Charles Brackett

BAJADA (El crepúsculo de los dioses)

Trayecto desde una posición elevada a otra más baja. (google.com)

«Del brazo tuyo he bajado por lo menos un millón de escaleras y ahora que no estás, cada escalón es un vacío. También así de breve fue nuestro largo viaje» (Poema 5)
Eugenio Montale (1896-1981) Poeta, ensayista y crítico de música italiano

EL CREPÚSCULO DE LOS DIOSES (Sunset Boulevard) – 1950

sunset

Director Billy Wilder
Guion Billy Wilder, Charles Brackett y D.M. Marshman
Fotografía John F. Seitz
Música Franz Waxman
Producción Paramount
Nacionalidad Estados Unidos
Duración 110m. B/N
Reparto William Holden, Gloria Swanson, Erich von Stroheim, Nancy Olson, Lloyd Gough, Jack Webb, Fred Clark, Cecil B. De Mille, Buster Keaton.

«No saben cuánto los he echado de menos. Y prometo no volver a abandonarles, porque después de ‘Salomé’ haremos otra película, y después otra. Esta es mi vida, siempre lo será. No hay nada más, sólo nosotros, las cámaras, y toda esa gente maravillosa en la oscuridad. Sr. De Mille, estoy preparada para mi primer plano»

Perseguido por sus acreedores, un frustrado y ambicioso guionista opta por refugiarse en una vieja mansión de Sunset Boulevard habitada por una arrogante y excéntrica estrella del cine mudo, que lo acogerá como amante y le encargará reescribir el libreto que ha de significar su retorno a la gran pantalla. A partir de este ácido planteamiento argumental, narrado en flashback por la voz en off del difunto protagonista (cuyo cadáver aparece flotando en la piscina al inicio del film), Billy Wilder hurgaba en la oscura trastienda del mundo del cine para perpetrar la más cruel, cínica y pesimista disección que Hollywood se ha hecho jamás a sí mismo. Un melodrama sublime, de una insólita audacia narrativa y un poderoso barroquismo visual, colmado de instantes tan turbadores como glamourosos, entre ellos, el nostálgico homenaje a LA REINA KELLY, inacabada obra maestra que su protagonista interpretó a las órdenes de Erich Von Stroheim (aquí en la piel de mayordomo, exmarido y otrora director de la actriz) o una antológica bajada final por las escaleras que simbolizaba un descenso hacia las tinieblas de la insania, el olvido y la marginación.

Otras películas que contienen una sofisticada BAJADA de escaleras

Picnic – Joshua Logan (1955)
Una cara con ángel – Stanley Donen (1957)
Joker – Todd Phillips (2019)

CORISTA (La muchacha del trapecio rojo)

Mujer que forma parte del coro de revistas musicales y otros espectáculos similares. (Espasa-Calpe)

«Su nombre era Lola. Ella era una corista con plumas amarillas en su cabello y un vestido abierto atrás. Ella bailaba merengue y el cha-cha-chá, mientras intentaba convertirse en una estrella» (canción Copacabana [at the Copa])
Barry Manilow (1943-) Cantante, compositor y presentador estadounidense

LA MUCHACHA DEL TRAPECIO ROJO (The girl in red velvet swing) – 1955

Director Richard Fleischer
Guion Charles Brackett y Walter Reisch
Fotografía Milton Krasner
Música Leigh Harline
Productor 20th. Century Fox
Nacionalidad Estados Unidos
Duración 96m. Color
Reparto Ray Milland, Joan Collins, Farley Granger, Luther Adler, Cornelia Otis Skinner, Glenda Farrell, Frances Fuller, Philip Reed, John Hoyt.

«He visto más lágrimas correr por las caras bonitas que por las feas»

Tórrido melodrama, inspirado en un suceso verídico extraído de la crónica negra estadounidense de principios del siglo XX (junio de 1906), que relataba las nefastas consecuencias que acarrea la formación de un triángulo amoroso integrado por un afamado y maduro arquitecto neoyorquino, la guapa e ingenua modelo/corista Evelyn Nesbit y un joven ricachón tan caprichoso como desequilibrado. En una deslumbrante reconstrucción ambiental, que plasmaba a la perfección toda la hipocresía, arrogancia e incuria que reinaba en la alta sociedad de la época, Fleischer explotó esta historia condenada a la frustración y a la tragedia para escarbar sin piedad en la tormentosa mezquindad de las pasiones humanas, haciendo especial hincapié en la envidia patológica, desarreglo emocional del que ofrece un severo, alegórico e intemperante discurso. Un adecuado tratamiento estético, una vigorosa realización y un ilustre terceto protagonista, con una Joan Collins que lucía su portentosa carnalidad veinteañera, realzan un largometraje contemplativo y de inusitada violencia intrínseca.

