MENDACIDAD (La gata sobre el tejado de zinc)

Hábito o costumbre de mentir. Mentira o falsedad. http://www.oxforddictionaries.com/es/definicion/espanol/mendacidad

“Vivir resistiéndose, día a día, a las ventajas de la adulación y la mendacidad, es sentar plaza vitalicia de héroe…”
Juan Gil-Albert (1904-) Poeta y ensayista español

LA GATA SOBRE EL TEJADO DE ZINC (Cat on a hot tin roof) – 1958

roof

Director Richard Brooks
Guión Richard Brooks y James Poe
Fotografía William H. Daniels
Música Charles Wolcott
Producción Avon Productions/Metro Goldwyn Mayer
Nacionalidad Estados Unidos
Duración 108m. Color
Reparto Elizabeth Taylor, Paul Newman, Burl Ives, Jack Carson, Madeleine Sherwood, Judith Anderson, Larry Gates, Vaughn Taylor

“¿No has notado el fuerte y repugnante olor a mendacidad? (…) No existe hedor más poderoso que el de la mendacidad”

En 1958, Brooks acabó revelándose definitivamente como un consumado especialista en adaptaciones literarias al afrontar dos novelas de distinta enjundia y naturaleza, pero inducidas ambas a escarbar en los traumas y trastornos del alma humana: la tragedia clásica de Dostoyevski LOS HERMANOS KARAMAZOV y esta encrucijada de resentimientos, ambiciones y fervores irresolutos surgida de la ardiente y vigorosa pluma de Tennessee Williams. Estrenada anteriormente en Broadway bajo la dirección de Elia Kazan, traslucía los añejos moralismos de la sociedad estadounidense a lo largo de una candente noche estival y en dos frentes superpuestos: por un lado, la ávida contienda familiar al calor de la herencia de un acaudalado y enfermo patriarca sureño, y, por otro, los problemas maritales entre su hijo menor, un exjugador de rugby atormentado por el suicidio de un compañero, y su atractiva e insatisfecha esposa. Un melodrama de brillante formulación estética, suculentos diálogos y magníficas interpretaciones, especialmente de Liz Taylor (que durante el rodaje recibió la noticia de la muerte de su tercer marido, Mike Todd) y un grandioso Burl Ives.

Otras películas sobre la MENDACIDAD

Las amistades peligrosas – Stephen Frears (1988)
Sexo, mentiras y cintas de vídeo – Steven Soderbergh (1989)
El empleo del tiempo – Laurent Cantet (2001)

3 comments

  1. Me gustan todas las películas que has mencionado alrededor de la palabra Mendacidad. La gata es un retrato genial sobre la mella que produce la falsedad de sentimientos en una familia. Y es maravilloso cómo se pinta la superficie y las dolorosas corrientes subterráneas.
    Las amistades peligrosas o Valmont es el arte de la mentira en las manos de dos ociosos tan carismáticos como Valmont y la marquesa de Merteuil. Sexo, mentiras y cintas de vídeo… cine independiente que mostraba el mundo de las apariencias y el de las intimidades como opuestos, y por tanto el rostro público como mentiroso… Y por último como la mentira puede desgarrar y partir a una persona en la maravillosa y demoledora El empleo del tiempo.
    Mis aportaciones… Me voy a William Wyler y cómo la mentira de una niña destroza a sus dos maestras. O cómo la mentira de otra niña rompe la vida de otro profesor en la reciente La Caza de Thomas Vinterberg. O como la mentira en la que vive un matrimonio, los va hundiendo hasta la tragedia en la tristísima Revolutionary Road.

    Beso
    Hildy

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  2. :O ¡No conocía esta palabra! No recuerdo haberla visto ni leído nunca. Se agradece el descubrimiento 😉 Hoy voy a intentar usarla cada vez que pueda para que se me quede, jeje, va a ser divertido 😀
    Me encanta La gata sobre el tejado de zinc, por cierto.
    ¡Feliz año!

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  3. Una vez eliminada de la versión cinematográfica (por problemas de censura) la homosexualidad latente del personaje que incorpora Paul Newman, resulta difícil asimilar su “motivación” para rechazar de forma contumaz las reiteradas invitaciones de una incitante y hermosísima Elizabeth Taylor al lecho conyugal. Eliminando este detalle (¡que ya es eliminar!), se trata de una interesante película que en circunstancias adversas (cortapisas censoras, muerte durante el rodaje de Mike Todd, esposo de la Taylor) adaptó con cierta eficacia una de las mejores obras de Tennessee Williams. Richard Brooks reincidiría años más tarde con otra obra de este autor, “DULCE PÁJARO DE JUVENTUD”.
    Un saludo.

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