Herbert Marshall

LLAMAMIENTO (Enviado especial)

Apelación, exhortación o petición hecha de forma solemne, extrema o patética para que se haga una cosa. (2016 Larousse Editorial)

«En esta atmósfera de corrupción y de monstruosas verdades a medias, sólo se oía una nota clara, el llamamiento de los bolcheviques, más penetrante cada día: «¡Todo el poder a los Soviets! ¡Todo el poder a los representantes directos de millones de obreros, soldados y campesinos! ¡Tierra y pan! ¡Que acabe la guerra insensata!
John Reed (1887-1920) Periodista, dirigente obrero y activista comunista norteamericano

ENVIADO ESPECIAL (Foreign correspondent) – 1940

Director Alfred Hitchcock
Guión Charles Bennett y Joan Harrison
Fotografía Rudolph Maté
Música Alfred Newman
Producción United Artists
Nacionalidad Estados Unidos
Duración 120m. B/N
Reparto Joel McCrea, Laraine Day, Herbert Marshall, George Sanders, Albert Basserman, Edmund Gwenn, Robert Benchley, Harry Davenport, Ian Wolfe.

“Es demasiado tarde ahora para hacer algo salvo quedarse sentado y escuchar como caen las bombas. Parece como si hubieran apagado las luces en todo el mundo menos en América. Manténganlas encendidas, protéjanlas con celo, cérquenlas con armas, construyan a su alrededor un círculo de acorazados y de bombarderos. América, escucha, mantén tus luces encendidas porque son las únicas que quedan en el mundo”

Sin llegar a ser una de sus obras más populares ni distinguidas, el segundo largometraje norteamericano de Hitchcock deparaba otro magnífico ejemplo de su pericia técnica y expresiva; en esta ocasión, encomendada a describir las temerarias peripecias de un periodista norteamericano por la Europa pre-bélica, donde acude para informar sobre un equívoco movimiento para la paz universal y termina descubriendo una peligrosa organización nazi. Si bien el maestro del suspense no se caracterizó jamás por abandonarse a actitudes oportunistas o comprometidas con alguna causa, transmitió en esta intriga romántico/policial una clara proclama política destinada a promover la intervención de Estados Unidos en la Segunda Guerra Mundial, postura harto esgrimida en el Hollywood de la época. La excelsa labor del decorador William Cameron Menzies o el buen hacer del fotógrafo Rudolph Maté contribuyeron enormemente a que esta consistente producción de Walter Wanger lograra momentos tan sublimes como la secuencia del asesinato en la catedral de Amsterdam o el aterrizaje forzoso del avión.

Otras películas estadounidenses que hacían un LLAMAMIENTO a promover o justificar la intervención del país en la contienda bélica

Tormenta mortal – Frank Borzage (1940)
El hombre atrapado – Fritz Lang (1941)
Esta tierra es mía – Jean Renoir (1943)

PRUEBA (La carta)

Cosa material, hecho, suceso, razón o argumento con que se prueba o se intenta probar que algo es de una determinada manera y no de otra. (google.es)
(en derecho) Todo motivo o razón aportado al proceso por los medios y procedimientos aceptados en la ley para llevarle al juez al convencimiento de la certeza sobre los hechos discutidos en un proceso. Ciertos autores le asignan a la prueba el fin de establecer la verdad de los hechos y no solamente el convencimiento al juez. (Wikipedia)

“La más clara prueba de que existe vida inteligente en otros planetas es que aún no han venido a visitarnos”
Sigmund Freud (1856-1939) Médico neurólogo austriaco de origen judío, padre del psicoanálisis

LA CARTA (The letter) – 1940

Director William Wyler
Guión Howard Koch
Fotografía Tony Gaudio
Música Max Steiner
Producción Warner Bros.
Nacionalidad Estados Unidos
Duración 95m. B/N
Reparto Bette Davis, Herbert Marshall, James Stephenson, Gale Sondergaard, Sen Yung, Frieda Inescort, Bruce Lester, Cecil Kellaway.