Otras películas protagonizadas por una CORISTA

Ardid femenino – George Stevens (1938)
El príncipe y la corista – Laurence Olivier (1975)
Pim, pam, pum… ¡Fuego! – Pedro Olea (1975)

VISADO (Si no amaneciera)

Autorización condicionada que otorga un país, típicamente a un ciudadano extranjero, para entrar y permanecer temporalmente en dicho país, o para abandonarlo. Los visados actúan como una norma entre países para legalizar la entrada o estancia de personas en un país donde no tengan nacionalidad o libre tránsito, ya sea por convenios bilaterales entre el país de la nacionalidad de la persona y el país de destino, todo fundamentado por una razón bien definida. El visado es un documento que se coloca adjunto a los pasaportes por las autoridades para indicar que el documento ha sido examinado y considerado válido para las personas que entran o salen de un país. (Wikipedia)

«¿Acaso no puedo vivir en los poemas? ¡Deprisa! ¡Poemas! ¡Mentiras! ¡Maldita sea vuestra débil música! ¡Habéis dejado pasar a la artritis! Tú no eres un poema. Eres un visado» (poema On the sickness of my love)
Leonard Cohen (1934-2016) Poeta, novelista y cantautor canadiense

SI NO AMANECIERA (Hold back the dawn) – 1941

Director Mitchell Leisen
Guion Charles Brackett y Billy Wilder
Fotografía Joseph Walker
Música W. Franke Harling
Producción Paramount
Nacionalidad Estados Unidos
Duración 111m. B/N
Reparto Charles Boyer, Olivia de Havilland, Paulette Godard, Walter Abel, Victor Francen, Rosemary De Camp, Brian Donlevy, Veronica Lake, Mitchell Leisen.
* Atlantic Dance Orchestra – California here I come

«No tiene que tener miedo, señorita Brown. Ni un poco. Verá, somos como… dos trenes, detenidos por un momento en la misma estación. Pero vamos en diferentes direcciones. No podemos cambiar nuestro rumbo, como tampoco podemos detener el amanecer»

La tercera y última colaboración de Mitchell Leisen con el binomio de guionistas Wilder/Brackett trajo consigo este emblemático melodrama, que, más allá de determinar el momento más álgido en su carrera como realizador, constituye uno de los ejemplos más relevantes del placentero y algo engolado romanticismo hollywoodiense. A partir de un dilatado flashback, en el que el protagonista relataba la historia al mismísimo realizador en un plató de la Paramount, narraba con innegable solvencia dramática y ciertos lances de humor como un cínico gigoló rumano opta por contraer matrimonio con una inocente profesora para poder así obtener el visado necesario para cruzar la frontera mexicana y convertirse en ciudadano estadounidense. Una cuestión tan espinosa como la inmigración europea a Norteamérica tras la Segunda Guerra Mundial quedaba irremisiblemente en un segundo plano tras esta tierna y emotiva crónica de una redención amorosa, elaborada mediante una sublime puesta en escena e interpretada por un magistral terceto protagonista, del que sobresalía la candorosa dulzura de Olivia de Havilland.

Otras películas donde el protagonista se encuentra a la espera de un VISADO

Últimos días en La Habana – Fernando Pérez (2016)
La vida de Anna – Nino Basilia (2016)
Crystal Swan – Zhuk (2018)

CONGA (Bola de fuego)

Baile popular cubano de origen africano que tiene un ritmo sincopado y se acompaña con tambores. Sirve de acompañamiento para las comparsas carnavalescas y se originó en las festividades que efectuaban los negros esclavos. (Wikipedia)

«Siempre decía que sabía algo de literatura, teatro, pintura, pero de música… Era un erudito. ¡Qué bien humanizó la música! Él puso a bailar una conga, de nalgas y en fila, a Bach y a Händel, señores. ¡Qué maravilla! Eso es estilo» (sobre Alejo Carpentier)
Jorge Luis Prats (1956-) Pianista cubano

BOLA DE FUEGO (Ball of fire) – 1941

Director Howard Hawks
Guión Charles Brackett y Billy Wilder
Fotografía Gregg Toland
Música Alfred Newman
Producción Samuel Goldwyn
Nacionalidad Estados Unidos
Duración 111m. B/N
Reparto Gary Cooper, Barbara Stanwyck, Dana Andrews, Oskar Homolka, Dan Duryea, Henry Travers, S.Z. Sakall, Richard Haydn.

