George S. Kaufman

CAMAROTE (Una noche en la ópera)

Lugar destinado al alojamiento de tripulantes o pasajeros de un buque. Son pequeñas habitaciones individuales o compartidas donde habita la tripulación. Varían de tamaño y confort según el tipo de embarcación. Los más frugales constan de un camastro, un pequeño escritorio y un mueble para los efectos personales de la gente de mar. Los camarotes que están dispuestos sobre el exterior del casillaje tienen un ojo de buey para ventilación e iluminación con luz natural. (Wikipedia)

“Así en lóbrego y pequeño camarote sueño a solas, mecido en el frágil leño por el vaivén de las olas, por la ilusión de mi ensueño” (poema Noche en el camarote)
Heinrich Heine (1797-1856) Poeta y ensayista alemán

UNA NOCHE EN LA ÓPERA (A night at the opera) – 1935

Noche ópera

Director Sam Wood
Guión George S. Kaufman y Morrie Ryskind
Fotografía Merritt B. Gerstad
Música Herbert Stothart
Producción Metro Goldwyn Mayer
Nacionalidad Estados Unidos
Duración 76m. B/N
Reparto Groucho Marx, Chico Marx, Harpo Marx, Kitty Carlisle, Allan Jones, Edward Keane, Margaret Dumont, Sig Rumann, Robert E. O’Connor.

“Oiga mozo, ¿y no sería más fácil que en lugar de intentar meter mi baúl en el camarote, metiera mi camarote dentro del baúl?”

De la mano de Irving Thalberg, los hermanos Marx entraron por la puerta grande en la MGM al aprovechar con su capacidad transgresora un guión escrito a su medida y basado en una historia original de James Kevin McGuinness, donde el terceto cómico (Zeppo no subsistió al cambio de productora) se aliaba para ayudar a triunfar a un tenor italiano tanto en su compañía de ópera como en la conquista de la soprano que le ha robado el corazón. Condicionados únicamente por los incisos sentimentales de toda comedia romántica al uso, encadenaron bajo la tácita condescendencia artesanal de Sam Wood un desenfrenado torbellino de secuencias superlativamente hilarantes por su virtuosismo iconoclasta y sus desternillantes diálogos, como el “tête-a-tête” inicial entre el verborreico Groucho y la ingenua Margaret Dumont, la desgajadora anulación de unas cláusulas contractuales, el antológico gag del camarote atestado de gente o el sabotaje final del espectáculo con el acrobático Harpo convirtiendo las cortinas en lianas. Inmortal en toda la extensión de la palabra.

Otras películas que contienen alguna destacada secuencia de CAMAROTE

Las tres noches de Eva – Preston Sturges (1941)
El cuchillo en el agua – Roman Polanski (1962)
La condesa de Hong-Kong – Charles Chaplin (1967)

CANDIDATURA (El senador fue indiscreto)

1. Solicitud o aspiración a un cargo, a un premio o a una distinción.
2. Propuesta o presentación que se hace de una persona para alguna dignidad o cargo.
(Larousse Editorial)

“A los que vienen hablando de que me voy a bajar de la candidatura, yo les digo: Ni lo piensen, no saben de la fibra de la que está hecho uno”
Carlos Menem (1930-) Político y abogado argentino

EL SENADOR FUE INDISCRETO (The senator was indiscreet) – 1947

senator

Director George S. Kaufman
Guion Charles MacArthur y Edwin Lanham
Fotografía William Mellor
Música Daniele Amfitheatrof
Producción Inter-John Productions
Nacionalidad Estados Unidos
Duración 88m. B/N
Reparto William Powell, Ella Raines, Ray Collins, Peter Lind Hayes, Arleen Whelan, Allen Jenkins, Hans Conried, Whit Bissell, Milton Parsons.

“Ser propietario de un periódico incómodo es como poseer una bomba atómica. Incluso si uno no hace nada con ella, es un consuelo saber que está ahí”

A pesar de su conocida animadversión hacia Hollywood y toda su parafernalia, George S. Kaufman acabó cediendo a la tentación de ponerse tras la cámara (por única vez en su carrera) para dirigir esta alegoría de ambiente político, basada curiosamente en un texto ajeno, que persiste como una de las más astutas, vigentes y menos recordadas comedias norteamericanas de finales de los cuarenta. Utilizando como motivo argumental las osadas ambiciones políticas de un extravagante senador con síntomas seniles, el célebre autor teatral facturó una punzante e ingeniosa farsa gubernamental, dotada de alocado ritmo narrativo y pletórica de lances cómicos tan brillantes como maliciosos, que se anticipaba de forma premonitoria a un posterior y sustancial alud de sátiras sobre candidaturas y campañas electorales. Boicoteada en su día por el infausto macartismo, destacaba además por el trascendental guión de otro colosal comediógrafo, Charles MacArthur, la descollante interpretación de William Powell y, como detalle curioso, el breve y pícaro cameo sin acreditar de Myrna Loy, habitual pareja artística del protagonista.

Otras películas sobre CANDIDATURAS

El último hurra – John Ford (1958)
Primary – Robert Drew (1960)
Ciudadano Bob Roberts – Tim Robbins (1992)