Comedia musical

MUSICAL (Melodías de Broadway 1955)

Género de música en el que la acción se desenvuelve con secciones cantadas y/o bailadas. Es una forma de teatro que combina la música, canciones, diálogo y baile, y que suele representarse en grandes escenarios. (Wikipedia)
El cine musical alude a todas aquellas producciones cinematográficas que incluyen canciones o temas musicales bailables en una parte fundamental del desarrollo argumental de la misma (…) El concepto del espectáculo que impera en todos los aspectos de la sociedad de EE. UU. alcanza uno de sus máximos exponentes en el cine y, dentro de él, en las elaboradas coreografías, las melodías inolvidables y las obras maestras que ha dado el musical. (Wikipedia)

“Hay un extraño razonamiento en Hollywood que sostiene que los musicales son menos dignos de consideración de la Academia que los dramas. Es una forma de esnobismo, el mismo que perpetúa la idea de que el drama merece más el Premio que la comedia”
Gene Kelly (1912-1996) Actor, cantante, bailarín, director y coreógrafo estadounidense

MELODÍAS DE BROADWAY (The band wagon) – 1953

Director Vincente Minnelli
Guion Betty Comden y Adolph Green
Fotografía Harry Jackson
Música Arthur Schwartz
Producción Metro Goldwyn Mayer
Nacionalidad Estados Unidos
Duración 112m. Color
Reparto Fred Astaire, Cyd Charisse, Oscar Levant, Nanette Fabray, James Mitchell, Jack Buchanan, Robert Gist, Ava Gardner.
* Fred Astaire – By myself

“Estas cuatro paredes serán nuestro universo. Nuestro mundo privado. Entramos con nada más que un sueño. Pero, cuando nos vayamos, ¡tendremos un espectáculo!”

Arthur Freed acertó de pleno al confiar en la contrastada experiencia de Vincente Minnelli para proponer un brillante y emotivo homenaje al universo de Broadway, que, gracias a su proverbial elegancia, sentido del ritmo e intensidad cromática se convertiría en una auténtica obra maestra del género musical y en uno de los trabajos más redondos de su ejemplar filmografía. Rodado íntegramente en estudio, utilizaba el montaje de un espectáculo que suponía el regreso a los escenarios de una veterana estrella en horas bajas como excusa argumental para recuperar algún que otro estándar del jazz (el melancólico By myself), presentar temas de emblemático recorrido (el eufórico That’s entertainment) y dar rienda suelta a un holgado repertorio de números antológicos, imaginativamente coreografiados por Michael Kidd: la magnífica exhibición de Astaire en Shine in your shoes, el romántico paseo a ritmo de ballet por Central Park, Dancing in the dark, o un colofón de corte gangsteril, The girl hunt, refrendado por una Cyd Charisse de esplendorosa sensualidad. Ava Gardner aparecía en un breve cameo, interpretándose a sí misma.

Otras grandes películas ambientadas en el mundo del MUSICAL

Vuelve a mí – Charles Walters (1949)
El multimillonario – George Cukor (1960)
Chicago – Rob Marshall (2002)

BUHARDILLA (Bajo los techos de París)

1. Ventana que sobresale verticalmente en el tejado de una casa que sirve para dar luz o para salir al tejado.
2. Parte más alta de una casa, inmediata al tejado, que generalmente tiene el techo inclinado; se utiliza como vivienda, habitación o para guardar cosas que no se usan habitualmente.
(google.es)

“Pero la vida de ella era fría como una buhardilla, con tragaluz al norte y donde el hastío, araña silenciosa, tejía su tela en la penumbra por todos los rincones de su corazón” (novela Madame Bovary)
Gustave Flaubert (1821-1880) Escritor francés

BAJO LOS TECHOS DE PARÍS (Sous les toits de París) – 1930

Director René Clair
Guion René Clair
Fotografía Georges Périnal y Georges Raulet
Música Raoul Moretti y René Nazelles
Producción Tobis
Nacionalidad Francia
Duración 96m. B/N
Reparto Albert Préjean, Pola Illéry, Gaston Modot, Bill Bocket, Edmond T. Gréville, Raymond Aimos, Paul Ollivier, Thomy Bourdelle.
* Raoul Moretti – C’est pas comme ça

“¿No te diste cuenta de que era una broma? Jamás me importó nada Pola. Adelante, bésala”

Sin poder eludir la entonces redundante moda del musical, pero haciendo gala de su solemne y prodigioso talento como realizador, René Clair concibió este sublime romance popular que sirvió para incorporar la flamante técnica del sonido a la cinematografía francesa, y, de paso, inaugurar la etapa más fructífera y creativa de su filmografía. Las palmarias virtudes de esta trivial e intimista historia sobre la rivalidad amorosa por una joven inmigrante polaca residían en una ambientación excitadamente realista, fruto de la encantadora reconstrucción en estudio que Lazare Meerson hizo de los pintorescos y populacheros suburbios de Montmartre y la vigorosa, delicada e irónica dirección del cineasta galo, surtida de encuadres de una gran exactitud, espectaculares travellings verticales y abundantes detalles expresivos, propios de una eficacia descriptiva inusitada. Francia no supo apreciar la evidente calidad de este largometraje de pegadiza música y diálogos intrascendentes hasta su meritorio triunfo en Berlín, convirtiéndose a partir de entonces en un imponente éxito a nivel mundial.

