Jean Arthur

PURITANISMO (Berlín Occidente)

Rigidez y escrupulosidad excesivas en el cumplimiento de determinadas normas de conducta moral pública o privada. (google.es)

“El puritanismo es el temor espantoso de que alguien pueda ser feliz en alguna parte”
Henry-Louis Mencken (1880-1956) Periodista y crítico social, cínico y librepensador estadounidense

BERLÍN OCCIDENTE (A foreign affair) – 1948

Director Billy Wilder
Guión Billy Wilder, Charles Brackett y Richard Breen
Fotografía Charles Lang
Música Frederick Hollander
Producción Paramount
Nacionalidad Estados Unidos
Duración 116m. B/N
Reparto Jean Arthur, Marlene Dietrich, John Lund, Millard Mitchell, Bill Murphy, Peter Von Zerneck, Stanley Prager, Raymond Bond.

“Venimos para investigar la moral de las tropas americanas de ocupación. Nada más. Doce mil muchachos americanos están destinados allí abajo y, según nuestros informes, han sido infectados por una especie de malaria moral. Es nuestro deber hacia sus esposas, sus madres y sus hermanas averiguar los hechos, y, si los informes son ciertos, fumigar este sitio con todos los insecticidas con que podamos contar”

Billy Wilder visitó el Berlín postbélico vapuleado por las bombas, que en nada se parecía a aquella ciudad donde en su día despuntó como cineasta y de la que huyó ante la irrupción del nazismo, para acometer esta punzante invectiva contra la hipocresía y el puritanismo estadounidense, cimentada alrededor del triángulo sentimental formado por un disoluto capitán, una cantante de cabaret de oscuro pasado y una recatada congresista de Iowa, de visita por el viejo continente para examinar la situación moral de las tropas yanquis allí establecidas. Sin llegar a la eminente altura de las comedias que su autor perpetraría durante los cincuenta o sesenta, la película dejaba entrever con agudeza, desenvoltura y absoluta libertad creativa las pautas de ese vital e íntegro sarcasmo que determinaría su posterior obra, y, por si fuera poco, nos obsequiaba con un sugestivo duelo entre dos actrices tan disímiles como portentosas, capaces de superar con compostura la débil participación de su mutuo partenaire: Jean Arthur y la gran Marlene Dietrich, que interpretaba las canciones Black market, Illusions y The ruins of Berlin.

Otras críticas al PURITANISMO

Ellos y ellas – Joseph L. Mankiewicz (1955)
Esplendor en la hierba – Elia Kazan (1961)
La tía Tula – Miguel Picazo (1964)

IDEALISMO (Caballero sin espada)

1. Tendencia a considerar el mundo y la vida de acuerdo con unos ideales o modelos de armonía y perfección que no se corresponden con la realidad.
2. En filosofía, sistema que niega la existencia de las cosas en sí mismas, sin estar ligadas a la conciencia humana.
http://es.thefreedictionary.com/idealismo

“Toda decisión que toma una persona proviene de sus valores y sus metas. Las personas pueden tener muchas metas y valores: fama, ganancias, amor, supervivencia, diversión y libertad son sólo algunas de las metas que una buena persona puede tener. Cuando la meta es ayudar a los demás tanto como a uno mismo, lo llamamos idealismo”
Richard Stallman (1953-) Programador estadounidense y fundador del movimiento por el software libre en el mundo

CABALLERO SIN ESPADA (Mr. Smith goes to Washington) – 1939

smith

Director Frank Capra
Guión Sidney Buchman
Fotografía Joseph Walker
Música Dimitri Tiomkin
Producción Columbia
Nacionalidad Estados Unidos
Duración 129m. B/N
Reparto James Stewart, Jean Arthur, Claude Rains, Thomas Mitchell, Eugene Pallette, Harry Carey, Beulah Bondi, Guy Kibbee, Porter Hall.

