Cine negro

EMBROLLO (El sueño eterno)

Situación o asunto confuso, desordenado, problemático o difícil de resolver. (google.com)

“Echamos a caminas tras la banda y en ese instante me hubiera gustado decirles a mis hijos que esa mujer era su tercera abuela, pero reservé para mí el embrollo genealógico” (novela Tierra de campos)
David Trueba (1969-) Escritor, periodista, director de cine, guionista y actor español

EL SUEÑO ETERNO (The big sleep) – 1946

Director Howard Hawks
Guion William Faulkner, Leigh Brackett y Jules Furthman
Fotografía Sid Hickox
Música Max Steiner
Producción Warner Bros.
Nacionalidad Estados Unidos
Duración 114m. B/N
Reparto Humphrey Bogart, Lauren Bacall, John Ridgely, Martha Vickers, Dorothy Malone, Regis Toomey, Elisha Cook Jr., Peggy Knudsen.

“Caramba, caramba. Tantas armas en la ciudad y tan pocos cerebros. ¿Sabe? Es usted el segundo tipo que veo hoy convencido de que con una pistola en la mano es el dueño del mundo”

El designio de perpetuar la electrizante química que irradió la pareja formada por Humphrey Bogart y la jovencísima Lauren Bacall en su anterior película, TENER Y NO TENER (1944), impulsó a Howard Hawks a dirigir con su proverbial elegancia descriptiva esta adaptación de la novela homónima en la que Raymond Chandler presentaba por primera vez al personaje de Philip Marlowe, a partir de entonces prototipo por antonomasia del detective privado sagaz, cínico y desencantado. Erigida en una de las obras cumbres del cine negro, supedita su incuestionable notoriedad en una urdimbre argumental absolutamente enrevesada, dispuesta a desbaratar sin compasión la lógica y el sentido común de los acontecimientos hasta conformar un embrollo dramático inasequible, un enjambre de subtramas corruptas y criminales deleitoso, sensual y absorbente, colmado de diálogos irrepetibles por su mordacidad y doble sentido. La Warner no consiguió hacerse con los servicios del escritor del relato, por entonces en nómina con la Paramount, razón que probablemente influyó en la decisión de los guionistas de cambiar el final de la historia.

Otras películas construidas a partir de un EMBROLLO argumental

Un marido rico – Preston Sturges (1942)
Matrix – Lilly y Lana Wachowski (1999)
Origen – Christopher Nolan (2010)

INTOLERANCIA (Encrucijada de odios)

Actitud de la persona que no respeta las opiniones, ideas o actitudes de los demás si no coinciden con las propias. (google.com)
Rechazo de las personas a quienes consideramos diferentes, por ejemplo los miembros de un grupo social o étnico distinto al nuestro, o las personas que son diferentes en su orientación política o sexual. La intolerancia puede manifestarse en una amplia gama de acciones a través de discursos de odio, causar lesiones físicas o incluso el asesinato. (coe.int)

“La intolerancia puede ser definida como la indignación de los hombres que no tienen opiniones”
Gilbert Keith Chesterton (1874-1936) Escritor británico

ENCRUCIJADA DE ODIOS (Crossfire) – 1947

crossfire

Director Edward Dmytryck
Guion John Paxton
Fotografía J. Roy Hunt
Música Roy Webb
Producción RKO
Nacionalidad Estados Unidos
Duración 86m. B/N
Reparto Robert Young, Robert Mitchum, Robert Ryan, Paul Kelly, Richard Benedict, Gloria Grahame, Lex Barker, Sam Levene, Jacqueline White, Steve Brodie.

