Oswald Morris

TULLIDO (Moulin Rouge)

Aquel individuo que ha perdido total o parcialmente la capacidad de moverse, en especial si se trata de las piernas, por lo cual se encuentra impedido de caminar. Esto puede deberse a accidentes o a enfermedades, congénitas o adquiridas. (deconceptos.com)

“Era de mano encogida pero con la izquierda no erraba ni un tiro. Sus enemigos huían si por ahí andaba Jacinto el tullido” (canción Jacinto el tullido)
Gerardo Reyes (1935-2015) Actor mexicano en westerns y cantante de música regional mexicana

MOULIN ROUGE (Moulin Rouge) – 1952

Director John Huston
Guion John Huston y Anthony Veiller
Fotografía Oswald Morris
Música Georges Auric
Producción Romulus Productions/United Artists
Nacionalidad Reino Unido/ Estados Unidos
Duración 123m. Color
Reparto José Ferrer, Colette Marchand, Suzanne Flon, Zsa Zsa Gabor, Katherine Kath, Claude Nollier, Muriel Smith, Jil Bennett, Eric Pohlmann.

“Uno nunca debería conocer a una persona cuyo trabajo admira; lo que hacen siempre es mucho mejor de lo que son”

Versado en trazar con mirada cómplice pero implacable el alma de seres perdedores, en constante lucha con sus carencias y frustraciones, John Huston aprovechó una puesta en escena de admirable rigor histórico para conformar con encomiable vigor descriptivo esta decorosa, dramatizada e indulgente biografía costumbrista del célebre pintor Toulouse-Latrec, basada en una novela homónima de Pierre LaMure, cuyo ostensible convencionalismo expresivo era rehuido correlacionando su delirante estética cromática con el estilo impresionista del tullido artista de Albi. En una de sus más recordadas caracterizaciones, José Ferrer plasmó con absoluta compostura y literalmente de rodillas la angustiosa frustración vital del personaje, haciendo especial hincapié en su apego por la absenta o en su predilección por refugiarse en el bohemio ambiente nocturno de Montmartre y codearse con su gremio prostibulario para hallar un ápice de afecto y comprensión. Extraordinaria partitura de Georges Auric y ejemplar cometido en los apartados de dirección artística y vestuario.

Otras películas protagonizadas por un TULLIDO

Cautivo del deseo – John Cromwell (1934)
Cowboy de medianoche – John Schlesinger (1969)
Sospechosos habituales – Bryan Singer (1995)

AUTÓMATA (La huella)

“Máquina dotada de un mecanismo que le permite moverse, en particular la que imita la figura y movimientos de un ser animado, normalmente humano” (RAE)

“Un político no puede ser un hombre frío. Su primera obligación es no convertirse en un autómata. Tiene que recordar que cada una de sus decisiones afecta a seres humanos. A unos beneficia y a otros perjudica. Y debe recordar siempre a los perjudicados”
Adolfo Suárez (1932-2014) Político y abogado español

LA HUELLA (Sleuth) – 1972

Director Joseph L. Mankiewicz
Guión Anthony Shaffer
Fotografía Oswald Morris
Música John Addison
Producción Palomar Pictures
Nacionalidad Gran Bretaña/ Estados Unidos
Duración 139m. Color
Reparto Laurence Olivier, Michael Caine, Alec Cawthorne, John Matthews, Eve Channing, Teddy Martin.

“El camino más corto para llegar al corazón de un hombre es a través de la humillación. Enseguida descubres de qué pasta está hecho”

Mankiewicz puso punto final a su trayectoria como realizador con esta adaptación de la pieza teatral homónima de Anthony Schaffer, ofreciendo un detallado inventario de los distinguidos recursos expresivos que lo encumbraron como uno de los grandes maestros de la puesta en escena cinematográfica. El ambiguo y retorcido enfrentamiento entre un decrépito novelista aristócrata y el peluquero amante de su esposa en la lúgubre mansión propiedad del primero deparaba un macabro juego psicológico de poder, venganza y humillación, donde las disimilitudes conceptuales de dos clases sociales radicalmente distintas eran desenmascaradas sin ningún tipo de indulgencia. El egregio cineasta estadounidense optó por realzar el fundamento escénico del relato y demostró por última vez su prodigioso talento en la dirección de actores; unos espléndidos Olivier y Caine (éste último interpretaría una nueva e ineficaz versión en 2007 a las órdenes de Kenneth Branagh) que ayudaron con su antológico duelo interpretativo a hacer de la película uno de los mayores triunfos críticos y comerciales de su filmografía. No hay que olvidarse de la extravagante decoración de Ken Adam, aderezada con una inquietante colección de juguetes y muñecos autómatas, así como de la excelente partitura de John Addison.