Otras películas con protagonismo de una BUHARDILLA

El séptimo cielo – Frank Borzage (1927)
El diario de Ana Frank – George Stevens (1959)
Fugitivos en la noche – Roberto Rossellini (1960)

ARTIFICIO (Corazonada)

1. Procedimiento o medio ingenioso para conseguir, encubrir o simular algo.
2. Falta de naturalidad (especialmente en una obra artística) derivada de una gran elaboración.
(google.es)

“El arte consiste en ocultar el artificio”
Charles Chaplin (1889-1977) Actor cómico, compositor, productor, director y escritor británico

CORAZONADA (One from the heart) – 1982

Director Francis Ford Coppola
Guion Francis Ford Coppola, Armyan Bernstein y Luana Anders
Fotografía Vittorio Storaro y Ronald V. Garcia
Música Tom Waits
Producción Zoetrope Studios
Nacionalidad Estados Unidos
Duración 100m. Color
Reparto Teri Garr, Frederic Forrest, Raul Julia, Nastassja Kinski, Harry Dean Stanton, Lainie Kazan, Allen Garfield, Rebecca De Mornay.
* Tom Waits & Crystal Gayle – One from the heart

“¿Puedo preguntarte algo personal? (…) Sí, íntimo… ¿Te enamoras fácilmente?”

Catorce años después de haber disfrutado del privilegio de dirigir a Fred Astaire en su último musical, la brigadooniana EL VALLE DEL ARCO IRIS (1968), Coppola volvía al género con un ejercicio de estilo suntuosamente temerario para prescribir una importante dosis de fantasía romántica sobre un sostén de deliberado artificio, ideal para sustraerse de la extrema ligereza argumental y chocante mediocridad dialéctica que impregnaba el relato de la ruptura afectiva de una pareja de Las Vegas y el consiguiente montaje en paralelo que detallaba sus respectivas aventuras de una noche con un camarero y una bella funambulista. Un film curioso, anómalo pero muy influyente, contrapunteado en todo momento por las canciones a dúo de Tom Waits y Crystal Gayle, que, en gran medida, sustenta su popularidad en el tremendo fiasco económico que supuso para su autor por el frío y escaso recorrido comercial que obtuvo después de afrontar un rodaje íntegramente en estudio, filmado a distancia con la más innovadora tecnología electrónica, que acabó elevando el coste de producción inicial de dos millones de dólares de la época hasta una factura final de 26 millones.

Otros paradigmas del ARTIFICIO cinematográfico

Querelle – Rainer W. Fassbinder (1982)
Europa – Lars Von Trier (1991)
Moulin Rouge – Baz Luhrmann (2001)

FONOMÍMICA (On connaît la chanson)

La fonomímica (también conocida como sincronización de labios) es la técnica que permite sincronizar los movimientos de los labios de una persona con una grabación previa, que puede ser tanto musical como hablada. Se utiliza en varios contextos, como en conciertos o actuaciones en vivo, doblajes de series y películas, o en videojuegos. En algunos contextos es una técnica bien vista, mientras que en otros se considera poco aceptable. En el mundo de la música, la técnica de la fonomímica es también conocida como hacer playback. En este contexto, muchos artistas reproducen sus canciones previamente grabadas, para que no cantar en directo y evitar fallos. (lifeder.com)

“Es irónico, aunque aleccionador, que los Bee Gees comenzaran su carrera como un fruto de un revés. Precoces niños artistas sometidos por presiones propias del presupuesto familiar al falso brillo de la fonomímica, un tarde de show cayó al piso el frágil disco de carbón de 78rpm, haciéndose añicos. Obligados por el efecto de la ley de la gravedad sobre el destino, ese día empezaron a cantar con sus propias voces” (libro En aparente estado de ebriedad)
Jaime Bedoya García-Montero (1964-) Periodista y escritor peruano

