Charles MacArthur

RULETA (La ciudad sin ley)

Juego de azar que se juega principalmente en los casinos y en el que los participantes apuestan sobre unos números que figuran en un tablero; se lanza una bola sobre una rueda horizontal que gira dividida en 36 casillas radiales numeradas y alternativamente rojas y negras; cuando la rueda se para, la bola cae en uno de los números y reciben premio los que hayan apostado sobre él, sobre su color, sobre la línea en que figura este en el tablero, etc. (google.com)

“Y no habléis demasiado pronto, pues la ruleta todavía está girando y no ha nombrado quién es el elegido, porque el perdedor ahora será el ganador más tarde porque los tiempos están cambiando” (canción The times they are a-changing)
Bob Dylan (1941-) Músico, compositor, cantante y poeta estadounidense

LA CIUDAD SIN LEY (Barbary Coast) – 1935

barbary

Director Howard Hawks
Guion Ben Hecht y Charles MacArthur
Fotografía Ray June
Música Alfred Newman
Producción United Artists
Nacionalidad Estados Unidos
Duración 97m. B/N
Reparto Miriam Hopkins, Edward G. Robinson, Joel McCrea, Walter Brennan, Frank Craven, Brian Donlevy, Harry Carey, Donald Meek.

«Hay algo del alma que no se puede tocar. Podemos hundirnos en el barro hasta el cuello, pero ese algo sigue limpio y brillante (…) Tienes que creerme porque es cierto, el amor borra todo lo demás»

Impecable aleación de western, comedia, drama romántico y cine negro, ambientada en la floreciente pero caótica, hostil y corrupta San Francisco de la fiebre del oro, allá por 1849, que exponía con vigoroso ritmo descriptivo la relación triangular entre una ambiciosa y refinada mujer de oscuro pasado, el disoluto e implacable propietario del salón de juego donde trabaja manejando la ruleta y un enamoradizo ‘forty-niner’ neoyorquino con vocación de rapsoda. A través de una puesta en escena de irrespirable intensidad dramática, fundamentada en unos diálogos tan mordaces como absorbentes, la película hurgaba en los brumosos confines que separan la civilización de la barbarie o el progreso del primitivismo, amparándose en un terceto protagonista de excepción y el consorcio de una lujosa nómina de secundarios, entre ellos el imperecedero Walter Brennan. Obra menor dentro de la abundante y conspicua filmografía hawksiana, pero lúcida e interesante en todos los sentidos, que incidía en la denuncia de la injusticia social con absoluta firmeza, sobriedad y academicismo.

Otras películas en las que se juega a la RULETA

Casablanca – Michael Curtiz (1942)
California Split – Robert Altman (1974)
Los Pelayos – Eduard Cortés (2012)

AGUADOR (Gunga Din)

Persona que vende y distribuye agua entre la población. Durante siglos fue una ocupación muy popular, cuando el suministro de agua corriente no estaba generalizado. Se reunían en las principales fuentes de las ciudades para abastecerse de agua y distribuirla a las casas de los compradores o venderla por la calle. De variada tipología, ha quedado noticia de aguadores que además de agua corriente, vendían aguas aromatizadas y refrescos. (Wikipedia)

«El aguador está para repartir sorbos de fama, la sed es inmensa, la aridez aplana la callejuela donde tarda la primavera»
Margarita García Alonso (1959-) Periodista, poeta y artista visual cubana

GUNGA DIN (Gunga Din) – 1939

gunga

Director George Stevens
Guion Ben Hecht, Charles MacArthur, Joel Sayre y Fred Guiol
Fotografía John H. August
Música Alfred Newman
Productora RKO
Nacionalidad Estados Unidos
Duración 117m. B/N
Reparto Cary Grant, Douglas Fairbanks Jr., Victor McLaglen, Sam Jaffe, Joan Fontaine, Eduardo Ciannelli, Montagu Love, Robert Coote.

