet, Michel Bouquet, Roland Thénot.

“Estoy descubriendo qué es el amor. Es doloroso y me lastima. ¿Es eso el amor? ¿Siempre duele tanto?”

Un empresario de la industria del tabaco conoce a una enigmática joven a través de la sección de anuncios por palabras de un periódico y se compromete con ella, tras mantener una relación por correspondencia. Cuando ésta acude a la isla de la Reunión para consumar su matrimonio, el millonario comprueba que no se parece a la de la fotografía, pero, fascinado por su belleza, decide casarse. Este prometedor planteamiento argumental daba lugar a una turbia, romántica y desaforada intriga de ‘amour fou’, basada en la novela negra Waltz into the darkness de William Irish, que reflexionaba sobre la relatividad del querer y los frágiles límites que separan la pasión absoluta del amor condicional a través de una atmósfera de suspense modélica y un resplandeciente tratamiento visual. En pocas ocasiones lució tanto el gélido magnetismo concupiscente de Catherine Deneuve y la simpática dureza del posteriormente devaluado Belmondo como en esta costosa producción, una de las menos valoradas en la filmografía de Truffaut, dedicada a la memoria del maestro Jean Renoir.

Otras películas determinadas por la presencia de un/a IMPOSTOR/A

Ser o no ser – Ernst Lubitsch (1942)
Atrápame si puedes – Steven Spielberg (2002)
Parásitos – Bong Joon-ho (2019)

MUDEZ (La escalera de caracol)

1. Imposibilidad física de hablar.
2. Silencio deliberado y persistente. (RAE)

“No es la soledad con alas, es el silencio de la prisionera, es la mudez de pájaros y viento, es el mundo enojado con mi risa o los guardianes del infierno rompiendo mis cartas” (poema Peregrinaje)
Alejandra Pizarnik (1936-1972) Poeta y traductora argentina

LA ESCALERA DE CARACOL (The spiral staircase) – 1945

Director Robert Siodmak
Guion Mel Dinelli
Fotografía Nicholas Musuraca
Música Roy Webb
Producción RKO
Nacionalidad Estados Unidos
Duración 83m. B/N
Reparto Dorothy McGuire, George Brent, Ethel Barrymore, Kent Smith, Elsa Lanchester, Rhonda Fleming, Gordon Oliver, Sara Allgood.
* Frédéric Chopin – Waltz Op. 34 No.2 in A minor

“Tú querías ser maestra o enfermera… ¿Te vas a resignar fatalmente, sin hacer ningún esfuerzo para recuperar la voz?” 

Una de las películas de suspense más elegantes y perturbadoras de los años cuarenta la hallamos en esta adaptación de la novela Some must watch de Ethel Lina White, ambientada en la Nueva Inglaterra de principios del siglo XX, donde se narraba el terrible acoso al que es sometida una joven sirvienta muda por parte de un peligroso maníaco, especializado en asesinar a mujeres que sufren algún defecto físico. Robert Siodmak modeló una intriga sobrecogedora, presidida por una atmósfera tan inquietante como claustrofóbica y dotada de un tratamiento estético fiel a sus orígenes expresionistas, en el que la sabia utilización de las luces y las sombras o la profusión de extraños ángulos de cámara jugaban un papel básico. Otro de los grandes alicientes de este incuestionable clásico del misterio, de cuyas imborrables imágenes destacan los magistrales planos subjetivos del perverso ‘voyeur’, radicaba en un excepcional reparto de cuantiosa presencia femenina, liderado por una inspirada Dorothy McGuire, en una de las caracterizaciones más importantes de su carrera.

Otras películas en la que uno de sus protagonistas padece de MUDEZ

Una noche en la ópera – Sam Wood (1935)
El piano – Jane Campion (1993)
La forma del agua – Guillermo del Toro (2017)