John Carradine

INJUSTICIA (Prisionero del odio)

Falta o ausencia de justicia, ya sea en referencia a un suceso, acto o situación de hecho (statu quo). Puede estar referida a un sujeto o a un grupo social. La injusticia (y por extensión la justicia) puede ser considerada de distinta forma según los sistemas jurídicos vigentes en los distintos países. (Wikipedia)

“El último grado de perversidad es hacer servir las leyes para la injusticia”
Voltaire (1694-1778) Escritor, historiador, filósofo y abogado francés

PRISIONERO DEL ODIO (The prisoner of Shark Island) – 1936

Director John Ford
Guión Nunnally Johnson
Fotografía Bert Glennon
Música Louis Silvers
Producción 20th. Century Fox
Nacionalidad Estados Unidos
Duración 95m. B/N
Reparto Warner Baxter, Gloria Stuart, Claude Gillingwater, John Carradine, Harry Carey, Douglas Wood, Joyce Kay, Arthur Byron. O.P. Heggie.

“¿Un asesino confía sus planes a alguien? ¿Estaba yo, un médico, en la trama porque era parte del plan de John Wilkes Booth romperse su pierna y necesitarme? ¿Un hombre, cuya primera devoción ya no es por una causa perdida o por una bandera, sino por su esposa e hijo, arriesgaría cualquier acto que pueda causar solo miseria y angustia en sus inocentes vidas?”

John Ford evidenciaba ya una notable madurez estilística y empezaba además a ser unánimemente respetado por la crítica cuando fue contratado por el mítico productor Darryl F. Zanuck para llevar a la pantalla esta conmovedora historia extraída de la realidad y que tenía como desdichado protagonista a Samuel A. Mudd, un médico, que, en 1865, fue injustamente condenado a cadena perpetua en el cruento penal de Shark Island por complicidad en el magnicidio de Abraham Lincoln, sólo por haber osado curar la pierna del auténtico asesino, John Wilkes Booth. Sustentada en un competente guión de Nunnally Johnson y en un adecuado conjunto de interpretaciones, en el que destaca la labor interpretativa del siempre correcto John Carradine, la película ilustraba este aciago golpe del azar con pasmoso poderío narrativo y una atmósfera dramática de un acentuado e intrépido realismo hasta prescribir una juiciosa y conmovedora exhortación a la ética profesional, presta a censurar las máculas de la justicia y del sistema penitenciario de un país por entonces poco dispuesto a apelar a su orgullo democrático.

Otras películas que abordan una tremenda INJUSTICIA de carácter penal

Furia – Fritz Lang (1936)
Yo creo en ti – Henry Hathaway (1948)
Falso culpable – Alfred Hitchcock (1956)

CAMPAÑA (El último hurra)

Conjunto de actos que se dirigen a conseguir un fin determinado, p. ej. de tipo político, económico o publicitario. (2005 Espasa-Calpe)
Una campaña política o campaña electoral es un esfuerzo organizado llevado a cabo para influir en la decisión de un proceso en un grupo. En las democracias, las campañas a menudo se refieren a las campañas electorales, donde representantes son escogidos o se decide un referéndum. Una campaña política también incluye esfuerzos para alterar la política o ideología de cualquier institución. (Wikipedia)

“Los pactos son necesarios a veces, las mentiras en campaña nunca, salvo para ganar votos”
Albert Rivera (1979-) Jurista y político español

EL ÚLTIMO HURRA (The last hurrah) – 1958

Director John Ford
Guión Frank S. Nugent
Fotografía Charles Lawton Jr.
Música Miklos Rozsa
Producción Columbia
Nacionalidad Estados Unidos
Duración 121m. B/N
Reparto Spencer Tracy, Jeffrey Hunter, Dianne Foster, Basil Rathbone, Donald Crisp, Pat O’Brien, James Gleason, John Carradine, Jane Darwell.

“Yo solo trato de ser una cosa: el alcalde. Y eso requiere a veces un poco de diplomacia, claro está. El único secreto, Maeve, está en saber lo que la gente quiere… Y luego, hay que decidirse. Primero se promete una cosa y segundo se cumple lo prometido”

