Georges Van Parys

CHAQUETA (El millón)

Prenda de vestir que cubre el cuerpo hasta más abajo de la cadera, con mangas, abierta por delante y generalmente ajustada al cuerpo; suele llevarse sobre otras prendas como prenda de abrigo. (google.com)

“Teníamos un pacto de muerte. Tengo que llevar a cabo mi parte del trato. Por favor, enterradme cerca de mi nena, con mi chaqueta de cuero, mis vaqueros y mis botas de motorista. Adiós”
Sid Vicious (1957-1979) Bajista del grupo Sex Pistols

EL MILLÓN (Le million) – 1931

millon

Director René Clair
Guion René Clair
Fotografía Georges Périnal y Georges Raulet
Música Armand Bernard, Philippe Parés y Georges Van Parys
Producción Tobis
Nacionalidad Francia
Duración 80m. B/N
Reparto Annabella, René Lefèvre, Vanda Gréville, Paul Olivier, Constantin Siroesco, Jean-Louis Allibert, Raymond Cordy, Odette Talazac.

“Entonces digamos amigos que son inteligentes aquellos que no tienen un centavo. Creeremos lo que dicen cuando regalan todo su dinero”

A principios del sonoro, René Clair concibió las dos joyas más preciadas de su filmografía: una asombrosa sátira social sobre la deshumanización de la era industrial, VIVA LA LIBERTAD (1931) y esta inclasificable comedia musical, basada en una obra teatral de Georges Berr y Marcel Guillemand, donde, a través de una orientación coreográfica tan trepidante como caricaturesca, se describía la tenaz persecución a la que era sometida la chaqueta de un bohemio pintor, en cuyo bolsillo viaja un billete de lotería premiado. Esta brillante pantomima costumbrista, fundamentada en la construcción de un entorno populista y el aroma del clásico teatro de opereta, acabaría por ejercer una trascendental influencia estilística en realizadores como Lubitsch o Mamoulian, debido, principalmente, a su desenvuelta ironía y a la sorprendente e insólita utilización del sonido como indispensable señal de su desenfrenado ritmo narrativo. Cabe destacar, además, la estilizada decoración de Lazare Meerson, la sorprendente fotografía del binomio Périnal/Raulet y un eficaz trabajo de todo el equipo actoral.

Otras películas donde una CHAQUETA adquiere un manifiesto protagonismo

Salvaje – László Benedek (1953)
Corazón salvaje – David Lynch (1990)
The jacket – John Maybury (2005)

MALDAD (Las diabólicas)

Condición negativa relativa atribuida al ser humano que indica la ausencia de moral, bondad, caridad o afecto natural por su entorno y quienes le rodean. Actuar con maldad también implica contravenir deliberadamente usando la astucia, los códigos de conducta, moral o comportamiento oficialmente correctos en un grupo social. (Wikipedia)

“El mundo no está amenazado por las malas personas, sino por aquellos que permiten la maldad”
Albert Einstein (1879-1955) físico alemán de origen judío

LAS DIABÓLICAS (Les diaboliques) – 1955

Director Henri-Georges Clouzot
Guión H.G. Clouzot, Jérôme Géronimi, Frédéric Grendel y René Masson
Fotografía Armand Thirard
Música Georges Van Parys
Producción Filmsonor/Vera Film
Nacionalidad Francia
Duración 110m. B/N
Reparto Simone Signoret, Véra Clouzot. Paul Meurisse, Charles Vanel, Georges Chamarat, Jean Brochard, Michel Serrault, Jean Lefebvre.

“Si, tienes razón, no valgo nada. Soy una mala persona, una pequeña ruin. Eso es lo que el dijo. Pero la pequeña ruin tendrá su venganza (…) Mi único temor es que él nunca sabrá que yo lo maté”

Habilidosa adaptación de la novela Celle qui n’était plus de Boileau y Narcejac, que acabó de explotar la figura de H.G. Clouzot como el adalid europeo de un cine fundamentado en la hosquedad, la hipocondría, la ofuscación y la ruindad. El diabólico plan para erradicar el aborrecible despotismo del director de un lúgubre internado que traman su esposa y su amante, considerado en su momento como un producto artificioso y excesivamente granguiñolesco, deviene en realidad un competente ejemplar de suspense psicológico, alzado por un verismo de umbría fogosidad e interpretado por un terceto de actores francamente inspirado, y, en el caso de Véra Clouzot (consorte del realizador), incluso premonitorio, pues perecería en las mismas circunstancias que su desamparado personaje. Esta enfatizada representación de la abyecta maldad de la condición terráquea ha padecido múltiples emulaciones, incluso un anémico e irrisorio remake dirigido por Jeremiah S. Chechik en 1996, donde únicamente podía destacarse la casi siempre sugestiva presencia de Sharon Stone.

