Christopher Plummer

INSTITUTRIZ (Sonrisas y lágrimas)

Mujer encargada de la educación o instrucción de uno o varios niños de una familia. (Larousse Editorial)

“Reina Victoria, mi padre y todo su tabaco te amaban. Yo también te amo en todas tus formas. La virgen delgada y encantadora flotando entre la cerveza alemana, la institutriz media de los enormes mapas rosados, el doliente solitario de un príncipe…” (canción Queen Victoria)
Leonard Cohen (1934-2016) Poeta, novelista y cantautor canadiense.

SONRISAS Y LÁGRIMAS (The sound of music) – 1965

Director Rober Wise
Guion Ernest Lehman
Fotografía Ted McCord
Música Irving Costal
Producción 20th. Century Fox/Argyle Enterprises
Nacionalidad Estados Unidos
Duración 168m. Color
Reparto Julie Andrews, Christopher Plummer, Eleanor Parker, Richard Haydn, Peggy Wood, Charmian Carr, Heather Menzies, Duane Chase.

“Eres la duodécima de una larga lista de institutrices que han venido a cuidar a mis hijos desde que murió su madre. Confío en que será una mejora respecto a la última. Ella se quedó solo dos horas”

Un ilusorio canto a la pasión de vivir, a la armonía familiar y al esplendor de la naturaleza, basado en el exitoso musical homónimo que Richard Rodgers y Oscar Hammerstein II concibieron a partir de la novela autobiográfica de Maria von Trapp, previamente adaptada al cine por Wolfgang Liebeneiner en 1956, en torno a la atractiva institutriz de pasado novicio que trunca con su comprensión, simpatía y viveza la tan estricta como burda cotidianeidad disciplinaria impuesta a sus siete hijos por un retirado oficial de la marina austríaca en los albores de la Segunda Guerra Mundial. La majestuosa realización de Robert Wise y la sensacional dirección artística de Boris Leven, unidas a la dulce y cristalina voz con la que Julie Andrews enriquecía canciones tan pegadizas como My favourite things, Edelweiss, Do-re-mi, Something good o el título que da nombre a la película, The sound of music, eximían de su almibarada cursilería a este gratificante reclamo al inaplazable anhelo de alcanzar la felicidad, localizado en los bucólicos prados y montañas nevadas de Salzburgo, excelsamente fotografiadas por Ted McCord.

Otras películas protagonizadas por una INSTITUTRIZ

Alma rebelde – Robert Stevenson (1943)
Suspense – Jack Clayton (1961)
Ana y los lobos – Carlos Saura (1972)

VIRUS (Doce monos)

Microorganismo compuesto de material genético protegido por un envoltorio proteico, que causa diversas enfermedades introduciéndose como parásito en una célula para reproducirse en ella. (google.es)

“Un hombre escribe para expulsar el veneno que ha acumulado debido a su estilo de vida falso. Está intentando recapturar su inocencia, pero todo lo que logra hacer (escribiendo) es inocular el mundo con un virus de su desilusión. Ningún hombre pondría una sola palabra en un papel si tuviera el coraje de vivir aquello en lo que creía”
Henry Miller (1891-1980) Novelista estadounidense

DOCE MONOS (Twelve monkeys) – 1995

Director Terry Gilliam
Guion David Peoples y Janet Peoples
Fotografía Roger Pratt
Música Paul Buckmaster
Producción 124m. Color
Nacionalidad Estados Unidos
Duración 124m. Color
Reparto Bruce Willis, Madeleine Stowe, Brad Pitt, Christopher Plummer, John Seda, Joseph Melito, Michael Chance, David Morse.
* Paul Buckmaster – Suite punta del Este

“‘¿Y los microbios?’, le digo yo, y él dice ‘No creo en los microbios, los microbios sólo son un rollo que se inventan para vender desinfectantes y jabones’. En fin, está loco, ¿verdad?. ¿Ves?, no hay bien ni hay mal, sólo hay opinión popular… Tú crees en los microbios, ¿verdad?”

