Unión Soviética

FRACCIÓN (La sexta parte del mundo)

Forma de representar una división entre dos cantidades enteras, donde una parte (numerador) indica cuántas partes se toman y la otra (denominador) indica cuántas partes iguales se divide el todo. (…) Se utilizan ampliamente en la vida cotidiana y en distintos contextos matemáticos. (RAE)

“Un hombre es como una fracción cuyo numerador corresponde a lo que él es, en tanto que el denominador es lo que cree ser.”
León Tolstói (1828-1910) Novelista ruso

LA SEXTA PARTE DEL MUNDO (Shestaya chast mira) – 1926

Director Dziga Vertov
Guion Dziga Vertov
Fotografía Mikhail Kaufman
Producción Sovkino
Nacionalidad Unión Soviética
Duración 73m. B/N

«Todos vosotros sois señores de las tierras soviéticas. En vuestras manos está la sexta parte del mundo.»

Un día antes de que empezara oficialmente el décimo aniversario del triunfo del Partido Bolchevique en la llamada Revolución de Octubre, Dziga Vertov estrenaba en Moscú esta poética sinfonía visual de sustrato propagandístico, concebida bajo los postulados de su teoría vanguardista del Cine-Ojo. Recurriendo al desempeño de un montaje conceptual sin precedentes, exploraba desde una vertiente etnográfica el crecimiento y la diversificación del proletariado a lo largo y ancho del vasto imperio soviético; por aquel entonces, equivalente a una sexta fracción de la superficie terrestre firme -o emergida- del planeta. Tras un breve prólogo a modo de una contudente denuncia al capitalismo, que contraponía el ocio de la vida burguesa a la explotación colonialista, el documental se centraba en su propósito de contribuir a forjar una conciencia colectiva bajo los ideales socialistas, enfatizando la interacción económica y cultural de comunidades minoritarias -recolectores de algogón uzbekos, tejedores uigures, cazadores de pieles siberianos, pescadores calmucos…- con la frenética actividad industrial de las grandes fábricas urbanas.

Otras películas en cuyo título aparece una FRACCIÓN

…One third of a nation… – Dudley Murphy (1939)
Fellini, ocho y medio – Federico Fellini (1963)
La tercera parte de la noche – Andrzej  Zulawski (1971)

HORROR (Masacre: Ven y mira)

Sentimiento intenso causado por algo terrible y espantoso. Atrocidad, monstruosidad, enormidad. (RAE)

«El horror pierde su poder de asustar cuando se repite con demasiada frecuencia»
Michael Ende (1929-1995) Escritor alemán

MASACRE: VEN Y MIRA (Idi i smotri) – 1985

Director Elen Klimov
Guion Elen Klimov y Ales Adamovich
Fotografía Aleksei Rodionov
Música Oleg Yanchenko
Producción Mosfilm/Belarusfilm
Nacionalidad Unión Soviética
Duración 136m. Color
Reparto Alexei Kravchenko, Olga Mironova, Liubomiras Laucevicius, Vladas Bagdonas, Victor Lorents.                   

«Un guerrillero no pregunta jamás cuántos enemigos hay, lo que pregunta es dónde están. Y no olvidéis que ahora están aquí, en nuestra tierra.»

La última película de Elem Klimov nació como un encargo oficial para conmemorar el 40º aniversario de la victoria aliada en la Segunda Guerra Mundial. Lejos de apelar a estándares de exaltación patriotera o propagandística, el realizador volgogradense apostó por un lenguaje visceral, opresivo y corpóreo a fin de condenar el horror bélico con absoluta crudeza e intensidad emocional, basándose en la experiencia real de Alés Adámovich -co-guionista del filme- y otros sobrevivientes a la ocupación y al exterminio nazi en Bielorrusia. Arrebatos sensoriales de una sobrecogedora verosimilitud -como la brutal secuencia del granero- y primeros planos frontales -especialmente del partisano adolescente protagonista- de un radical e incómodo expresionismo simbólico se suceden con subjetiva persuasión para transmitir la devastadora pesadilla del genocidio en el frente oriental soviético, donde se calcula que murieron más de treinta millones de personas. Un cruel e inmersivo relato de aprendizaje y pérdida de la inocencia que pervive como uno de los testimonios antibelicistas más desoladores e impactantes de la historia del cine.