“Solíamos vernos una o dos veces por semana. Nadie llegó a sospechar nada. Cada vez que nos veíamos me odiaba a mí misma, pero solo vivía pensando en verle de nuevo (…) Era como una persona que padece una grave enfermedad y no quiere recuperarse. En la misma agonía sentía placer”

Memorable adaptación de la pieza teatral homónima de William Somerset Maugham, a su vez inspirada en un cuento basado en hechos reales e incluido en su libro recopilatorio The casuarina tree, que trataba sobre el tormentoso e incontrolable sentimiento de la pasión adúltera y los poderosos privilegios de la clase alta en asuntos legales a partir del asesinato cometido por la ambiciosa, pérfida y manipuladora esposa del responsable de una plantación de caucho en la colonia anglosajona de Malasia. Un largometraje de una progresión dramática admirable, favorecido por la concienzuda dirección del siempre efectivo Wyler, la talentosa dirección de fotografía de Gregg Toland y unas prominentes interpretaciones a cargo de Herbert Marshall, cuya sobriedad interpretativa ya había sido puesta al servicio de Jean de Limur en la primera versión de la novela (1929), y, cómo no, de la gran Bette Davis, que despedazaba los cánones de belleza establecidos en Hollywood con sus ojos saltones mientras se consolidaba como una rutilante estrella de modales altivos e impetuosa personalidad.

Otras películas en cuyo título reside la PRUEBA incriminatoria del delito

Testigo de cargo – Billy Wilder (1957)
Único testigo – Peter Weir (1985)
La caja de música – Constantin Costa-Gavras (1989)

TOQUE (Ángel)

1. Matiz o detalle que caracteriza una cosa.
2. Pequeña modificación que sirve para retocar, pulir o rematar una cosa.
http://es.thefreedictionary.com/toque
Toque Lubitsch. Mixtura de sofisticación, elegancia, ironía, erotismo sutil o capacidad de sugerencia, entre otros atributos, que caracterizó la personalidad estilística divulgada por Ernst Lubitsch en su etapa como realizador en Hollywood.

“Durante veinte años todos nosotros intentamos encontrar el secreto del toque Lubitsch. De vez en cuando, con un poco de suerte, lográbamos algún que otro metro de película que brillaba momentáneamente como si fuera de Lubitsch, pero no era realmente suyo”
Billy Wilder (1906-2002) Director de cine y productor estadounidense de origen austríaco

ÁNGEL (Angel) – 1937

angel

Director Ernst Lubitsch
Guión Samson Raphaelson
Fotografía Charles Lang
Música Frederick Hollander
Producción Paramount
Nacionalidad Estados Unidos
Duración 98m. B/N
Reparto Marlene Dietrich, Melvyn Douglas, Herbert Marshall, Edward Everett Horton, Ernest Cossart, Laura Hope Crews, Dennie Moore.

“Es privilegio de la mujer actuar sin sentido. Los hombres que esperan lógica de las mujeres, fracasan en el amor”

Indeleble comedia romántica, basada en la obra de teatro Angyal de Melchior Lengyel, que manejaba con agudeza el tema del adulterio en la Europa de entreguerras, destapándose como un inmejorable patrón de las aportaciones estilísticas que Lubitsch legó al cine americano con su renombrado e influyente “toque”. Las súbitas casualidades que envuelven los pormenores afectivos de un triángulo amoroso formado por un notorio político inglés, su esposa y un elegante seductor, enamorado de ella tras un fortuito encuentro en París, fueron resueltos con una gran exquisitez formal y unos diálogos tan sofisticados como picarescos a cargo de unos eficaces actores, entre los que despuntaba la glamurosa presencia de Marlene Dietrich. Momentos tan conseguidos como el que nos revela el estado de ánimo de los comensales/protagonistas a través del razonamiento que los criados hacen al retirar sus respectivos platos o la separación de los amantes a través de la mirada de una florista, entre otros muchos, evidenciaban la incomparable facultad de su autor para sacar partido a las puertas y juguetear con el recurso de la elipsis, respectivamente.

Otras películas donde se percibe una clara influencia del TOQUE Lubitsch

La vida en un hilo – Edgar Neville (1945)
Sonrisas de una noche de verano – Ingmar Bergman (1955)
El apartamento – Billy Wilder (1960)

ELIPSIS (Un ladrón en la alcoba)

En lenguaje cinematográfico, una elipsis es un salto en el tiempo o en el espacio. El espectador no pierde la continuidad de la secuencia aunque se han eliminado los pasos intermedios.Las elipsis pueden clasificarse según la razón de esa eliminación. De manera tal que pueden ser elipsis inherentes, expresivas, de estructura o de contenido. http://es.wikipedia.org/wiki/Elipsis_(cine)

“Se debería informar a los tratadistas que existe la elipsis”
Fernando Arrabal (1932-) Escritor y cineasta español

UN LADRÓN EN LA ALCOBA (Trouble in Paradise) – 1932

alcoba

Director Ernst Lubitsch
Guión Grover Jones
Fotografía Victor Milner
Música W. Franke Harling
Producción Paramount
Nacionalidad Estados Unidos
Duración 83m. B/N
Reparto Herbert Marshall, Miriam Hopkins, Kay Francis, Charles Ruggles, C. Aubrey Smith, Edward Everett Horton, Robert Creig.