“Las causas perdidas son las únicas por las que merece la pena luchar”

Portavoz de la esperanza idealista promulgada por el “New Deal” de Roosevelt, de quien era amigo personal, Capra cultivó durante la segunda mitad de los treinta y primera de los cuarenta un cine que defendía a ultranza las buenas intenciones frente al burocratismo y la corrupción del sistema social americano; casi siempre de la mano de un honesto, candoroso y tenaz ciudadano anónimo dispuesto a combatir contra el poder financiero o político, como sucede con el neófito senador encarnado insuperablemente por James Stewart en este fogoso e inofensivo alegato en favor de la democracia, basado en un relato homónimo de Lewis R. Foster. Si bien este utópico discurso humanista ha quedado hoy en día algo desfasado por su patriótico ingenuismo, justo es reconocer la agilidad y persuasión con las que el sublime realizador manipuló su puesta en escena para que ironía, emotividad, tensión y romanticismo se aunaran hasta conformar un impecable ejercicio cinematográfico que culminaba en el portentoso y maratoniano discurso en el Senado, sin duda, uno de los momentos más emblemáticos de la comedia clásica norteamericana.

Otras películas que versan sobre el IDEALISMO

Y el mundo marcha – King Vidor (1928)
El gran dictador – Charles Chaplin (1940)
Una mujer y tres hombres – Ettore Scola (1974)

ALOJAMIENTO (El amor llamó dos veces)

Refiere al lugar donde una o varias personas, ocupan para vivir temporalmente, generalmente compuesto de habitaciones, baño y cocina, donde es posible descansar, higienizarse, alimentarse, guardar las pertenencias, y que brindan cierta seguridad y comodidad. http://sobreconceptos.com/alojamiento

“La arquitectura es una de las profesiones más nobles, porque contribuye a satisfacer una necesidad humana básica, la del alojamiento”
Mario Bunge (1919-) Físico, filósofo y humanista argentino

EL AMOR LLAMÓ DOS VECES (The more the merrier) – 1943

more

Director George Stevens
Guión Richard Flournoy, Lewis R. Foster, Frank Ross y Robert Russell
Fotografía Ted Tetzlaff
Música Leigh Harline
Producción Columbia
Nacionalidad Estados Unidos
Duración 100m. B/N
Reparto Jean Arthur, Joel McCrea, Charles Coburn, Richard Gaines, Bruce Bennett, Frank Sully, Clyde Fillmore, Stanley Clements.

“¿Cómo voy a llevar el maletín de otro hombre a mi luna de miel?”

Al igual que en la inmediatamente anterior película de Stevens, la también notable EL ASUNTO DEL DÍA (1942), Jean Arthur volvía a interpretar a una ciudadana de Washington enredada a compartir su vivienda con dos hombres; en esta ocasión, un retirado industrial con aptitudes de cupido y un apuesto técnico aeronáutico predispuesto al enamoramiento. Con estas bienintencionadas premisas y la probada categoría de sus intérpretes, mención especial para un entrañable Charles Coburn, no era difícil presagiar la gestación de una comedia romántica tan sugestiva y placentera como predecible, colmada de elaborados diálogos y originales situaciones cómicas, que conjeturaba más en torno al substancial cometido del azar en cuestiones amorosas que en un trasfondo social marcado por la alarmante dificultad para encontrar un alojamiento urbano digno durante la 2ª Guerra Mundial. En su último film, Charles Walters dirigió un remake ubicado en los Juegos Olímpicos de Tokyo, APARTAMENTO PARA TRES (1966), que supuso además la despedida cinematográfica de Cary Grant.

Otras películas sobre los problemas de ALOJAMIENTO

Cama y sofá – Abram Room (1927)
La maestra rebelde – Jack Hively (1940)
Los bajos fondos – Akira Kurosawa (1957)

PROFESIONALIDAD (Sólo los ángeles tienen alas)

Característica de la persona que realiza su trabajo con aplicación, seriedad, honradez y eficacia. http://es.thefreedictionary.com/profesionalidad

“Somos buenos en beber, tomar drogas, romperle la cara a la gente, destrozar bares y hoteles, y en ser deportados de otros países. Hay que tener cierta profesionalidad para estar en la mejor banda del mundo”
Noel Gallagher (1967-) Compositor y cantante británico

SÓLO LOS ÁNGELES TIENEN ALAS (Only angels have wings) – 1939

solo

Director Howard Hawks
Guión Jules Furthman
Fotografía Joseph Walter
Música Dimitri Tiomkin
Producción
Nacionalidad Estados Unidos
Duración 121m. B/NH
Reparto Cary Grant, Jean Arthur, Rita Hayworth, Richard Barthelmess, Thomas Mitchell, Sig Ruman, Allyn Joslyn, Victor Kilian, John Carroll.

