George Sanders

PRENSA (Mientras Nueva York duerme)

Conjunto de periodistas y espacios que se dedican a la comunicación de noticias diarias y cotidianamente, habiendo distintas áreas de trabajo y especificaciones. Hoy en día, la prensa y los medios de comunicación tienen un valor importantísimo en la sociedad occidental ya que son ellos los responsables en gran parte de acercar información a una gran parte de la población, aunque muchas veces la misma puede estar fragmentada o encontrarse sujeta a parcialidades debido a intereses políticos, económicos o de otra índole. El rol de la prensa frente a las democracias u otras formas de gobierno es hoy en día sin duda alguna un fenómeno muy complejo y digno de estudio. (definicionabc.com)

“Una prensa cínica, mercenaria y demagógica producirá un pueblo cínico, mercenario y demagógico”
Joseph Pulitzer (1847-1911) Editor estadounidense de origen judío

MIENTRAS NUEVA YORK DUERME (While the city sleeps) – 1956

Director Fritz Lang
Guión Casey Robinson
Fotografía Ernest Laszlo
Música Herschel Burke Gilbert
Producción RKO
Nacionalidad Estados Unidos
Duración 99m. B/N
Reparto Dana Andrews, Ida Lupino, Vincent Price, George Sanders, Rhonda Fleming, James Craig, Howard Duff, Thomas Mitchell, John Barrymore Jr., Robert Warwick.

“Quiero el titular del asesino de barra de labios en primera portada, quiero que cada mujer en Nueva York que se esté pintando los labios se estremezca ante la posibilidad de que el asesino esté al acecho”

La maquiavélica competición creada por el heredero de un periódico neoyorquino entre sus tres principales redactores con el fin de atrapar antes que la policía a un perturbado asesino de mujeres que mantiene aterrorizada la ciudad, serviría como pretexto para crear una apasionante, desesperanzada e implacable reflexión sobre la ambición sin límites ni escrúpulos, que incluso el propio realizador de origen austríaco incluía entre sus largometrajes favoritos. Basada en la novela policíaca The bloody spur de Charles Einstein, diseccionaba la influencia que el poderoso y manipulador mundo de la prensa ejercía en la sociedad estadounidense por medio de una ambigüedad moral típicamente langiana, hasta el punto que hacía sentir al espectador más antipatía por los perseguidores que por el mismísimo criminal, por cierto, impecablemente compuesto por John Barrymore Jr. Dejando aparte su armoniosa y convincente puesta en escena, impregnada de un cáustico sentido del humor, la cinta sobresale por la magnífica fotografía de Ernest Laszlo y un plantel de intérpretes tan apropiado como espectacular.

Otras películas sobre el poder de la PRENSA

Ciudadano Kane – Orson Welles (1941)
Todos los hombres del presidente – Alan J. Pakula (1976)
Spotlight – Tom McCarthy (2015)

ESPECTRO (El fantasma y la señora Muir)

Figura irreal, imaginaria o fantástica, que alguien cree ver; especialmente, imagen de una persona fallecida que se aparece a alguien. (google.es)

“Pasar de los fantasmas de la fe a los espectros de la razón no es más que cambiar de celda”
Fernando Pessoa (1888-1935) Poeta y escritor portugués

EL FANTASMA Y LA SEÑORA MUIR (The ghost and Mrs. Muir) – 1947

Director Joseph L. Mankiewicz
Guión Philip Dunne
Fotografía Charles Lang
Música Bernard Herrmann
Producción 20th. Century Fox
Nacionalidad Estados Unidos
Duración 104m. B/N
Reparto Gene Tierney, Rex Harrison, George Sanders, Vanessa Brown, Natalie Wood, Edna Best, Isobel Elsom, Anna Lee, Helen Freeman.

“Soy real, estoy aquí porque usted quiere creerlo así. Siga creyendo en mí y seguiré siendo una realidad”

Maravillosa comedia romántica de corte sobrenatural y perfume dickensiano, basada en la novela homónima escrita por Josephine Leslie bajo el pseudónimo de R.A. Dick, que narraba la singular relación de amistad y amor imposible que prorrumpe en una mansión costera del sur de Inglaterra entre el jovial y orgulloso espectro de un veterano capitán marino y una atractiva e inflexible joven viuda, madre de una niña pequeña. Mankiewicz aprovechó un extraordinario guión de Philip Dunne, integrado por unos diálogos absolutamente inolvidables, para recrearse en una fantástica e inteligente reflexión sobre los límites que separan la imaginación de la realidad, plasmada con ingenio, sensibilidad y una extremada elegancia, cualidades que el realizador ya no abandonaría a lo largo de su admirable filmografía. Rex Harrison y Gene Tierney alcanzaron, posiblemente, las caracterizaciones más imperecederas de sus respectivas carreras, Charles Lang se lució con sus contrastes de sombras, luces y contraluces, mientras que Bernard Herrmann compuso una envolvente partitura, exultante de delicadeza e intensidad.