Terry Gilliam consiguió adecuar a su estrambótico carácter estilístico e impregnar de su asidua inventiva visual la atmósfera de esta pérfida parábola distópica, reconocidamente inspirada en el insigne y revolucionario mediometraje experimental LA JETÉE (1962) de Chris Marker, donde escenificaba con multitud de pormenores místicos y culturales el desquiciante trajín postapocalíptico de un criminal convicto apremiado a moverse entre los años 2035 y 1996 con el objetivo de investigar y recabar una muestra que sirva para fabricar el antídoto del poderoso virus que desencadenó una epidemia letal, presuntamente provocada por el ejército terrorista del título, que estuvo a punto de extinguir la raza humana. Una corrosiva e hipnotizante tesis sobre la demencia y el angustioso trastorno anímico que genera el miedo al futuro, beneficiada por un abrumador diseño de producción, unas espléndidas interpretaciones (con un Brad Pitt oportunamente sobreactuado) y una palpitante banda sonora a cargo de Paul Buckmaster, cuyo tema principal estaba basado en tango de Astor Piazzolla.

Otras películas sobre VIRUS letales

Pánico en las calles – Elia Kazan (1950)
El último hombre sobre la tierra – S.Salkow, U.Ragona (1964)
La amenaza de Andrómeda – Robert Wise (1971)

HUMEDAL (Muerte en los pantanos)

Zona de tierra, generalmente plana, cuya superficie se inunda de manera permanente o intermitentemente.1​ Al cubrirse regularmente de agua, el suelo se satura, quedando desprovisto de oxígeno y dando lugar a un ecosistema híbrido entre los puramente acuáticos y los terrestres. (Wikipedia)

“En el ciclo de la vida obran de benefactores los manglares protectores con sus raíces tupidas. En las aguas recogidas con que inunda su extensión surge una constelación de criaturas y alimentos, del humedal elementos en continua gestación” (poema El humedal)
Andrés Díaz Marrero (1940-) Escritor puertorriqueño de literatura infantil

MUERTE EN LOS PANTANOS (Wind across the Everglades) – 1958

everglades

Director Nicholas Ray
Guión Budd Schulberg
Fotografía Joseph C. Brun
Música Paul Sawtell y Bert Shefter
Producción Warner Bros.
Nacionalidad Estados Unidos
Duración 90m. Color
Reparto Burl Ives, Christopher Plummer, Gypsy Rose Lee, Tony Galento, Chana Eden, Peter Falk, Summer Williams, Emmet Kelly.

“Escuche, sé algunas cosas sobre el equilibrio de la naturaleza. Sé que los peces, los pájaros y las serpientes, incluyéndole a usted, tienen que comerse entre sí para mantener ese equilibrio. Pero la matanza de colonias enteras, de cientos de miles de pájaros, con escopetas, con el único objeto de… ganarse un dinero fácil y sacar beneficios. Nada que ver con el equilibrio de la naturaleza; es avaricia y destrucción”

Emotiva fábula social de carácter ecológico, que, a pesar de ser muy poco apreciada en el momento de su estreno, aflora en la actualidad como un nuevo ejemplo del inmarchitable talento descriptivo, estético y conceptual del gran Nicholas Ray. Ambientada en las postrimerías del siglo XIX en el bellísimo e intrincado humedal subtropical protegido de Florida, desarrollaba en un tono eminentemente poético y cercano al documental el enfrentamiento entre un joven profesor naturalista bostoniano y el rudo cabecilla de una partida de cazadores ilegales dedicados a la exterminación indiscriminada de aves exóticas, cuyo plumaje es costosamente demandado por la industria sombrerera. La progresiva evolución de estas dos personalidades antagónicas, complejas y contradictorias, unida al apasionante duelo interpretativo entre Burl Ives y Christopher Plummer que ésta generaba, trascendieron en los principales alicientes de esta singular invocación a la responsabilidad en materia medioambiental, cuyo montaje final no pudo controlar el genial realizador debido a una imprevista enfermedad del sistema nervioso.

Otras películas ambientadas entre HUMEDALES

River of grass – Kelly Reichardt (1994)
El oro de Ulises – Víctor Núñez (1997)
La isla mínima – Alberto Rodríguez (2014)