Intriga

MUDEZ (La escalera de caracol)

1. Imposibilidad física de hablar.
2. Silencio deliberado y persistente. (RAE)

“No es la soledad con alas, es el silencio de la prisionera, es la mudez de pájaros y viento, es el mundo enojado con mi risa o los guardianes del infierno rompiendo mis cartas” (poema Peregrinaje)
Alejandra Pizarnik (1936-1972) Poeta y traductora argentina

LA ESCALERA DE CARACOL (The spiral staircase) – 1945

Director Robert Siodmak
Guion Mel Dinelli
Fotografía Nicholas Musuraca
Música Roy Webb
Producción RKO
Nacionalidad Estados Unidos
Duración 83m. B/N
Reparto Dorothy McGuire, George Brent, Ethel Barrymore, Kent Smith, Elsa Lanchester, Rhonda Fleming, Gordon Oliver, Sara Allgood.
* Frédéric Chopin – Waltz Op. 34 No.2 in A minor

“Tú querías ser maestra o enfermera… ¿Te vas a resignar fatalmente, sin hacer ningún esfuerzo para recuperar la voz?” 

Una de las películas de suspense más elegantes y perturbadoras de los años cuarenta la hallamos en esta adaptación de la novela Some must watch de Ethel Lina White, ambientada en la Nueva Inglaterra de principios del siglo XX, donde se narraba el terrible acoso al que es sometida una joven sirvienta muda por parte de un peligroso maníaco, especializado en asesinar a mujeres que sufren algún defecto físico. Robert Siodmak modeló una intriga sobrecogedora, presidida por una atmósfera tan inquietante como claustrofóbica y dotada de un tratamiento estético fiel a sus orígenes expresionistas, en el que la sabia utilización de las luces y las sombras o la profusión de extraños ángulos de cámara jugaban un papel básico. Otro de los grandes alicientes de este incuestionable clásico del misterio, de cuyas imborrables imágenes destacan los magistrales planos subjetivos del perverso ‘voyeur’, radicaba en un excepcional reparto de cuantiosa presencia femenina, liderado por una inspirada Dorothy McGuire, en una de las caracterizaciones más importantes de su carrera.

Otras películas en la que uno de sus protagonistas padece de MUDEZ

Una noche en la ópera – Sam Wood (1935)
El piano – Jane Campion (1993)
La forma del agua – Guillermo del Toro (2017)

SILBIDO (Tener y no tener)

Sonido agudo que se produce al pasar con cierta fuerza el aire por la boca con los labios fruncidos o con los dedos colocados en ella convenientemente. (google.com)

“A martillazos de cristal el pecho espera que el dolor le alumbre un llanto de música esperanza. Y mientras tanto, silbo en silencio, contemplando el techo” (poema Ni él ni tú)
Blas de Otero (1916-1979) Poeta español

TENER Y NO TENER (To have and have not) – 1944

Director Howard Hawks
Guion Jules Furthman y William Faulkner
Fotografía Sid Hickox
Música Franz Waxman
Producción Warner Bros.
Nacionalidad Estados Unidos
Duración 100m. B/N
Reparto Humphrey Bogart, Lauren Bacall, Walter Brennan, Dolores Moran, Hoagy Carmichael, Sheldon Leonard, Marcel Dalio.
* Hoagy Carmichael & Lauren Bacall – Am I blue?

“Sabes que conmigo no tienes que fingir, Steve. No tienes que decir nada y no tienes que hacer nada. Nada en absoluto. O tal vez solo silbar. Sabes como hacerlo, ¿verdad Steve? Tienes que juntar los labios y… soplar”

Magnífica combinación de aventuras, melodrama y cine negro, basada libremente en una discreta novela homónima de Ernest Hemingway, que, más allá de sus indiscutibles virtudes cinematográficas, ha pasado a la historia por ser la película durante la cual se produjo el idilio entre Humphrey Bogart y una tan sensual como fotogénica Lauren Bacall de diecinueve años de edad, que formalizaba aquí su primera aparición en pantalla. Ambientada en la isla de la Martinica, poco después de la capitulación francesa en la Segunda Guerra Mundial, narraba con estimulante dinamismo descriptivo y bajo una enigmática iluminación tenebrista cómo un desarraigado aventurero estadounidense acepta el temerario encargo de transportar en su embarcación de pesca a un cabecilla de la Resistencia, para así poder ayudar a regresar a su país a una joven compatriota. Obra paradigmática del personal estilo hawksiano, siempre dispuesto a reflexionar sobre la amistad y la búsqueda de la libertad, cuyos diálogos cortantes e ingeniosos resultaban idóneos para enriquecer la química especial que irradiaba la pareja protagonista, que prosiguió su romance tras las cámaras para contraer matrimonio un año más tarde.