“Los ignorantes siempre se burlan de los que son diferentes y de las cosas que simplemente no entienden. Temen a las cosas que no entienden y, por eso, terminan odiándolas”

Notable y conflictivo thriller policíaco, basado en la novela The brick foxhole del posteriormente insigne realizador Richard Brooks, que describía en una sola noche la investigación del asesinato de un soldado judío (la censura no permitió que fuera el homosexual que versaba en el argumento original) tras recibir una paliza a manos de sus propios compañeros. El solvente artesano Edward Dmytryck manejó con oficio el tema de la difícil y problemática reintegración a la vida civil de los combatientes en la Segunda Guerra Mundial para apuntalar un interesante alegato contra la intolerancia racista, adecuado con una construcción narrativa de impecable solidez, trufada con altas dosis de suspense, unas excelentes interpretaciones (magnífico Robert Ryan en el papel de un psicópata antisemitista) y una espléndida labor de iluminación. El largometraje acabaría por desatar la célebre “caza de brujas”, en cuya lista negra fueron incluidos tanto director como productor, Adrian Scott, siendo ambos despedidos por la RKO y viéndose obligado el primero a emigrar al Reino Unido.

Otros alegatos cinematográficos contra la INTOLERANCIA

Conspiración de silencio – John Sturges (1955)
Los que no perdonan – John Huston (1960)
Haz lo que debas – Spike Lee (1989)

DESENLACE (Cara de ángel)

1. Modo en que se resuelve o acaba una acción.
2. Parte de una obra literaria, una película o una obra de teatro en que se resuelve la trama.
(google.com)

“Pobres o ricos, ignorantes o sabios, nacidos en chozas o palacios, al fin tenemos por abrigo la mortaja, por lecho la tierra, por sol la oscuridad, por únicos amigos los gusanos y la podre. La tumba, ¡Digno desenlace del drama!”
Manuel González Prada (1844-) Ensayista, pensador anarquista y poeta peruano

CARA DE ÁNGEL (Angel face) – 1952

Director Otto Preminger
Guion Frank Nugent y Oscar Millard
Fotografía Harry Stradling
Música Dimitri Tiomkin
Producción RKO
Nacionalidad Estados Unidos
Reparto Robert Mitchum, Jean Simmons, Mona Freeman, Herbert Marshall, Leon Ames, Barbara O’Neil, Kenneth Tobey, Jim Backus.

“Te quiero a mi manera, pero… ¿Qué hombre estaría a salvo con una mujer como tú?”

Penetrante e inflexible melodrama de acentuación psicológica según los imprecisos clichés del cine negro, basado en un argumento original de Chester Erskine, que desarrollaba con enardecido espíritu metódico un paradigma de pasión arrolladora e insalvablemente encauzada hacia una dimensión trágica tan equívoca como perentoria. Jean Simmons encarnaba con absoluta excelsitud a una personaje caprichoso, enigmático y ponderadamente ambiguo, cuya aparente dulzura y fragilidad encubría una retorcida malevolencia capaz de destruir a todo aquel que procurara interponerse en sus codiciosos anhelos. Esta posesividad seductora y enfermiza actuaba como epicentro de este descollante y romántico film-noir, articulado a través de una puesta en escena de abrumadora sobriedad y beneficiado de un carácter crítico manifiestamente perspicaz en torno a la diferencia de clase social. El lacónico, sorpresivo e impactante desenlace de la película, espléndidamente fotografiada por Harry Stradling, deviene un momento proclive a perdurar para siempre en la memoria de todo buen aficionado al cine clásico.

Otras películas recordadas por su impactante DESENLACE

La evasión – Jacques Becker (1960)
El planeta de los simios – Franklin J. Schaffner (1968)
Seven – David Fincher (1995)

CONNIVENCIA (La llave de cristal)

1. Confabulación, acuerdo entre varios para cometer un delito o una acción ilícita.
2. Asentimiento o tolerancia de un superior para con las faltas que cometen sus subordinados contra las normas o costumbres establecidas.
(Espasa-Calpe)

“Hay una desafección general contra el sistema y los medios somos parte de él. Pero además, muchos ciudadanos creen que nuestras connivencias con el poder político o económico son excesivas y nos castigan por ello”
Montserrat Domínguez (1963-) Periodista española

LA LLAVE DE CRISTAL (The glass key) – 1942

Director Stuart Heisler
Guion Jonathan Latimer
Fotografía Theodor Sparkuhl
Música Victor Young
Producción Paramount
Nacionalidad Estados Unidos
Duración 82m. B/N
Reparto Alan Ladd, Veronica Lake, Brian Donlevy, Bonita Granville, Richard Denning, William Bendix, Joseph Calleia, Frances Gifford.