«Sí, le quiero. Adoro sus camisas de cuero, sus puños almidonados y la forma en la que se abrocha mal el chaleco. Es alto como una jirafa y por eso le quiero. Lo quiero porque es esa clase de tipo que se emborracha con un vaso de leche, y me gusta el modo en que se ruboriza hasta las orejas. Le quiero porque no sabe besar, ¡el tonto! Le quiero»

A partir de un brillante guión original del binomio Brackett/Wilder, con claras alusiones al cuento de Blancanieves, Howard Hawks realizó esta memorable comedia romántica circunscrita al ámbito de la tradicional y por entonces recurrente sátira de la guerra de sexos. En ella, Gary Cooper interpretaba a un ingenuo profesor encomendado a recopilar información sobre el argot callejero, que conocía a una bailarina de cabaret involucrada con la mafia y capaz de enamorarlo no sólo a él sino a los otros siete ilustres eruditos que colaboran en la redacción de una ambiciosa enciclopedia del conocimiento humano. El propio realizador dirigiría un admirable remake en clave musical, NACE UNA CANCIÓN (1948), de esta película de chispeante ritmo narrativo y alocada puesta en escena, que contenía momentos tan inolvidables como la escena en la que Barbara Stanwyck baila una conga con los veteranos sabios o el solo del baterista de big band Gene Krupa con una caja de cerillas y un par de fósforos (Drum Boogie). Cabe destacar, además, un espléndido elenco con algunos de los mejores actores de reparto de la época; entre ellos, Dan Duryea, en su debut cinematográfico.

Otras películas donde se baila la CONGA

Armonías de juventud – Busby Berkeley (1940)
Mi hermana Elena – Richard Quine (1955)
La gran belleza – Paolo Sorrentino (2013)

PURITANISMO (Berlín Occidente)

Rigidez y escrupulosidad excesivas en el cumplimiento de determinadas normas de conducta moral pública o privada. (google.es)

“El puritanismo es el temor espantoso de que alguien pueda ser feliz en alguna parte”
Henry-Louis Mencken (1880-1956) Periodista y crítico social, cínico y librepensador estadounidense

BERLÍN OCCIDENTE (A foreign affair) – 1948

Director Billy Wilder
Guión Billy Wilder, Charles Brackett y Richard Breen
Fotografía Charles Lang
Música Frederick Hollander
Producción Paramount
Nacionalidad Estados Unidos
Duración 116m. B/N
Reparto Jean Arthur, Marlene Dietrich, John Lund, Millard Mitchell, Bill Murphy, Peter Von Zerneck, Stanley Prager, Raymond Bond.

«Venimos para investigar la moral de las tropas americanas de ocupación. Nada más. Doce mil muchachos americanos están destinados allí abajo y, según nuestros informes, han sido infectados por una especie de malaria moral. Es nuestro deber hacia sus esposas, sus madres y sus hermanas averiguar los hechos, y, si los informes son ciertos, fumigar este sitio con todos los insecticidas con que podamos contar»

Billy Wilder visitó el Berlín postbélico vapuleado por las bombas, que en nada se parecía a aquella ciudad donde en su día despuntó como cineasta y de la que huyó ante la irrupción del nazismo, para acometer esta punzante invectiva contra la hipocresía y el puritanismo estadounidense, cimentada alrededor del triángulo sentimental formado por un disoluto capitán, una cantante de cabaret de oscuro pasado y una recatada congresista de Iowa, de visita por el viejo continente para examinar la situación moral de las tropas yanquis allí establecidas. Sin llegar a la eminente altura de las comedias que su autor perpetraría durante los cincuenta o sesenta, la película dejaba entrever con agudeza, desenvoltura y absoluta libertad creativa las pautas de ese vital e íntegro sarcasmo que determinaría su posterior obra, y, por si fuera poco, nos obsequiaba con un sugestivo duelo entre dos actrices tan disímiles como portentosas, capaces de superar con compostura la débil participación de su mutuo partenaire: Jean Arthur y la gran Marlene Dietrich, que interpretaba las canciones Black market, Illusions y The ruins of Berlin.

Otras críticas al PURITANISMO

Ellos y ellas – Joseph L. Mankiewicz (1955)
Esplendor en la hierba – Elia Kazan (1961)
La tía Tula – Miguel Picazo (1964)