Fredric March

CONSPIRACIÓN (Siete días de mayo)

Acción o conjunto de acciones realizadas por varias personas con ánimo de unirse contra su superior o soberano, de arrebatar el poder a otro grupo, o de hacer algo con intención de causar perjuicio o daño a alguien que está en una posición consolidada. (Wikipedia)

“Todo poder es una conspiración permanente”
Honoré de Balzac (1799-1850) Novelista francés

SIETE DÍAS DE MAYO (Seven days of may) – 1964

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Director John Frankenheimer
Guión Rod Serling
Fotografía Ellsworth Fredricks
Música Jerry Goldsmith
Producción Paramount/Joe Productions/Seven Arts
Nacionalidad Estados Unidos
Duración 118m. B/N
Reparto Burt Lancaster, Kirk Douglas, Fredric March, Edmond O’Brien, George MacReady, Ava Gardner, Martin Balsam, John Houseman.

“Nuestro país tiene la capacidad de establecer la paz. Se siente orgulloso y muestra paciencia. Los chismosos y los violentos están equivocados. Seguiremos siendo fuertes, orgullosos, pacíficos y pacientes. Y llegará un día en este mundo en que toda la humanidad saldrá del túnel de la tiranía para vislumbrar la luz de la libertad”

Incidiendo en el género de la política-ficción, donde ya había destacado con la relevante fábula anticomunista EL MENSAJERO DEL MIEDO (1962), Frankenheimer encauzó esta penetrante adaptación del best-seller homónimo de Fletcher Knebel y Charles W. Bailey II, que exponía las complicaciones que envuelven un presunto golpe de estado militar contra el presidente de los Estados Unidos, urdido con el propósito de sabotear un impopular pacto de corte pacifista que podría llegar a poner punto final a la denominada “guerra fría”. Gracias a un valioso guion de Rod Serling y al impagable trabajo de un eminente equipo de intérpretes, el realizador neoyorquino (que fue teniente del ejército de aire durante la Guerra de Corea) no tuvo más que limitarse a aportar al proceso narrativo un tono de sosegada concisión y conducir la atmósfera de intriga por los cauces de consistencia adecuados, aumentando la misma conforme se iban revelando los inquietantes entresijos de la conspiración. Satisfactoria banda sonora de Jerry Goldsmith y excepcional fotografía de Ellsworth Fredricks, idónea para acrecentar el impacto dramático de la trama.

Otras películas sobre CONSPIRACIONES

Los tres días del cóndor – Sydney Pollack (1975)
Z – Constantin Costa-Gavras (1969)
JFK: caso abierto – Oliver Stone (1991)

REENCARNACIÓN (Me casé con una bruja)

Creencia consistente en que la esencia individual de las personas (ya sea mente, alma, conciencia o energía) adopta un cuerpo material no solo una vez sino varias según va muriendo (…) La creencia en la reencarnación ha estado presente en toda la humanidad desde la antigüedad, en la mayoría de las religiones orientales, como el hinduismo, el budismo y el taoísmo, y también en algunas religiones africanas y tribales de América y Oceanía. En la historia de la humanidad, la creencia de que una persona fallecida volverá a vivir o aparecer con otro cuerpo (con una personalidad generalmente más evolucionada) ha sobrevivido incluso dentro de las religiones judeocristianas (cristianismo, judaísmo e islamismo). Son prácticamente las únicas que no la contemplan, pero han permanecido bajo la forma de diversas herejías y posturas no oficiales. https://es.wikipedia.org/wiki/Reencarnaci%C3%B3n

“Si crees en la reencarnación, no te rías de la fealdad del sapo”
Roberto Fontanarrosa (1944-2007) Humorista gráfico y escritor argentino

ME CASÉ CON UNA BRUJA (I married a witch) – 1942

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Director René Clair
Guión Robert Pirosh y Marc Connelly
Fotografía Ted Tetzlaff
Música Roy Webb
Producción United Artists
Nacionalidad Estados Unidos
Duración 79m. B/N
Reparto Fredric March, Veronica Lake, Robert Benchley, Susan Hayward, Cecil Kellaway, Elizabeth Patterson, Robert Warwick.

“Sería bonito tener labios. Labios para susurrar mentiras. Labios para besar a un hombre y hacerle sufrir. Padre, ¿por qué no puedo tener labios, ni ojos, ni cabellos…?”

