Tyrone Power

ABOGADO (Testigo de cargo)

Profesional que ejerce la defensa jurídica en un juicio (…)​ Además, asesora y da consejo en materias jurídicas. Los abogados son profesionales con conocimientos en diversas áreas de la legislación (penal, laboral, comercial, administrativa, tributaria, entre otras) y su formación implica conocimientos de historia, filosofía, cultura, literatura, oratoria, economía, sociología, teleología y política, por lo cual suelen ejercer cargos jerárquicos en la administración del Estado y su gobierno. Pueden orientarse hacia un perfil privado, como asesor y representante de personas naturales y/o jurídicas, o bien tener un perfil público ligado al gobierno y la administración pública. En la mayoría de los ordenamientos de los diversos países, para el ejercicio de esta profesión se requieren estudios universitarios en Derecho —licenciatura en Derecho—, estar inscrito en un colegio de abogados o bien tener una autorización del Estado para ejercer. (Wikipedia)

“Un abogado sin historia o literatura es un mecánico, un simple albañil de trabajo, si posee algún conocimiento de estos, puede atreverse a llamarse arquitecto”
Walter Scott (1771-1832) Escritor escocés

TESTIGO DE CARGO (Witness for the Prosecution) – 1957

Director Billy Wilder
Guion Billy Wilder y Harry Kurnitz
Fotografía Russell Harlan
Música Matty Malneck
Producción United Artists
Nacionalidad Estados Unidos
Duración 115m. B/N
Reparto Tyrone Power, Charles Laughton, Marlene Dietich, Elsa Lanchester, Ian Wolfe, Una O’Connor, Henry Daniel, Torin Thatcher.
* Marlene Dietrich – I may never go home anymore

“Sr. Vole, debe aprender a confiar en mí. Por la simple razón de que soy un viejo ruin y malhumorado que odia perder. Deseémonos suerte mutuamente”

Probablemente la mejor adaptación al cine jamás realizada a partir de un relato de la novelista Agatha Christie (al menos así lo consideraba la propia escritora) y uno de los títulos más célebres del subgénero procesal, cuya ingeniosa trama describía cómo un achacoso y reputado abogado criminalista londinense decide aceptar la defensa de un misterioso cliente, acusado de asesinar a una dama rica de cuya herencia se ha convertido en principal beneficiario. Además de conducir la intriga con gran dinamismo y respetar su concepción escénica, Wilder acertó al introducir en su tejido dramático dos oportunos flashblacks y añadir un personaje nuevo respecto a la obra original: la enfermera del letrado socarrón y cascarrabias, encarnada por la entonces esposa del formidable Charles Laughton. Una corrosiva reflexión sobre los principios morales que sustentan el ejercicio de la defensa, algo forzada y poco atrevida en su precipitado desenlace, que significó el último film de Tyrone Power, fallecido al año siguiente por un infarto cardíaco en Madrid, donde arrancaba el rodaje de SALOMÓN Y LA REINA DE SABA de King Vidor.

Otras películas protagonizadas por un ABOGADO

Anatomía de un asesinato – Otto Preminger (1959)
Matar a un ruiseñor – Robert Mulligan (1962)
Veredicto final – Sidney Lumet (1982)

ANTIFAZ (El signo del Zorro)

Pieza de tela, cartón u otro material flexible que cubre la parte superior de la cara, desde media frente a media nariz, con dos agujeros a la altura de los ojos para poder ver; se sujeta a la cara con una cinta o una liga elástica que rodea la cabeza y se usa principalmente para no ser reconocido. (google.es)

“Si te adivinara un ‘no’, sería que algo pasó. Cualquier tontería, incluso un crimen, qué se yo… Y así sería capaz de poner fin a la guerra infinita de esta paz. ¡Qué duro ver el rostro de la muerte cada vez que intento verte más allá de tu antifaz!”
Luis Eduardo Aute (1943-) Músico, cantautor, director de cine, actor, escultor, escritor, pintor y poeta

EL SIGNO DEL ZORRO (The mark of Zorro) – 1940

Director Rouben Mamoulian
Guión John Taintor Foote, Garrett Ford y Bess Meredith
Fotografía Arthur C. Miller
Música Alfred Newman
Nacionalidad Estados Unidos
Duración 90m. B/N
Reparto Tyrone Power, Basil Rathbone, Linda Darnell, Gale Sondergaard, Montagu Love, Eugene Pallette, J. Edward Bromberg.