Enérgica adaptación de la novela homónima de Edwin O’Connor que daba fe de la enésima y postrera campaña electoral del anciano alcalde demócrata de origen irlandés de una localidad de Nueva Inglaterra. El contraste entre la tradicional política populista y la nueva tendencia mediática y manipuladora ejercía como principal soporte temático para articular una amarga, vigente y perspicaz disquisición sobre la derrota, cuya fluctuación entre el drama social y la aguda comedia costumbrista era impregnada por un tono eminentemente crepuscular, donde, al igual que en el resto de la egregia obra fordiana, se palpaba una atmósfera de absoluta dignidad, contención y nostalgia por el fenecimiento de una época que la implacable civilización moderna persistía en extinguir. La figura del impetuoso pero entrañable protagonista, en cierto modo inspirada en el alcalde bostoniano y gobernador del estado de Massachusetts James M. Curley, quedó noblemente inmortalizada gracias al buen hacer interpretativo de un Spencer Tracy pletórico de orgullo, coraje y humanidad

Otras películas que documentan los entresijos de una CAMPAÑA política

El mejor hombre – Franklin J. Schaffner (1964)
El candidato – Michael Ritchie (1972)
Ciudadano Bob Roberts – Tim Robbins (1992)

DELANTAL (El hombre que mató a Liberty Valance)

Prenda protectora externa que cubre principalmente el frente del cuerpo. Puede utilizarse por razones higiénicas o para proteger la ropa contra el desgaste y el desgarro. El delantal es comúnmente una parte del uniforme de varios tipos de oficios, incluyendo camareros, enfermeras y trabajadores domésticos. (Wikipedia)

“Érase una vez… usted, maestra, y su mundo. De tintero y banco, pizarra y delantal blanco. Buenos días, por la mañana, nos decíais en pie entre dos fotografías y una cruz, una oración y una canción y un beso en la mejilla” (Canción para mi maestra)
Joan Manuel Serrat (1943-) Cantautor, compositor, actor, escritor, poeta y músico español

EL HOMBRE QUE MATÓ A LIBERTY VALANCE (The man who shot Liberty Valance) – 1962

Director John Ford
Guión Willis Goldbeck y James Warner Bellah
Fotografía William H. Clothier
Música Cyril J. Mockridge
Producción Paramount
Nacionalidad Estados Unidos
Duración 117m. B/N
Reparto John Wayne, James Stewart, Vera Miles, Lee Marvin, Andy Devine, Ken Murray, Woody Stroode, Edmond O’Brien, John Carradine.

“Esto es el Oeste, señor. Cuando la leyenda se convierte en realidad, imprima la leyenda”

Una de las obras más lúcidas y hermosas de su autor, en la que desarmaba todos los elementos míticos del western para traslucir su inevitable ocaso como cineasta y reflectar la agonía del género sobre el que había fundamentado su merecido prestigio. Estructurada en torno a un dilatado flashback con motivo del regreso de un senador y otrora impulsivo abogado (espléndido James Stewart) a la pequeña localidad de Shinbone, narraba con palpitante y cautivadora serenidad la rivalidad amorosa entre éste y un taciturno “hombre del Oeste” (sempiterna caracterización de John Wayne); dos héroes íntegros pero antagónicos cuyas relaciones desembocarán en la muerte del bravucón pistolero Liberty Valance. La nostalgia elegíaca de un universo crepuscular marcado por la anarquía y el desarraigo, ensamblada a la humanidad y el esperanzado lirismo fordiano, dieron lugar a esta incontestable obra maestra, dotada de una diáfana fotografía de William Clothier y colmada de un formidable elenco de actores secundarios (entre los que destacaba una resplandeciente Vera Miles), que ponderaba los valores y principios democráticos estadounidenses.

Otras películas donde el personaje protagonista luce un DELANTAL

Diario de una camarera – Luis Buñuel (1964)
Furtivos – José Luis Borau (1975)
El festín de Babette – Gabriel Axel (1987)

INVISIBILIDAD (El hombre invisible)

Cualidad de un cuerpo físico visible de no ser visto en condiciones de luz normales para un supuesto observador. Hasta principios del siglo XXI esta cualidad solo era posible en la naturaleza y se daba en gases y seres u objetos que, por su tamaño, el ojo humano no era capaz de captar sin ayuda de lentes u otra tecnología diseñada para tal menester. Los científicos creen haber descubierto la forma de alterar el efecto de la luz sobre un cuerpo físico para conseguir el efecto de invisibilidad de forma artificial gracias a telas compuestas por estructuras electrónicas nanométricas. La consecución de este logro tiene importantes aplicaciones en la industria del espionaje y la guerra (…) La invisibilidad ha sido tratada en numerosas ocasiones por escritores y cineastas de ficción ya sea científica o mágica, casi siempre planteando el peligro que supone que este don caiga en malas manos. (Wikipedia)

“El temor de las cosas invisibles es la semilla natural de lo que cada uno llama para sí mismo religión”
Thomas Hobbes (1588-1679) Filósofo inglés

EL HOMBRE INVISIBLE (The invisible man) – 1933

invisible

Director James Whale
Guión Robert Cedric Sherriff
Fotografía Arthur Edeson
Música W. Franke Harling
Producción Universal
Nacionalidad Estados Unidos
Duración 71m. B/N
Reparto Claude Rains, Gloria Stuart, Una O’Connor, William Harrigan, Forrester Harvey, John Carradine, Henry Travers, Holmes Herbert.