Otras películas donde aparece algún AUTÓMATA

Jaque a la reina – Raymond Bernard (1927)
El afinador de terremotos – Timothy Quay y Stephen Quay (2005)
La mejor oferta – Giuseppe Tornatore (2013)

IMPOSIBILIDAD (Sólo Dios lo sabe)

Falta de ocasión o medios para que una cosa exista, ocurra o pueda realizarse. (google.es)
Un amor imposible es aquel que se establece en el deseo de establecer una relación amorosa que no tiene ninguna probabilidad de cumplimiento real. (google.es)

“El amor por excelencia es el amor imposible, ésa es la gran lección en términos de erotismo de nuestra época”
Salvador Elizondo (1932-) Escritor, traductor y crítico literario mexicano

SÓLO DIOS LO SABE (Heaven knows, Mrs. Allison) – 1957

Director John Huston
Guión John Huston y John Lee Mahin
Fotografía Oswald Morris
Música Georges Auric
Producción 20th. Century Fox
Nacionalidad Estados Unidos
Duración 108m. Color
Reparto Deborah Kerr, Robert Mitchum.

“Usted lleva su cruz y yo mi esfera y mi ancla. Otros tipos más normales que yo tienen casa, familia. Yo tengo el Ejército. Como usted la Iglesia. Creo que ambas cosas tienen mucho en común”

Impecable adaptación de una novela homónima de Charles Shaw, que, si bien nunca ha gozado de la proyección y el reconocimiento de otras manifestaciones hustonianas de igual o menor calado como LA REINA DE ÁFRICA (con la que por cierto guarda numerosos punto de contacto), aparece hoy en día como una de las obras más densas, lúcidas e insólitas de su realizador. Soslayando el factible morbo de la situación por medio de un sutil y ponderado proceso narrativo, Huston aceptó la recóndita e imposible relación sentimental entre un marine norteamericano y una monja católica, recluidos y sitiados por las tropas japonesas en un islote del Pacífico, allá por 1944, para incidir en su consistente temática sobre los impedimentos que coartan la libertad de las personas, en este caso dirigida al absolutismo de las instituciones y a sus inflexibles prejuicios y dictámenes. Deborah Kerr y Robert Mitchum, que tuvieron que afrontar un extenuante rodaje en Tobago, consumaron un sublime “tour de force” interpretativo, crucial para compartir la vulnerabilidad y el desconsuelo que comporta su renuncia amorosa. Magnífica fotografía en Cinemascope a cargo de Oswald Morris.

Otras películas que describen una historia de AMOR IMPOSIBLE

El fantasma y la señora Muir – Joseph L. Mankiewicz (1947)
Vacaciones en Roma – William Wyler (1953)
Eduardo Manostijeras – Tim Burton (1990)

TRAICIÓN (El honor de los Prizzi)

Falta que quebranta la lealtad o fidelidad que se debería guardar hacia alguien o algo. Consiste en renegar, ya sea con una acción o con un dicho, de un compromiso de lealtad (…) la traición es aquella falta que quebranta la lealtad o fidelidad que se debería guardar hacia alguien o algo. Consiste en renegar, ya sea con una acción o con un dicho, de un compromiso de lealtad. (definicion.de)

“La traición la emplean únicamente aquellos que no han llegado a comprender el gran tesoro que se posee siendo dueño de una conciencia honrada y pura”
Vicente Espinel (1550-1624) Sacerdote, escritor y músico español del Siglo de Oro

EL HONOR DE LOS PRIZZI (Prizzi’s honor) – 1985

prizzi

Director John Huston
Guion Richard Condon y Janet Roach
Fotografía Oswald Morris
Música Alex North
Producción 20th. Century Fox
Nacionalidad Estados Unidos
Duración 129m. Color
Reparto Jack Nicholson, Kathleen Turner, Robert Loggia, Anjelica Huston, William Hickey, Lee Richardson, Michael Lombard, John Randolph.

