RETINA (Bailar en la oscuridad)

Membrana ubicada dentro del ojo que se encarga de recibir las imágenes y, mediante el nervio óptico, de enviarlas al cerebro. Compuesta por diferentes capas celulares, la retina supone una especie de tejido que es sensible a la luminosidad y que genera diversos procesos hasta llegar a la transmisión de un impulso nervioso hacia el cerebro. http://definicion.de/retina/
La retinosis pigmentaria no es una enfermedad única, sino un conjunto de enfermedades oculares crónicas de origen genético y carácter degenerativo que se agrupan bajo este nombre. Se caracteriza por una degeneración progresiva de la estructura del ojo sensible a la luz, la retina, que poco a poco va perdiendo las principales células que la forman, los conos y los bastones. Produce como síntomas principales una disminución lenta pero progresiva de la agudeza visual que en las primeras etapas afecta predominantemente a la visión nocturna y al campo periférico, manteniéndose sin embargo la visión central. https://es.wikipedia.org/wiki/Retinosis_pigmentaria

“Y como arena corre el día, día que sigue a noche, día que sigue a noche púrpura. Y en mi retina yo separo el agua del cielo tenue”
Luis Alberto Spinetta (1950-2012) Cantante, guitarrista, poeta, escritor y compositor argentino de rock

BAILAR EN LA OSCURIDAD (Dancer in the dark) – 2000

dancer

Director Lars Von Trier
Guión Lars Von Trier
Fotografía Robby Müller
Música Björk
Producción Zentropa/Trust Film/SVT Drama/Film i Vást/Liberator Prod./Pain Unlimited/What Else?/Cinematograph AS/Icelandic Film/Blind Spot Pictures/France 3 Cinéma/Danmarks Radio
Nacionalidad Dinamarca/ Alemania/ Holanda/ Francia/ Estados Unidos/ Gran Bretaña/ Suecia/ Finlandia/ Islandia/ Noruega
Duración 140m. Color
Reparto Björk, Catherine Deneuve, David Morse, Peter Stormare, Joel Grey, Zeljko Ivanek, Cara Seymour, Vladica Kostic, Jean-Marc Barr.

“Ya lo he visto todo. He visto los árboles. He visto las hojas del sauce bailando en el viento. He visto a un hombre ser asesinado por su mejor amigo y vidas que han terminado antes de ser vividas. He visto lo que era y sé lo que seré. Lo he visto todo. No hay nada más que ver”

Tras conmocionar el panorama cinematográfico con su descabellado DOGMA 95, Lars Von Trier decidió renovar las pautas del melodrama y revitalizar el decaído genero musical con una fascinante tragedia posmoderna de conmovedora inverosimilitud, ambientada en una comunidad proletaria norteamericana (recreada en estudios de Copenhage y exteriores suecos), que hurgaba en el dolor ajeno a través del fatalismo que hostiga a una joven y soltera madre inmigrante de origen checo, casi invidente a causa de una retinosis pigmentaria y enamorada de los viejos musicales, cuyo único deseo es evitar la futura ceguera hereditaria de su hijo. El indómito cineasta recurrió a una sugestionadora puesta en escena de raíz dogmática, similar a la de ROMPIENDO LAS OLAS (1996), con compulsivos movimientos de cámara que se suavizaban progresivamente hasta converger en una meritoria exposición de sentimientos puros, lacerantes y contagiosos, surtida de encuadres virtuosos e inauditas coreografías que brotaban de ruidos. Una obra maestra imposible de acoger con indiferencia, fruto del colérico choque entre el vanidoso paroxismo de su autor y el rebelde divismo de Björk, sublime como actriz protagonista, compositora y cantante de temas de una belleza tan contundente como I’ve seen it all.

Otras películas sobre la RETINOSIS PIGMENTARIA

Athlete – David Lam (2009)
Los ojos de Julia – Guillem Morales (2009)
Carte blanche – Jacek Lusinski (2015)

19 comments

  1. Fue un film que me tocó de muchas maneras( aparte de cantante soy optometrista) la angustia que logra transmitirnos el director en los encuadres una obra de arte y el trabajo actoral de ella me hizo admirarla francamente.
    Besos de fin de semana, luminosos 😃

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  2. Comprendo que pueda gustar al atesorar algún que otro acierto y una sensación de triste alegría, tan difícil de plasmar, pero no soporto (en el más estricto sentido orgánico vs visual) la cámara con la enfermedad de Huntington y, especialmente, esa continua sensación de dramón en toda regla. Lo mejor, el baile, y lo peor lo recargadas que están las tintas y el abuso de un recurso hasta la destrucción del mismo.

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    1. Así como en otras películas de Lars Von Trier el uso de la cámara al hombro se me antojaba un recurso algo molesto, incluso mareante, no me incomoda para nada en este drama musical profundamente osado e imaginativo. Me ha resultado difícil volver a conectar con su autor a partir de esta obra maestra (¿no merece tal calificativo una producción que roza lo excelso en cuanto a guión, ritmo narrativo, elección de planos, interpretación, iluminación, banda sonora y montaje?), pero aquí me dejó muy claro que se trata de un creador único, excesivo y sin duda manipulador, pero absolutamente talentoso.