“Dos errores no hacen un derecho y nunca lo harán. Debemos acabar con la tiranía sea como sea”

Emblemático e imborrable clásico de aventuras de capa y espada, basado en el famoso antihéroe concebido por Johnston McCulley para el folletín The curse of Capistrano e inmortalizado un año después de su publicación (1919) por Douglas Fairbanks en la versión de Fred Niblo LA MARCA DEL ZORRO. Las convencionales andanzas de este romántico y parlanchín justiciero californiano de linaje aristocrático y doble personalidad (enmascarado con antifaz y ropa negra y aficionado a señalar a sus víctimas con una enorme Z) contra la corrupta tiranía que sojuzga su pueblo natal fueron plasmadas por Mamoulian con elegante fluidez expositiva y un calculado dinamismo narrativo, especialmente visible en sus coreográficos y ya míticos duelos a espada. La película obtuvo un formidable éxito comercial que sirvió para consagrar como una de las grandes estrellas del momento a Tyrone Power, en esta ocasión acompañado de un extraordinario plantel de actores secundarios, entre los que destaca Basil Rathbone, uno de los “malvados” por excelencia de aquellos años.

Otras películas cuyo personaje protagonista oculta su rostro tras un ANTIFAZ

Extraño suceso – T.Fisher y A.Darnborough (1950)
La leyenda del Llanero Solitario – William A. Fraker (1981)
Linterna verde – Martin Campbell (2011)

TAROT (El callejón de las almas perdidas)

Baraja de naipes a menudo utilizada como medio de consulta e interpretación de hechos (presentes, pasados o futuros), sueños, percepciones o estados emocionales que constituye, además, un tipo de cartomancia. Sus orígenes datan al menos del siglo XIV. La técnica se basa en la selección de cartas de una baraja especial, que luego son interpretadas por un lector, según el orden o disposición en que han sido seleccionadas o repartidas. https://es.wikipedia.org/wiki/Tarot_(adivinaci%C3%B3n)

“Anoche me quedé despierto jugando poker con cartas de Tarot. Logré un Full y cuatro personas murieron”
Steven Wright (1955-) Actor, director y comediante estadounidense

EL CALLEJÓN DE LAS ALMAS PERDIDAS (Nightmare alley) – 1947

nightnare

Director Edmund Goulding
Guión Jules Furthman
Fotografía Lee Garmes
Música Cyril J. Mockridge
Producción 20th Century Fox
Nacionalidad Estados Unidos
Duración 111m. B/N
Reparto Tyrone Power, Coleen Gray, Joan Blondell, Helen Walker, Taylor Holmes, Mike Mazurki, Ian Keita, Julia Dean, George Matthews.

“En todos los tiempos, el hombre ha intentado ver tras el velo que le oculta el futuro. Ha habido algunos hombres que miraron a través del cristal… y vieron. ¿Es algún poder que el cristal posee o es utilizado por el vidente para transmitir lo que ve en su interior?”

Uno de los melodramas hollywoodienses más atrayentes e insólitos de los años cuarenta, basado en una ya de por sí sorprendente novela homónima de William Lindsay Gresham, que perdura como la gran obra maestra de su director y representa el punto culminante en la trayectoria de varios de sus máximos responsables, desde el renombrado Jules Furthman, hasta el siempre efectivo Lee Garmes, pasando por el mismísimo Tyrone Power, quien, por cierto, desorientó a sus incondicionales con un personaje de naturaleza turbadora, mezquina y enigmática, ajeno a su tradicional imagen de galán aventurero. Su profunda ambigüedad moral, el inusual matiz morboso de las secuencias oníricas y el acentuado pesimismo que diseminaba un argumento desplegado dentro de un clima tan sórdido y opresivo como rarefacto (el ascenso y caída de un ávido embaucadur de feria ambulante), propiciaron el fracaso comercial de esta incomprendida joya cinematográfica, infundida por las entonces divulgadísimas teorías del psicoanálisis y aferrada a una manifiesta voluntad de denuncia social.

Otras películas donde están presentes las cartas de TAROT

Sed de mal – Orson Welles (1958)
Marea nocturna – Curtis Harrington (1961)
Cleo de 5 a 7 – Agnès Varda (1962)

TORERO (Sangre y arena)

Persona que tiene mayor protagonismo en los espectáculos de corridas de toros. Su tarea es conducir repetidamente las embestidas del toro de forma que resulte estéticamente vistosa, medirlo en la suerte de capote, dirigirlo a la pica, colocarle las banderillas, templarlo en la suerte de muleta y finalmente causarle muerte mediante la utilización de una espada llamada estoque de muerte. (Wikipedia)

“Ésta es una profesión de reglas, sobre todo de las antiguas, y pocos se atreven a romperlas. El respeto a los mayores, o la admiración, o la inercia, pues no sé, nos hacen permanecer estancados. De tarde en tarde sale un torero revolucionario, pero sólo de tarde en tarde”
José Tomás (1975-) Torero español

SANGRE Y ARENA (Blood and sand) – 1941

blood

Director Rouben Mamoulian
Guión Jo Swerling
Fotografía Ray Rennahan y Ernst Palmer
Música Alfred Newman
Producción 20th. Century Fox
Nacionalidad Estados Unidos
Duración 123m. Color
Reparto Tyrone Power, Rita Hayworth, Linda Darnell, John Carradine, Anthony Quinn, Laird Cregar, Alla Nazimova, Fortunio Bonanova, Ann Todd.