Otras películas donde se emite algún famoso SILBIDO

Scarface, el terror del hampa – Howard Hawks (1932)
El puente sobre el río Kwai – David Lean (1957)
La vida de Brian – Terry Jones (1979)

ERROR (Falso culpable)

1. Concepto equivocado o juicio falso.
2. Acción desacertada o equivocada.
(RAE)
Un error judicial es una categoría de abuso a los derechos humanos y, según definición de lo que uno podría llamar estado de derecho, una infracción judiciaria cometida generalmente por órganos estatales judiciales contra privados que exigen la indemnización1​ de la víctima del mismo error. Entre los casos más famosos de error judicial se cuentan el caso de Alfred Dreyfus y el Crimen de Cuenca. (Wikipedia)

“Lo peor no es cometer un error, sino tratar de justificarlo, en vez de aprovecharlo como aviso providencial de nuestra ligereza o ignorancia”
Santiago Ramón y Cajal (1852-1934) Médico español

FALSO CULPABLE (The wrong man) – 1956

Director Alfred Hitchock
Guion Maxwell Anderson y Angus MacPhail
Fotografía Robert Burks
Música Bernard Herrmann
Producción Warner Bros.
Nacionalidad Estados Unidos
Duración 105m. B/N
Reparto Henry Fonda, Vera Miles, Anthony Quayle, Harold J. Stone, Nehemiah Persoff, Charles Cooper, Richard Robbins, Tuesday Weld.

“Un hombre inocente no tiene nada que temer, recuérdelo”

Hipnótica versión cinematográfica de un verídico y lamentable caso de error judicial acaecido en 1953, según el libro The true story of Christopher Emmanuel Balestrero de Maxwell Anderson y un artículo de Herbert Brean publicado en la revista Life bajo el título A case of identity, que Hitchcock convirtió en una de las obras más atípicas, dramáticas y estremecedoramente realistas de su filmografía. Prescindiendo de su habitual sentido de la intriga para plasmar en imágenes simplemente la verdad, tal y como el indicaba a modo de prólogo en su característica aparición, describía en un tono fatalista absolutamente sobrecogedor la trágica historia de un honrado contrabajista de Nueva York que es confundido con un peligroso atracador de bancos y encarcelado por ello, hundiendo a su familia en la más cruel desgracia. Modelada con una precisión casi documental, llegándose incluso a rodar en los escenarios donde ocurrieron los hechos, presume de las soberbias interpretaciones de Henry Fonda y una extraordinaria Vera Miles, en una de las caracterizaciones más impactantes de su carrera.

Otras películas cuyo argumento versa sobre un ERROR JUDICIAL

La senda tenebrosa – Delmer Daves (1947)
El dinero – Robert Bresson (1983)
Présumé coupable – Vincent Garenq (2011)

RUNNING (Marathon man)

Palabra inglesa que se refiere a la actividad de correr. El concepto puede vincularse a las competencias de atletismo o a la práctica recreativa (…) El running es una actividad que ganó muchos adeptos en los últimos años. Además de la concienciación de la gente sobre la importancia de practicar deportes, esta disciplina se asocia a la posibilidad de reducir el estrés, un elemento casi siempre presente en la vida moderna. (definicion.de)

“La gente no puede entender por que un hombre corre. No ven deporte alguno en eso. Argumentan que le falta el espectáculo y la emoción del contacto corporal. Pero el conflicto está allí, mas crudo y desafiante que ninguna competencia de hombre a hombre. Al correr está el hombre contra él mismo, el más cruel de los oponentes. Su adversario reside en él, en su habilidad, con cerebro y corazón para vencerse a sí mismo, a sus emociones y a su dolor”
Glenn Cunningham (1909-1988) Atleta estadounidense

MARATHON MAN (Marathon man) – 1976

Director John Schlesinger
Guion William Goldman
Fotografía Conrad Hall
Música Michael Small
Productora Paramount
Nacionalidad Estados Unidos
Duración 125m. Color
Reparto Dustin Hoffman, Laurence Olivier, Roy Scheider, William Devane, Marthe Keller, Marc Lawrence, Fritz Weaver, Richard Bright.