“Empezaremos con un puñado de asesinatos. Gente importante, gente pequeña… Simplemente para demostrar que no hacemos distinciones”

Apremiado por el productor Carl Laemmle Jr. tras el éxito de EL DOCTOR FRANKENSTEIN (1931), Whale adaptó otra prestigiosa obra literaria, en esta ocasión la novela de H.G.Wells, para proseguir ajustando las bases del género fantástico y, en especial, de que aquel poderoso y reconocible estilo dispersado por la Universal de los treinta. Aunque el feroz ajamiento que produce el paso de los años no ha afectado a los entonces innovadores efectos especiales de John P. Fulton, que aún continúan sorprendiendo por su agudeza y originalidad, sí ha influido en su tenue y rudimentaria puesta en escena, que, vista hoy en día, reviste un aspecto que balancea entre la insubstancialidad de su acepción dramática a ciertos apuntes humorísticos de chirriante e inadecuada tosquedad y, además, elude el análisis moral y psicológico que sugiere la célebre historia del doctor trastornado por los malévolos poderes de la invisibilidad. No obstante, sustenta atrevimiento descriptivo y un vigor plástico que le confieren la categoría de clásico, ni que decir infinitamente superior a las atronadas secuelas perpretradas por Joe May, EL HOMBRE INVISIBLE VUELVE (1940), y Ford Beebe, LA VENGANZA DEL HOMBRE INVISIBLE (1944).

Otras películas que abordan el tema de la INVISIBILIDAD

Te veo y no te veo – Robert Butler (1972)
Memorias de un hombre invisible – John Carpenter (1992)
El hombre sin sombra – Paul Verhoeven (2000)

CHEYENNE (El gran combate)

Individuo perteneciente a uno de los grupos de la familia algonquina que hasta fines del s. XVII habitó el actual estado de Minnesota, de donde fue desplazado por los europeos hacia el alto Missouri. Allí ejercieron la agricultura, la caza y otras actividades. http://es.thefreedictionary.com/cheyenne

“Fotografía, s. Cuadro pintado por el sol sin previo aprendizaje del arte. Es algo mejor que el trabajo de un apache, pero no tan bueno como el de un indio cheyenne” (libro Diccionario del diablo)
Ambrose Bierce (1842-1914) Escritor, periodista y editorialista estadounidense

EL GRAN COMBATE (Cheyenne autumn) – 1964

cheyenne

Director John Ford
Guión James R. Webb
Fotografía William Clothier
Música Alex North
Producción Warner Bros./Ford-Smith Productions
Nacionalidad Estados Unidos
Duración 155m. Color
Reparto Richard Widmark, Carroll Baker, Edward G. Robinson, Karl Malden, Sal Mineo, Dolores del Rio, Gilbert Roland, Ricardo Montalbán, George O’Brien, John Carradine, Ben Johnson.

“No olvide teniente que la gracia de ser valiente es no serlo demasiado”

Impresionante fresco basado en la novela Cheyenne Autumn de Mari Sandoz y, sin acreditar, en parajes de The last frontier de Howard Fast, con el que John Ford saldó su cuenta pendiente con el pueblo indio rindiéndole un humilde y respetuoso homenaje, que, a la postre, ha quedado como su verdadero testamento cinematográfico. Para ello, el mejor realizador de westerns de la historia, reivindicó la heroica y trágica epopeya de la tribu Cheyenne en 1878, cuyo intento de recuperar sus asentamientos tras abandonar la árida reserva de Oklahoma donde habían sido confinados por el gobierno estadounidense se saldó con una gran cantidad de muertos. Una película soberbia, narrada en clave realista y dotada por su autor de un espíritu tan bucólico como moralista, que ponderaba las creencias, la fortaleza y el amor a la tierra de los pieles rojas con absoluto convencimiento. El reparto lo completan entre otros, James Stewart y Arthur Kennedy, quienes en sus respectivos papeles de Wyatt Earp y Doc Holliday, protagonizaron un curioso intermedio satírico en el que jugaban tranquilamente al póker mientras el paso de la columna india generaba el pánico en Dodge City.

Otras películas donde aparecen indios CHEYENNE

Pequeño gran hombre – Arthur Penn (1970)
Soldado azul – Ralph Nelson (1970)
Los últimos guerreros – Tab Murphy (1995)