Elsa Lanchester

SECUELA (La novia de Frankenstein)

Cualquier producto cultural producido después de otra obra completa y que se desarrolla en un mismo “universo”, pero en un tiempo posterior. Normalmente suele contener elementos de la obra original, como escenarios y personajes aunque esto no siempre es así. (…) Dentro de las películas suelen ser frecuentes las continuaciones. A veces, tienen un título especial, como ‘The Dark Knight’, continuación de ‘Batman Begins’, pero en otros casos se limitan a poner un número al título de la obra original, como por ejemplo, ‘Rocky II’, ‘Spider-Man 3’ o ‘La Pantera Rosa 2’. (Wikipedia)

“La película que convirtió en mito al inefable Stallone. Excesivamente dilatada y monótona, muestra el mundillo del boxeo en general y la vida de un aspirante a campeón en particular. El éxito se debió seguramente a su ramplón populismo. Provocó secuelas y varias imitaciones” (a propósito de Rocky en la imprescindible Guía del cine)
Carlos Aguilar (1958-) Historiador cinematográfico y novelista español

LA NOVIA DE FRANKENSTEIN (Bride of Frankenstein) – 1935

Director James Whale
Guion William Hulburt y John L. Balderston
Fotografía John J. Mescall
Música Franz Waxman
Producción Universal
Nacionalidad Estados Unidos
Duración 79m. B/N
Reparto Boris Karloff, Colin Clive, Valerie Hobson, Elsa Lanchester, Ernest Thesiger, Una O’Connor, E.E. Clive, Lucien Prival, Reginald Barlow.

“A veces me pregunto si la vida no sería mucho más divertida si todos fuéramos demonios, sin tonterías acerca de los ángeles y de ser buenos”

Magistral continuación de la exitosa EL DOCTOR FRANKENSTEIN (1931), que, no sólo consiguió el difícil reto de superarla, sino que se encumbró como la auténtica obra maestra del ciclo de terror de la Universal, adquiriendo la condición de incuestionable clásico del cine fantástico. Colmada de referencias bíblicas y poderosamente influenciada por una filosofía humanista, narraba como el Dr. Henry Frankenstein, presionado por el perverso e inefable Dr. Pretorius (uno de los grandes descubrimientos del film junto a sus diminutos humanoides), decidía ofrecer a su desamparada criatura una compañera creada a partir de cadáveres. Sin duda alguna, se trata del trabajo más elegante de James Whale, realizado por medio de una aleación entre el más puro horror expresionista y un desesperado e impulsivo tono poético, favorecido por la espléndida música de Franz Waxman y un sensacional reparto encabezado por Boris Karloff, tan espeluznante como conmovedor, y una Elsa Lanchester (inolvidable con su mítico peinado electrizado concebido por Jack Pierce) que asumía también en el prólogo el papel de la autora de la novela, Mary Shelley.

Otras ejemplos de cómo una SECUELA puede superar el film original

El Padrino II – Francis Ford Coppola (1974)
El testamento del Dr. Mabuse – Fritz Lang (1933)
El caballero oscuro – Christopher Nolan (2008)

ADAPTACIÓN (David Copperfield)

Transformación de una obra en otra, de un formato literario en otro, lo que significa cambiar de lenguaje literario e incluso cambiar parte del argumento, por lo que debe considerarse como una creación artística independiente. La adaptación de un libro al cine ya no es un libro, sino una película que funciona por su cuenta y desde la perspectiva de quien la haya realizado. El lenguaje cinematográfico (imagen y sonido) actúa diferente que el literario: mientras en el cine se crean emociones con luces, sombras, encuadres y sonidos, en la literatura se transmiten por medio de palabras o metáforas, a veces abstractas, que pueden crear diferentes imágenes en cada persona. por lo general es un asunto difícil, ya que si el espectador conoce la obra original se enfrentará a la nueva obra con expectativas muy altas, basadas sobre todo, en su muy personal imaginación que recreó lo que leía en su propia mente, con su propia estética. Sin embargo, una buena adaptación no necesariamente es una fiel copia o traslación de lo escrito, sino una obra completa e independiente de su madre literaria. https://es.wikipedia.org/wiki/Guion_adaptado

“Hoy, pues, es cuando una obra libre de sospechas y nadadora a contracorriente como La tía Tula, realizada por Miguel Picazo en 1964, deberá hacernos reflexionar, por un lado, sobre lo que de verdad, de verdad de la buena, debe ser una adaptación cinematográfica de un clásico de la palabra, y por otro, lo que de por sí debe ser una película bien hecha, una estupenda película”
Jordi Batlle Caminal (1956-) Crítico de cine

DAVID COPPERFIELD (David Copperfield) – 1935

david

Director George Cukor
Guión Oliver T. Marsh
Fotografía Howard Estabrook
Música Herbert Stothart
Producción Metro Goldwyn Mayer
Nacionalidad Estados Unidos
Duración 122m. B/N
Reparto Freddie Bartholomew, W.C. Fields, Maureen O’Sullivan, Lionel Barrymore, Basil Rathbone, Edna May Oliver, Lewis Stone, Frank Lawton.

“Te extrañaré como a mi mano derecha. Aunque eso no dice mucho. Porque mi mano derecha no tiene ni cabeza, ni corazón. Y los dos te echarán mucho de menos”

Sin duda, la mejor versión cinematográfica jamás realizada sobre el relato semiautobiográfico de Charles Dickens y, por si fuera poco, uno de los más penetrantes y satisfactorios melodramas perpetrados por su director a lo largo de su vasta carrera. El traspaso a la gran pantalla del tortuoso recorrido vital por la reaccionaria y escrupulosa sociedad victoriana de un muchacho huérfano, narración predilecta del productor David O’Selznick y con la que el propio Cukor confesó sentirse identificado, representa desde el mismo momento de su exitoso estreno una adaptación literaria modélica en lo que concierne a su absoluto respeto hacia el espíritu original del relato y la delineación de los personajes. Por otro lado, ostentaba uno de los más sublimes repartos que recuerda la época dorada del “star-system”: la principal estrella infantil del momento (Bartholomew), el malvado por antonomasia (Rathbone), la mítica actuación del cómico de nariz de tomate (W.C:Fields) y un gran elenco de secundarios (además de los arriba citados, Elsa Lanchester, Una O’Connor o Elizabeth Allan, entre otros).