Otras películas que plasman el HORROR de la guerra

El juego de la guerra – Peter Watkins (1966)
Apocalypse now – Francis Ford Coppola (1979)
Ciudad de vida y muerte – Lu Chuan (2009)

CAMBIO (Las ruinas de un imperio)

Acción y efecto de cambiar. (RAE)
Cambio social es la alteración de las estructuras sociales, las consecuencias y manifestaciones de esas estructuras ligadas a las normas, los valores y a los productos del mercado. El cambio social se manifiesta de diferentes maneras, en distintos aspectos de la vida social, y es la expresión visible, o perceptible, de procesos de mutación de muy disímil naturaleza: modificaciones en la concepción del mundo, cambios biológicos, demográficos, institucionales, etc. (Wikipedia)

«La única constante en el universo es el cambio.»
Heráclito de Éfeso (535 a.C. – 470 a.C.) Escritor, periodista y humorista español

LAS RUINAS DE UN IMPERIO (Oblomok imperii) – 1929

Director Fridrikh Ermler
Guion Fridrikh Ermler y Yekaterina Vinogradskaya
Fotografía Gleb Bushtuyev y Yevgeni Shneider
Producción Sovkino
Nacionalidad Unión Soviética
Duración 110m. B/N
Reparto Fyodor Nikitin, Emil Gal, Sergei Gerasimov, Yakov Gudkin, Ursula Krug, Varvara Myasnikova, Lyudmila Semyonova, Valeri Solovtsov.

«Ahora vivirás como un hombre de verdad. Te daremos un trabajo y un lugar donde estar.»

Tras permanecer diez años amnésico a causa de una grave conmoción cerebral sufrida en la Gran Guerra, un ex suboficial soviético, reconvertido a ayudante ferroviario, empieza a recuperar gradualmente la memoria al ver en una ventanilla de tren a su antigua esposa. Dispuesto a reencontrarse con el pasado, partirá hacia San Petersburgo donde se enfrentará a un presente doloroso (su mujer se ha vuelto a casar) y asistirá con estupor a los equitativos cambios sociales, culturales, históricos y políticos experimentados en la URSS tras la victoriosa Revolución de Octubre. A través de esta historia de poderoso aliento propagandístico, al parecer, basada en un hecho real, Fridrikh Ermler pudo exteriorizar su vanguardista dominio de la técnica cinematográfica, sustancialmente notorio en una entusiasta utilización del montaje y un armazón formal de virtuoso simbolismo, que aportaba imágenes tan controvertidas como la de Jesús crucificado con una máscara de gas, censurada en numerosos países. Gran interpretación de Fyodor Nikitin, del que garantizan que perfiló su papel recluyéndose durante seis meses en un sanatorio mental.

Otras películas que plasman los CAMBIOS sociales y políticos de un país 

Memorias del subdesarrollo – Tomás Gutiérrez Alea (1968)
La escopeta nacional – Luis García Berlanga (1978)
Good bye, Lenin! – Wolfgang Becker (2003)

HUTSUL (Los corceles de fuego)

Grupo étnico ucraniano que desde hace siglos habitan las montañas de los Cárpatos en la región de Hutsúlshchina, en el sudoeste de Ucrania, pero también en el extremo norte de Rumanía, (en áreas de Bucovina y Maramures), así como en Eslovaquia y Polonia. (…) Hay varias hipótesis sobre el origen de los hutsules. De acuerdo a una de ellas, los hutsules son descendientes de la tribu eslava ‘ulich’, que se habían asentado previamente en el río Bug bajo la presión de los pechenegos. ​Los hutsules se identifican a sí mismos como parte de la etnia ucraniana, teniendo al mismo tiempo su identidad local como una sub-etnia. (Wikipedia)

«Es cierto que los mitos de Bucovina combinan narraciones e imágenes muy diversas: cuentos hutsul, relatos fabulosos de los rutenos, checos, polacos, alemanes, místicos judíos, etc. Estas son algunas de las numerosas fuentes de las que se nutre la identidad narrativa bucovina.»
Galyna Dranenko (-) Profesora ucraniana de estudios románicos y traducción

LOS CORCELES DE FUEGO (Tini zabutykh predkiv) – 1965

corceles

Director Sergei Parajanov
Guion Sergei Parajanov e Ivan Chendej
Fotografía Viktor Bestayev y Yuri Ilyenko
Música Miroslav Skorik
Producción Dovzhenko Film
Nacionalidad Unión Soviética
Duración 97m. Color
Duración Ivan Mikolajchuk, Larisa Kadochnikova, Tatyana Bestayeva, Nikolai Grinko, Spartak Bagashvili.

