Cine negro

EPIDEMIA (Pánico en las calles)

Enfermedad que ataca a un gran número de personas o de animales en un mismo lugar y durante un mismo período de tiempo. (google.es)

“El nacionalismo es una epidemia de muy difícil tratamiento pues utiliza la paranoia como razón esencial de sus tesis”
Albert Boadella (1943-) Actor y dramaturgo español

PÁNICO EN LAS CALLES (Panic in the streets) – 1950

Director Elia Kazan
Guión Richard Murphy
Fotografía Joseph McDonald
Música Alfred Newman
Producción 20th. Century Fox
Nacionalidad Estados Unidos
Duración 96m. B/N
Reparto Richard Widmark, Paul Douglas, Barbara Bel Geddes, Jack Palance, Zero Mostel , Dan Riss, Tommy Cook, William A. Dean.

“Si el asesino está incubando una peste neumónica, puede comenzar a diseminarla dentro de las 48 horas (…) Sí, tenemos 48 horas. Poco después tendrás los ingredientes de una epidemia”

Kazan obtuvo el unánime beneplácito de la crítica a su incontestable dominio del lenguaje cinematográfico, hasta entonces condicionado a su reputada ascendencia teatral, con este opresivo e impactante thriller policíaco, enmarcado en la tendencia documentalista de la época. La perentoriedad en encontrar a los responsables de un crimen cometido en la ciudad de Nueva Orleans, por ser portadores de un letal virus de peste neumónica que puede desencadenar una espantosa epidemia de inusitadas proporciones, configuraba el embrión de una apasionante trama que reseñaba las ingratas tareas que ha de afrontar la organización policial y la sordidez de los bajos fondos asentados en las travesías cercanas al puerto en una puesta en escena que aunaba la concisión narrativa con un ritmo absolutamente convulsivo. Observada como una evidente metáfora de la entonces imperante y aniquiladora “caza de brujas” del senador McCarthy, presume de una potente fotografía y un eficiente reparto, del que sobresale Jack Palance en un papel de detestable hampón.

Otras películas sobre EPIDEMIAS

La amenaza de Andrómeda – Robert Wise (1971)
12 monos – Terry Gilliam (1995)
28 días después – Danny Boyle (2002)

RISA (El beso de la muerte)

Respuesta biológica producida por el organismo como respuesta a determinados estímulos. La sonrisa se considera una forma suave y silenciosa de risa. Actualmente existen diversas interpretaciones acerca de su naturaleza (…) Algunas teorías médicas atribuyen efectos beneficiosos para la salud y el bienestar a la risa, dado que libera endorfinas. (Wikipedia)

“La risa es es satánica, por lo tanto, es profundamente humana. Es primitiva, como recién salida de la naturaleza”
Charles Baudelaire (1821-1867) Poeta, ensayista, crítico de arte y traductor francés

EL BESO DE LA MUERTE (Kiss of death) – 1947

Director Henry Hathaway
Guión Ben Hecht y Charles Lederer
Fotografía Norbert Brodine
Música David Buttolph
Producción 20th. Century Fox
Nacionalidad Estados Unidos
Duración 98m. B/N
Reparto Victor Mature, Richard Widmark, Coleen Gray, Brian Donlevy, Mildred Dunnock, Karl Malden, Taylor Holmes, Millard Mitchell.

“Me conocen demasiados maleantes. Están por todas partes. Todos los tipos que conocí en la cárcel, todos los ladrones que conozco desde niño. No se quedan en un solo lugar. Están en todas las ciudades que te imaginas, van y vienen. Ahora yo soy su enemigo”

Pocas veces la eficacia artesanal de Hathaway alcanzó cotas de inspiración semejantes a este ineludible clásico del cine negro, basado en un relato homónimo de Eleazar Lipsky, que describía la historia de un delincuente coaccionado a delatar a sus compinches para proteger a su familia aun a riesgo de sufrir un más que probable ajuste de cuentas. Temas tan enraizados al género como la traición, la venganza, el fatalismo o la imposibilidad de reinserción en una sociedad tan feroz como injusta ejercían como elementos motrices de una dinámica y rigurosa concepción descriptiva de propósito verista y evidente parvedad dialéctica, que permutaba instantes delicadamente melodramáticos con escenas de un inusitado sadismo, protagonizadas por el despreciable e histriónico psicópata con odiosa risa de hiena encarnado por Richard Widmark, en su brillante debut cinematográfico. Íntegramente rodada en exteriores e interiores naturales neoyorquinos, obtendría un digerible remake de la mano de Barbet Schroeder, EL SABOR DE LA MUERTE (1995), con Nicolas Cage en el papel protagonista.