“Cuando te miro veo solo lo que quiero ver. Eso es el amor”

Olvidado el contraproducente e indigno lapso comercial en el que incurrió a principios de los ochenta, John Huston reavivó su ya maltrecha salud para llevar a cabo una negrísima caricatura de los clásicos esquemas temáticos y argumentales del cine inspirado en las actividades del crimen organizado, sustituyendo la violencia intrínseca del género por una puesta en escena tersa, pragmática y elegante, matizada por una sutil socarronería dialéctica y ese brío descriptivo que siempre poseyó su ecléctico temperamento estilístico. Un soberbio conjunto de interpretaciones, del que sobresalía Kathleen Turner en el rol de una de las “femmes fatales” más voraces y concupiscentes que se recuerdan, conformaban los iconos burlescos sobre los que se edificaba esta frenética, tempestuosa e imprevisible trama de pasiones irreprimibles y afectividades traicionadas, según la novela homónima de Richard Condon, fotografiada con el empaque característico de Oswald Morris y ornamentada por una inspirada banda sonora de Alex North, que adecuaba de forma precisa algunos fragmentos de El barbero de Sevilla.

Otras películas sobre la TRAICIÓN

Las damas del bosque de Bolonia – Robert Bresson (1945)
Forajidos – Robert Siodmak (1946)
Traidor en el infierno – Billy Wilder (1953)

VERSIÓN (Oliver)

1. Modo particular de entender o relatar un hecho.
2. Presentación diferente o adaptación de una obra artística o literaria.
3. Traducción de una obra escrita.
(Larousse Editorial)

“No te preocupes por ajustarte a la versión que tiene la sociedad sobre lo que es aceptable y lo que es bello. Sé auténtico. Vive”
Lenny Kravitz (1964-) Cantante, actor, compositor, multiinstrumentista y productor estadounidense

OLIVER (Oliver!) – 1968

Oliver

Director Carol Reed
Guion Vernon Harris
Fotografía Oswald Morris
Música Lionel Bart
Producción Romulus Films/Warwick Film Prod.
Nacionalidad Gran Bretaña
Duración 153m. Color
Reparto Mark Lester, Ron Moody, Oliver Reed, Shani Wallis, Hugh Griffith, Harry Secombe, Jack Wild, Clive Moss, Peggy Mount, Sheila White.

“Verás, Oliver… En esta vida, solo una cosa cuenta, ¡tener las arcas bien llenas!”

Carol Reed despertó del deplorable letargo creativo en el que se hallaba sumido para llevar a la gran pantalla una adaptación teatral en clave de musical de Lionel Bart sobre la célebre historia de un niño llamado Oliver Twist (delicioso y comedido Mark Lester), que, con el único propósito de encontrar una ápice de felicidad, huía de las humillaciones del orfanato para deambular por los bajos fondos londinenses del siglo XIX, donde se incorporaba a una banda de ladronzuelos liderada por el avieso bellaco Fagin (impagable Ron Moody). Transformar el denso y apesadumbrado clásico moralizante de Charles Dickens en una melodiosa comedia festiva parecía una operación sumamente arriesgada, pero la vivificadora perspicacia conceptual, estilística y argumental del director inglés acabó propiciando un espectáculo tan exquisito como optimista, donde el esplendor coreográfico de Onna White se integraba a la perfección en los estilizados decorados victorianos hasta alumbrar pasajes musicales tan maravillosos como el emblemático Consider yourself, It’s a fine life o el estelar Who will buy?.

Otros ejemplos de VERSIÓN musical de un clásico literario

My fair lady – George Cukor (1964)
El pequeño príncipe – Stanley Donen (1974)
El fantasma de la ópera – Joel Schumacher (2004)