«Satanás está entre la gente. ¡Eh ahí! ¿Lo ves? El dará dinero a Dios, pero a los pobres les saca hasta el alma misma.»

Rompiendo con la estricta doctrina creativa del realismo socialista, Sergei Parajanov realizó esta poética adaptación de la novela corta Sombras de ancestros olvidados del Mykhailo Kotsiubysnky, rubricando una poderosa oda rapsódica al folklore ucraniano que pervive aún a día de hoy como una de las obras sonoras más corpóreas, sensoriales y ensoñadoras de la cinematografía soviética. El virtuoso cineasta de origen armenio quedó fascinado por la hermosa naturaleza salvaje de Dzembronya, localidad ubicada en el óblast de Ivano-Frankivsk, puerta de entrada a los Cárpatos, y no dudó en ambientar allí la infausta relación de amor puro entre Iván y Marichka, marcada desde su más tierna infancia por la abrupta y resentida enemistad entre sus antagónicas familias. A través de una embriagadora utilización del color, el vestuario y la música, así como una pasmosa desenvoltura en el manejo de la cámara, recreaba con pletórico simbolismo descriptivo las costumbres y tradiciones de la ancestral cultura popular hutsul, haciendo especial hincapié en sus ceremonias y rituales tanto religiosos como paganos.

Otras películas sobre el pueblo HUTSUL

Przybleda – Jan Nowina-Przybylski (1933)
Oleksa Dovbush – Viktor Ivanov (1959)
Annychka – Boris Ivchenko (1969)

APODO (Bola de sebo)

Nombre que suele darse a una persona, tomado de sus defectos corporales o de alguna otra circunstancia. (RAE)

“Nos parece que no se puede atribuir un apodo cualquiera a alguien que deberá absorberlo y sufrirlo como un atributo durante toda su vida.” (libro Historias de cronopios y de famas)
Julio Cortázar (1914-1984) Escritor y profesor argentino

BOLA DE SEBO (Pyshka) – 1934

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Director Mikhail Romm
Guion Mikhail Romm
Fotografía Boris Volchek
Música Mikhail Chulaki
Producción Mosfilm
Nacionalidad Unión Soviética
Duración 70m. B/N
Reparto Galina Sergeyeva, Andrei Fajt, Faina Ranevskaya, Pyotr Repnin, Tatyana Okunevskaya.

«¡Es Bola de Sebo! Todos en Rouen la conocen…»

En su debut como realizador, Mikhail Romm puso fin a la producción de cine silente en la Unión Soviética con esta breve, fiel y sumamente expresiva adaptación del mordaz cuento homónimo de Guy de Maupassant, posteriormente versionado -entre otros- por Kenji Mizoguchi (1935), John Ford (1939), Robert Wise (1944) o Christian-Jacque (1945). Ambientada en la Francia de 1870, en plena ocupación del ejército prusiano, narraba parte del trayecto en diligencia desde Rouen hasta Le Havre que una rolliza y despreciada prostituta se obligada a compartir con dos parejas de comerciantes, otro matrimonio de aristócratas, un revolucionario y dos monjas, poniendo especial énfasis en la retención en una posada del carruaje por parte de un libidinoso oficial invasor. Una sátira social de apreciable pulso narrativo y valiosa fluidez expositiva, particularmente notoria en su preciso dominio del primer plano, que cumplía con su propósito de caricaturizar la mezquindad e hipocresía de la decadente sociedad burguesa de la época, por lo común resguardada bajo un manto de falsa devoción patriótica.

Otras películas tituladas con el APODO del personaje protagonista

Juan Nadie – Frank Capra (1941)
Mouchette – Robert Bresson (1967)
Toro salvaje – Martin Scorsese (1980)