“Soy corredor de maratones, estoy acostumbrado al dolor. Sé que está ahí, pero no le hago caso”

Angustioso thriller psicológico de acción y suspense, basado en la exitosa novela homónima de William Goldman, cuya tan sólida como confusa e inverosímil trama argumental giraba en torno a la importuna interferencia de un estudiante de historia neoyorquino, muy aficionado al running, en una conspiración política internacional de trasfondo nazi. En su primer acercamiento al género, el londinense John Schlesinger encauzó una subyugante intriga de calado existencialista, tendida ‘in crescendo’ sin apenas efectismos ni argucias narrativas (aunque sí con ciertos
lapsus de ritmo y un desenlace del todo desmedido), que obtenía su clímax en una despiadada e imborrable escena de tortura odontológica y agasajaba a la antología hollywoodiense de los setenta con las icónicas carreras de Dustin Hoffman por el Central Park desafiando la linde del agotamiento físico y mental. A destacar el extraordinario tratamiento lumínico a cargo del gran Conrad Hall, la creíble caracterización de sir Laurence Olivier como un despiadado criminal de guerra exiliado y el acertado homenaje al legendario maratoniano etíope Abebe Bikila.

Otras películas donde se practica el RUNNING

Running – Steven Hilliard Stern (1979)
Forrest Gump – Robert Zemeckis (1994)
Corre, Lola, corre – Tom Tykwer (1998)

DESVÁN (La mano en la trampa)

Parte más alta de una casa, inmediata al tejado, que generalmente tiene el techo inclinado. Se utiliza para guardar cosas viejas o que no se usan habitualmente. (google.com)

“La escalera que sube a un desván siempre sube y nunca baja, igual que siempre baja y nunca sube la de un sótano”
Gaston Bachelard (1884-1962) Filósofo francés

LA MANO EN LA TRAMPA (La mano en la trampa) – 1961

mano

Director Leopoldo Torre Nilsson
Guión Leopoldo Torre Nilsson, Beatriz Guido, Ricardo Luna y Ricardo Muñoz Suay
Fotografía Juan Julio Baena y Alberto Etchebehere
Música Cristóbal Halffter y Atilio Stampone
Producción Producciones Angel/UNINCI
Nacionalidad Argentina/ España
Duración 90m. B/N
Reparto Elsa Daniel, Francisco Rabal, Leonardo Favio, Maria Rosa Gallo, Berta Ortegosa, Hilda Suárez, Enrique Vilches, María Puchol.

“Éramos la pareja más hermosa del pueblo. Y por ser la más hermosa, la más envidiable, la más expuesta, la más mirada”

Uno de los largometrajes más característicos y significativos del eminente realizador porteño, fundamentado como era habitual en una novela de su esposa Beatriz Guido, en el que se proponía una mórbida y opresiva intriga de corte melodramático en torno al enardecido afán de una muchacha por indagar en el origen del misterio familiar por el cual un velado familiar vive durante veinte años encerrado a expensas de su madre y su tía, concretamente en el desván de la residencia donde éstas habitan y ejercen como infatigables costureras. Engrosando su particular retrato sobre las debilidades y extravagancias de la degradada burguesía bonaerense, Leopoldo Torre Nilsson encauzaba la presumible concepción realista y psicológica del relato hacia la consecución de una puesta en escena enrarecida, de un onirismo casi espectral, marcada por un sentido de la estética tan sugestivo como desatadamente enfático, donde poder escarbar en carencias del costumbrismo provinciano tan contumaces como la mojigatería, el culto a las falsas apariencias o el burdo pavor a la deshonra popular.

Otras películas donde el DESVÁN sirve para ocultar un secreto

Luz que agoniza – George Cukor (1944)
Romeo, Julieta y las tinieblas – Jirí Weiss (1960)
Al final de la escalera – Peter Medak (1980)