Otras películas recordadas, entre otras muchas cosas, por la peculiar RISA de uno de sus protagonistas

Ninotchka – Ernst Lubitsch (1939)
El hombre invisible – James Whale (1933)
Batman – Tim Burton (1989)

SUBCONSCIENTE (Secreto tras la puerta)

Conjunto de procesos mentales, no percibidos conscientemente por el individuo, pero que pueden aflorar en determinadas situaciones e influir en su manera de actuar o en su carácter. (google.es)

“El subconsciente murmura sin cesar, y es por escuchar esos murmullos que uno escucha la verdad”
Gaston Bachelard (1884-1962) Filósofo francés, poeta, físico

SECRETO TRAS LA PUERTA (Secret beyond the door) – 1947

Director Fritz Lang
Guión Sylvia Richards y Rufus King
Fotografía Stanley Cortez
Música Miklos Rozsa
Producción Diana Productions
Nacionalidad Estados Unidos
Duración 98m. B/N
Reparto Joan Bennett, Michael Redgrave, Barbara O’Neil, Natalie Schaefer, Anne Revere, Paul Cavanagh, Annabel Shaw, James Seay.

“El crimen es consecuencia de una emoción más directa que el amor”

Insigne intriga psicoanalítica, basada en el relato Museum piece number 13 de Rufus King, que ha ido acrecentando su reputación con la inexorable equidad que otorga el transcurrir de los años después de haber estado durante mucho tiempo subestimada e incluso sopesada como un ordinario cruce entre las hitchcockianas REBECA (1940) y SOSPECHA (1941). Si bien resulta incuestionable que su esquema argumental guarda una identificable similitud con los mencionados largometrajes (insatisfecha joven que se enamora y contrae matrimonio de forma precipitada con un desconocido de pasado amenazantemente incierto), no es menos inequívoco que su intríngulis dramático plantea además una rigurosa cavilación sobre la fatalidad, presta a rejuvenecer el armazón de la literatura gótica rastreando en los mecanismos del subconsciente y en la vileza que en éste se aloja. Producida por Walter Wanger, ofrece dos imborrables composiciones de Michael Redgrave y Joan Bennett, esta última en un papel antagónico a los que estaba habituada a interpretar.

Otras películas que se adentran en los laberintos del SUBCONSCIENTE

Recuerda – Alfred Hitchcock (1945)
Cerco de odio – Rudolph Maté (1948)
Freud, pasión secreta – John Huston (1962)

FASCINACIÓN (La casa número 322)

Sensación o estado en el que una persona está completamente asombrada, admirada e interesada por un fenómeno, otra persona o un detalle. La fascinación puede muchas veces confundirse o convertirse en un acto de obsesión si aquella admiración y atracción que uno siente hacia otro o hacia una cosa se vuelve constante e irracional. (definicionabc.com)

“La fascinación va un paso más allá del interés. El interesado quiere saber si algo funciona o no. El fascinado quiere aprender cómo es que funciona. Aprenda a convertir la frustración en fascinación. Aprenderá más fascinándose con la vida que frustrándose con ella”
Jim Rohn (1930-2009) Empresario estadounidense, autor y orador motivacional

LA CASA NÚMERO 322 (Pushover) – 1954

Director Richard Quine
Guión Roy Huggins
Fotografía Lester B. White
Música Arthur Norton
Producción Columbia
Nacionalidad Estados Unidos
Duración 91m. B/N
Reparto Fred MacMurray, Kim Novak, Phil Carey, Dorothy Malone, E.G. Marshall, Allen Nourse, Phil Chambers, Alan Dexter.