«Hannibal estaba loco. César estaba loco. Napoleón, sin duda, era el más loco de todos. Desde épocas inmemoriales, así llaman a todos los grandes soldados del mundo. ¿Loco? Veremos cuánta sabiduría hay en mi locura, pues ésta es apenas la crecida que antecede a la inundación»

La ascendiente carrera de George Stevens se afianzó con esta emblemática epopeya colonialista, anclada en la memoria como uno de los films de aventuras más celebrados y carismáticos de los años treinta. El argumento, inspirado en el poema homónimo de Rudyard Kipling y aderezado con elementos de la novela Soldiers three del mismo autor, relataba las peripecias en la India de un vivaz y desafiante terceto de sargentos del ejército británico que, acompañados de un abnegado aguador indígena, sacaban partido de su camaradería viril para hacer frente a una rebelde y temible secta de adoradores de la diosa Kali, los «tags». Una sucesión de impulsivos y acrobáticos momentos cómicos unidos a secuencias realmente espectaculares, como la batalla final (donde llegaron a intervenir casi un millar de extras) servirían para enaltecer el Imperio Británico y, de paso, justificar el costosísimo presupuesto conferido por la RKO. Magnífico terceto protagonista, cuyos papeles dicen que se asemejaban mucho a sus personalidades en la vida real.

Otras películas protagonizadas por algún AGUADOR

El lazarillo de Tormes – César Fernández Ardavín (1959)
The waterboy (El aguador) – Frank Coraci (1999)
La miel de las morojas – Jorge Vivianco (2009)

CANDIDATURA (El senador fue indiscreto)

1. Solicitud o aspiración a un cargo, a un premio o a una distinción.
2. Propuesta o presentación que se hace de una persona para alguna dignidad o cargo.
(Larousse Editorial)

“A los que vienen hablando de que me voy a bajar de la candidatura, yo les digo: Ni lo piensen, no saben de la fibra de la que está hecho uno”
Carlos Menem (1930-) Político y abogado argentino

EL SENADOR FUE INDISCRETO (The senator was indiscreet) – 1947

senator

Director George S. Kaufman
Guion Charles MacArthur y Edwin Lanham
Fotografía William Mellor
Música Daniele Amfitheatrof
Producción Inter-John Productions
Nacionalidad Estados Unidos
Duración 88m. B/N
Reparto William Powell, Ella Raines, Ray Collins, Peter Lind Hayes, Arleen Whelan, Allen Jenkins, Hans Conried, Whit Bissell, Milton Parsons.

«Ser propietario de un periódico incómodo es como poseer una bomba atómica. Incluso si uno no hace nada con ella, es un consuelo saber que está ahí»

A pesar de su conocida animadversión hacia Hollywood y toda su parafernalia, George S. Kaufman acabó cediendo a la tentación de ponerse tras la cámara (por única vez en su carrera) para dirigir esta alegoría de ambiente político, basada curiosamente en un texto ajeno, que persiste como una de las más astutas, vigentes y menos recordadas comedias norteamericanas de finales de los cuarenta. Utilizando como motivo argumental las osadas ambiciones políticas de un extravagante senador con síntomas seniles, el célebre autor teatral facturó una punzante e ingeniosa farsa gubernamental, dotada de alocado ritmo narrativo y pletórica de lances cómicos tan brillantes como maliciosos, que se anticipaba de forma premonitoria a un posterior y sustancial alud de sátiras sobre candidaturas y campañas electorales. Boicoteada en su día por el infausto macartismo, destacaba además por el trascendental guion de otro colosal comediógrafo, Charles MacArthur, la descollante interpretación de William Powell y, como detalle curioso, el breve y pícaro cameo sin acreditar de Myrna Loy, habitual pareja artística del protagonista.

Otras películas sobre CANDIDATURAS

El último hurra – John Ford (1958)
Primary – Robert Drew (1960)
Ciudadano Bob Roberts – Tim Robbins (1992)