Otras películas que cuentan con una figura ESPECTRAL entre sus protagonistas

Jennie – William Dieterle (1948)
Pandora y el holandés errante – Albert Lewin (1951)
Cuentos de la luna pálida de agosto – Kenji Mizoguchi (1953)

LLAMAMIENTO (Enviado especial)

Apelación, exhortación o petición hecha de forma solemne, extrema o patética para que se haga una cosa. (2016 Larousse Editorial)

«En esta atmósfera de corrupción y de monstruosas verdades a medias, sólo se oía una nota clara, el llamamiento de los bolcheviques, más penetrante cada día: «¡Todo el poder a los Soviets! ¡Todo el poder a los representantes directos de millones de obreros, soldados y campesinos! ¡Tierra y pan! ¡Que acabe la guerra insensata!
John Reed (1887-1920) Periodista, dirigente obrero y activista comunista norteamericano

ENVIADO ESPECIAL (Foreign correspondent) – 1940

Director Alfred Hitchcock
Guión Charles Bennett y Joan Harrison
Fotografía Rudolph Maté
Música Alfred Newman
Producción United Artists
Nacionalidad Estados Unidos
Duración 120m. B/N
Reparto Joel McCrea, Laraine Day, Herbert Marshall, George Sanders, Albert Basserman, Edmund Gwenn, Robert Benchley, Harry Davenport, Ian Wolfe.

“Es demasiado tarde ahora para hacer algo salvo quedarse sentado y escuchar como caen las bombas. Parece como si hubieran apagado las luces en todo el mundo menos en América. Manténganlas encendidas, protéjanlas con celo, cérquenlas con armas, construyan a su alrededor un círculo de acorazados y de bombarderos. América, escucha, mantén tus luces encendidas porque son las únicas que quedan en el mundo”

Sin llegar a ser una de sus obras más populares ni distinguidas, el segundo largometraje norteamericano de Hitchcock deparaba otro magnífico ejemplo de su pericia técnica y expresiva; en esta ocasión, encomendada a describir las temerarias peripecias de un periodista norteamericano por la Europa pre-bélica, donde acude para informar sobre un equívoco movimiento para la paz universal y termina descubriendo una peligrosa organización nazi. Si bien el maestro del suspense no se caracterizó jamás por abandonarse a actitudes oportunistas o comprometidas con alguna causa, transmitió en esta intriga romántico/policial una clara proclama política destinada a promover la intervención de Estados Unidos en la Segunda Guerra Mundial, postura harto esgrimida en el Hollywood de la época. La excelsa labor del decorador William Cameron Menzies o el buen hacer del fotógrafo Rudolph Maté contribuyeron enormemente a que esta consistente producción de Walter Wanger lograra momentos tan sublimes como la secuencia del asesinato en la catedral de Amsterdam o el aterrizaje forzoso del avión.

Otras películas estadounidenses que hacían un LLAMAMIENTO a promover o justificar la intervención del país en la contienda bélica

Tormenta mortal – Frank Borzage (1940)
El hombre atrapado – Fritz Lang (1941)
Esta tierra es mía – Jean Renoir (1943)

RETRATO (El retrato de Dorian Gray)

Pintura o efigie principalmente de una persona. También se entiende por retrato la descripción de la figura o carácter, o sea, de las cualidades físicas o morales de una persona. Por lo tanto, la primera definición de retrato es aquella que se refiere a la expresión plástica de una persona a imitación de la misma, lo que ocurre en la pintura, la escultura y la fotografía. En un retrato predomina la cara y su expresión. Se pretende mostrar la semejanza, personalidad e incluso el estado de ánimo de la persona. (Wikipedia)

“La librería de un hombre es también su retrato, y tan fino que no pueden igualarle ni los pinceles más exactos ni la pluma más penetrante y fiel del mejor biógrafo. Los libros que cada cual escoge para su recreo, para su instrucción, incluso para su vanidad, son verdaderas huellas dactilares del espíritu, que permiten su exacta identificación”
Gregorio Marañón (1887-1960) Médico endocrino, científico, historiador, escritor y pensador español

EL RETRATO DE DORIAN GRAY (The picture of Dorian Gray) – 1945

dorian

Director Albert Lewin
Guión Albert Lewin
Fotografía Harry Stradling
Música Herbert Stothart
Producción Metro Goldwyn Mayer
Nacionalidad Estados Unidos
Duración 106m. B/N y Color
Reparto Hurd Hatfield, George Sanders, Donna Reed, Angela Lansbury, Peter Lawford, Lowell Gilmore, Richard Fraser, Douglas Walton.