“Eres guapa, tienes buena figura, educación, pero de ti no me fío nada. Eres lista, pero no me gusta la hipocresía. Crees que eres demasiado buena para mí, pero yo creo que soy demasiado bueno para ti”

Eficaz adaptación de la novela homónima de Dashiel Hammett, que supera con creces a la primera versión dirigida por Frank Tuttle en 1935 y prevalece, hoy en día, como uno de los clásicos del género más recordados de principios de los cuarenta. Alan Ladd consolidó su imagen de héroe/galán tan tenaz como imperturbable, habituado a franquear los delicados confines que separan el bien y el mal, y reafirmó su halagüeña sociedad con la rubicunda Veronica Lake, iniciada ese mismo año con la notable y exitosa EL CUERVO, realizada también por Tuttle, al protagonizar esta estimable intriga criminal sobre el complejo entramado de intimidaciones, escarmientos e infidelidades que se organiza en torno a una campaña electoral. Trazada como respuesta al éxito obtenido por la Warner un año antes con EL HALCÓN MALTÉS, deviene un producto fiel al espíritu del relato original, potenciado por una compacta estructura narrativa y una atmósfera de perceptible violencia, encauzada a revelar las dudosas conductas del sistema político y su lamentable connivencia con el crimen organizado.

Otras películas que abordan la CONNIVENCIA entre la política y el crimen organizado

El caso Mattei – Francesco Rosi (1972)
Muerte de un corrupto – Georges Lautner (1977)
Suburra – Stefano Sollima (2015)

PISTOLA (El demonio de las armas)

Arma de fuego corta diseñada para ser apuntada y disparada con una sola mano, o con dos, se puede utilizar para la caza dependiendo del arma y dispara balas a corto alcance. (Wikipedia)

“Usted puede conseguir más con una palabra amable y una pistola que lo que se puede con solo una palabra amable”
Al Capone (1899-1947) Famoso gánster estadounidense

EL DEMONIO DE LAS ARMAS (Gun crazy) – 1950

Director Joseph H. Lewis
Guion MacKinlay Kantor y Millard Kaufman
Fotografía Russell Harlan
Música Victor Young
Producción King Bros. Productions
Nacionalidad Estados Unidos
Duración 83m. B/N
Reparto John Dall, Peggy Cummins, Morris Carnovsky, Berry Kroeger, Anabel Shaw, Harry Lewis, Nedrick Young, Russ Tamblyn.

“Vamos juntos, Laurie. No sé por qué. Quizás como las armas y la munición van juntas”

Un artículo de MacKinlay Kantor publicado en 1940 en el Saturday Evening Post sobre las correrías de una pareja de atracadores del Middle West inspiraría un extraordinario guión firmado por el propio periodista y Millard Kaufman, aunque en realidad escrito por Dalton Trumbo (entonces vetado por la Meca tras su inclusión en la lista negra del senador McCarthy), que el hoy revalorizado Joseph H. Lewis convirtió no sólo en su mejor largometraje sino en uno de los grandes clásicos por excelencia del cine negro de serie B. A través de una realización en evidente estado de gracia, tanto por su prodigiosa estilización formal como por su inusitado vigor narrativo (cabe sino admirar, por ejemplo, la escena del robo al Banco de Monterrey), se analizaba la hechizante, psicopática y fatalista relación de sus protagonistas, inmersos en una vertiginosa ola de crímenes a causa de su atracción sexual, su afán aventurero y una compulsiva e innata fijación por las pistolas. Entre sus magníficas interpretaciones, cabe citar la enigmática y turbadora presencia de la británica Peggy Cummins.

Otras películas donde la PISTOLA emerge como símbolo de poder

Scarface, el terror del hampa – Howard Hawks (1932) El hombre de las pistolas de oro – Edward Dmytryck (1959)
El odio – Mathieu Kassovitz (1995)