“Sí, ha muerto hace veinte minutos pero todas las lágrimas del mundo no harán que esté menos muerto dentro de veinte años”

Vigorosa miscelánea de aventuras aéreas y comedia dramático-romántica, derivada del relato Plane from Barranca del propio Hawks, que figura como la mejor película del realizador sobre el mundo de la aviación; sin duda, uno de sus temas predilectos, pues, no en vano, él mismo formó parte de una escuadrilla durante la Primera Guerra Mundial. La problemática vida cotidiana de unos pilotos comerciales destinados en una remota base de la costa del Pacífico ha pasado a formar parte de uno de los más acabados, penetrantes y poéticos ejemplos temático-estilísticos del inimitable retrato hawksiano sobre una comunidad humana enfrentada con firmeza y dignidad a toda una serie de adversidades tanto internas como externas. Meditaciones sobre la soledad, el sentido del pundonor y la responsabilidad profesional o el miedo a la muerte, junto a otras teorías como el imperioso vínculo entre los sexos para subsistir a un objetivo común de alto riesgo, eran abordadas con dureza, emotividad y absoluta sencillez en este majestuoso film, que, además, supuso la rutilante eclosión de la belleza y el magnetismo de Rita Hayworth.

Otras películas sobre la PROFESIONALIDAD

Matar a un ruiseñor – Robert Mulligan (1962)
El milagro de Anna Sullivan – Arthur Penn (1962)
L.A. Confidential – Curtis Hanson (1997)

ADMIRACIÓN (Raíces profundas)

Consideración especial que se siente o tiene para con alguien o algo, por el afecto o las cualidades que disponen, según corresponda (…) Generalmente cuando algo o alguien causan admiración en otro es porque disponen de atribuciones o propiedades notables, positivas y originales, que impactan en éste de manera desbordante. http://www.definicionabc.com/general/admiracion.php

“El amor más fuerte y más puro no es el que sube desde la impresión, sino el que desciende desde la admiración”
Catalina de Siena (1347-1380) Santa católica, co-patrona de Europa e Italia y Doctora de la Iglesia

RAÍCES PROFUNDAS (Shane) – 1953

shane

Director George Stevens
Guión A.B. Guthrie Jr.
Fotografía Loyal Griggs
Música Victor Young
Producción Paramount
Nacionalidad Estados Unidos
Duración 118m. Color
Reparto Alan Ladd, Jean Arthur, Van Heflin, Brandon de Wilde, Ben Johnson, Jack Palance, Edgar Buchanan, Emile Meyer, Elisha Cook Jr.

“Uno no puede dejar de ser lo que es, torcer su destino”

El sempiterno enfrentamiento entre la nobleza y la malignidad, escudado en la no menos tradicional pugna entre campesinos y ganaderos terratenientes de finales del S. XIX, y, a su vez, resuelto por la intervención de un héroe solitario de pasado escabroso y semblante impertérrito, por cierto interpretado por uno de los actores más inexpresivos del Hollywood de la época. Ante tales arquetipos como premisa, irremisiblemente ligados a la iconografía del western clásico, no resulta fácil intuir el cúmulo indeleble de emociones turbadoras y sentimientos velados, tácitamente reprimidos, que acaba transmitiendo este himno a la fraternidad ante el abuso del poder caciquil, basado en una novela homónima de Jack Shaefer y popularmente inmortalizado por la relación de afecto y venerada admiración que el infante de la familia amenazada sostiene con el misterioso forastero. Además de dotar al relato de un poderoso ritmo secuencial, Stevens supo beneficiarse de la sabia explotación del paisaje montañoso de Wyoming, de un inspirado plantel de intérpretes y de una bellísima partitura musical.

Otras películas sobre la ADMIRACIÓN

La sombra de una duda – Alfred Hitchcock (1943)
Matar a un ruiseñor – Robert Mulligan (1962)
La lengua de las mariposas – José Luis Cuerda (1999)