Simpática e ingeniosa comedia romántica, basada en la novela The passionate witch de Thorne Smith y producida por el gran Preston Sturges, que constituye la mejor de las cinco películas que Clair rodó durante la Segunda Guerra Mundial en Estados Unidos, es decir, en el país que lo acogió tras una provisoria estancia en el Reino Unido. Aunque en esta etapa hollywoodiense resulta difícil identificar la profusa distinción imaginativa del creador francés, es precisamente en este ingenuo cuento fantástico donde afloran con mayor constancia algunas de las marcas de fábrica que lo encumbraron como uno de los más agudos e irónicos cronistas de lo cotidiano, como su desparpajo para incorporar en su comicidad temas de carácter ilusorio, la inventiva de ciertas soluciones visuales o argumentales (como el portentoso triple prólogo inicial) o su marcada predisposición a confeccionar planos-secuencia. Por otro lado, el film impulsó definitivamente a Veronica Lake como fugaz estrella popular, gracias a su papel de cautivadora reencarnación de una bruja del S. XVII, enamorada del descendiente del hombre que la condenó a la hoguera.

Otras películas donde se trata el tema de la REENCARNACIÓN

Las dos vidas de Audrey Rose – Robert Wise (1977)
Pequeño Buda – Bernardo Bertolucci (1993)
No te mueras sin decirme adónde vas – Eliseo Subiela (1995)

ÉXITO (Ha nacido una estrella)

Triunfo o consecución de los objetivos planeados. Ser exitoso en algo, sea esto planificado o azaroso, significa que uno ve sus deseos cumplidos, se siente satisfecho, se encuentra feliz. El éxito es lo opuesto al fracaso o a la derrota y es, por tanto, uno de los sentimientos o fenómenos más positivos que puede experimentar el ser humano. Normalmente la palabra éxito tiende a ser utilizada en los ámbitos laborales, por ejemplo para decir que una persona tiene una carrera exitosa o que su trabajo fue un éxito en su espacio laboral. http://www.definicionabc.com/general/exito.php

“Nosotros deberíamos aclararle a la mayoría que el éxito es una excepción. Los seres humanos de vez en cuando triunfan. Pero habitualmente desarrollan, combaten, se esfuerzan, y ganan de vez en cuando. Muy de vez en cuando”
Marcelo Bielsa (1955-) Entrenador de fútbol argentino

HA NACIDO UNA ESTRELLA (A star is born) – 1937

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Director William A. Wellman
Guión Dorothy Parker, Alan Campbell y Robert Carson
Fotografía W. Howard Green
Música Max Steiner
Producción Selznick International/United Artists
Nacionalidad Estados Unidos
Duración 111m. Color
Reparto Janet Gaynor, Fredric March, Adolphe Menjou, Andy Devine, Lionel Stander, May Robson, Owen Moore, Peggy Wood.

“No vaya a creer que será fácil. Nada que desee de verdad lo conseguirá gratis, tendrá que pagar por ello… Y generalmente con su corazón”

Una de las miradas más cáusticas y, al mismo tiempo, transparentes que se han ofrecido jamás sobre las acentuadas alienaciones de la egoísta industria cinematográfica estadounidense, inspirada en un film de 1932 (HOLLYWOOD AL DESNUDO) que había dirigido el mismo realizador (George Cukor) que diecisiete años después presentaría la versión musical y definitiva de esta exitosa fábula sobre el súbito paralelismo entre la triste decadencia de un actor y la esplendorosa ascensión al estrellato de su esposa. Wellman supo armonizar melodrama y comedia con suma distinción, arrancando dos de las mejores interpretaciones de sus protagonistas, cuyas escenas románticas constituían probablemente el aspecto más descollante de esta especie de advertencia sobre el excesivo precio de la fama y la dificilísima asimilación de su abandono. Fotografiada por un entonces incipiente y hoy más bien rancio Technicolor, planteaba un claro apólogo en torno a la necesidad de luchar con humildad por tus pretensiones vocacionales y, además, revelaba un testimonio veraz y conmovedor sobre la capacidad de sacrificio que conlleva el amor verdadero.

Otras películas sobre el ÉXITO

Cautivos del mal – Vincente Minnelli (1952)
¡Quiero ser famosa! – Dominique Deruddere (2000)
La red social – David Fincher (2010)

POCIÓN (El hombre y el monstruo)

Una poción es una medicina o un veneno (una pócima) líquido que se puede beber (…) En las leyendas, las pociones mágicas son bebidas que sirven para curar, para hechizar, o para envenenar. Son los magos, los hechiceros, y las brujas, quienes preparan las pociones, y para ello emplean la magia junto con la mezcla de ciertas sustancias. (Wikipedia)