ON CONNAÎT LA CHANSON (On connaît la chanson) – 1997

connait

Director Alain Resnais
Guión Agnès Jaoui y Jean-Pierre Bacri
Fotografía Renato Berta
Música Bruno Fontaine
Producción Alia Film/Arena Film/Caméra One/Cofimage 9/France 2 Cinéma/Greenpoint Films/Le Studio Canal+/Sofineurope/TSR/Vega Films
Duración 120m. Color
Reparto Pierre Arditi, Sabine Azéma, Jean-Pierre Bacri, André Dussollier, Agnès Jaoui, Lambert Wilson, Jane Birkin, Jean-Paul Roussillon.
* Charles Aznavour – Et moi dans mon coin

“Tú no podías saberlo. Confiabas en él, es lógico. No es fácil saber si la gente es honrada o no”

El espíritu jovial, irónico e infatigablemente renovador del veterano Resnais unido a la frescura y originalidad creativa de la pareja Jaoui/Bacri dieron como resultado este experimento fílmico aparentemente chocante y distanciador, pero pertrechado de una singularidad y una persuasión superlativas. Dedicado a la memoria de Dennis Potter, fundamentaba su propuesta en suplir determinados diálogos de una agridulce comedia de enredos, articulada en torno a los interrelacionados desequilibrios sentimentales de seis ciudadanos parisinos, por pertinentes estrofas de treinta y seis canciones populares francesas (temas de Aznavour, Bécaud, Piaf, Dutronc, Chevalier, Vartan, Gainsbourg o Birkin, entre otros) interpretadas con fonomímica e insertadas sin preocuparse en absoluto del sexo del actor o del cantante. Pero además de esta osadía creativa, la película atesoraba una lúcida, mordaz y melancólica parábola sobre el desamparo, el escepticismo y la indolencia dimanante de la vida urbana, narrada e interpretada con incuestionable entusiasmo, naturalidad y solvencia.

Otras películas donde se emplea la FONOMÍMICA

West Side Story – Robert Wise y Jerome Robbins (1961)
My fair lady – George Cukor (1964)
Jesucristo Superstar – Norman Jewison (1973)

CAMAROTE (Una noche en la ópera)

Lugar destinado al alojamiento de tripulantes o pasajeros de un buque. Son pequeñas habitaciones individuales o compartidas donde habita la tripulación. Varían de tamaño y confort según el tipo de embarcación. Los más frugales constan de un camastro, un pequeño escritorio y un mueble para los efectos personales de la gente de mar. Los camarotes que están dispuestos sobre el exterior del casillaje tienen un ojo de buey para ventilación e iluminación con luz natural. (Wikipedia)

“Así en lóbrego y pequeño camarote sueño a solas, mecido en el frágil leño por el vaivén de las olas, por la ilusión de mi ensueño” (poema Noche en el camarote)
Heinrich Heine (1797-1856) Poeta y ensayista alemán

UNA NOCHE EN LA ÓPERA (A night at the opera) – 1935

Noche ópera

Director Sam Wood
Guión George S. Kaufman y Morrie Ryskind
Fotografía Merritt B. Gerstad
Música Herbert Stothart
Producción Metro Goldwyn Mayer
Nacionalidad Estados Unidos
Duración 76m. B/N
Reparto Groucho Marx, Chico Marx, Harpo Marx, Kitty Carlisle, Allan Jones, Edward Keane, Margaret Dumont, Sig Rumann, Robert E. O’Connor.

“Oiga mozo, ¿y no sería más fácil que en lugar de intentar meter mi baúl en el camarote, metiera mi camarote dentro del baúl?”

De la mano de Irving Thalberg, los hermanos Marx entraron por la puerta grande en la MGM al aprovechar con su capacidad transgresora un guión escrito a su medida y basado en una historia original de James Kevin McGuinness, donde el terceto cómico (Zeppo no subsistió al cambio de productora) se aliaba para ayudar a triunfar a un tenor italiano tanto en su compañía de ópera como en la conquista de la soprano que le ha robado el corazón. Condicionados únicamente por los incisos sentimentales de toda comedia romántica al uso, encadenaron bajo la tácita condescendencia artesanal de Sam Wood un desenfrenado torbellino de secuencias superlativamente hilarantes por su virtuosismo iconoclasta y sus desternillantes diálogos, como el “tête-a-tête” inicial entre el verborreico Groucho y la ingenua Margaret Dumont, la desgajadora anulación de unas cláusulas contractuales, el antológico gag del camarote atestado de gente o el sabotaje final del espectáculo con el acrobático Harpo convirtiendo las cortinas en lianas. Inmortal en toda la extensión de la palabra.

Otras películas que contienen alguna destacada secuencia de CAMAROTE

Las tres noches de Eva – Preston Sturges (1941)
El cuchillo en el agua – Roman Polanski (1962)
La condesa de Hong-Kong – Charles Chaplin (1967)