“Una persona debería vivir plena y completamente, dar forma a cada sentimiento, expresión a cada pensamiento, realidad a cada sueño. Cada impulso que reprimimos anida en la mente envenenándonos. Sólo hay un modo de vencer la tentación y es ceder ante ella. Resístala, y el alma enfermará con el ansia de las cosas que se ha prohibido a sí misma. No hay nada que pueda curar el alma, salvo los sentidos, del mismo modo que nada puede sanar los sentidos sino el alma”

La mejor adaptación al cine de la afamada novela homónima de Oscar Wilde la encontramos en esta cautivadora y atípica producción de Pandro S. Berman, que explotaba la sensibilidad literaria y la refinada exquisitez estilística de Albert Lewin sorteando toda presunción de grandilocuencia para consumar un drama victoriano de inspiración onírica y regusto barroco, encauzado a prevenir sobre el severo e insalvable peaje a pagar cuando alguien pretende desafiar con amoralidad las inmutables leyes de la naturaleza. La perturbadora e ignominiosa relación de un joven y atractivo aristócrata londinense con su pernicioso retrato al óleo fue plasmada a través de una atmósfera tupida y angustiosa, enaltecida por una intensidad formal de carácter expresionista y punteada por Stradling con alguna circunstancial pero inolvidable ilustración en Technicolor. Cabe destacar la prodigiosa caracterización de George Sanders, actor fetiche del realizador, como el jactancioso Lord Henry Wotton, un dandy de filosofía hedonista acostumbrado a alardear de su verborrea y mundología por medio de disertaciones aceleradas, mordientes e incisivamente profundas.

Otras películas en las que un RETRATO adquiere una importancia vital

Laura – Otto Preminger (1944)
La mujer del cuadro – Fritz Lang (1944)
En algún lugar del tiempo – Jeannot Szwarc (1980)

BRIBÓN (Escándalo en París)

Que es astuto y taimado, especialmente si utiliza artimañas para engañar o cometer delitos menores. (google.es)

“El hombre que comenzó siendo un bribón nunca será un hombre de bien: del vino se hace con facilidad vinagre, pero jamás del vinagre vino”
Fiedrich Rückert (1788-1866) Poeta, traductor y catedrático de orientalística alemán

ESCÁNDALO EN PARÍS (A scandal in Paris) – 1946

scandal

Director Douglas Sirk
Guión Ellis St. Joseph
Fotografía Guy Roe
Música Hanns Eisler
Producción Arnold Productions
Nacionalidad Estados Unidos
Duración 97m. B/N
Reparto George Sanders, Signe Hasso, Carole Landis, Akim Tamiroff, Gene Lockhart, Jo Ann Marlowe, Alan Napier, Pedro de Córdoba.

“En el crimen, como en el amor, están los que actúan y los que no se atreven. Supongo que hay mucho que hacer cuando oscurece para una chica tan guapa como tú”

Cincuenta y cinco años antes de que Gérard Depardieu retomara el personaje en un espectacular festín de efectos digitales servido por Pitof, Sanders caracterizó con socarrona presunción aristocrática al intrigante François Eugene Vidocq para recomponer el proceso vital y amoroso por el que trepó de errabundo delincuente a prefecto de la policía parisina, según sus propias memorias, allá a principios del siglo XIX. A través de una exuberancia formal tan refinada como fascinadora, marcada por matices expresionistas y una manifiesta tendencia hacia lo barroco, Sirk abordaba las rufianescas andanzas de este histórico aventurero con perfecta ambigüedad moral y una sardónica desenvoltura dialéctica, avanzando algunos de los temas sobre los que cimentaría su filmografía, como la intrínseca exploración de la propia identidad o el abrumador gravamen del pasado, hasta consumar una de sus películas más exquisitas, personales y lamentablemente menos recordadas. Destacar la refinada sensualidad de Carole Landis y la magnífica fotografía de Eugen Schüfftan, acreditado como supervisor por cuestiones sindicales.

Otras películas cuyo personaje protagonista ostenta la categoría de BRIBÓN

El temible burlón – Robert Siodmak (1952)
El general de la Rovere – Roberto Rossellini (1959)
Magnífico bribón – Jack Smight (1966)