“Déjeme decirle esto de todo corazón: condesa, usted es una ladrona”

Tras guarnecer los difíciles primeros años del sonoro con una serie de comedias musicales de trazo romántico, Lubitsch empezó a dar verdaderas muestras de su refinado sentido hedonista e irónico paladar estilístico, mundialmente acuñado como su “toque”, en esta chispeante adaptación de la pieza teatral de Aladar Laszlo The honest finder, donde se narraban las retorcidas y mundanas intrigas amorosas entre un matrimonio de consumados ladrones de guante blanco y una sensual heredera francesa a la que pretenden desvalijar. La asombrosa capacidad del director alemán para desarticular los melindrosos cánones hollywoodienses de la época a base de precisas elipsis, diálogos cargados de cinismo y doble sentido o una proverbial sutileza a la hora de sacar partido a puertas, espejos o escaleras apareció aquí realzada con las inspiradísimas interpretaciones del triángulo protagonista y unos portentosos decorados de Hans Dreier, patentes tanto en el palacio veneciano que abre la película como en la arrebatadora ornamentación art-decó de la mansión parisina.

Otras películas con una gran uso de la ELIPSIS

Vértigo (De entre los muertos) – Alfred Hitchcock (1958)
Viridiana – Luis Buñuel (1961)
4 meses, 3 semanas, dos días – Cristian Mungiu (2007)

PLENITUD (El filo de la navaja)

Cualidad de pleno (…) cuando algo o alguien se encuentran en apogeo, es decir, se hallan en su momento o punto más alto e intenso de rendimiento, de felicidad, entre otras alternativas (…) Básicamente, la plenitud implica disponer de equilibrio, calma, amor, decisión, e integridad, valores que justamente son los que nos ayudarán a conseguir aquello propuesto, a mantenerlos y también a ir por más si es la idea que se plantea. (definicionabc.com)

“El amor es la meta más elevada y esencial a la que puede aspirar el ser humano…la plenitud de la vida humana está en el amor y se realiza a través de él”
Viktor Frankl (1905-1997) Neurólogo y psiquiatra austríaco

EL FILO DE LA NAVAJA (The razor’s edge) – 1946

filo

Director Edmund Goulding
Guion Lamar Trotti
Fotografía Arthur C. Miller
Música Alfred Newman
Producción 20th. Century Fox
Nacionalidad Estados Unidos
Duración 146m. B/N
Reparto Tyrone Power, Gene Tierney, Anne Baxter, Herbert Marshall, Clifton Webb, John Payne, Elsa Lanchester, Lucille Watson.

“Si alguna vez adquiero sabiduría, supongo que seré lo bastante sabio para saber qué hacer con ella”

Adaptación del relato homónimo de William Somerset Maugham, producida por Samuel Goldwyn, sobre la experiencia vital de un excombatiente en la Gran Guerra, que, con el propósito de erradicar su desasosiego anímico, opta por renunciar al confortable escenario material propuesto por su amada para emprender un viaje en busca de su plenitud espiritual por parajes tan dispares como el París suburbano o las luminosas cimas del Himalaya. Edmund Goulding sorteó la viable melifluidad anexa a esta parábola sobre la fe y el amor al prójimo con una deleitable y equilibrada conjunción de glamour, pasión y pesadumbre, beneficiándose de un reparto irrepetible en el que resaltaba la belleza de una Gene Tierney vestida por su esposo Oleg Cassini o la contribución de secundarios de lujo como Herbert Marshall (hilo conductor del relato en el papel del propio Maugham), Clifton Webb o Anne Baxter, como una mujer neurótica y depresiva con una irreprimible tendencia etílica. En 1984, John Byrum perpetraría un remake decididamente inferior con la presencia de un inadecuado Bill Murray como protagonista.

Otras películas sobre la PLENITUD ESPIRITUAL

La palabra – Carl Th. Dreyer (1955)
Fresas salvajes – Ingmar Bergman (1957)
Primavera, verano, otoño, invierno… y primavera – Kim Ki-Duk (2003)