Otras películas que reflexionan sobre la MALDAD humana

Saló o los 120 días de Sodoma – Pier Paolo Pasolini (1975)
El silencio de los corderos – Jonathan Demme (1991)
La cinta blanca – Michael Haneke (2009)

CANCÁN (French Cancan)

1. Baile originario de Francia, ligero y atrevido, de ritmo rápido y generalmente binario, en el que se levantan las piernas hasta la altura de la cabeza; actualmente es bailado solamente por mujeres como parte de un espectáculo.
2. Enagua con muchos volantes para mantener hueca la falda.
(Larousse Editorial)

“La memo Luisa mareada de manos, la más hembra del Maracaibo, bailando can-can en los piringundines con dólares en el corpiño”
Jorge Spíndola (1961-) Poeta argentino

FRENCH CANCAN (French Cancan) – 1954

french

Director Jean Renoir
Guión Jean Renoir
Fotografía Michael Kelber
Música Georges Van Parys
Producción Franco London Film
Nacionalidad Francia/ Gran Bretaña
Duración 99m. Color
Reparto Jean Gabin, Françoise Arnoul, María Félix, Philippe Clay, Jean-Roger Caussimon, Valentine Tessier, Michèle Philippe, Michel Piccoli.

“Lo que tú quieres o lo que yo quiero es una tontería, no tiene importancia. Sólo una cosa importa, lo que pide el público”

Utilizando como pretexto argumental el resurgimiento del can-can y la consiguiente creación del Moulin Rouge por obra del maduro, vitalista y endeudado propietario de un local situado en el barrio de Montmartre, Renoir reconstruyó el alborozado París de finales del siglo XIX para componer un portentoso ensalzamiento del placer que comportaba aquel irrepetible estilo de vida. El magistral cineasta, que regresaba a su país tras quince años de exilio en Estados Unidos, supo transformar un desenfadado e intrascendente esbozo de comedia romántica y musical en un cálido espectáculo colorista, narrado en un tono que oscilaba entre la más amarga nostalgia y un sarcasmo de intrépida picardía, que homenajeaba ininterrumpidamente a pintores impresionistas como Toulouse-Lautrec, Degas o su propio padre, Auguste Renoir. Además, la película gozaba de unas excelentes interpretaciones de Jean Gabin, María Félix o la olvidada Françoise Arnoul, así como fugaces apariciones de figuras de la canción francesa tan eminentes como Edith Piaf, Patachou o André Claveau, entre otros.

Otras películas sobre el CANCÁN

Moulin Rouge – John Huston (1952)
Can-Can – Walter Lang (1960)
Moulin Rouge – Baz Luhrmann (2011)

SURREALISMO (La edad de oro)

Movimiento artístico y literario surgido en Francia a partir del dadaísmo, en la década de los años 1920, en torno a la personalidad del poeta André Breton (…) En la vertiente cinematográfica, el surrealismo dio lugar a varios intentos enmarcados en el cine de las vanguardias históricas, como “La concha y el clérigo” (1926), de Germaine Dulac o “La estrella de mar”, de Man Ray y Robert Desnos, un cortometraje dadaísta. Luis Buñuel, en colaboración con Dalí, realizó las obras más revolucionarias: Un perro andaluz (1928) y La edad de oro (1930). http://es.wikipedia.org/wiki/Surrealismo

“No sé si mis pinturas son o no surrealistas pero de lo que sí estoy segura es que son la expresión más franca de mi ser”
Frida Kahlo (1907-1954) Pintora mexicana

LA EDAD DE ORO (L’âge d’or) – 1930

Director Luis Buñuel
Guión Luis Buñuel y Salvador Dalí
Fotografía Albert Duverger
Música Georges Van Parys
Producción Charles y Marie-Laure de Noailles
Nacionalidad Francia
Duración 60m. B/N
Reparto Gaston Modot, Lya Lys, Max Ernst, Caridad de Laberdesque, Lionel Salem, Pierre Prévert, Josep Llorens Artigas, Germaine Noizet.

“Es suficiente con estos músicos, pues seis de ellos situados cerca del micrófono hacen más ruido que sesenta situados a diez kilómetros”

Obra cumbre del surrealismo cinematográfico y una de las películas más legendarias, subversivas e intemporales de la historia del Séptimo Arte, donde el mítico Buñuel plasmaba en corrosivas imágenes y una serie de significados dirigidos a los sentimientos inconscientes, en su mayoría vinculados a “l’amour fou” y a los diferentes prejuicios sociales y religiosos que obstaculizaban su consumación. La episódica progresión narrativa de la cinta, financiada por los Vizcondes de Noailles tras el bullicioso entusiasmo provocado un año antes por el corto EL PERRO ANDALUZ, deparaba un continuo alud de cuadros provocadores y exentos de caducidad como los de los arzobispos reducidos a esqueletos, la frustrada escena de amor del banquete aristocrático o su blasfemo epílogo, en el que un libertino personaje creado por el Marqués de Sade (Duque de Blangis) aparece con los rasgos de Jesucristo. Como era de suponer, el film fue prohibido tras su escandaloso estreno en París y no paró de estimular feroces polémicas y emociones contrapuestas, alimentadas especialmente por colectivos ultraderechistas.

Otras películas SURREALISTAS

Le ballet mécanique – Fernand Leger (1924)
Entreacto – René Clair (1924)
La sangre de un poeta – Jean Cocteau (1930)