Manoel de Oliveira

CUENCA (El valle Abraham)

Depresión en la superficie de la tierra, un valle rodeado de alturas. El término cuenca hidrográfica tiene un sentido más amplio, siendo una parte de la superficie terrestre cuyas aguas fluyen hacia un mismo río o lago. (Wikipedia)

“Estoy solo como una estatua destruida, como un muelle sin olas, como una simple cosa que no tuviera el hábito de la respiración ni el deber del descanso ni otras muertes en cierne, solo en la anegada cuenca del desamparo junto a ausencias que nunca retroceden” (poema Nocturno)
Mario Benedetti (1920-2009) Escritor, poeta y dramaturgo uruguayo

EL VALLE ABRAHAM (Vale Abraão) – 1993

valle

Director Manoel de Oliveira
Guión Manoel de Oliveira
Fotografía Mario Barroso
Música Varios
Producción Madragoa/Gemini/Light Night
Nacionalidad Portugal/ Francia/ Suiza
Duración 181m. Color
Reparto Leonor Silveira, Cecile Sanz de Alba, Luis Miguel Cintra, Luis Lima Barreto, Rui de Carvalho, Gloria de Matos, Joao Perry.

“Vivimos en una época donde todo se absorbe en la vulgaridad”

A los ochenta y cinco años de edad y fundamentándose en una novela homónima que él mismo había encargado a la veteranísima Agustina Bessa-Luis, Oliveira acometió esta portentosa y singular reflexión sobre el mítico personaje flaubertiano de Madame Bovary. El presente patriarca de la cinematografía europea utilizaba los anhelos de su frustrada e insatisfecha protagonista, enmarcados en un caserón cercano a la cuenca del río Duero, para proponer un riguroso y perverso análisis del convencionalismo costumbrista burgués, desarrollado con el talante sosegado y melancólico que siempre caracterizó su obra. El manifiesto lirismo que subyace durante todo el film es fruto de su intensa carga literaria, exteriorizada por medio de la persistente y placentera voz en off (del propio cineasta) que envuelve sus bellísimas imágenes, por otro lado, adecuadamente acompasadas por claros de luna de Beethoven, Chopin o Debussy, entre otros. Espléndida composición de Leonor Silveira, asidua actriz del heterodoxo realizador luso, para una cinta sobre el tedio y la angustia que encierra todo fracaso emocional.

Otras películas enmarcadas en distintas CUENCAS

Marianela – Angelino Fons (1972) / Cuenca minera asturiana
Iskobakebo, un difícil reencuento – Fernando Valdivia (2014) / Cuenca del río Callería
Brumaire – Joseph Gordillo (2015) / Cuenca carbonífera de Lorena

JESUITA (Palabra y utopía)

La palabra jesuita se deriva del nombre del Hijo de Dios, Jesús, y se originó en el latín del medioevo. Los jesuitas era el nombre que despectivamente se les atribuyó a aquellos monjes que pertenecían a la Compañía de Jesús, fundada en el año 1534 por el religioso y militar español San Ignacio de Loyola. El Papa Pablo III la aprobó seis años más tarde. Sus integrantes hacen votos religiosos de castidad, pobreza y obediencia, y tratan de servir a Dios desde la perfección evangélica, con total obediencia a la autoridad papal. El término jesuita luego cobró popularidad entre los católicos y perdió su sentido peyorativo. Actualmente es la orden religiosa que cuenta con más miembros masculinos, y a ella pertenece el actual Papa Francisco. http://deconceptos.com/ciencias-sociales/jesuita

“La policía y los jesuitas tienen la virtud de no abandonar jamás ni a sus enemigos ni a sus amigos”
Honoré de Balzac (1799-1850) Novelista francés

PALABRA Y UTOPÍA (Palavra e utopia) – 2000

palabra

Director Manoel de Oliveira
Guión Manoel de Oliveira
Fotografía Renato Berta
Música Carlos Paredes y Massimo Scapin
Producción Gémini Films/Mandragoa Filmes/Plateau Prod./RTP/Wanda Films
Nacionalidad Portugal/ Francia/ Italia/ España/ Brasil
Duración 130m. Color
Reparto Lima Duarte, Luis Miguel Cintra, Ricardo Trêpa, Diogo Dória, Leonor Silveira, Paulo Martos, Miguel Guilherme, Duarte de Almeida.

“Nacer pequeño y morir grande es llegar a ser hombre. Por eso nos diera Dios tan poca tierra para el nacimiento, y tantas para la sepultura. Para nacer, poca tierra; para morir toda la tierra. Para nacer, Portugal; para morir, el mundo”

Redimiendo su incorruptible talante escénico, realista e intelectual, Oliveira recompuso la biografía del sacerdote jesuita, escritor, teólogo, misionero y diplomático portugués del s. XVII Antonio Vieria, personaje al que ya había hecho referencia en el documental LISBOA CULTURAL (1983) y en el drama histórico-político NO A LA VANAGLORIA DEL MANDAR (1990), a través de una esforzada representación del inventario de cartas, sermones, homilías y testimonios procesales que se conservan sobre tan atosigada existencia en defensa de los judíos y del colectivo indígena brasileño. Exhibiendo un tratamiento estético y descriptivo de madurada templanza, frialdad y consistencia, absolutamente subordinado al metódico poder de la palabra, el entonces ya nonagenario cineasta componía un ejercicio fílmico deslumbrante en su apariencia estética, formal y discursiva, que condenaba la avidez política, la esclavitud y la arbitrariedad inquisitorial para promulgar un enardecido llamamiento a la libertad espiritual, artística y religiosa. Gran interpretación de Lima Duarte y gratificante presencia de Leonor Silveira (actriz fetiche del realizador) en la piel de la reina Cristina de Suecia.

Otras películas sobre JESUITAS

Silencio – Masahiro Shinoda (1971)
La misión – Roland Joffé (1986)
El manto negro – Bruce Beresford (1991)