“El dinero no es sucio, sólo la gente”

Primer largometraje importante de Richard Quine, basado en los relatos The night watch de Thomas Walsh y Rafferty de William S. Ballinger, que supuso su única incursión en el cine negro y marcó el inicio de su enigmática y arrebatadora relación profesional como Kim Novak, prolongada en otras tres apreciables películas durante las cuales la admiró y veneró con auténtico fervor. La amarga historia de fascinación, deseo y envilecimiento entre la amante del presunto atracador a una sucursal bancaria y el ambicioso inspector de policía encargado de vigilarla rescataba la más pura tradición del género para conferirle, con gran sobriedad narrativa y una encomiable resolución visual, un aspecto más audaz, conciso, terso y tajante. Insuperable pareja protagonista, donde Fred MacMurray retomaba un papel similar al encarnado en la wilderiana PERDICIÓN (1944) y la entonces tentadora y enigmática “starlet” de la Columbia se dejaba acariciar con la cámara con una deliberada pero encantadora inocencia. Cabe destacar la fotografía de Lester White en su hábil empleo de las luces y las sombras.

Otras películas donde la FASCINACIÓN que ejerce la protagonista es comparable a la que profesa el realizador por su actriz

La carta – William Wyler (1940) / Bette Davis
Marnie, la ladrona – Alfred Hitchcock (1964) / Tippi Hedren
La última película – Peter Bogdanovich (1971) / Cybill Shepherd

PRUEBA (La carta)

Cosa material, hecho, suceso, razón o argumento con que se prueba o se intenta probar que algo es de una determinada manera y no de otra. (google.es)
(en derecho) Todo motivo o razón aportado al proceso por los medios y procedimientos aceptados en la ley para llevarle al juez al convencimiento de la certeza sobre los hechos discutidos en un proceso. Ciertos autores le asignan a la prueba el fin de establecer la verdad de los hechos y no solamente el convencimiento al juez. (Wikipedia)

“La más clara prueba de que existe vida inteligente en otros planetas es que aún no han venido a visitarnos”
Sigmund Freud (1856-1939) Médico neurólogo austriaco de origen judío, padre del psicoanálisis

LA CARTA (The letter) – 1940

Director William Wyler
Guión Howard Koch
Fotografía Tony Gaudio
Música Max Steiner
Producción Warner Bros.
Nacionalidad Estados Unidos
Duración 95m. B/N
Reparto Bette Davis, Herbert Marshall, James Stephenson, Gale Sondergaard, Sen Yung, Frieda Inescort, Bruce Lester, Cecil Kellaway.

“Solíamos vernos una o dos veces por semana. Nadie llegó a sospechar nada. Cada vez que nos veíamos me odiaba a mí misma, pero solo vivía pensando en verle de nuevo (…) Era como una persona que padece una grave enfermedad y no quiere recuperarse. En la misma agonía sentía placer”

Memorable adaptación de la pieza teatral homónima de William Somerset Maugham, a su vez inspirada en un cuento basado en hechos reales e incluido en su libro recopilatorio The casuarina tree, que trataba sobre el tormentoso e incontrolable sentimiento de la pasión adúltera y los poderosos privilegios de la clase alta en asuntos legales a partir del asesinato cometido por la ambiciosa, pérfida y manipuladora esposa del responsable de una plantación de caucho en la colonia anglosajona de Malasia. Un largometraje de una progresión dramática admirable, favorecido por la concienzuda dirección del siempre efectivo Wyler, la talentosa dirección de fotografía de Gregg Toland y unas prominentes interpretaciones a cargo de Herbert Marshall, cuya sobriedad interpretativa ya había sido puesta al servicio de Jean de Limur en la primera versión de la novela (1929), y, cómo no, de la gran Bette Davis, que despedazaba los cánones de belleza establecidos en Hollywood con sus ojos saltones mientras se consolidaba como una rutilante estrella de modales altivos e impetuosa personalidad.

Otras películas en cuyo título reside la PRUEBA incriminatoria del delito

Testigo de cargo – Billy Wilder (1957)
Único testigo – Peter Weir (1985)
La caja de música – Constantin Costa-Gavras (1989)