Otras eminentes ADAPTACIONES cinematográficas de un clásico literario

Matar a un ruiseñor – Robert Mulligan (1962)
Tom Jones – Tony Richardson (1963)
Romeo y Julieta – Franco Zeffirelli (1968)

PLENITUD (El filo de la navaja)

Cualidad de pleno (…) cuando algo o alguien se encuentran en apogeo, es decir, se hallan en su momento o punto más alto e intenso de rendimiento, de felicidad, entre otras alternativas (…) Básicamente, la plenitud implica disponer de equilibrio, calma, amor, decisión, e integridad, valores que justamente son los que nos ayudarán a conseguir aquello propuesto, a mantenerlos y también a ir por más si es la idea que se plantea. http://www.definicionabc.com/general/plenitud.php

“El amor es la meta más elevada y esencial a la que puede aspirar el ser humano…la plenitud de la vida humana está en el amor y se realiza a través de él”
Viktor Frankl (1905-1997) Neurólogo y psiquiatra austríaco

EL FILO DE LA NAVAJA (The razor’s edge) – 1946

filo

Director Edmund Goulding
Guión Lamar Trotti
Fotografía Arthur C. Miller
Música Alfred Newman
Producción 20th. Century Fox
Nacionalidad Estados Unidos
Duración 146m. B/N
Reparto Tyrone Power, Gene Tierney, Anne Baxter, Herbert Marshall, Clifton Webb, John Payne, Elsa Lanchester, Lucille Watson.

“Si alguna vez adquiero sabiduría, supongo que seré lo bastante sabio para saber qué hacer con ella”

Adaptación del relato homónimo de William Somerset Maugham, producida por Samuel Goldwyn, sobre la experiencia vital de un excombatiente en la Gran Guerra, que, con el propósito de erradicar su desasosiego anímico, opta por renunciar al confortable escenario material propuesto por su amada para emprender un viaje en busca de su plenitud espiritual por parajes tan dispares como el París suburbano o las luminosas cimas del Himalaya. Goulding sorteó la viable melifluidad anexa a esta parábola sobre la fe y el amor al prójimo con una deleitable y equilibrada conjunción de glamour, pasión y pesadumbre, beneficiándose de un reparto irrepetible en el que resaltaba la belleza de una Tierney vestida por su esposo Oleg Cassini o la contribución de secundarios de lujo como Herbert Marshall (hilo conductor del relato en el papel del propio Maugham), Clifton Webb o Anne Baxter, como una mujer neurótica y depresiva con una irreprimible tendencia etílica. En 1984, John Byrum perpetraría un remake decididamente inferior con la presencia de un inadecuado Bill Murray como protagonista.

Otras películas sobre la PLENITUD ESPIRITUAL

La palabra – Carl Th. Dreyer (1955)
Fresas salvajes – Ingmar Bergman (1957)
Primavera, verano, otoño, invierno… y primavera – Kim Ki-Duk (2003)

GLOTONERÍA (La vida privada de Enrique VIII)

Conducta de la persona que come con ansia y en exceso. (google.es)

“La desigualdad, hoy, no se puede atribuir sólo a la insaciable glotonería capitalista, aunque es indiscutible que ésta fue artífice y sostenedora de su inicial creación y desarrollo”
Rubén Blades (1948-) Cantante, compositor, músico, actor y abogado panameño

LA VIDA PRIVADA DE ENRIQUE VIII (The private life of Henry VIII) – 1933

Director Alexander Korda
Guión Lajos Biro y Arthur Wimperis
Fotografía Georges Perinal
Música Kurt Schröder
Producción London Film
Nacionalidad Gran Bretaña
Duración 97m. B/N
Reparto Charles Laughton, Robert Donat, Miles Mander, Elsa Lanchester, Merle Oberon, Wendy Barrie, Binnie Barnes, Franklin Dyall.

“Todas las mujeres se consideran la esposa adecuada para el marido de otra mujer”

Bulliciosa e irreverente reconstrucción de las desventuras matrimoniales del más despótico e insaciable monarca surgido de la familia Tudor, que ha pasado a la historia del celuloide por significar el primer éxito internacional de la cinematografía británica en su etapa sonora y el auténtico impulsor del prestigio que ésta cosecharía en sus subsiguientes años. Beneficiado de la excelente labor escenográfica de su hermano Vincent, Alexander Korda construyó una esmerada película que desdeñaba toda rigurosidad histórica para moverse con presteza en una contextura de comedia que oscilaba entre lo bufo y lo picaresco y, cuyo principal aliciente, residía en la exuberante caracterización física y psicológica que el orondo Laughton hizo del repulsivo soberano de marras, que tomaba como modelo el célebre retrato El joven de Hans Holbein y a la que regresó veinte años después en LA REINA VIRGEN de George Sidney. Entre el resto del reparto, sobresalía la presencia de una joven Merle Oberon, que, en 1939, acabaría convirtiéndose en la esposa del polifacético realizador.

Otras películas cuyo protagonista destaca por su GLOTONERÍA

Los asesinos de la luna de miel – Leonard Kastle (1969)
La gran comilona – Marco Ferreri (1973)
Super size me – Morgan Spurlock (2004)