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  3. Con esta película, y en general con Lars Von Trier, tengo una deuda pendiente. No sé si fueron las circunstancias (entonces estaba viviendo en Francia) o el estado de ánimo con el que fui al cine, pero el caso es que entré, con la que era entonces mi pareja, a ver “Rompiendo las Olas“, y no pude con ella (ninguno de los dos lo conseguimos); en cierto modo, estoy de acuerdo con Altaica: el movimiento de cámara (mareante) y esa sensación insana que destila la película me pareció más terrorífica que las películas gore. Luego me enteré que fue algo así como el inicio del movimiento Dogma, la película cero porque las numeraban, daban certificados y había que cumplir con un decálogo; en definitiva, no me gustó nada todo eso, y menos que quisieran quitar lo artificial del cine cuando, desde mi punto de vista, ese es uno de sus valores esenciales: mostrar como real algo que no lo es. Que conste que no discuto la calidad cinematográfica de Lars Von Trier, es sólo cuestión de gustos, como en la música. En cualquier caso, siempre quise ver “Bailar en la oscuridad”, por Björk, por la importancia que tiene la música en ella y por dar otra oportunidad a este director; voy a empezar por compartir tu entrada en “Agujas y Vinilos” y, de verdad, me comprometo a verla y volver a entrar para comentar. Un abrazo, Antonio.

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    1. Hazlo, estoy convencido que no lo lamentarás. Un gran aficionado a las películas y a la música como tú debe degustar este exquisito manjar cinematográfico. A mí me fascinó “Rompiendo las olas”, pese a su crudeza, aunque reconozco que no es una película apta para todo los paladares, siendo muy proclive a un sentimiento de repulsión. Ya me dirás qué tal resulta tu nuevo acercamiento a los postulados del DOGMA. Un abrazo, Raúl.

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  4. Tras leer los precedentes comentarios sobre esta película que está considerada una maravilla del cine y el riguroso análisis que nos ha dejado Antonio, quien sin ambages la cataloga como obra maestra, no me cabe más remedio que intentar precisar mi comentario algo tosco e impreciso y, especialmente, crítico con la obra.

    Sinceramente creo que esta película deambula en el filo de la navaja. Ese espacio tan particularmente estrecho entre lo sublime y lo ridículo, por lo que según el receptor que la observe puede quedar maravillado o resultarle, cuando menos, exacerbada siendo benévolo o ridícula siendo cruel.

    Jamás me creí esta manipuladora historia sobre un personaje fingido y revestido de una teatralidad tan artificial como lacrimógena. Aún observando la película como una suerte de cuento musical, no es de rigor que los excesos melodramáticos sean tan palmarios. No importa que la “heroína” destile altas dosis de bondad, dulzura y santidad, pero se asoma preocupantemente a un estado cuasi-infantil , por no hablar de premeditadamente aniñado y, pro qué no, retrasado.

    Es cierto que el cine melodramático también suele caminar por esa delgada línea, pero “Bailar en la oscuridad”, para el que esto escribe, en terriblemente manipuladora, artificial y fácil. No diría que es un melodrama de rebajas, pues sí logra destilar una extraña sensación agridulce en un cúmulo de penurias y situaciones trágicas que conducen, también es cierto, a un distanciamiento en mi caso. Y aún con todo lo expuesto, lo peor es el abuso de un recurso técnico que indefectiblemente provoca un efecto de incómodo mareo en el espectador. Molestia que agobia e indispone en mi caso y convierte un subterfugio cinematográfico en un protagonista inadecuado e improcedente, aún más que el exceso de dramatismo de la historia.

    Un cuento cantado y bailado que resulta obviamente maniqueo y facilón, así como insufrible visualmente, pero que juega en un campo de juego nórdico, europeo, distinto, a veces hipnótico y siempre modernillo y cultureta por aquello de los chicos del “dogma”. Ni que decir tiene que todo lo que expongo, visto bajo el otro lado de la navaja, puede ser sencillamente sublime.

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    1. Tus comentarios nunca son toscos e imprecisos, todo lo contrario. Siempre expones con argumentos (muy bien explicados) tus fobias y filias. En este caso, no comparto tus razonamientos, Altaica. Ahora, no volveré a defender la película, pues yo en esta ocasión soy de los que la ven desde el otro lado lado de la navaja, y, además de no nos pondríamos de acuerdo, prefiero que descanses para que explayes tu furibunda animadversión (y esta vez seguro que con razón) hacia Pasolini en la entrada de mañana domingo. Un fuerte abrazo.

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  5. yo la vi con los ojos de adolescente y me sorprendió que alguien se atreviese a hacer un musical de esta manera tan original, acostumbrado a esos musicales de cartón piedra y largas piernas…ahora con mis ojos de adulto tengo que volver a verla para buscar toda esa poesía cinematográfica….. que ahora si soy capaz de ver con mis ojos experimentados.y
    El año pasado vi su película sobre la llegada de un meteoro a la tierra, llena de silencio y un comienzo hermosisimo, que contrasta con esta, sin duda pero que nos habla de un director inconformista.
    Hoy han elegido a Julieta de Almodovar, me gustaria saber tu opinión sobre ella…a mi me gusto esa apuesta por el misterio, con referencias a atrapados en un tren, creo que es una película de gran madurez y que nos habla de un Almodovar reflexivo con el paso del tiempo
    Saludos

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