Buster Keaton

FORO (Golfus de Roma)

Plaza central en las ciudades de la antigua Roma donde estaban los principales edificios públicos y se celebraban las reuniones políticas y los juicios. (google.com)

“Yo no maté a mi hermano, es mentira, mentira, ni perseguí al cristiano. Yo fui el buen Nerón. Yo no toque la lira en el foro romano, fue solo una mentira de mi historiador” (canción Nerón)
Juan Carlos Abara Halabí (-) Cantautor chileno

GOLFUS DE ROMA (A funny thing happened on the way to the Forum) – 1966

Director Richard Lester
Guion Melvin Frank y Michael Pertwee
Fotografía Nicolas Roeg
Música Ken Thorne
Producción United Artists/Melvin Frank
Nacionalidad Reino Unido/ Estados Unidos
Duración 99m. Color
Reparto Zero Mostel, Phil Silvers, Buster Keaton, Michael Crawford, Jack Gilford, Annette Andre, Michael Hordern, Leon Greene, Roy Kinnear, Alfie Bass.

“Perdóname por desconfiar de ti… Es solo que has estado un poco distante los últimos veintinueve años”

Aprovechando los decorados construidos en Madrid para realizar LA CAÍDA DEL IMPERIO ROMANO (1964), Richard Lester perpetró al más puro estilo montypythoniano esta indescriptible adaptación del exitoso debut homónimo en Broadway de Stephen Sodheim como comediógrafo musical, libremente inspirado en un compendio de vodeviles tragicómicos de Plauto, esencialmente en las farsas Pseudolus, Mostellaria y Miles gloriosus. Los enredos, casualidades, confusiones, o, incluso, suplantaciones de identidad que convergen alrededor de un esclavo pícaro, haragán y embustero (formidable Zero Mostel) acababan por establecer una parodia histórica disoluta, ingeniosa y tremendamente anárquica que flirteaba con el slapstick y presumía de acomodar en su reparto al genial Buster Keaton, en su penúltima aparición cinematográfica. Merece la pena destacar sus ingeniosos diálogos, algunos brillantes números musicales (inolvidable resulta la canción Comedy tonight en su cometido de prólogo) y una tan enardecida como multitudinaria persecución de cuádrigas como colofón final.

Otras películas parcialmente ambientadas en el FORO ROMANO

Quo Vadis – Mervyn Leroy (1951)
Julio César – Joseph L. Mankiewicz (1953)
La caída del Imperio Romano – Anthony Mann (1964)

SUEÑO (El moderno Sherlock Holmes)

1. Acto de dormir.
2. Representación en la fantasía de sucesos e imágenes mientras se duerme.
(Espasa-Calpe)

“Haz de tu vida un sueño, y de tu sueño una realidad”
Antoine de Saint-Exupéry (1900-1944) Escritor y aviador francés

EL MODERNO SHERLOCK HOLMES (Sherlock Jr.) – 1924

Director Buster Keaton
Guion Clyde Bruckman, Jean Havez y Joe Mitchell
Fotografía Elgin Lessley y Byron Houck
Producción Buster Keaton Productions
Nacionalidad Estados Unidos
Duración 44m. B/N
Reparto Buster Keaton, Kathryn McGuire, Joe Keaton, Ward Crane, Erwin Connelly, Jane Connelly, George Davis, Doris Deane, Ruth Holly.

“Hay un viejo proverbio que dice: no intentes hacer dos cosas a la vez y esperar hacer justicia a ambas”

El proyeccionista de una sala de cine se queda dormido mientras trabaja e inicia un intenso sueño, en el que procede a atravesar la pantalla para vivir una trepidante aventura detectivesca con la que pretende recuperar la confianza de su prometida. Esta es la audaz propuesta argumental de la que, con casi toda seguridad, figura como la película más compleja y original de la filmografía de Buster Keaton, tanto por su sorprendente capacidad artesanal como por sus inusitados recursos de puesta en escena. En esta oportunidad, la digna, cáustica y melancólica comicidad del inexpresivo cómico era aderezada, no sólo por sus características gestas atléticas (antológica resulta en ese sentido la persecución final) sino por un prodigioso uso de los trucajes técnicos y de iluminación, que, todavía en la actualidad, siguen sorprendiendo a los operadores hollywoodienses. Por otro lado, la cinta ha influido enormemente en multitud de cineastas contemporáneos; tal es el caso de Woody Allen, que ejecutó un planteamiento de transición entre el sueño y la realidad análogo para dilucidar su emblemática fantasía romántica LA ROSA PÚRPURA DE EL CAIRO (1985).