“Al mercado de Sonora no les conviene ir, no, al mercado de Sonora no les conviene ir, a menos que quieran ver o escuchar algunas cosas que no querrían repetir, a menos que quieran buscar una poción milagrosa a base de sándalo y de jazmín” (canción El mercado de Sonora)
Nacho Vegas (1974-) Cantautor español

EL HOMBRE Y EL MONSTRUO (Dr. Jekyll and Mr. Hyde) – 1931

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Director Rouben Mamoulian
Guión Percy Heath y Samuel Hoffenstein
Fotografía Karl Strauss
Música Herman Hand, Rudolph G. Kopp, John Leipold y Ralph Rainger
Producción Metro Goldwyn Mayer
Nacionalidad Estados Unidos
Duración 98m. B/N
Reparto Fredric March, Miriam Hopkins, Rose Hobart, Holmes Herbert, Halliwel Hobbes, Edgar Norton, Tempe Pigott.

“Tienes razón, no soy una belleza. Tal vez prefieras un caballero… Uno de esos caballeros de finos modales, virtuoso y honorable. Uno de esos hipócritas a los que les gusta mirarte las piernas de reojo y luego murmurar sobre tus ligas”

Probablemente, la mejor recreación cinematográfica del mito literario creado por Robert L. Stevenson respecto a la horrible pesadilla de un científico londinense, degradado a alternar una doble y amoral existencia por culpa de una irresistible poción química. Esta estremecedora representación de la peligrosa maleabildad de la naturaleza humana fue recreada por Mamoulian a través de una puesta en escena de perfil dramático, fundamento psicológico-existencial y resonancias silentes, caracterizada por su fluidez narrativa, su atrevida veracidad sexual y un clímax maliciosamente conmovedor; aspecto en el que la progresiva banda sonora (que introducía por primera vez los latidos de un corazón) ejercía un papel substancial. La enfervorizante fotografía de Karl Strauss, con su adecuado uso de filtros, junto al espléndido quehacer del maquillador Welly Westmore permitieron plasmar la asombrosa transformación del expresivo protagonista en el simiesco y maléfico Mr. Hyde, papel que significaría uno de los puntos más álgidos en la carrera del gran Fredric March.

Otras películas cuyo protagonista se ve afectado por los efectos de una POCIÓN

Me siento rejuvenecer – Howard Hawks (1952)
El profesor chiflado – Jerry Lewis (1963)
The love witch – Anna Biller (2016)

TRÍO (Una mujer para dos)

Grupo de tres personas o cosas unidas por alguna relación. http://servicios.elpais.com/diccionarios/castellano/trio

“El éxito es ese viejo trío: habilidad, oportunidad y valentía”
Charles Luckman (1909-1999) Arquitecto estadounidense

UNA MUJER PARA DOS (Design for living) – 1933

design

Director Ernst Lubitsch
Guión Ben Hecht y Samuel Hoffenstein
Fotografía Victor Milner
Música John Leipold
Producción Paramount
Nacionalidad Estados Unidos
Duración 91m. B/N
Reparto Miriam Hopkins, Gary Cooper, Fredric March, Edward Everett Horton, Isabel Jewell, Franklin Pangborn, Jane Darwell, Lionel Belmore

“La inmoralidad puede ser divertida, pero no lo suficiente como para sustituir a un cien por cien de virtud y tres comidas al día”

Atrevida y desenfadada adaptación de una pieza teatral de Noel Coward, que, bajo un envoltorio de resuelta liviandad y falsa ligereza, proponía una maniobra de subversión de lo cotidiano tan aviesa como epicúrea al plantear la anómala sociedad artística y afectiva que una joven publicitaria entabla al unísono con dos íntimos artistas bohemios (un pintor y un dramaturgo) del barrio parisino de Montmartre. A pesar de la reservada pero manifiesta carencia de pretensiones con la que fue concebida, Lubitsch desplegó un virtuoso recital de los distintivos estilísticos que diferenciarían su particular e inimitable talante como realizador, es decir, una puesta en escena de cáustico refinamiento y aparente sensación de espontaneidad, impregnada de solapadas sugerencias sexuales gracias a la chispeante astucia de los diálogos y a una incomparable facultad para la elipsis y la utilización del fuera de campo. Triángulo interpretativo de una química perfecta, con una maravillosa Miriam Hopkins, para un film que versaba sobre el deseo, el amor ideal o la amistad traicionada en aras a testimoniar la viabilidad del trío como modelo de vida en común.

Otras películas protagonizadas por un TRÍO

El trío fantástico – Tod Browning (1925)
Los tres mosqueteros – George Sidney (1848)
Jules y Jim – François Truffaut (1962)