“He arrastrado mi cuerpo por la sangre y la arena de cientos de ruedos. Ya es el final. Sólo lamento una cosa, de veras: no haber aprendido a leer y a escribir. La miseria me obligó a renunciar a la educación. Sin embargo hago responsable a todo el mundo de mi ignorancia”

Fulgurante remake del clásico silente firmado por Fred Niblo sobre la novela homónima de Blasco Ibánez que superaba con creces las obvias virtudes de su precedente, erigiéndose en uno de los títulos más acreditados y glamourosos cosechados en el Hollywood de principios de los cuarenta. Mamoulian no se limitaría a narrar con formidable precisión la célebre vulnerabilidad sentimental de un torero andaluz (felizmente esposado con el amor de su infancia) ante el libidinoso halo sensual de una aristócrata ninfómana, sino que aplicó como nadie las posibilidades cromáticas del incipiente Technicolor como recurso melodramático, inspirándose para ello en obras pictóricas de Velázquez o El Greco. Las escenas taurinas poseían un realismo inusual, probablemente debido a la supervisión técnica de Budd Boetticher (confeso aficionado a la denominada “fiesta nacional” española) y las interpretaciones resultaron tan espléndidas como decisivas: Power ofreció una meritoria réplica anacrónica de Valentino y la Hayworth catapultó hasta lo más álto su irresistible gancho concupiscente.

Otras películas en las que el personaje protagonista ejerce como TORERO

Torero – Carlos Velo (1956)
El espontáneo – Jorge Grau (1964)
El momento de la verdad – Francesco Rosi (1965)

INCENDIO (Chicago)

Ocurrencia de fuego no controlada que puede abrasar algo que no está destinado a quemarse. Puede afectar a estructuras y a seres vivos. La exposición de los seres vivos a un incendio puede producir daños muy graves hasta la muerte, generalmente por inhalación de humo o por desvanecimiento producido por la intoxicación y posteriormente quemaduras graves. Para que se inicie un fuego es necesario que se den conjuntamente tres componentes: combustible, oxígeno y calor o energía de activación, lo que se llama triángulo del fuego. (Wikipedia)

“Cuando abrí el periódico y leí la noticia sobre el incendio que había destruido la biblioteca y la mayor parte de lo que en ella había le dije a mi mujer: “yo solía pasar horas y horas allí…” (poema El incendio de un sueño)
Charles Bukowski (1920-1994) Escritor y poeta estadounidense

CHICAGO (In old chicago) – 1937

chicago

Director Henry King
Guion Lamar Trotti y Sonya Levien
Fotografía J. Peverell Marley
Música Mack Gordon y Harry Revel
Producción 20th. Century Fox
Nacionalidad Estados Unidos
Duración 95m. B/N
Reparto Tyrone Power, Don Ameche, Alice Faye, Alice Brady, Paul Hurst, Tom Brown, Brian Donlevy, Andy Devine, Phyllis Brooks.

“Los O’Learys somos una tribu extraña. Hay fuerza en nosotros. Y lo que nos proponemos hacer, lo terminamos”

Obstinado en superar el gran éxito que sus rivales de la MGM obtuvieron el año anterior con SAN FRANCISCO, el productor Darryl F. Zanuck acometió un proyecto de similares características en el que reemplazaba el terremoto que asoló la ciudad californiana por otra espectacular reproducción de un catastrófico episodio de la historia estadounidense, como significó el descomunal incendió que devoró en 1871 la poderosa urbe de Chicago. A partir de un planteamiento dramático de corte sociológico, inspirado en la novela We the O’Learys de Niven Busch, donde se ilustraba el devenir de una familia de emigrantes irlandeses, el film avanzaba con inusual destreza narrativa y unas convincentes interpretaciones por el sendero del melodrama romántico y musical hasta confluir en la impresionante resolución de la deflagadora hecatombe; toda una demostración de lo que el departamento de efectos especiales de la casa era capaz de crear cuando disponía de un presupuesto tan generoso como éste, es decir, cercano a los dos millones de dólares de la época.

Otras películas sobre INCENDIOS

Quo Vadis – Mervyn Leroy (1951)
Conflagración – Kon Ichikawa (1958)
El coloso en llamas – J.Guillermin e I.Allen (1974)