Otras películas donde se reproduce el SUEÑO del personaje protagonista

La quimera del oro – Charles Chaplin (1925)
El mago de Oz – Victor Fleming (1939)
Fresas salvajes – Ingmar Bergman (1957)

TROGLODITA (Las tres edades)

Término que se emplea para denominar a los seres humanos prehistóricos que vivían en cavernas y de comportamiento salvaje (…) La imagen extendida del troglodita expone a un ser humano de características prehistóricas con el cuerpo cubierto por gran cantidad de pelo que, acostumbraban a estar desnudos o solo se cubrían algunas partes del cuerpo con los trozos de pieles que restaban de los animales cazados. (significados.com)

“Los estadounidenses están comprando arte moderno, los estadounidenses están conduciendo coches gigantescos, los estadounidenses están haciendo ejercicio, los estadounidenses están viviendo como trogloditas”
Fat Boy Slim (1963-) Disc jockey, músico electrónico y productor discográfico británico

LAS TRES EDADES (The three ages) – 1923

Director Buster Keaton y Edward F. Cline
Guion Clyde Bruckman, Joseph Mitchell y Jean Havez
Fotografía William McGann y Elgin Lessley
Música Robert Israel
Producción Buster Keaton Prod./Metro Pictures Corpor.
Nacionalidad Estados Unidos
Duración 63m. B/N
Reparto Buster Keaton, Margaret Leahy, Wallace Beery, Lillian Lawrence, Joe Roberts, Lionel Belmore, Louise Emmons, Blanche Payson.

“El intento de un hombre de despertar los celos es tan antiguo como el tiempo”

Primera película producida, dirigida e interpretada por Buster Keaton, que alternaba narrativamente tres episodios ambientados en sendos períodos históricos (la Edad de Piedra, el Imperio Romano y la entonces época actual) con el propósito de demostrar los obstáculos que se han de franquear para alcanzar la chica de tus sueños, temática que se convertiría en el motivo argumental común de aquella sucesión de joyas cinematográficas que el genial cómico silente suministraría hasta la llegada del sonoro. Bien fuera para rendir un efusivo homenaje al triunfo del amor a través de los tiempos, o, quizás, únicamente con la intención de caricaturizar la monumental INTORELANCIA de D.W. Griffith, lo cierto es que esta tríptica puesta en escena ocasionó un torbellino de gags cargados de originalidad, perfeccionismo e inspiración (imborrable resulta la imagen del troglodita paseando en brontosaurio u otros instantes como la manicura del león o la huida de la comisaría), beneficiados, por primera vez en las producciones cómicas, de una generosa profusión de medios.

Otras películas donde aparece un TROGLODITA

Hace un millón de años – Hal Roach y Hal Roach Jr. (1940)
Cavernícola – Carl Gottlieb (1981)
En busca del fuego – Jean-Jacques Annaud (1981)

CLÁUSULA (Siete ocasiones)

Cada una de las disposiciones de un contrato, tratado, testamento o cualquier otro documento análogo, público o privado. (RAE)

“Nunca jamás he pedido por contrato ser el primer piloto. Esa cláusula la tendrán Vettel y Alonso, que siempre lo pide. Yo quiero ganar al tío que tengo al lado y hacerlo en igualdad de condiciones. Nunca he pretendido atarle las manos a nadie. Sé que mucha gente en este paddock estaría encantado de hacerlo, pero eso no va conmigo”
Lewis Hamilton (1985-) Piloto británico de automovilismo

SIETE OCASIONES (Seven chances) – 1925

Director Buster Keaton
Guión Clyde Bruckman, Joseph A. Mitchell y Jean C. Havez
Fotografía Elgin Lessley y Byron Houck
Producción Buster Keaton Productions
Nacionalidad Estados Unidos
Duración 75m. B/N
Reparto Buster Keaton, Ruth Dwyer, T. Roy Barnes, Snitz Edwards, Frankie Raymond, Jules Cowles, Erwin Connelly, Jean Arthur.

“No tengo más futuro que el fracaso y la desgracia. Te quiero demasiado para dejar que lo compartas conmigo”

Una de las obras mayores del inexpresivo cómico norteamericano, en la que tomaba prestada una exitosa pieza teatral homónima de Roi Cooper Megrue para meterse en la piel de un joven heredero, obligado a encontrar una mujer con la que contraer matrimonio ese mismo día si quiere percibir un repentino patrimonio de siete millones de dólares. Esa caprichosa cláusula testamentaria desencadena una carrera contrarreloj frenética, en la que volvía a manifestarse el depurado sentido del ritmo y la prodigiosa creatividad técnica de un virtuoso autor que jamás necesitó recurrir a la excentricidad ni a la provocación para arrancar la carcajada del espectador. Por otro lado, Keaton, que no quedó demasiado satisfecho con el resultado final de esta excepcional combinación de comedia costumbrista y slapstick, insistió en dejar patente su asombrosa capacidad atlética, regalándonos un momento absolutamente antológico: la desenfrenada persecución del codiciado legatario por parte de más de quinientas novias y el desprendimiento de gigantescas rocas que ésta origina.

Otras películas que giran en torno a una CLÁUSULA testamentaria

Deliciosamente tontos – Juan de Orduña (1943)
El gran despilfarro – Walter Hill (1985)
El juego de Zucker – Dani Levy (2004)

LOCOMOTORA (El maquinista de la general)

Máquina que, montada sobre ruedas y movida de ordinario por vapor, electricidad o motor de combustión interna, arrastra los vagones de un tren. (palabrasyvidas.com)

“No son las locomotoras, sino las ideas, las que llevan y arrastran al mundo”
Victor Hugo (1802-1885) Poeta, dramaturgo y escritor francés

EL MAQUINISTA DE LA GENERAL (The General) – 1926

general

Director Buster Keaton y Clyde Bruckman
Guion Buster Keaton y Clyde Bruckman
Fotografía Bert Haines y Devereaux Jennings
Música Carl Davis
Producción Buster Keaton Productions/United Artists
Nacionalidad Estados Unidos
Duración 74m. B/N
Reparto Buster Keaton, Marion Mack, Glen Cavender, Jim Farley, Frederick Vroom, Charles Smith, Frank Varnes, Joe Keaton.

“Si pierdes esta guerra no me eches la culpa”

La última película en la que Buster Keaton apareció acreditado como realizador, compartiendo dicho honor con un especialista del cómico silente como Clyde Bruckman, fue esta parodia de aventuras bélicas que aún hoy sigue siendo unánimemente considerada como una de las más grandes e imperecederas obras maestras de la historia del celuloide. Inspirada en una hazaña real acontecida en plena Guerra de Secesión, novelada por William Pittenger en Daring and suffering: a history of the great railroad adventurers, narraba como un tenaz ferroviario sureño se erigía en un insospechado héroe de la contienda al ejecutar una sucesión de proezas para recuperar a su querida locomotora, usurpada por el Ejército de la Unión y en la que casualmente se haya prisionera su amada. Incomprensiblemente vapuleada por la crítica de la época, constituye una categórica joya cinematográfica por la perfección técnica que exhibe en todos sus apartados y la inaudita poética visual con la que acopla drama, comedia, romanticismo y suspense. Imperecedero deviene el momento en el que el cariacontecido protagonista, que rechazó ser doblado en las escenas peligrosas, sube y baja al compás de una biela.

Otras películas con protagonismo de alguna LOCOMOTORA

La bestia humana – Jean Renoir (1938)
El tren del infierno – Andrei Konchalovsky (1985)
El tren de la vida – Radu Mihaileanu (1998)